FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 336
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Fosgeno
Número UN: 2311
Sinónimos: Cloruro de carbonilo, carbonyl chloride
Número CAS: 75-44-5
Número CE (EINECS): 200-870-3
Código Hazchem: 2WE
Uso recomendado: Sustancia industrial e intermedia química; posible presencia en instalaciones químicas y síntesis.
Restricciones de uso: Uso estrictamente industrial y controlado; intervención solo con personal entrenado y protección máxima.
Identificación para transporte: Gas tóxico, corrosivo, no inflamable.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas muy tóxico por inhalación, fuertemente irritante y corrosivo para vías respiratorias, ojos y piel húmeda.
Peligro dominante: Nube tóxica con posible efecto retardado grave, incluyendo edema pulmonar.
Estado físico y aspecto: Gas licuado a presión o gas comprimido; incoloro o ligeramente amarillento.
Olor: A heno mohoso o hierba cortada; el olor no es aviso fiable.
Riesgo por vapores: Muy peligroso a bajas concentraciones; puede acumularse en zonas bajas según condiciones térmicas y de ventilación.
Corrosividad: Reacciona con humedad formando ácido clorhídrico y dióxido de carbono, aumentando el daño tisular.
Productos peligrosos de descomposición: Ácido clorhídrico, cloro y otros gases irritantes en condiciones de calor intenso o descomposición.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vía de exposición crítica: Inhalación.
Efectos agudos: Irritación ocular y respiratoria, tos, opresión torácica, disnea, broncoespasmo y lesión pulmonar.
Efecto retardado: Posible edema pulmonar tras periodo libre de síntomas de varias horas.
Contacto con ojos: Irritación intensa, lagrimeo, dolor y posible lesión química por hidrólisis.
Contacto con piel: Irritación; mayor riesgo sobre piel húmeda o contaminada con condensados.
Ingestión: Poco probable en intervención; tratar como exposición grave si hay condensado líquido.
Población especialmente sensible: Personas con patología respiratoria previa, niños, mayores y expuestos físicamente exigidos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No inflamable en condiciones normales de transporte.
Riesgo de incendio real: Los recipientes expuestos al calor pueden aumentar de presión, fugar o romperse violentamente.
Riesgo de explosión: No se considera gas explosivo por sí mismo, pero el calentamiento de envases puede provocar rotura de cilindros o BLEVE mecánico.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigeración de recipientes, extintores adecuados al fuego circundante.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto de agua directo sobre la fuga si favorece dispersión del contaminante o reacción con condensados.
Temperatura de autoignición: No aplicable de forma operativa.
Límites de explosividad: No aplicables como referencia principal.
Punto de inflamación: No aplicable.
Peligro adicional: En incendio pueden generarse gases muy tóxicos y corrosivos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridad táctica: Rescate solo si es viable con protección total; aislamiento amplio y control de la nube.
Medios adecuados: Refrigerar recipientes con agua pulverizada desde cobertura y a distancia; extinguir el fuego del entorno según combustible implicado.
Medios no adecuados: Aproximación sin ERA, actuación a favor del viento, proyección de agua que disperse la fuga hacia zonas ocupadas.
Precauciones concretas: Intervenir desde barlovento, evitar zonas bajas, usar detectores si se dispone y establecer control de accesos estricto.
Recipientes expuestos: Enfriar continuamente; retirar solo si puede hacerse sin riesgo.
Si hay fuga ardiendo en escenario mixto: Priorizar refrigeración y control del entorno; cortar la fuga solo por personal especializado y con plan coordinado.
Protección del personal: Traje químico estanco a gases y equipo respiratorio autónomo en presión positiva.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, evacuar a población expuesta y situarse a barlovento.
Control de la fuga: Si es posible y seguro, cerrar válvula o detener emisión desde mando remoto o desde cobertura.
Control de nube: El agua pulverizada puede ayudar a abatir parcialmente vapores y proteger equipos, pero no garantiza neutralización completa.
Confinamiento: Cortar drenajes, sótanos, galerías y recintos cerrados donde pueda acumularse el gas.
Derrame de condensado: Absorber con material inerte seco si existe fase líquida residual y gestionar como residuo peligroso.
Descontaminación inicial: Ventilación controlada y lavado de superficies afectadas cuando la emisión esté controlada y exista seguridad para el personal.
Precaución clave: No tocar recipientes dañados ni trabajar sin medición o sin hipótesis de máxima toxicidad.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo de respiración autónomo de presión positiva.
Protección corporal: Traje de protección química estanco a gases para zona caliente.
Guantes: Material químicamente resistente compatible con gases corrosivos; revisar tablas del fabricante.
Protección ocular y facial: Integrada en máscara facial completa y traje si procede.
Protección adicional: Comunicaciones protegidas, detector portátil si está disponible y línea de vida en escenarios complejos.
Nivel operativo recomendado: Máxima protección en aproximación y control de fuga.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Rescate solo con protección adecuada; retirar a la víctima de la exposición.
Inhalación: Aire limpio, reposo absoluto, oxígeno por personal entrenado y traslado urgente medicalizado; vigilancia prolongada por posible edema pulmonar retardado.
Ojos: Lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos, retirar lentes si es fácil y continuar irrigación.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante; atención médica si hay irritación o quemadura química.
Ingestión: Poco probable; no provocar vómito y valorar médicamente de inmediato si hubo contacto con condensado.
Observación clínica: Toda inhalación significativa requiere control médico aunque mejore inicialmente.
Teléfono toxicología España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Solo en sistemas cerrados, con ventilación eficaz, detección de fugas y procedimientos estrictos.
Almacenamiento: Recipientes homologados, protegidos del calor, humedad y daños mecánicos, en lugar fresco y bien ventilado.
Segregación: Separar de bases, agua, alcoholes, aminas y materiales incompatibles.
Control operativo: Válvulas protegidas, señalización clara, plan de emergencia y medios de contención y descontaminación disponibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en recipientes adecuados y secos bajo condiciones normales de almacenamiento.
Condiciones a evitar: Calor, humedad, agua, sobrepresión, golpes y exposición prolongada a temperatura elevada.
Incompatibilidades: Agua, bases, aminas, alcoholes, oxidantes fuertes y materiales que reaccionen con ácidos.
Reactividad relevante: Se hidroliza con humedad formando ácido clorhídrico y dióxido de carbono.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa como riesgo principal.
Descomposición térmica: Puede liberar gases tóxicos y corrosivos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Muy elevada por inhalación; concentraciones relativamente bajas pueden causar lesiones graves.
Órgano diana principal: Sistema respiratorio, especialmente bronquios y alvéolos.
Mecanismo de daño: Acción irritante y corrosiva con lesión alveolocapilar y edema pulmonar.
Síntomas iniciales: Tos, escozor faríngeo, lagrimeo, cefalea, opresión torácica.
Síntomas graves: Disnea progresiva, cianosis, hipoxemia y fracaso respiratorio.
Dato útil para intervención: La ausencia inicial de síntomas intensos no excluye gravedad posterior.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: En aire se dispersa y reacciona con humedad; en agua se hidroliza.
Impacto principal: Daño local severo por formación de medios ácidos y afectación de organismos expuestos.
Movilidad: La nube puede desplazarse según viento y topografía, generando riesgo fuera del foco.
Persistencia: Limitada por hidrólisis, pero con peligro agudo importante durante la liberación.
Medida operativa: Evitar que condensados y aguas contaminadas alcancen alcantarillado o cauces.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Priorizar aislamiento, zonificación, control de la nube y protección de exposiciones sobre la aproximación inmediata.
Posicionamiento: Siempre a barlovento y, si es posible, en cota superior.
Zonas: Establecer zona caliente amplia, control de accesos y corredor de descontaminación.
Evacuación o confinamiento: Valorar según dirección del viento, concentración y posibilidad de cierre de edificios; para población cercana suele ser preferible evacuar fuera de la trayectoria de la nube.
Medición: Si existen sensores adecuados, usarlos para delimitar; si no, trabajar con criterio conservador.
Objetivo táctico: Cerrar la fuga solo si el riesgo es asumible y con personal especializado.
Apoyo sanitario: Activar recursos medicalizados y prever observación de expuestos aunque aparenten estabilidad.
Descontaminación: Obligatoria para intervinientes y víctimas antes de traslado si hay contaminación directa.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 2311
Designación de transporte: FOSGENO
Clase ADR/RID: 2
Clasificación: Gas tóxico
Código de clasificación ADR: 2TC
Etiqueta de peligro: 2.3 y riesgo corrosivo asociado según presentación y reglamentación aplicable
Código de peligrosidad Kemler: 336
Túneles ADR: Restricción severa esperable para transporte por túnel.
Observación reglamentaria: Transporte sujeto a normas estrictas de gases tóxicos; extremar control documental, aislamiento y planificación de rutas.
Referencia operativa: Considerar siempre escenario de materia muy tóxica inhalatoria.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia de altísima peligrosidad inhalatoria con posible agravamiento retardado; tratar toda fuga como incidente mayor.
Claves para intervinientes: Barlovento, ERA, traje estanco, aislamiento amplio, control de accesos y vigilancia médica de expuestos.
Error frecuente a evitar: Confiar en el olor o en la aparente mejoría inicial de las víctimas.
Prioridad final: Proteger a la población, evitar bajas entre intervinientes y transferir el control técnico de la fuga a personal especializado en materiales peligrosos.