FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácido clorosulfónico
Número UN: 1818
Sinónimos: Ácido clorosulfúrico; chlorosulfonic acid
Número CAS: 7790-94-5
Número CE (EINECS): 232-234-6
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Reactivo de clorosulfonación, sulfonación y síntesis química industrial.
Restricciones de uso: Manipulación exclusiva por personal entrenado; evitar usos fuera de instalaciones controladas.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación general: Líquido corrosivo, fumante, muy reactivo con agua y humedad.
Riesgos principales: Provoca quemaduras graves cutáneas y oculares; desprende vapores ácidos muy irritantes y gases tóxicos al reaccionar.
Código Kemler: 80
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillento, fumante.
Olor: Picante, sofocante, fuertemente irritante.
Riesgo por vapores: Los vapores son corrosivos, más densos que el aire en condiciones frías y pueden concentrarse en zonas bajas.
Reactividad característica: Reacción muy violenta con agua, hielo, humedad, alcoholes y bases.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Muy peligrosa; puede causar irritación intensa, broncoespasmo, edema pulmonar y daño severo de vías respiratorias.
Contacto con la piel: Produce quemaduras químicas profundas y dolor intenso.
Contacto con los ojos: Riesgo extremo de lesiones graves y pérdida de visión.
Ingestión: Causa quemaduras severas de boca, garganta, esófago y estómago; posible perforación.
Efectos retardados: El daño respiratorio puede aparecer tras una aparente mejoría inicial.
Vías de exposición críticas: Inhalación de vapores y contacto directo con el líquido.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero puede agravar un incendio por reacción violenta con agua y por liberación de gases corrosivos.
Riesgo real de incendio: En fuego cercano, el calentamiento de envases puede aumentar presión interna y generar rotura o fugas masivas.
Riesgo de explosión: No explosivo en uso normal, pero la reacción con agua puede ser violenta con proyecciones y ebullición súbita.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, óxidos de azufre y nieblas ácidas corrosivas.
Medios de extinción adecuados: Agente extintor adaptado al fuego circundante; preferible polvo seco, CO2 o espuma para materiales combustibles próximos.
Medios de extinción no adecuados: Agua a chorro directo sobre el producto; evitar agua sobre fugas o derrames de ácido clorosulfónico.
Punto de inflamación: No aplicable de forma operativa por tratarse de sustancia no combustible.
Límites de explosividad: No aplicables como vapor combustible.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo prioritario: Proteger personas, controlar exposición a vapores corrosivos y evitar contacto del producto con agua.
Medios adecuados: Extinguir solo el combustible implicado alrededor; usar polvo seco, CO2 o espuma según el material en combustión.
Medios no adecuados: No aplicar agua directamente al ácido ni a recipientes abiertos con fuga.
Precauciones concretas: Intervenir a barlovento, establecer zona de exclusión amplia y cortar aportes de agua que puedan alcanzar el producto.
Refrigeración de recipientes: Solo si es imprescindible y desde máxima distancia, con control estricto para impedir entrada de agua en el producto.
Protección del personal: Traje químico resistente a ácidos y equipo de respiración autónoma.
Confinamiento: Impedir que el derrame llegue a desagües, cunetas o zonas húmedas.
Evacuación: Recomendable en presencia de nube ácida visible o irritación respiratoria en exteriores o interiores.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, intervenir a barlovento y eliminar personal no esencial.
Control de fuga: Si es posible sin riesgo, cerrar válvulas, enderezar envases y contener con diques de material seco e inerte.
Materiales recomendados: Tierra seca, arena seca o absorbente mineral seco compatible.
Materiales a evitar: Agua, serrín húmedo, absorbentes reactivos, materiales orgánicos sensibles y bases fuertes sin control.
Neutralización: Solo por personal especializado y de forma muy controlada; la neutralización puede ser fuertemente exotérmica.
Recogida: Bombear o transferir a recipientes compatibles, secos y resistentes a corrosivos.
Ambiente: Proteger alcantarillado, cauces y suelos húmedos; la humedad agrava la emisión de vapores.
Fuga importante: Priorizar confinamiento, control atmosférico y evacuación frente a la recogida inmediata.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo de respiración autónoma de presión positiva.
Protección corporal: Traje de protección química contra ácidos, preferiblemente de alta estanqueidad en atmósfera contaminada.
Guantes: Resistentes a corrosivos fuertes; butilo, vitón o material equivalente según disponibilidad certificada.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y protección ocular estanca.
Botas: Botas químicas resistentes a ácidos.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación y retirada controlada de EPI por alta corrosividad.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Rescate solo con protección adecuada; asistencia médica urgente inmediata.
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno por personal entrenado si procede y vigilar edema pulmonar.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada con rapidez y lavar con abundante agua de forma continua durante al menos 20 minutos.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua durante al menos 20 minutos, manteniendo párpados abiertos; traslado urgente a oftalmología.
Ingestión: No provocar el vómito; enjuagar la boca si la persona está consciente y traslado urgente.
Ropa contaminada: Retirar con precaución por riesgo de quemadura secundaria.
Información médica útil: Riesgo de lesiones cáusticas profundas y complicaciones respiratorias retardadas.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En sistemas cerrados, secos, ventilados y con control de atmósfera; evitar cualquier contacto con agua o humedad ambiental.
Higiene operativa: Duchas y lavaojos próximos; prohibido trabajar sin plan de contención y neutralización.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, secos, compatibles y protegidos del calor.
Separación: Mantener alejado de agua, bases, alcoholes, aminas, oxidantes incompatibles y metales sensibles.
Condiciones del local: Cubeto seco, ventilación eficaz y suelos resistentes a corrosivos.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se mantiene seco, en recipientes compatibles y lejos del calor excesivo.
Condiciones a evitar: Humedad, agua, calentamiento, contaminación, trasvases inseguros y contacto con recipientes no compatibles.
Incompatibilidades: Agua, alcoholes, bases, aminas, agentes oxidantes o reductores reactivos y muchos metales.
Reacciones peligrosas: Hidrólisis violenta con desprendimiento de calor, cloruro de hidrógeno y ácidos corrosivos.
Productos de descomposición: HCl, SOx y nieblas ácidas.
Presión de vapor: Aumenta con la temperatura; suficiente para generar atmósferas irritantes y corrosivas.
Punto de ebullición: Aproximadamente 150 a 155 grados C con descomposición parcial.
Densidad: Aproximadamente 1,75 a 1,78.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad principal: Corrosividad extrema local por contacto e inhalación.
Órganos diana: Piel, ojos, vías respiratorias y tracto gastrointestinal.
Efectos agudos: Quemaduras químicas, laringoespasmo, broncoespasmo, edema pulmonar y shock por lesiones extensas.
Efectos crónicos posibles: Secuelas respiratorias, cicatrices cutáneas y daño ocular permanente tras exposiciones relevantes.
Valor operativo: Considerar cualquier exposición significativa como potencialmente grave.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua formando medios muy ácidos y corrosivos.
Impacto acuático: Muy nocivo por acidificación brusca y daño a organismos acuáticos.
Suelo: Puede causar fuerte alteración del pH y corrosión de infraestructuras.
Persistencia: Se transforma por hidrólisis, pero el efecto corrosivo inmediato puede ser severo.
Medida esencial: Evitar cualquier llegada a red de saneamiento o cauces.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Confirmar producto, dirección del viento, presencia de humedad o agua cercana y exposición de personas.
Estrategia recomendada: Priorizar aislamiento, control de la nube y protección de expuestos antes que ataque directo al derrame.
Aproximación: Siempre a barlovento y en cota superior si es posible.
Zonas: Delimitar zona caliente amplia por vapores corrosivos; controlar accesos.
Agua de extinción: Evitar que entre en contacto con el producto; contener escorrentías.
Rescate: Solo con protección química y ERA; prever relevo rápido por estrés térmico y químico.
Medición: Útiles equipos para pH de escorrentías y vigilancia de atmósfera corrosiva.
Confinamiento o evacuación: Valorar evacuación en interiores, áreas bajas o cuando exista nube visible o irritación comunitaria.
Transferencia de mando técnico: Solicitar apoyo de especialista químico ante cisternas, fuga sostenida o reacción en curso.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO CLOROSULFÓNICO
Número UN: 1818
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: I
Etiqueta: Corrosivo
Código de clasificación: C1
Kemler: 80
Túneles ADR: Restringir según itinerario y normativa aplicable a corrosivos de alta peligrosidad.
Consideración operativa: En transporte, revisar estado de cisterna o bultos, presencia de humedad, sobrepresión y compatibilidad de materiales.
Reglamentación útil: Sustancia corrosiva sujeta a normas ADR, IMDG e IATA con fuertes exigencias de segregación y estanqueidad.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto extremadamente corrosivo y muy reactivo con agua; el error crítico en intervención es aplicar agua directamente sobre la sustancia.
Prioridades: Aislar, proteger vías respiratorias, evitar humedad, contener en seco y evacuar si hay nube ácida.
Compatibilidad: Usar solo materiales y recipientes adecuados para ácidos muy corrosivos.
Criterio prudente: Ante duda sobre concentración, cantidad derramada o reacción en curso, tratar el incidente como de máxima severidad química.