FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Mercurio
Número UN: 2406
Sinónimos: Azogue, mercurio metálico
Número CAS: 7439-97-6
Número CE (EINECS): 231-106-7
Código Hazchem: 2Z
Uso recomendado: Uso industrial, instrumentación, equipos eléctricos antiguos, laboratorios y ciertos procesos metalúrgicos.
Restricciones de uso: Evitar usos no esenciales y cualquier manipulación que favorezca derrames, calentamiento o formación de vapores.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sustancia tóxica con peligro principal por inhalación de vapores y contaminación ambiental persistente.
Riesgos principales: Muy tóxico por inhalación de vapor; peligro acumulativo; contaminación grave de suelos, agua y desagües; emisión de vapores aumenta con el calor.
Estado físico y aspecto: Líquido metálico plateado, muy denso, móvil, forma gotas y microgotas.
Olor: Prácticamente inodoro.
Punto de ebullición: Aproximadamente 357 grados C.
Punto de inflamación: No aplicable; no es combustible en condiciones normales.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Límites de explosividad: No aplicable.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente, pero suficiente para generar exposición peligrosa en espacios cerrados o con calor.
Densidad: Aproximadamente 13,5 g/cm3 a 20 grados C.
Solubilidad en agua: Muy baja.
Riesgo por vapores: Importante en interiores, fosos, locales mal ventilados y si el producto se calienta o se dispersa en gotas finas.
Productos peligrosos de descomposición: Puede generar vapores de mercurio al calentarse; en incendios del entorno, posible dispersión de humos y contaminantes metálicos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de vapor, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación respiratoria, tos, disnea, cefalea, náuseas, dolor torácico, posible neumonitis química por inhalación significativa.
Efectos crónicos: Neurotoxicidad, alteraciones del comportamiento, temblor, daño renal, gingivitis, alteraciones sensitivas y acumulación sistémica.
Órganos diana: Sistema nervioso central, riñón y aparato respiratorio.
Poblaciones sensibles: Niños, gestantes y personal expuesto repetidamente.
Observación sanitaria clave: El riesgo aumenta mucho en espacios confinados y en derrames con microgotas ocultas en grietas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: El mercurio no arde en condiciones normales, pero un incendio cercano puede calentar el producto, aumentar la emisión de vapores tóxicos y dispersarlo.
Riesgo de explosión: No presenta explosividad propia habitual; el peligro real es tóxico y de contaminación. Algunos metales pueden formar amalgamas y modificar riesgos operativos.
Comportamiento en incendio: Los recipientes expuestos al calor pueden deteriorarse; la intervención debe centrarse en el fuego del entorno y en evitar la dispersión del mercurio.
Escenario crítico: Derrame en local caliente, sala técnica, laboratorio o vehículo cerrado con mala ventilación.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Emplear el agente adecuado al material que arde alrededor: agua pulverizada, espuma, CO2 o polvo químico según el combustible implicado.
Medios no adecuados: Evitar chorros de agua a presión sobre derrames de mercurio, ya que pueden fragmentarlo y dispersar microgotas contaminantes.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos al fuego con agua pulverizada desde distancia segura. Aislar la zona y controlar accesos. Ventilar si es posible sin dispersar contaminación.
Protección del interviniente: Intervenir con equipo de respiración autónoma y protección química adecuada cuando exista riesgo de vapores o contaminación superficial.
Objetivo táctico: Extinguir el incendio del entorno, impedir calentamiento del mercurio y organizar contención y descontaminación posterior.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar el área, evacuar personal no esencial, eliminar tránsito que disperse gotas y cortar ventilaciones forzadas que propaguen contaminación a otras zonas.
Control del derrame: No barrer en seco ni usar aire comprimido. No utilizar aspiradores domésticos o no diseñados para mercurio. Recoger las gotas visibles con útiles específicos, jeringa, cuentagotas o sistemas comerciales para mercurio.
Contención: Delimitar con material absorbente inerte para evitar extensión. Sellar grietas o proteger sumideros y desagües de inmediato.
Tratamiento del residuo: Depositar el mercurio recogido y materiales contaminados en recipientes estancos, resistentes, etiquetados y gestionados como residuo peligroso.
Medidas prácticas: Inspeccionar juntas, fisuras, rodapiés, huecos de maquinaria y calzado del personal. La fragmentación en microgotas prolonga la emisión de vapor.
Protección ambiental: Impedir entrada en alcantarillado, cursos de agua y terreno. Notificar si existe afección ambiental relevante.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo de respiración autónoma en atmósferas dudosas, interiores, derrames importantes o zonas calientes. En tareas controladas y evaluadas, protección respiratoria específica para vapor de mercurio según procedimiento técnico.
Protección ocular: Gafas ajustadas o pantalla facial si existe riesgo de salpicadura o manipulación de residuos.
Protección de manos: Guantes químicos compatibles, preferentemente laminados multicapa o equivalentes de alta resistencia química.
Protección corporal: Mono de protección química con cubrebotas o traje de intervención química según nivel de contaminación esperado.
Protección adicional: Control estricto de contaminación de botas, herramientas y vehículo; embolsado o descontaminación del material expuesto.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a la persona a aire fresco, mantener en reposo, vigilar respiración y administrar oxígeno si está indicado por personal entrenado. Traslado médico urgente ante síntomas o exposición significativa.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada, lavar con agua y jabón. Controlar contaminación secundaria en calzado y objetos personales.
Contacto con los ojos: Aclarar con agua abundante durante varios minutos. Retirar lentes de contacto si resulta fácil. Valoración médica si persisten molestias.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Atención médica urgente y valoración toxicológica.
Información para sanitarios: Considerar monitorización respiratoria, función renal y valoración de exposición a mercurio. Consultar con toxicología.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Trabajar en zonas ventiladas, con cubetos o bandejas de retención, evitando golpes, derrames y calentamiento innecesario.
Almacenamiento: Mantener en recipientes herméticos, resistentes y correctamente etiquetados, en lugar fresco, ventilado y con retención de derrames.
Segregación: Mantener alejado de alimentos, piensos, zonas de paso y materiales incompatibles.
Medidas organizativas: Disponer de kit específico para derrames de mercurio y procedimiento de descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar: Calor, superficies calientes, dispersión en microgotas, manipulación en espacios confinados y vertido a desagües.
Incompatibilidades: Agentes oxidantes fuertes, ácido nítrico concentrado, halógenos en ciertas condiciones, azufre y algunos metales con los que puede formar amalgamas.
Reactividad relevante: Puede reaccionar con determinados materiales y contaminar ampliamente superficies por amalgamación.
Productos peligrosos de descomposición: Vapores tóxicos de mercurio al calentarse intensamente.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: El vapor de mercurio es la forma de exposición más peligrosa en emergencias. La absorción respiratoria puede ser importante incluso sin olor de aviso.
Cuadro agudo orientativo: Tos, sabor metálico, cefalea, debilidad, irritación pulmonar y posible empeoramiento diferido.
Cuadro crónico orientativo: Temblor, eretismo, alteraciones cognitivas, neuropatía periférica y daño renal.
Observación práctica: Un derrame pequeño en interior puede generar un problema sanitario relevante si permanece horas o días sin control.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Muy alto. Contaminante persistente y bioacumulable con grave impacto en ecosistemas acuáticos y cadena alimentaria.
Movilidad: Puede depositarse en sedimentos y transformarse en compuestos orgánicos más peligrosos en el medio.
Medida esencial: Evitar cualquier liberación al suelo, alcantarillado o lámina de agua.
Gestión ambiental: Recogida completa, control de residuos y comunicación a la autoridad competente si existe afección exterior.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: 1) Aislar y evaluar si hay vapor en interior. 2) Proteger sumideros. 3) Evitar dispersión por pisadas, cepillos o chorros. 4) Ventilar de forma controlada. 5) Organizar recogida especializada.
Decisiones útiles: Si el incidente es en vivienda, laboratorio, ambulancia, colegio o vehículo cerrado, considerar riesgo sanitario por exposición prolongada y necesidad de medición ambiental o apoyo especializado.
Zonificación: Establecer zona caliente alrededor del derrame, zona templada para embolsado y descontaminación, y zona fría para mando y sanitario.
Confinamiento o evacuación: Preferible evacuar espacios interiores afectados y contiguos si hay sospecha de vapores o contaminación extendida.
Descontaminación: Revisar botas, guantes, herramientas, ruedas y rutas de salida. Embolsar material contaminado.
Apoyo especializado: Recomendable activar unidad NRBQ o empresa autorizada cuando el derrame sea amplio, esté fragmentado o afecte a instalaciones complejas.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: Mercurio
Número UN: 2406
Clase de transporte: 6.1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 66
Etiqueta de peligro: Tóxico
Información ADR útil: Sustancia tóxica; extremar control de derrames y contaminación secundaria. Verificar integridad de envases, bandejas y cierres.
Reglamentación operativa: Gestionar restos, absorbentes, EPIs contaminados y residuos de limpieza como residuo peligroso conforme a normativa aplicable.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto no inflamable, pero muy peligroso por toxicidad inhalatoria y por contaminación ambiental persistente. El calor empeora el riesgo.
Error a evitar: Barrer, aspirar con equipos no específicos, lanzar agua a presión o permitir tránsito sobre las gotas.
Criterio de seguridad: En interiores o dudas sobre vapores, trabajar con ERA, aislar, ventilar con control y priorizar recogida especializada.
Nota final: Incidente aparentemente pequeño puede convertirse en problema sanitario y ambiental importante si no se localizan todas las microgotas y superficies contaminadas.