Denominación y símbolo: Americio-241 (Am-241).
Número ONU y transporte ADR: confirmar la designación en la carta de porte y el marcado del bulto. El isótopo no determina por sí solo el ONU, el tipo de bulto o la categoría I/II/III. Entre las categorías que pueden corresponder, según sus requisitos, están ONU 2915 (tipo A no en forma especial), 3332 (tipo A en forma especial), 2916 (B(U)) y 2917 (B(M)), no fisionables o fisionables exceptuados. Las exenciones tienen requisitos propios; no se asignan solo por tratarse de una fuente pequeña.
Forma física habitual: Óxido de americio (AmO2) fijado en pastillas cerámicas prensadas o láminas metálicas laminadas con oro y plata. Presente en detectores de incendios de cámara de ionización de edificios antiguos, cabezales de pararrayos radiactivos de décadas pasadas, y en sondas combinadas de humedad y densidad en obra civil (mezclado con polvo de berilio: fuentes Am-Be).
Tipo de radiación emitida: predominantemente alfa, alrededor de 5,5 MeV, acompañada de fotones gamma, entre ellos 59,5 keV. No es alfa pura. En fuentes Am-Be, la combinación con berilio produce neutrones y requiere evaluación e instrumentación específicas.
Periodo de semidesintegración (Vida media): 432,2 años.
Riesgo radiológico principal: Riesgo extremo por contaminación interna. La radiación Alfa tiene un Factor de Ponderación Biológica muy lesivo (factor 20 frente a 1 de la Gamma). Si las micropartículas de óxido son inhaladas o ingeridas tras un incendio o rotura mecánica, se alojan de forma crónica en la superficie ósea, el tejido pulmonar y el hígado, irradiando a nivel celular durante toda la vida del individuo. Por contra, a nivel exterior no puede atravesar la epidermis sana de la piel humana.
Alcance de esta tabla: datos orientativos conservados para estudio. El espesor útil depende de energía, composición, geometría y radiación dispersa. Los valores no verificados para un equipo concreto no deben convertirse en una receta de intervención; ver referencias al final.
Radiación alfa: las partículas tienen corto alcance y pueden ser detenidas por papel o la capa superficial de piel intacta. Esto no elimina el riesgo de material incorporado, heridas ni emisiones gamma asociadas. El alcance depende de la energía y del medio.
Radiación gamma de 59,5 keV: puede atenuarse con blindajes delgados, pero 0,2 mm de plomo no equivale a absorción prácticamente total. Como referencia didáctica, WPI publica una HVL aproximada de 0,14 mm para Am-241; el resultado depende del espectro, geometría y dispersión. Confirmar diseño y mediciones, no usar ese espesor como garantía.
Radiación Neutrónica (exclusivo para sondas compuestas Americio-Berilio): Los neutrones no se frenan con plomo pesado; requieren materiales ligeros con alta densidad de átomos de hidrógeno para moderarlos y capturarlos (agua, parafina líquida, hormigón o polietileno de alta densidad).
Protección respiratoria: en incendio, atmósfera desconocida o posible aerosol no caracterizado, utilizar ERA de presión positiva según el procedimiento. Una FFP3 no aporta oxígeno ni protege frente a gases y no sustituye el ERA en esas condiciones. En un escenario caracterizado, la selección corresponde a la evaluación de riesgos.
Procedimiento ante incendio o desescombro: evitar resuspender restos y comunicar la sospecha de fuentes radiactivas. Si el procedimiento permite humectación, realizarla de manera controlada, sin aerosoles ni escorrentía innecesaria y con recogida cuando sea viable. No establecer nebulización ultrafina como técnica automática. No barrer en seco ni soplar polvo contaminado.
Dificultad de detección: una carcasa o ventana gruesa puede impedir detectar alfa. Utilizar una sonda adecuada, por ejemplo una alfa específica o una pancake con respuesta verificada para el radionucleido. La distancia, velocidad y tiempo de medida deben seguir su procedimiento, sin tocar la superficie ni contaminar la ventana. No imponer 0,5 cm como técnica universal.
Táctica y equipo de protección: impedir la incorporación por inhalación, ingestión y heridas, sin olvidar gamma o neutrones si se trata de Am-Be. En incendio o atmósfera desconocida, ERA de presión positiva y protección frente al resto de peligros; elegir equipos según tarea y evaluación.
Abatimiento de polvo: mantener el área controlada y evitar barrido en seco o soplado. La cobertura o humectación solo se realiza si está prevista tras evaluar riesgo de aproximación, dispersión, fuego y compatibilidad; no acercarse a una fuente para taparla por iniciativa propia.
Aparatos de medición: comprobar la sensibilidad de la sonda a alfa, beta, gamma o neutrones según el caso. Para contaminación superficial, emplear la distancia y velocidad validadas, próximas a la superficie cuando proceda, sin tocarla. Una lectura nula con equipo inadecuado no descarta contaminación.
Todo bombero que salga de la zona de intervención debe pasar por la esclusa en la Zona Templada siguiendo este orden:
Medición inicial: El compañero de apoyo, equipado con traje y radiómetro, mide al interviniente desde fuera antes de tocar nada.
Lavado previo: si hay lodo o polvo y el procedimiento lo indica, retirar contaminación gruesa con un método compatible con el equipo y la sustancia. Si se usa agua, aplicarla suavemente, contener el efluente cuando sea viable y evitar salpicaduras, resuspensión y penetración bajo el traje.
Desvestido de dentro hacia afuera:
Quitar las cintas adhesivas de muñecas y tobillos.
El asistente enrolla el traje de protección química hacia abajo y hacia afuera, de modo que la cara exterior contaminada quede escondida por dentro.
El bombero saca los pies del traje y pisa directamente en la zona limpia (plástico limpio o lona).
La máscara del ERA se mantiene colocada y conectada mientras exista riesgo de inhalación. Su retirada se realiza en el punto de aire seguro previsto, con ayuda y siguiendo la secuencia entrenada para ese traje y ERA. No usar la apnea como medida de protección ni desconectar el suministro en una atmósfera potencialmente contaminada.
Comprobación final: medir manos, cuello, cara, pelo y calzado con la sonda y técnica adecuadas, registrando resultados y fondo. El paso a zona limpia o vestuarios requiere los criterios establecidos por el responsable radiológico; una lectura semejante al fondo con una sonda inadecuada no acredita ausencia de contaminación.
Residuos: introducir ropa desechable y plásticos en bolsas o recipientes compatibles, cerrarlos, identificarlos y mantenerlos en el área de almacenamiento controlado. Separar líquidos y punzantes en sus envases específicos. La entrega y gestión se coordinan con el titular y los gestores autorizados; no se presupone recogida directa por CSN o ENRESA.
Se conservan identificación, propiedades, blindajes, táctica y protocolo de salida. Los parámetros de blindaje y constantes de tasa son referencias físicas; no autorizan una recuperación ni determinan por sí solos un tiempo o perímetro seguro. Importan actividad, forma, geometría, dispersión y respuesta del instrumento.
WPI: referencia de blindajes, HVL y limitaciones
Am-Be requiere considerar neutrones: una sonda gamma convencional no los descarta.