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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO CRÓMICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1755
Sinónimos: Ácido crómico acuoso; trióxido de cromo en solución; ácido dicrómico en solución
Número CAS: 7738-94-5 para el ácido crómico; la solución comercial puede no tener un CAS único por variar su composición
Número CE (EINECS): 231-801-5 para el ácido crómico; la solución comercial puede no tener un número CE único por variar su composición
Uso recomendado: Uso industrial controlado como agente oxidante y en procesos de tratamiento o acabado superficial de metales, exclusivamente en instalaciones autorizadas y con sistemas cerrados o de extracción localizada.
Restricciones de uso: No mezclar con sustancias combustibles, reductoras, orgánicas, metales reactivos, bases ni materiales incompatibles. Evitar pulverización, calentamiento y cualquier uso no industrial. Impedir el contacto con piel, ojos y materiales combustibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza química: Solución acuosa fuertemente ácida y oxidante, normalmente basada en compuestos de cromo(VI).
Peligro principal: Puede causar quemaduras graves y lesiones oculares irreversibles; los compuestos de cromo(VI) presentan toxicidad aguda y riesgos crónicos graves.
Reactividad: Puede intensificar incendios al favorecer la combustión de materiales orgánicos o combustibles.
Contaminación: El vertido puede generar contaminación persistente por cromo y requiere gestión como residuo peligroso.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Las nieblas y aerosoles irritan o lesionan las vías respiratorias y pueden causar edema pulmonar de aparición retardada.
Piel: Produce quemaduras profundas; la absorción y la sensibilización son posibles, especialmente tras exposiciones repetidas.
Ojos: Puede causar daño ocular grave o permanente; incluso pequeñas salpicaduras requieren irrigación inmediata.
Ingestión: Puede provocar quemaduras del aparato digestivo, hemorragia, shock y toxicidad sistémica.
Efectos crónicos: La exposición repetida a cromo(VI) puede causar sensibilización, lesiones respiratorias, daño renal y hepático, y riesgo carcinógeno.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución no suele ser combustible, pero es oxidante y puede alimentar o intensificar incendios.
Riesgo térmico: El calentamiento puede producir vapores o nieblas corrosivas y acelerar reacciones con materiales incompatibles.
Explosión: El contacto con reductores, materia orgánica, disolventes, polvos metálicos o combustibles puede originar reacciones violentas.
Productos de descomposición: Pueden formarse humos corrosivos y tóxicos de cromo y otros óxidos irritantes.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado para el material que arde; agua pulverizada puede ser útil para refrigerar y controlar vapores, evitando chorros que dispersen el producto.
Táctica: Aislar la zona, retirar materiales combustibles si puede hacerse sin riesgo y trabajar desde posición protegida y a barlovento.
Refrigeración: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde distancia segura, sin dirigir agua al derrame concentrado.
Riesgo residual: El agua de extinción puede quedar contaminada y debe recogerse para evitar su entrada en desagües.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no protegido y establecer una zona de control; evitar nieblas y situarse a barlovento.
Contención: Impedir la entrada en alcantarillas, cursos de agua y suelos mediante barreras compatibles y diques de retención.
Recogida: Recuperar con equipos resistentes a ácidos y oxidantes; emplear absorbentes minerales compatibles, nunca serrín, papel, trapos u otros materiales orgánicos.
Neutralización: Solo personal especializado debe neutralizar de forma controlada, con procedimiento validado y adición lenta; la reacción puede ser exotérmica.
Eliminación: Transferir a recipientes compatibles, cerrados y etiquetados, para gestión como residuo peligroso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención desconocida, incendio o posible generación de nieblas; filtros solo si una evaluación atmosférica demuestra que son adecuados.
Protección ocular: Pantalla facial junto con gafas estancas resistentes a productos químicos.
Protección corporal: Traje químico resistente a ácidos y oxidantes, preferiblemente estanco cuando exista riesgo de salpicadura intensa.
Guantes y botas: Materiales certificados y compatibles con soluciones de cromo(VI); comprobar tiempos de permeación y cambiar ante contaminación.
Higiene: Disponer de ducha y lavaojos, retirar ropa contaminada y evitar llevar contaminantes fuera de la zona de trabajo.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia urgente. Aplicar oxígeno por personal formado si está indicado.
Piel: Retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavar con abundante agua durante tiempo prolongado; no intentar neutralizar sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si resulta fácil; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica inmediata.
Seguimiento: Mantener observación por posible deterioro respiratorio o efectos sistémicos retardados y mostrar la información del producto a los sanitarios.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada; evitar salpicaduras, aerosoles, calentamiento y contacto con combustibles o reductores.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, ventilado, protegido de la luz y separado de sustancias orgánicas, inflamables, reductoras, bases y metales incompatibles.
Envases: Utilizar recipientes originales o materiales específicamente compatibles; mantenerlos cerrados, verticales y protegidos contra daños.
Trasvase: Emplear equipos resistentes a la corrosión, conexión a tierra cuando proceda y medios para contener fugas; no usar herramientas contaminadas con materia orgánica.
Control: Restringir el acceso, mantener inventario mínimo operativo y disponer de procedimientos escritos de emergencia.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable bajo condiciones recomendadas de almacenamiento, concentración y temperatura.
Condiciones que deben evitarse: Calor intenso, luz solar directa, contaminación del producto, evaporación excesiva y confinamiento durante una reacción.
Incompatibilidades: Reductores, combustibles, materia orgánica, disolventes, bases, sulfuros, cianuros y determinados metales o polvos metálicos.
Reacciones peligrosas: Puede reaccionar violentamente, con calentamiento, desprendimiento de gases o ignición de materiales combustibles.
Descomposición: El calentamiento o la reacción pueden producir humos corrosivos y compuestos de cromo; ventilar y no acceder sin protección respiratoria adecuada.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de nieblas, contacto cutáneo u ocular e ingestión accidental.
Toxicidad aguda: Corrosiva y potencialmente muy tóxica; la gravedad depende de concentración, dosis, duración y vía de exposición.
Sensibilización: Puede provocar sensibilización cutánea y respiratoria.
Órganos diana: Pueden afectarse vías respiratorias, piel, ojos, riñones, hígado y aparato digestivo.
Carcinogenicidad: Los compuestos de cromo(VI) se consideran carcinógenos; evitar toda exposición innecesaria y repetida.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: El cromo(VI) puede ser muy perjudicial para organismos acuáticos y contaminar aguas superficiales y subterráneas.
Persistencia: El elemento cromo no se destruye por procesos ambientales ordinarios; su movilidad y toxicidad dependen de la forma química y del medio.
Transformación: Puede reducirse a cromo(III), generalmente menos móvil, pero la transformación no debe asumirse como descontaminación.
Vertidos: No descargar al alcantarillado, suelo ni cursos de agua; contener también las aguas de lavado y extinción.
Gestión: Recuperar, analizar y entregar los residuos a un gestor autorizado de residuos peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Enfoque inicial: Confirmar el área afectada, identificar recipientes expuestos y establecer perímetro amplio por corrosividad, toxicidad y posible reacción oxidante.
Equipo de intervención: Usar equipo autónomo de presión positiva, protección química integral y comunicaciones seguras; evitar contacto con humos y escorrentías.
Táctica de agua: Aplicar agua pulverizada para refrigeración y control atmosférico cuando sea compatible con la escena; evitar la dispersión del producto.
Acceso: No entrar en zonas con niebla, humos o recipientes dañados sin evaluación atmosférica y respaldo operativo.
Después del incendio: Tratar todos los líquidos, residuos y equipos contaminados como residuos peligrosos y descontaminar bajo control especializado.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO CRÓMICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 1755
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Concentración: Las propiedades corrosivas, oxidantes, toxicológicas y la respuesta de emergencia dependen de la concentración y de los aditivos de la solución.
Cromo(VI): Considerar cualquier residuo, absorbente, agua de lavado o equipo contaminado como potencialmente peligroso por cromo(VI) hasta su caracterización.
Decisión táctica: Priorizar aislamiento, control de fuentes de contaminación, protección respiratoria y prevención de escorrentías sobre la recuperación directa.
Asistencia especializada: Solicitar apoyo de especialistas en materiales peligrosos, toxicología y protección ambiental ante exposición, incendio o derrame relevante.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad específica del fabricante para concentración, compatibilidad de materiales y procedimientos de descontaminación.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20