FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Óxido de sodio
Número UN: 1829
Sinónimos: Monóxido de disodio, sodium oxide
Número CAS: 1313-59-3
Número CE (EINECS): 215-208-9
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis inorgánica y formación de bases fuertes.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso sin control estricto de humedad, agua y sustancias incompatibles.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sustancia corrosiva que reacciona violentamente con agua.
Riesgos principales: Reacción exotérmica intensa con humedad, formación de hidróxido sódico, quemaduras químicas graves y proyecciones.
Estado físico y aspecto: Sólido blanco a grisáceo, higroscópico, normalmente en forma técnica o mezclado con impurezas.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: Bajo como sólido; peligro principal por polvo cáustico y aerosoles generados en la reacción.
Densidad: Aproximadamente 2,3 g/cm3.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente; no tratar como simple disolución.
Punto de ebullición: Muy elevado; se descompone o reacciona antes de hervir en condiciones normales.
Punto de inflamación: No aplica.
Temperatura de autoignición: No aplica.
Límites de explosividad: No aplica como sustancia combustible.
Presión de vapor: Despreciable como sólido estable.
Productos peligrosos de descomposición: Hidróxido sódico, nieblas cáusticas y calor por reacción con humedad.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o aerosoles, contacto cutáneo, ocular e ingestión.
Efectos por inhalación: Irritación intensa, tos, dolor de garganta, broncoespasmo y posible edema respiratorio si hay exposición significativa.
Contacto con la piel: Provoca quemaduras químicas profundas y progresivas.
Contacto con los ojos: Riesgo de lesiones graves, ulceración corneal y pérdida de visión.
Ingestión: Corrosivo severo para boca, esófago y estómago, con riesgo de perforación.
Efectos inmediatos: Dolor, enrojecimiento, necrosis tisular y daño por reacción exotérmica con humedad corporal.
Riesgo de exposición secundaria: La ropa, guantes y herramientas contaminadas pueden mantener material alcalino activo y agravar lesiones.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible en sí mismo.
Riesgo real de incendio: El calor de reacción con agua o humedad puede inflamar materiales combustibles próximos y agravar un incendio del entorno.
Riesgo de explosión: Puede producir reacción violenta con agua, ácidos y algunas sustancias reactivas, con proyecciones cáusticas y rotura de envases.
Comportamiento en fuego: En un incendio cercano puede generar humos corrosivos, salpicaduras de material alcalino y sobrepresión por reacción si entra agua en el recipiente.
Peligro principal en emergencia: La mezcla con agua o humedad puede provocar ebullición localizada, salpicadura y dispersión del producto.
Medios de extinción no adecuados: Agua, agua pulverizada y espuma acuosa sobre el producto; evitar también el ataque directo con chorros que arrastren o dispersen el sólido.
Observación crítica: El CO2 no es un extintor útil para el producto; solo puede servir en fuegos del entorno, si no induce contaminación por humedad.
Punto de inflamación: No aplica.
Temperatura de autoignición: No aplica para la sustancia pura.
Límites de explosividad: No aplica.
Productos peligrosos de descomposición: Con agua forma hidróxido sódico; en incendio del entorno puede generar humos irritantes y corrosivos.
Valoración táctica: El mayor riesgo operativo es la reacción violenta con agua usada de forma inapropiada, con proyecciones cáusticas y contaminación de personal.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Agente seco, polvo especial para metales reactivos o arena seca, según fuego implicado en el entorno.
Medios no adecuados: Agua, agua pulverizada, espuma acuosa y CO2 si existe reacción con material caliente o contaminado.
Precauciones concretas: Mantener el producto seco, evitar escorrentías, retirar envases no afectados si es seguro y enfriar solo exposiciones externas sin mojar el producto.
Táctica recomendada: Atacar el incendio del entorno sin provocar contacto del agente extintor con la sustancia.
Distancia de seguridad: Aumentarla si hay reacción visible, proyecciones o formación de nieblas cáusticas.
Prioridad de mando: Confirmar si el incendio afecta al contenedor o al material derramado; si hay duda, tratar la zona como reactiva al agua.
Enfriamiento de recipientes: Solo desde posición protegida y evitando que el agua alcance el producto; si no puede garantizarse, no enfriar directamente el contenido.
Control de vapores y aerosoles: Reducir la dispersión por viento, mantener barlovento y vigilar nubes irritantes o salpicaduras alcalinas.
Si el envase se rompe: Retirar al personal expuesto, ampliar perímetro y priorizar confinamiento en seco y retirada controlada.
Extinción del entorno: Si el fuego involucra materiales adyacentes, emplear el agente más eficaz sin contaminar el óxido de sodio con agua.
Reentrada: Solo cuando se haya verificado ausencia de reacción con humedad y no existan restos cáusticos activos.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, cortar accesos y trabajar a barlovento.
Control del derrame: Evitar agua, humedad ambiental intensa y contacto con desagües.
Recogida: Recuperar en seco con pala limpia no reactiva y contenedor compatible, seco y cerrado.
Pequeños derrames: Cubrir con material inerte seco compatible, como arena seca, y recoger sin generar polvo.
Grandes derrames: Confinar en seco, establecer zonas caliente y templada y valorar trasvase o encapsulado por equipo especializado.
Descontaminación: Solo tras retirada completa del sólido, con procedimiento controlado y neutralización técnica de residuos.
Precaución clave: No aplicar lavado directo con agua sobre el producto sólido derramado.
Aislamiento práctico: Evacuar o retirar a personal no esencial y proteger accesos para impedir pisado, arrastre o dispersión del polvo.
Protección de alcantarillado: Sellar sumideros y puntos bajos con medios secos compatibles; evitar que cualquier enjuague arrastre material al drenaje.
Control de polvo: No barrer en seco de forma agresiva; recoger con herramienta manual lenta, minimizando nubes de partículas.
Si hay humedad o lluvia: Cubrir el derrame con material impermeable seco y controlar escorrentías hasta lograr recuperación.
Si el producto ya reacciona: Tratar el área como foco corrosivo; ampliar zona de exclusión y usar técnica de contención en seco.
Residuos: Depositar en recipiente seco, etiquetado y estanco para gestión como residuo corrosivo reactivo.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en atmósferas contaminadas o durante intervención en fuga e incendio.
Protección ocular y facial: Pantalla facial integral y gafas estancas químicas.
Protección cutánea: Traje de protección química resistente a corrosivos, botas químicas y guantes compatibles de alta resistencia.
Protección adicional: Ropa de recambio, control de contaminación secundaria y punto de descontaminación operativo.
Nivel operativo: Protección química completa cuando exista polvo, humedad, reacción o riesgo de salpicadura cáustica.
Guantes recomendados: Material compatible con álcalis fuertes, con verificación de integridad antes y después de la intervención.
Autoprotección del mando: Mantener distancia de lectura visual, sin exposición directa a polvo o niebla cáustica.
Descontaminación de EPI: Retirada controlada antes de quitar el equipo; evitar que restos sólidos entren en contacto con agua durante la limpieza.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Actuar con autoprotección y retirar a la víctima de la exposición.
Inhalación: Aire fresco, reposo, vigilancia respiratoria y valoración médica urgente.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua de forma prolongada una vez eliminados restos sólidos visibles.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados, y traslado urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y traslado médico inmediato.
Observación clínica: Vigilar lesiones progresivas, compromiso respiratorio y perforación digestiva.
Si hay polvo en la ropa: Retirar la ropa con cuidado para no diseminar el contaminante y aislarla en bolsa o contenedor seco.
Si aparece dolor persistente: Mantener irrigación y reevaluación sanitaria; las lesiones por álcalis pueden progresar pese a la limpieza inicial.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Trabajar en seco, con ventilación adecuada y evitando formación de polvo.
Medidas preventivas: Mantener recipientes bien cerrados, secos y protegidos de la humedad.
Almacenamiento: En envases compatibles, zona fresca, seca, ventilada y separada de agua, ácidos y materiales incompatibles.
Segregación: Lejos de alimentos, bebidas, productos combustibles húmedos y sustancias reactivas.
Condición crítica: Evitar cualquier entrada de agua en recipientes o zonas de almacenamiento.
Inspección operativa: Revisar cierres, corrosión del envase y signos de apelmazamiento por humedad.
Manipulación táctica: Abrir solo en atmósfera seca y con medios preparados para recogida inmediata si aparece reacción.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco y en condiciones normales de almacenamiento controlado.
Condiciones a evitar: Humedad, agua, calor innecesario, atmósferas húmedas y contaminación del producto.
Incompatibilidades: Agua, ácidos, compuestos amónicos, ciertos metales ligeros, halogenados reactivos y sustancias orgánicas sensibles a bases fuertes.
Reactividad: Reacciona intensamente con agua formando hidróxido sódico y liberando calor.
Productos de reacción peligrosos: Hidróxido sódico, aerosoles cáusticos y calor suficiente para agravar la emergencia.
Condiciones que agravan la reacción: Envase abierto, condensación, lluvia, espuma acuosa, lavado directo y confinamiento húmedo.
Estabilidad operativa: Mientras permanezca seco, el riesgo dominante es la corrosividad; al contacto con agua pasa a ser una emergencia química por reacción exotérmica.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Perfil toxicológico: Peligro dominante por corrosividad, más que por toxicidad sistémica específica.
Lesión local: Destrucción de tejidos por acción cáustica.
Inhalación de polvo: Puede causar irritación severa de vías respiratorias y daño pulmonar.
Piel y ojos: Riesgo alto de quemadura química grave.
Ingestión: Muy peligrosa por causticación profunda del tracto digestivo.
Efectos retardados: Edema, necrosis y complicaciones secundarias por perforación o infección.
Nota clínica: La gravedad puede aumentar por reacción del producto con la humedad de la mucosa o de las lágrimas.
Vigilancia recomendada: Control ocular, respiratorio y gastrointestinal tras toda exposición apreciable.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Eleva bruscamente el pH del medio y puede causar daño grave a organismos acuáticos y suelos.
Movilidad: Reacciona y se transforma en hidróxido sódico en presencia de agua.
Persistencia: Como sólido anhidro depende de la humedad; en medio acuoso actúa como base fuerte.
Medida operativa: Evitar cualquier llegada a alcantarillado, cauces o terrenos húmedos.
Gestión ambiental: Recoger en seco y remitir a gestor autorizado.
Efecto en aguas: Puede producir alcalinización brusca y mortalidad acuática local por contacto directo.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Identificar si el material permanece seco o ya ha reaccionado parcialmente con humedad.
Decisión de mando: Prohibir uso reflejo de agua sobre el producto y controlar la contaminación cáustica secundaria.
Zonificación: Establecer zona caliente por riesgo de proyección, corrosión y polvo.
Intervención: Trabajar a barlovento, con ERA y protección química, minimizando remoción del sólido.
Confinamiento: Proteger desagües y puntos bajos; recoger en seco antes de cualquier lavado final controlado.
Evacuación técnica: Ampliar perímetro si hay reacción vigorosa, niebla cáustica o contenedores comprometidos.
Relevo y descontaminación: Obligatorios por riesgo de contaminación persistente del equipo y del personal.
Decisión sobre permanencia: Si el derrame está húmedo o mezclado con otras sustancias, considerar retirada de personal no esencial y solicitud de apoyo HAZMAT.
Lectura de escena: Buscar señales de calentamiento, vapor blanco, costras húmedas o crepitación por entrada de agua.
Comunicación interna: Avisar explícitamente de “producto reactivo con agua” para evitar empleo automático de líneas de agua.
Objetivo táctico: Asegurar aislamiento, recogida en seco, control de escorrentías y protección respiratoria continua.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número ONU para transporte: 1829
Designación de transporte: Óxido de sodio
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: I o según presentación y reglamentación aplicable del expedidor
Etiqueta de peligro: Corrosivo
Código de peligro Kemler: 80
Información útil en transporte: Mantener seco, evitar rotura de envases y segregar de agua, ácidos y mercancías incompatibles.
Reglamentación operativa: Tratar como corrosivo reactivo con agua y con necesidad de intervención en seco.
Medida de transporte crítica: Proteger de lluvia, condensación y humedad de bodega; cualquier mojado puede convertir la carga en foco de reacción.
Actuación ante accidente vial: Priorizar aislamiento, evitar lavado con agua y evaluar si procede transvase en seco por personal especializado.
Teléfono Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia no combustible, pero peligrosamente reactiva con agua y muy corrosiva.
Error crítico a evitar: Aplicar agua directamente sobre el producto sólido o sobre derrames no controlados.
Clave para bomberos: Intervención en seco, aislamiento, recogida controlada y protección química completa.
Nota final: Si el envase está dañado y existe duda sobre contaminación o mezcla con otras sustancias, elevar el nivel de precaución y solicitar apoyo especializado.