FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 30

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácido dicloroisocianúrico, seco
Número UN: 2047
Sinónimos: Dicloroisocianúrico ácido anhidro; ácido 1,3-dicloro-1,3,5-triazina-2,4,6-triona
Número CAS: 2782-57-2
Número CE (EINECS): 220-838-5
Código Hazchem: 1Z
Uso recomendado: Agente oxidante y desinfectante; tratamiento de aguas; formulación de biocidas
Restricciones de uso: Evitar usos no industriales o profesionales sin control; no mezclar con ácidos,
materia orgánica, reductores, amoniaco ni productos clorados incompatibles

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido comburente con liberación de cloro y otros gases irritantes en contacto con
humedad, calor o contaminantes
Riesgos principales: Intensifica incendios, reacciona con ácidos liberando gases tóxicos, puede descomponerse
violentamente por contaminación o calentamiento
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o granulado blanco
Olor: Olor clorado penetrante
Riesgo por vapores: El polvo y los gases de descomposición irritan intensamente vías respiratorias
Solubilidad en agua: Apreciable, con descomposición gradual y formación de soluciones oxidantes ácidas

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o gases, contacto cutáneo y ocular, ingestión
Efectos agudos: Irritación intensa de ojos, piel y mucosas; tos, broncoespasmo, dolor faríngeo, náuseas y vómitos
Efectos graves posibles: Edema pulmonar retardado tras inhalación importante; quemaduras químicas en contacto
prolongado o con producto húmedo
Órganos diana: Ojos, piel, aparato respiratorio y tracto gastrointestinal
Indicadores clínicos de alarma: Disnea, sibilancias, lagrimeo intenso, dolor ocular, cianosis, alteración del estado
general

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No arde por sí mismo, pero es un oxidante potente; acelera y sostiene la
combustión de materiales cercanos y puede hacer que un incendio evolucione con mayor rapidez e intensidad
Riesgo real de incendio: Alto cuando existe contacto con madera, papel, textiles, plásticos, aceites, grasas,
combustibles, residuos orgánicos o embalajes contaminados; la mezcla con material combustible puede iniciar
ignición por calentamiento, fricción o contaminación
Riesgo de explosión: Puede producir descomposición rápida o violenta por calor, confinamiento, choque,
contaminación con sustancias incompatibles o acumulación de producto en zonas mal ventiladas; el polvo disperso
favorece una combustión muy enérgica y una propagación súbita del incendio
Riesgo por vapores y humos: En incendio genera humos tóxicos e irritantes; el acercamiento sin protección puede
provocar lesión respiratoria aguda. En espacios cerrados el peligro aumenta por acumulación de cloro y otros gases
corrosivos
Medios de extinción adecuados: Agua abundante y preferentemente pulverizada o en niebla para enfriar, diluir
contaminación y abatir vapores; usar gran caudal si el entorno lo permite y siempre a distancia segura. El agua puede
ser el medio principal de control, priorizando el enfriamiento de recipientes y la protección de exposiciones
Medios de extinción no adecuados: Evitar agentes con base orgánica, espumas no compatibles con oxidantes,
polvos sobre masas contaminadas y cualquier extinción que añada combustible o empeore la dispersión. No emplear
estrategias que dejen el producto caliente o confinado
Productos peligrosos de descomposición: Cloro, cloruro de hidrógeno, óxidos de nitrógeno y vapores irritantes
clorados; los humos pueden ser muy corrosivos para ojos, vías respiratorias y materiales metálicos
Conducta táctica del fuego: El fuego puede reactivarse si persiste contaminación del producto o de los residuos.
Evitar remover el material salvo necesidad operativa y controlar la escorrentía de agua de extinción

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia: Aislar de inmediato, establecer perímetro amplio y atacar desde posición protegida. Priorizar
enfriamiento de recipientes expuestos, protección de exposiciones y control de humos; si hay incendio estructural o
conflicto con otras mercancías, asumir liberación de gases tóxicos
Medios adecuados: Agua en niebla o chorro pulverizado para enfriar envases, bajar temperatura de pilas de
almacenamiento y abatir vapores. Mantener aplicación continua sobre recipientes amenazados. Si el foco está en
entorno compatible, el agua abundante es la herramienta principal
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre material disperso si favorece arrastre de contaminación,
mezcla con combustibles o salpicaduras hacia personal. No usar polvo químico o espuma como solución principal si el
producto está implicado directamente y la contaminación puede persistir
Precauciones concretas: No introducir personal sin protección respiratoria autónoma. No abrir envases calientes ni
mover recipientes deformados salvo necesidad crítica. Retirar combustibles próximos, cortar energía si procede y evitar
que el agua de extinción penetre en colectores sin control
Intervención con recipientes: Enfriar desde posición protegida y mantener vigilancia por posible descomposición
térmica. Si aparecen abombamiento, fuga, cambio de color, humo o olor clorado intenso, aumentar distancia y considerar
retirada táctica. No manipular recipientes que puedan romperse por calentamiento
Ventilación y humos: Ventilar solo si no aumenta la propagación de gases hacia personal o zonas ocupadas. En
interiores, controlar la dirección del flujo antes de abrir. Evitar que los humos alcancen niveles inferiores o espacios
confinados
Decisión de mando: Si existe gran carga de producto, incendio con mezcla de incompatibles o atmósfera irritante,
priorizar evacuación del sector, control perimetral y protección de exposiciones frente a la extinción agresiva
Distancias operativas: Ampliar perímetro cuando haya olor clorado, humo amarillento, recipientes calientes,
deposición de polvo oxidante o afectación a zonas vecinas. Reforzar control en interiores, sótanos y recintos con mala
ventilación

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inicial: Evitar contaminación, humectación descontrolada y mezcla con combustibles, ácidos o reductores
Medidas inmediatas: Aislar, ventilar, eliminar fuentes de combustibles cercanos y cortar accesos no protegidos.
Retirar personal no esencial y establecer control del área antes de tocar el producto
Pequeños derrames: Recoger en seco con útiles limpios, inertes y no combustibles; introducir en recipiente limpio y
ventilado para gestión segura. Evitar barrido enérgico que disperse polvo y no utilizar serrín, trapos, papel ni
absorbentes orgánicos
Grandes derrames: Confinar, proteger desagües y recoger mecánicamente con herramientas secas y limpias. Si el
derrame amenaza zonas habitadas o materiales combustibles, considerar evacuación parcial y apoyo especializado
Uso de agua: Emplearla con prudencia para control de polvo o descontaminación final solo si puede gestionarse el
efluente y no se favorece reacción peligrosa. No inundar sin control; el agua puede generar lixiviados oxidantes e
irritantes
Control de vapores: Reducir levantamiento de polvo, limitar tránsito y mantener vigilancia de gases de cloro en zonas
bajas o mal ventiladas. Si hay olor irritante o irritación ocular/respiratoria, aumentar distancia y usar ERA
Precaución ambiental: Impedir entrada a alcantarillas, cauces y depósitos de agua por su fuerte acción oxidante y
toxicidad para organismos acuáticos. Contener escorrentías y notificar si el derrame alcanza red de saneamiento o
vías de agua
Residuos: Tras la recogida, almacenar el material en envases compatibles, secos y separados de incompatibles.
No mezclar con otros residuos químicos ni con materia orgánica

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración a presión positiva en incendio, fuga importante, atmósfera
desconocida o presencia de gases de descomposición. En intervención corta y controlada, respirador solo si la evaluación
de riesgo lo permite y nunca como sustituto del ERA
Protección ocular: Pantalla facial completa y gafas estancas anti-salpicaduras
Protección cutánea: Traje de intervención química o de salpicaduras con resistencia a oxidantes; guantes químicos
adecuados, preferentemente de material compatible con oxidantes, y botas resistentes
Protección adicional: Ropa limpia y seca; sustituir equipos contaminados con materia orgánica, aceites o grasas.
Sellar muñecas, cuello y tobillos en operaciones con polvo o gases irritantes
Configuración operativa: Nivel alto de protección en incendio, derrame con polvo en suspensión, interior, sótano o
zona con olor clorado. No confiar en protección ligera cuando exista posibilidad de descomposición
Descontaminación del personal: Retirada controlada del EPI, lavado de superficies expuestas y revisión de
materiales por posible ataque químico. Separar la ropa contaminada de equipos limpios

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco de forma inmediata, mantener en reposo y administrar oxígeno según protocolo
si hay dificultad respiratoria. Vigilar durante varias horas por posible empeoramiento y edema pulmonar retardado;
derivación médica urgente
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 15 minutos. Si persiste
irritación, dolor o quemadura, valoración médica
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados
abiertos. Evitar lentes de contacto si no se retiran con facilidad; asistencia oftalmológica urgente
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, dar agua en pequeños sorbos solo si está consciente y sin
dificultad para tragar. Atención sanitaria urgente
Exposición a gases de incendio: Tratar como inhalación irritante/corrosiva; observar tos, broncoespasmo, dolor
torácico o disnea y actuar con prioridad respiratoria
Observación médica: Control respiratorio y de lesiones cáusticas; considerar evolución retardada, especialmente
tras inhalación o exposición en espacio cerrado
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Evitar generar polvo, humedad, golpes, fricción y cualquier contaminación con otras sustancias
Higiene operativa: No usar herramientas sucias; mantener alejados aceites, grasas, combustibles y envases reutilizados
Almacenamiento: Lugar fresco, seco, ventilado y separado de materiales combustibles, ácidos, amoniacales y
reductores
Condiciones del almacén: Recipientes bien cerrados, limpios y protegidos del sol, calor y focos de humedad
Segregación: Muy importante respecto a productos orgánicos, cianuros, sulfuros, urea, hipocloritos y agentes
reductores

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas, frescas y sin contaminación; se descompone por calor y humedad
Condiciones a evitar: Calentamiento, confinamiento, contacto con agua en masa, humedad elevada y contaminación
del producto
Incompatibilidades: Ácidos, bases fuertes, amoniaco, sales amoniacales, reductores, combustibles, aceites, grasas,
materia orgánica, metales finamente divididos
Reactividad peligrosa: Liberación de cloro y otros gases irritantes; reacción exotérmica con contaminantes
Productos de descomposición: Cloro, cloruro de hidrógeno, óxidos de nitrógeno y compuestos clorados irritantes

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Nocivo por ingestión y por inhalación de polvo o gases de descomposición; corrosivo o muy irritante
para ojos y piel húmeda
Irritación/corrosión: Riesgo elevado de lesión ocular grave; irritación respiratoria marcada
Sensibilización: No es el efecto principal esperado en intervención aguda
Datos útiles para intervención: La mezcla accidental con ácidos o amoniacales puede generar atmósferas muy
irritantes y peligrosas en segundos

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Muy tóxico para organismos acuáticos por su poder oxidante y liberación de cloro activo
Persistencia: Reacciona en agua formando especies cloradas; puede alterar fuertemente el equilibrio biológico local
Movilidad: Puede dispersarse con aguas de extinción o lavado
Medida clave: Contener escorrentías, balsar aguas contaminadas y comunicar afección a autoridad ambiental si procede

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial de mando: Tratar como oxidante reactivo con posible emisión de cloro; reconocer entorno, cargas
combustibles próximas y presencia de ácidos o amoniacales
Prioridades: Aislamiento, ventilación, control de focos térmicos, segregación de incompatibles y protección
respiratoria completa
En recintos cerrados: Riesgo alto por acumulación de gases irritantes; acceso solo con ERA y control de atmósfera
Evacuación: Ampliar perímetro si hay olor clorado intenso, humos amarillentos o descomposición de envases
Descontaminación: De personal y equipos con agua abundante tras retirar restos sólidos; revisar equipos por posible
degradación química
Criterio táctico: Si el producto está contaminado, caliente o en reacción, minimizar manipulación directa y priorizar
protección de exposiciones y evacuación

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO DICLOROISOCIANÚRICO, SECO
Número UN: 2047
Clase ADR/RID: 5.1
Grupo de embalaje: II
Código de clasificación: O2
Código Kemler: 50 para transporte ADR habitual de comburente
Etiqueta de peligro: Comburente
Información útil: Mantener separado de alimentos, combustibles y productos incompatibles; vigilar integridad del
embalaje, ausencia de humedad y signos de calentamiento o fuga
Reglamentación operativa: Aplicar normativa de mercancías peligrosas y protocolos locales para oxidantes y emisión
de gases tóxicos. En caso de accidente, considerar el entorno como mercancía comburente reactiva con posible atmósfera
corrosiva

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto oxidante sólido que puede agravar incendios y liberar cloro al descomponerse o al
reaccionar con ácidos y contaminantes
Punto crítico para intervención: La contaminación del producto cambia radicalmente el riesgo; evitar mezclar, barrer
con absorbentes orgánicos o almacenar residuos en envases sucios
Mensaje final: Priorizar aislamiento, ERA, agua abundante para enfriamiento y control, segregación estricta de
incompatibles y contención ambiental de escorrentías