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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 20

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORODIFLUORO-BROMOMETANO (GAS REFRIGERANTE R 12B1)
Número UN: 1974
Sinónimos: Bromoclorodifluorometano R 12B1 Halon 1211
Número CAS: 353-59-3
Número CE (EINECS): 206-537-9
Uso recomendado: Refrigerante halogenado en equipos diseñados específicamente para este fluido. Uso profesional: únicamente por personal formado y conforme a las instrucciones del fabricante. Recuperación: recoger el producto para reutilización o gestión autorizada, evitando su emisión deliberada.
Restricciones de uso: No utilizar en equipos incompatibles ni mezclar con otros refrigerantes sin evaluación técnica. No liberar a la atmósfera; contribuye al agotamiento de la capa de ozono. Evitar calentamiento, perforación o incineración de recipientes, incluso vacíos. No emplear como agente extintor improvisado en espacios ocupados.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Estado físico: gas licuado o gas comprimido, según el recipiente y las condiciones de almacenamiento.
Peligro principal: recipiente sometido a presión; puede romperse o proyectarse si se calienta.
Desplazamiento del oxígeno: las fugas pueden originar atmósferas asfixiantes, especialmente en zonas bajas o confinadas.
Descomposición: el calentamiento intenso o el contacto con llamas puede generar productos corrosivos y tóxicos, incluidos haluros de hidrógeno y compuestos halogenados irritantes.
Impacto ambiental: sustancia halogenada con potencial de agotamiento de ozono; impedir emisiones.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: puede causar mareo, cefalea, somnolencia, confusión, pérdida de coordinación, narcosis y asfixia por desplazamiento del oxígeno.
Concentraciones elevadas: pueden producir alteraciones cardíacas, depresión del sistema nervioso central, colapso y muerte.
Contacto cutáneo: el líquido que se evapora rápidamente puede causar lesión por frío o congelación.
Contacto ocular: el líquido o el gas frío pueden provocar irritación y daño por frío.
Señales de alarma: dificultad respiratoria, conducta anormal, debilidad, desmayo o palpitaciones; retirar de la exposición sin poner en riesgo al rescatador.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: no considerar el producto como fácilmente inflamable en condiciones normales; la evaluación debe contemplar el recipiente y los productos de descomposición.
Riesgo térmico: los recipientes calentados pueden aumentar de presión, sufrir fuga violenta, ruptura o proyección.
Atmósfera: una fuga en espacio cerrado puede reducir rápidamente el oxígeno disponible.
Descomposición por fuego: puede producir humos corrosivos, tóxicos e irritantes; evitar su inhalación.
Fuentes de ignición: eliminar las presentes, especialmente si otros materiales combustibles están implicados.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar el agente adecuado para el incendio circundante; el producto no debe ser el criterio principal de selección.
Refrigeración: enfriar los recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida, si puede hacerse con seguridad.
Táctica: no aproximarse a recipientes calentados; aislar el área y prever ruptura súbita.
Retirada: suspender la intervención si aumenta la presión, aparecen deformaciones, ruidos anómalos o cambio de coloración del recipiente.
Después del fuego: ventilar y controlar la atmósfera antes de permitir el acceso; pueden persistir gases tóxicos.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: evacuar a las personas no protegidas y establecer una zona de seguridad, especialmente en recintos bajos y confinados.
Detección: medir oxígeno y, cuando proceda, contaminantes específicos; no confiar en el olor como criterio de seguridad.
Contención: cerrar la válvula únicamente si es accesible sin exposición; no reparar ni manipular recipientes dañados.
Ventilación: favorecer ventilación natural o mecánica segura, evitando dirigir la nube hacia personas, tomas de aire o zonas bajas.
Líquido criogénico: evitar el contacto directo; no aplicar agua a presión sobre la fuga para dispersarla.
Eliminación: permitir la recuperación por personal especializado y gestionar el residuo conforme a la normativa aplicable.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en atmósferas desconocidas, deficientes en oxígeno o con concentración peligrosa.
Protección corporal: traje de protección química adecuado a la evaluación del riesgo y ropa de protección frente al frío.
Manos: guantes criogénicos o compatibles con el refrigerante; comprobar permeación y limitaciones del fabricante.
Ojos y cara: protección ocular estanca y pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura de líquido o proyección.
Intervención: utilizar detectores calibrados, comunicación segura y equipo eléctrico apropiado para la zona evaluada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y abrigado, vigilando respiración y consciencia.
Respiración alterada: administrar oxígeno únicamente por personal entrenado; iniciar soporte vital y solicitar asistencia médica urgente si procede.
Parada cardiorrespiratoria: iniciar reanimación conforme a los protocolos, usando medios que eviten la exposición del reanimador.
Piel: retirar ropa contaminada o congelada solo si no está adherida; calentar suavemente con agua templada, sin frotar.
Ojos: enjuagar con abundante agua durante un tiempo prolongado; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Valoración médica: requiere atención tras exposición significativa, síntomas neurológicos, alteraciones cardíacas o lesión por frío.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar en áreas ventiladas, evitando inhalación, golpes, caídas, calor y contacto con el líquido.
Trasvase: realizarlo con equipos compatibles, conectados a tierra cuando corresponda y por personal competente.
Almacenamiento: mantener los recipientes verticales, sujetos, protegidos del sol, fuentes de calor, humedad y daños mecánicos.
Separación: alejar de oxidantes fuertes, llamas, superficies calientes y materiales incompatibles.
Inspección: comprobar válvulas, conexiones, corrosión, etiquetado y ausencia de fugas antes del uso.
Recipientes vacíos: tratarlos como potencialmente presurizados y no cortar, soldar ni incinerar.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable en condiciones normales de almacenamiento y manipulación previstas para el producto.
Calor: evitar temperaturas elevadas y exposición directa al fuego; la presión interna aumenta con el calentamiento.
Incompatibilidades: evitar oxidantes fuertes, metales reactivos y condiciones que favorezcan reacciones de halogenación o descomposición.
Descomposición: el fuego, arcos eléctricos y superficies muy calientes pueden generar haluros de hidrógeno y otros humos corrosivos.
Reacciones peligrosas: no mezclar con sustancias desconocidas ni con otros refrigerantes sin confirmación de compatibilidad.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación y contacto con líquido evaporante; la ingestión no es una vía esperable durante el uso normal.
Efectos agudos: depresión del sistema nervioso central, alteraciones de la coordinación y posible sensibilización cardíaca a concentraciones elevadas.
Asfixia: el riesgo puede deberse tanto a toxicidad directa como al desplazamiento del oxígeno.
Lesión local: el líquido presurizado puede producir congelación y daño ocular.
Evaluación: la gravedad depende de concentración, duración, ventilación, esfuerzo físico y estado de salud; los síntomas pueden aparecer rápidamente.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Atmósfera: evitar cualquier liberación; los compuestos halogenados pueden persistir y alcanzar la estratosfera.
Capa de ozono: presenta potencial de agotamiento de ozono y debe recuperarse, no ventearse.
Agua y suelo: una descarga directa puede causar contaminación localizada y efectos físicos por evaporación rápida.
Gestión: recuperar mediante equipos homologados y entregar a gestores autorizados.
Seguimiento: notificar las emisiones relevantes conforme a los procedimientos ambientales aplicables.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: actuar desde barlovento, con control de accesos y vigilancia continua de la atmósfera.
Protección respiratoria: utilizar equipo autónomo de presión positiva y protección química adecuada a los productos de descomposición.
Recipientes: mantenerlos refrigerados desde distancia segura; no moverlos si están dañados o sometidos a intenso calentamiento.
Atmósfera: controlar oxígeno, ventilación y posible presencia de gases corrosivos antes y durante la intervención.
Descontaminación: retirar equipos expuestos según procedimiento y evitar la propagación de residuos líquidos o de agua contaminada.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORODIFLUORO-BROMOMETANO (GAS REFRIGERANTE R 12B1)
Número UN: 1974
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2A
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 20
Etiquetas: 2.2
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (C/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Información operativa: la respuesta debe adaptarse a la cantidad liberada, ventilación, integridad del recipiente, temperatura y presencia de otros materiales.
Decisión táctica: priorizar rescate seguro, aislamiento, control de fuentes de calor, refrigeración de recipientes y recuperación del producto.
Espacios confinados: prohibir la entrada sin evaluación atmosférica, ventilación controlada, autorización y equipo autónomo.
Consulta técnica: confirmar compatibilidad de materiales, procedimiento de recuperación y requisitos ambientales con el fabricante o gestor especializado.
Comunicación: informar de la posibilidad de asfixia, lesiones por frío, aumento de presión y humos corrosivos durante un incendio.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20