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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: X88

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO CLOROSULFÓNICO (con o sin trióxido de azufre)
Número UN: 1754
Sinónimos: Ácido clorosulfónico; ácido clorosulfúrico; clorosulfonic acid; chlorosulfuric acid; sulfurylochloride; mezclas con trióxido de azufre.
Número CAS: 7790-94-5 para ácido clorosulfónico. Las formulaciones con trióxido de azufre añadido pueden no tener un CAS único; debe consultarse la composición específica.
Número CE (EINECS): 232-234-6 para ácido clorosulfónico. Las mezclas con trióxido de azufre pueden no tener un número CE único; deben identificarse por sus componentes.
Uso recomendado: Intermedio industrial para sulfonación, fabricación de productos químicos y síntesis bajo sistemas cerrados, control de humedad y equipos resistentes a medios fuertemente corrosivos.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente profesional e industrial. Evitar cualquier contacto con agua, humedad, bases, materiales orgánicos, metales incompatibles y sustancias reductoras. No manipular fuera de instalaciones con contención, ventilación y medios de emergencia adecuados.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Líquido fumante, fuertemente corrosivo y muy reactivo con el agua. Puede contener trióxido de azufre, que incrementa la formación de nieblas y gases ácidos.
Reactividad: La reacción con agua es violenta y exotérmica, con posible proyección de ácido y emisión de vapores corrosivos.
Peligro principal: Puede causar destrucción rápida de tejidos, daños oculares irreversibles y atmósferas peligrosas por cloruro de hidrógeno, dióxido de azufre y especies de azufre oxidantes.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Los vapores y nieblas provocan irritación intensa, tos, broncoespasmo, edema pulmonar y posible compromiso respiratorio retardado.
Contacto cutáneo: Produce quemaduras químicas profundas y progresivas; la ausencia inicial de dolor no excluye lesión grave.
Contacto ocular: Puede causar quemaduras corneales, opacificación y pérdida permanente de visión.
Ingestión: Provoca quemaduras de boca, esófago y estómago, con riesgo de perforación, shock y aspiración de contenido corrosivo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible en condiciones normales, pero puede intensificar peligros de incendios por reacción con materiales combustibles u orgánicos.
Riesgo térmico: El calentamiento puede generar sobrepresión, vapores corrosivos y descomposición con liberación de gases ácidos.
Riesgo de explosión: La mezcla accidental con agua, bases, metales reactivos, reductores u orgánicos puede producir calor intenso, proyecciones o gases inflamables en algunos casos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado para el incendio circundante, preferentemente polvo químico, dióxido de carbono o espuma compatible cuando proceda.
Agua: No aplicar agua directamente sobre el producto. Puede emplearse agua pulverizada desde posición protegida para refrigerar recipientes y controlar vapores, evitando que entre en contacto con el producto.
Táctica: Aislar la zona, evacuar a sotavento y mantener los recipientes fríos a distancia. Retirar envases solo si puede hacerse sin exposición ni perturbación del producto.
Productos de descomposición: Pueden formarse cloruro de hidrógeno, dióxido de azufre, trióxido de azufre y nieblas corrosivas.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Establecer perímetro amplio, controlar el acceso y situarse contra el viento. Evacuar las zonas bajas si existe acumulación de vapores.
Contención: Detener la fuga únicamente si puede hacerse sin riesgo. Proteger desagües y cursos de agua con barreras secas, sin añadir agua al producto.
Absorción: Recoger con material seco, inerte y no combustible compatible; evitar serrín, papel, textiles y otros materiales orgánicos. Depositar en recipientes secos, cerrados y resistentes a la corrosión.
Neutralización: Solo personal especializado debe realizarla, lentamente y bajo control térmico, con un neutralizante compatible. Nunca añadir agua directamente ni neutralizar grandes cantidades sin evaluación técnica.
Descontaminación: Las superficies pueden requerir tratamiento controlado por especialistas; mantener los residuos aislados por posible reacción retardada.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración a presión positiva en atmósfera desconocida, durante la fuga, incendio o concentración potencialmente peligrosa. Los filtros no sustituyen al equipo autónomo en emergencias.
Protección corporal: Traje químico estanco o de protección frente a líquidos corrosivos, seleccionado según permeación y concentración.
Guantes y botas: Materiales certificados resistentes a ácidos fuertes y a la formulación concreta; utilizar doble guante cuando la evaluación lo justifique.
Protección ocular: Máscara integral o protección facial completa integrada con la protección respiratoria.
Higiene: Disponer de ducha y lavaojos; retirar inmediatamente la ropa contaminada y aislarla para descontaminación segura.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse. Mantener en reposo y vigilancia médica urgente; administrar oxígeno solo por personal capacitado. Puede aparecer edema pulmonar tardío.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados mientras se irriga con abundante agua durante tiempo prolongado. No frotar ni intentar neutralizar sobre la piel. Atención médica inmediata.
Ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil. Continuar la irrigación durante el traslado y solicitar atención oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar neutralizantes. Enjuagar la boca sin tragar y solicitar asistencia médica inmediata; no dar nada por vía oral a una persona inconsciente.
Nota clínica: Considerar lesión corrosiva profunda y vigilancia respiratoria prolongada aunque mejoren los síntomas iniciales.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada, evitando humedad y cualquier salpicadura. Añadir el producto solo mediante procedimientos controlados y nunca agua sobre el ácido.
Almacenamiento: Mantener en envases secos, herméticos, verticales y compatibles con ácidos fuertemente corrosivos, protegidos del calor y de la humedad.
Segregación: Separar de agua, bases, oxidantes o reductores incompatibles, metales reactivos, sustancias orgánicas, combustibles y alimentos.
Inspección: Comprobar periódicamente envases, válvulas y cubetos por corrosión, fugas, cristalización o deformación; no abrir recipientes presurizados o calentados sin control especializado.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo condiciones secas, frescas y controladas; es muy sensible a la humedad.
Agua: Reacción violenta y exotérmica, con ebullición local, proyecciones y generación de vapores corrosivos.
Incompatibilidades: Bases, álcalis, agua, metales reactivos, materiales orgánicos, combustibles y ciertos agentes reductores u oxidantes.
Descomposición: El calentamiento o la contaminación pueden liberar cloruro de hidrógeno, óxidos de azufre y nieblas ácidas.
Condiciones a evitar: Humedad, calor, confinamiento de producto contaminado y mezclas no controladas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de vapores o nieblas y contacto con piel u ojos; la ingestión causa daño corrosivo grave.
Efectos agudos: Quemaduras profundas, destrucción tisular, irritación respiratoria intensa, broncoespasmo, edema pulmonar y shock.
Efectos retardados: El deterioro pulmonar puede aparecer después de una exposición inicialmente leve.
Gravedad: La toxicidad está dominada por la corrosividad y por los productos gaseosos generados; cualquier exposición relevante requiere valoración médica urgente.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Puede causar acidificación intensa y daños graves a organismos acuáticos y terrestres en la zona afectada.
Movilidad: Reacciona con la humedad y puede dispersarse mediante aguas de escorrentía como especies ácidas y sulfatos o cloruros.
Prevención: Impedir la entrada en alcantarillas, suelo y cursos de agua. La dilución incontrolada puede generar calor y vapores corrosivos.
Residuos: Gestionar como residuo peligroso corrosivo mediante operador autorizado, evitando mezclas incompatibles.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: Actuar desde barlovento, con equipo autónomo de presión positiva y protección química completa; considerar atmósfera corrosiva aunque no haya humo visible.
Táctica: Priorizar aislamiento, refrigeración remota de recipientes y control de escorrentías. No dirigir chorros de agua al producto ni a una fuga concentrada.
Recipientes expuestos: Refrigerar desde distancia protegida y retirarse ante aumento de presión, deformación o emisión creciente de vapores.
Coordinación: Solicitar especialistas en materiales peligrosos, informar de la sensibilidad al agua y establecer descontaminación del personal y equipos.
Reentrada: Solo tras medición atmosférica, control de la fuga y confirmación de ausencia de vapores corrosivos peligrosos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO CLOROSULFÓNICO (con o sin trióxido de azufre)
Número UN: 1754
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C1
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: X88
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: La presencia de trióxido de azufre puede modificar la fumación, la reactividad, la presión de vapor y la severidad de la exposición; consultar siempre la ficha de la formulación concreta.
Precaución operativa: Tratar cualquier residuo, envase o material absorbente como potencialmente reactivo hasta su estabilización y caracterización.
Información crítica: La ausencia de llama no indica ausencia de peligro; el contacto con agua puede desencadenar la emergencia principal.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20