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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Zincato de sodio en solución
Número UN: 1931
Sinónimos: Sodium zincate solution; solución alcalina de zincato sódico; solución de zincato sódico
Número CAS: Mezcla inorgánica; suele incluir hidróxido sódico y zincatos en disolución acuosa
Número CE (EINECS): Aplicable a los componentes de la mezcla; preparación inorgánica corrosiva
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Procesos industriales, galvanotecnia, tratamiento de superficies y síntesis química
Restricciones de uso: Evitar manipulación no controlada; no mezclar con ácidos, aluminio, zinc, estaño ni aleaciones reactivas

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido fuertemente corrosivo. Produce quemaduras graves en piel y ojos.
Naturaleza del riesgo: Reacciona con ácidos con fuerte liberación de calor y proyección de salpicaduras.
Riesgo por vapores: Baja volatilidad, pero las nieblas, aerosoles y salpicaduras son muy irritantes y corrosivos.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a blanquecino, alcalino, a veces turbio o ligeramente opalescente
Olor: Débil o prácticamente inodoro
Peligro para materiales: Ataca aluminio, zinc, estaño y otros metales anfóteros con posible liberación de hidrógeno
Punto de ebullición: Próximo al del agua; puede hervir localmente por calentamiento o reacción
Punto de inflamación: No aplicable; producto no inflamable
Presión de vapor: Baja; la peligrosidad aumenta por formación de nieblas
Densidad: Generalmente superior a la del agua, según concentración
Solubilidad en agua: Miscible; solución acuosa de alta alcalinidad

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de vías respiratorias; nieblas concentradas pueden causar broncoespasmo y edema pulmonar retardado
Contacto con la piel: Quemaduras químicas profundas, dolor, enrojecimiento y destrucción tisular
Contacto con los ojos: Lesiones oculares graves, opacidad corneal y riesgo de pérdida permanente de visión
Ingestión: Quemaduras de boca, garganta y tubo digestivo; riesgo de perforación y shock
Efectos crónicos: Exposición repetida a nieblas alcalinas puede causar dermatitis, conjuntivitis y bronquitis irritativa
Signos clínicos esperables: Dolor intenso, lagrimeo, tos, sibilancias, vómitos y lesiones mucosas
Observación sanitaria: Las lesiones respiratorias pueden empeorar horas después de la exposición; vigilancia médica prolongada

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible en condiciones normales.
Riesgo de incendio real: El producto no arde, pero el calor de un incendio próximo puede concentrar la solución, provocar ebullición súbita, salpicaduras y emisión de aerosol corrosivo. Si el envase se rompe, el derrame puede extender el siniestro a superficies, drenajes y equipos.
Riesgo de explosión: No presenta explosividad propia, pero al contacto con aluminio, zinc, estaño, magnesio o aleaciones reactivas puede desprender hidrógeno, con riesgo de ignición o explosión en recintos confinados, alcantarillas, fosos, bodegas y cubiertas bajas. La reacción con ácidos es muy exotérmica y puede generar proyecciones violentas.
Comportamiento en fuego: Los recipientes calentados pueden aumentar presión interna por ebullición del contenido, deformarse o fallar por pérdida de integridad; las tapas y válvulas pueden proyectarse si el calentamiento es intenso.
Riesgo operativo principal: La amenaza para la dotación no es la llama del producto, sino la combinación de corrosividad, salpicadura caliente, formación de nieblas cáusticas y posible acumulación de gas inflamable por reacciones incompatibles.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriar recipientes y abatir vapores o nieblas; espuma, polvo químico seco o CO2 sobre el combustible adyacente, según el material que arda y manteniendo compatibilidad táctica.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto directo sobre el derrame o sobre un envase dañado si puede dispersar el corrosivo, incrementar la salpicadura o favorecer la extensión del vertido.
Productos peligrosos de descomposición: Aerosoles alcalinos, humos corrosivos y, si intervienen metales o materiales del entorno, hidrógeno y óxidos metálicos; en el incendio del entorno pueden sumarse gases tóxicos del material combustible.
Riesgo para intervinientes: Proyección de líquido caliente, nieblas cáusticas, contacto con superficies contaminadas y posible atmósfera inflamable en zonas mal ventiladas.
Decisión táctica: Si existe reacción con metales, envases deformados, calentamiento visible o presencia de sótanos y drenajes conectados, ampliar perímetro y evitar toda aproximación innecesaria.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia general: Priorizar el incendio del entorno, la protección de exposiciones y el enfriamiento continuo de recipientes expuestos, manteniendo siempre la intervención a barlovento y desde cobertura.
Medios adecuados: Agua nebulizada para refrigeración, protección de exposiciones y abatimiento de aerosol; extinción del combustible circundante con el agente compatible con ese material.
Medios no adecuados: Evitar chorro sólido directo, lanzamientos violentos y ataques frontales que provoquen salpicadura, rebose o arrastre del producto.
Precauciones concretas: Cortar fuentes de ignición si existe riesgo de hidrógeno, controlar drenajes, mantener personal fuera de cotas bajas y vigilar estabilidad de envases y estructuras.
Intervención sobre recipientes: Refrigerar de forma continua contenedores cerrados expuestos al calor; si el estado del envase lo permite y la maniobra es segura, retirar o aislar el recipiente con protección química.
Control de vapores y nieblas: Aplicar agua pulverizada fina con criterio de abatimiento, evitando dispersar el charco y sin generar corrientes que extiendan el aerosol a zonas ocupadas.
Protección del personal: ERA de presión positiva y traje de protección química resistente a álcalis; pantalla facial, guantes resistentes y botas químicas.
Decisión de mando: Si hay atmósfera confinada, envases calentados, reacción activa o riesgo de hidrógeno, pasar a táctica de control de perímetro, defensa de exposiciones y no entrada salvo necesidad justificada.
Observación operativa: Verificar tras el control inicial si persiste ebullición, emisión de niebla o calentamiento de recipientes antes de declarar la extinción asegurada.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, cortar accesos, trabajar a barlovento y situar personal fuera de zonas bajas, sótanos y sumideros.
Control de la fuga: Si es seguro, obturar el origen, enderezar envases y contener con barreras inertes y resistentes a corrosivos.
Pequeños derrames: Absorber con material inerte no reactivo; recoger con herramientas compatibles y trasladar a recipiente apto para corrosivos.
Grandes derrames: Diquear, bombear a contenedores adecuados y mantener vigilancia por calentamiento, salpicadura o reacción con elementos metálicos cercanos.
Precauciones prácticas: No usar serrín, papel ni materiales orgánicos; no permitir entrada en alcantarillas, cauces, fosos, túneles ni galerías.
Control del vapor y aerosol: Evitar pulverizaciones agresivas; si se aplica agua, usarla solo para abatir niebla y proteger la dotación, sin expandir el derrame.
Neutralización: Solo por personal entrenado y con control de calor; la neutralización rápida puede ser violenta y generar proyecciones.
Descontaminación: Retirar primero el grueso del producto y después lavar de forma controlada con abundante agua, verificando pH del efluente antes de su vertido.
Protección ambiental: Priorizar contención inmediata para evitar daño a redes de saneamiento, suelos permeables y aguas superficiales.
Decisión táctica: Si el derrame migra a drenaje o recinto cerrado, considerar evacuación ampliada y control específico de vapores, gases y accesos.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en fugas, incendios, nieblas, ventilación insuficiente o atmósferas potencialmente contaminadas.
Protección ocular y facial: Pantalla facial integral y gafas estancas químicas.
Protección de manos: Guantes resistentes a álcalis, preferentemente nitrilo pesado, neopreno o butilo con certificación química.
Protección corporal: Traje químico anti salpicaduras; encapsulado si existe riesgo de exposición intensa, salpicadura a presión o atmósfera desconocida.
Botas: Botas químicas resistentes a corrosivos, con puño exterior del pantalón para evitar entrada de líquido.
Protección adicional: Delantal químico en tareas de trasvase, absorción o muestreo de control.
Nivel operativo aconsejado: Nivel alto de protección en fugas activas, trasvases y espacios confinados; reforzar descontaminación al salir.
Observación táctica: Vigilar degradación de guantes, juntas y botas por contacto prolongado con la solución alcalina.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición y solicitar asistencia médica urgente.
Inhalación: Aire fresco, reposo y vigilancia respiratoria; administrar oxígeno por personal entrenado si hay dificultad respiratoria o cianosis.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante durante al menos 20 minutos; no frotar ni neutralizar sobre la piel.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua durante al menos 20 minutos, manteniendo párpados abiertos; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito y dar agua en pequeños sorbos solo si está consciente y puede tragar.
Ropa contaminada: Retirarla con protección; lavar antes de reutilizar o desechar si está deteriorada.
Vigilancia posterior: Observar por dolor persistente, dificultad respiratoria, tos, visión borrosa o empeoramiento tardío.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar salpicaduras, nieblas y contacto directo; usar equipos compatibles con productos cáusticos.
Almacenamiento: En recipientes resistentes a álcalis, bien cerrados, ventilados y con cubeto de retención.
Segregación: Separar de ácidos, metales reactivos, sales de amonio y oxidantes incompatibles.
Condiciones recomendadas: Proteger del calor excesivo y de la congelación si puede comprometer el envase.
Materiales compatibles: Determinados plásticos técnicos y acero apropiado según diseño industrial.
Control de envases: Revisar corrosión, presión interna y estado de tapas, juntas y válvulas antes de mover o trasvasar.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Contacto con ácidos, calentamiento excesivo, confinamiento, pulverización innecesaria y contacto con metales reactivos.
Incompatibilidades: Ácidos, aluminio, zinc, estaño, aleaciones ligeras, sales de amonio y materiales sensibles a medios fuertemente alcalinos.
Reacciones peligrosas: Neutralización violenta con ácidos; generación de hidrógeno con algunos metales; salpicadura por ebullición local.
Productos de descomposición: Aerosoles alcalinos, humos corrosivos y óxidos metálicos en condiciones térmicas severas.
Estabilidad operativa: La dilución o agitación brusca puede aumentar el riesgo de salpicadura y dispersión del contaminante.
Comportamiento químico: La alcalinidad elevada favorece la corrosión de metales anfóteros y la liberación de gas cuando existe contacto con superficies incompatibles o contaminación ácida.
Señales de inestabilidad: Calentamiento espontáneo local, burbujeo, presión en envase o decoloración del contenido deben interpretarse como alerta operativa.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Carácter toxicológico principal: Corrosivo por alcalinidad elevada.
Toxicidad aguda útil: El peligro dominante en intervención es la destrucción tisular por contacto más que la toxicidad sistémica.
Vías de entrada relevantes: Contacto cutáneo, ocular, ingestión e inhalación de nieblas.
Signos clínicos esperables: Dolor, quemaduras, tos, disnea, lagrimeo intenso y lesiones mucosas.
Observación sanitaria: Las lesiones respiratorias pueden agravarse horas después de la exposición; derivación médica si hubo inhalación relevante.
Riesgo de complicación: Posibles infecciones secundarias y cicatrización anómala en quemaduras químicas profundas.
Comentario operativo: Aunque la toxicidad sistémica suele ser secundaria, la exposición ocular o respiratoria exige valoración médica urgente por el riesgo de lesión tardía.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Peligroso para el medio acuático por elevación brusca del pH y presencia de zinc disuelto.
Movilidad: Alta en agua; puede propagarse rápidamente por drenajes y cauces.
Efectos sobre organismos: Posible toxicidad para peces e invertebrados; daño importante a flora acuática.
Persistencia operativa: El riesgo ambiental principal es la alcalinidad del vertido y su rápida dispersión.
Medida prioritaria: Contener y evitar vertido a red de saneamiento, suelos permeables y aguas superficiales.
Observación ambiental: El control temprano del pH y del flujo hacia drenajes reduce de forma crítica el impacto en instalaciones y cauces.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Confirmar presencia de corrosivo líquido, dirección del derrame y posibilidad de reacción con metales o ácidos cercanos.
Aislamiento recomendado: Establecer perímetro amplio, controlar accesos y proteger puntos bajos, drenajes y alcantarillas.
Prioridades tácticas: Rescate, control de exposición, contención del producto, protección ambiental y verificación de atmósfera en recintos cerrados.
Ventilación: Útil en interiores para dispersar nieblas y posible hidrógeno, evitando fuentes de ignición y corrientes que extiendan el aerosol.
Control de atmósfera: Vigilar inflamabilidad si hay reacción con metales; el hidrógeno puede acumularse en altura, huecos y recintos cerrados.
Trasvase: Solo con bombas, mangueras y recipientes compatibles; conexión equipotencial si existe riesgo de atmósfera inflamable por hidrógeno.
Enfriamiento: Priorizar refrigeración continua de envases expuestos antes de cualquier maniobra de aproximación o contención.
Descontaminación de intervinientes: Establecer corredor de descontaminación con agua abundante, control de pH y retirada ordenada de EPIs contaminados.
Decisión de evacuación: Ampliar evacuación si hay vapores, niebla visible, reacción activa, envases afectados por calor o afectación de sótanos y alcantarillado.
Cierre operativo: No dar por controlado hasta confirmar neutralización del foco, ausencia de fugas secundarias y seguridad de drenajes.
Criterio de mando avanzado: Si hay duda sobre composición, concentración o contaminación cruzada, tratar toda la zona como corrosiva, restringir el acceso y operar con el nivel de protección más alto razonable.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1931
Designación de transporte: ZINCATO SÓDICO EN SOLUCIÓN
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: II o III según concentración y formulación comercial
Código de clasificación: C5
Código de peligro Kemler: 80
Etiqueta: Corrosivo
Disposición operativa: Tratar como materia corrosiva líquida; revisar carta de porte, paneles naranjas y ficha de seguridad específica de la carga.
Reglamentación aplicable: ADR, RID e IMDG según modo de transporte; aplicar además instrucciones internas de intervención con corrosivos.
Observación de transporte: En incidente vial, evitar respiraderos, alcantarillas y drenajes; el producto puede requerir aislamiento por riesgo químico y ambiental.
Medidas útiles en transporte: Mantener el vehículo inmovilizado, proteger la zona de fuga con diques y evitar cualquier maniobra que incremente la dispersión o el contacto con metales.
Verificación documental: Confirmar designación, embalaje y compatibilidad de la carga con la documentación del expedidor antes de decidir trasvase o reexpedición.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto corrosivo no combustible, con riesgo secundario relevante de hidrógeno al contacto con ciertos metales.
Punto clave: La intervención debe centrarse en evitar contacto personal, controlar el derrame y prevenir reacciones incompatibles.
Nota para mando: Si hay duda sobre concentración o composición comercial, actuar con criterio conservador y protección elevada.
Observación final: Confirmar siempre composición exacta en etiqueta, paneles y documentación del transporte para ajustar compatibilidad, neutralización y descontaminación.