FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Fósforo, blanco o amarillo, seco
Número UN: 2328
Sinónimos: Fósforo blanco; fósforo amarillo
Número CAS: 12185-10-3
Número CE (EINECS): 235-184-0
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Uso industrial y químico especializado; fabricación de compuestos fosforados
Restricciones de uso: Manipulación exclusiva por personal formado; evitar cualquier exposición al aire y al calor
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido muy tóxico, pirofórico en determinadas condiciones y muy peligroso para el medio acuático.
Comportamiento peligroso: Puede inflamarse espontáneamente en contacto con el aire, sobre todo si está seco y dividido.
Estado físico y aspecto: Sólido ceroso, blanco a amarillento, que se conserva habitualmente bajo agua.
Olor: Olor aliáceo característico.
Riesgo por vapores: Al arder genera humos muy tóxicos e irritantes de óxidos de fósforo.
Productos peligrosos de descomposición: Pentóxido de fósforo y otros óxidos de fósforo; en humedad forman ácidos corrosivos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de humos, ingestión, contacto cutáneo y ocular.
Efectos agudos: Muy tóxico por ingestión e inhalación; provoca quemaduras químicas y térmicas en piel y ojos.
Efectos sistémicos: Puede causar daño hepático, renal, cardiovascular y alteraciones metabólicas graves.
Contacto con la piel: Produce quemaduras profundas; partículas adheridas pueden seguir ardiendo.
Contacto con los ojos: Lesiones graves, dolor intenso y riesgo de daño permanente.
Inhalación: Irritación respiratoria severa, tos, disnea y posible edema pulmonar por humos de combustión.
Ingestión: Muy peligrosa; náuseas, vómitos, dolor abdominal, colapso y toxicidad sistémica.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: Elevado si el producto seco queda expuesto al aire; puede reencenderse tras aparente extinción.
Riesgo de explosión: No es un explosivo de uso convencional, pero el incendio puede ser violento y agravar recipientes cerrados.
Medios de extinción adecuados: Agua abundante en inundación, niebla de agua para enfriamiento y mantenimiento bajo agua.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto si dispersa material ardiendo; evitar agentes que no garanticen aislamiento del aire.
Punto de inflamación: No aplica de forma convencional; sustancia susceptible de autoignición al aire.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 30 a 34 grados C en aire para fósforo blanco.
Límites de explosividad: No aplica como vapor inflamable típico.
Presión de vapor: Baja, pero suficiente para generar riesgo por vapores y oxidación superficial.
Peligro especial: Los humos son muy tóxicos y corrosivos para vías respiratorias y superficies húmedas.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia general: Actuar a distancia, aislar la zona y mantener el producto cubierto con agua de forma continua.
Medios adecuados: Inundación con agua, recipientes con inmersión y enfriamiento de contenedores expuestos.
Medios no adecuados: Polvos o espumas que no aseguren exclusión del aire sobre fragmentos de fósforo.
Precauciones concretas: No remover restos secos sin cubrirlos con agua; riesgo de reignición inmediata al contacto con aire.
Intervención sobre recipientes: Enfriar desde posición protegida; si es posible, trasladar solo cuando esté controlado y refrigerado.
Humos de incendio: Exigir control estricto del penacho; establecer zona caliente amplia a sotavento.
Agua de extinción: Contener escorrentías por elevada toxicidad ambiental y potencial corrosivo posterior.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridad: Eliminar fuentes de calor, aislar y evitar que el producto quede expuesto y seco al aire.
Medidas inmediatas: Cubrir totalmente con agua si es seguro hacerlo y mantener el material permanentemente húmedo.
Recogida: Usar herramientas no chispeantes y depositar los fragmentos bajo agua en recipientes adecuados.
Control de la zona: Restringir accesos, trabajar a barlovento y evitar alcantarillas, cauces y zonas con materia combustible.
Pequeños derrames: Recoger bajo agua o con arena húmeda solo como medida provisional, evitando secado posterior.
Derrames importantes: Confinar, inundar si procede, solicitar apoyo especializado y valorar evacuación por humos tóxicos.
Descontaminación inicial: Localizar partículas adheridas o dispersas, ya que pueden reignitar tras secado.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatorio en incendio, fuga y operaciones de recogida.
Protección corporal: Traje de intervención química o protección contra salpicaduras compatible con sustancia tóxica.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes, preferiblemente con doble guante según procedimiento.
Protección ocular y facial: Pantalla facial y protección ocular estanca.
Protección adicional: Ropa de recambio y control de contaminación por partículas adheridas.
Nivel operativo recomendado: Máxima protección en zona caliente hasta confirmar producto asegurado bajo agua.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Rescate solo con protección adecuada; retirar a la víctima de la exposición sin ponerse en riesgo.
Inhalación: Aire fresco, reposo, oxígeno si está indicado y traslado urgente por riesgo de lesión pulmonar.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y mantener las zonas afectadas sumergidas o irrigadas con agua abundante.
Partículas en piel: Retirar únicamente si puede hacerse con seguridad y manteniendo el material húmedo en todo momento.
Contacto con los ojos: Lavado inmediato y prolongado con agua, separando párpados; asistencia oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito; enjuagar la boca si la persona está consciente y traslado medicalizado urgente.
Atención médica: Vigilancia de función hepática, renal, equilibrio ácido-base y posibles quemaduras químicas profundas.
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener siempre bajo agua o en atmósfera controlada; evitar fricción, impacto, calor y exposición al aire.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, protegidos de calor y luz, en cubetos y separados de oxidantes.
Condiciones del local: Fresco, ventilado, con medios de inmersión y control de incendios preparados.
Segregación: Lejos de oxidantes, halógenos, metales oxidantes y materiales combustibles.
Inspección operativa: Verificar nivel de agua de cobertura en envases almacenados.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si permanece cubierto con agua y en condiciones frías y controladas.
Condiciones a evitar: Contacto con aire, secado, calor, superficies calientes, luz intensa y contaminación.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, halógenos, peróxidos, nitratos y materiales que favorezcan combustión.
Reactividad: Se oxida con facilidad; puede inflamarse espontáneamente al aire.
Descomposición peligrosa: Formación de humos densos de óxidos de fósforo, muy irritantes y tóxicos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad: Muy elevada, especialmente por ingestión; pequeñas cantidades pueden causar intoxicación grave.
Órganos diana: Hígado, riñones, corazón, tracto gastrointestinal y sistema respiratorio.
Efectos retardados: Deterioro hepático y renal tras aparente mejoría inicial; vigilancia médica prolongada recomendable.
Quemaduras: Combina daño térmico y químico, con persistencia si quedan restos adheridos.
Observación clínica útil: Buscar signos de hipocalcemia, arritmias, insuficiencia hepática y afectación respiratoria.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Riesgo ambiental: Muy tóxico para organismos acuáticos y peligroso por contaminación de aguas y sedimentos.
Comportamiento en el medio: Puede oxidarse lentamente, pero los restos no controlados mantienen riesgo químico y de incendio.
Medida prioritaria: Contener completamente aguas de extinción y lavado.
Gestión ambiental: Impedir entrada en redes de saneamiento, cauces, balsas y suelo no impermeabilizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Confirmar presencia de fósforo blanco y valorar si el material está cubierto por agua o expuesto al aire.
Prioridad táctica: Aislar, proteger exposición humana, controlar humos y mantener el producto húmedo permanentemente.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y en cotas superiores si hay penacho denso.
Evacuación: Considerar evacuación preventiva a sotavento por toxicidad de humos, especialmente en espacios cerrados.
Reconocimiento: Buscar fragmentos dispersos, restos en ropa, calzado, suelo y equipos; pueden reignitar al secarse.
Mando: Solicitar apoyo especializado en mercancías peligrosas si hay incendio desarrollado, derrame amplio o contaminación.
Fin de intervención: No dar por finalizado hasta asegurar inmersión, ausencia de partículas activas y control de escorrentías.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: FÓSFORO, BLANCO O AMARILLO, SECO
Número UN: 2328
Kemler: 60
Clase ADR/RID: 4.2
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: I
Etiqueta de peligro: 4.2 y 6.1
Descripción operativa: Sustancia susceptible de inflamación espontánea y además tóxica.
Observación reglamentaria útil: Transporte sujeto a estricta segregación, envases adecuados y control frente a exposición al aire.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto de muy alto riesgo por autoignición, toxicidad y humos corrosivos; la clave es mantenerlo bajo agua.
Punto crítico: La reignición de pequeños fragmentos es frecuente si se secan tras la recogida o descontaminación.
Criterio prudente: Tratar cualquier resto amarillento o ceroso como fósforo activo hasta verificar su inertización.
Recomendación final: Priorizar aislamiento, ERA, control de humos, recogida bajo agua y gestión especializada del residuo.