Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
NÚMERO UN: 1731
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Pentacloruro de fósforo
Sinónimos: Cloruro fosfórico, phosphorus pentachloride, PCl5
Número CAS: 10026-13-8
Número CE (EINECS): 233-046-7
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Reactivo de cloración, síntesis química, fabricación de intermedios orgánicos e inorgánicos.
Restricciones de uso:
Uso exclusivamente industrial o profesional con control estricto de humedad y atmósfera.
Evitar cualquier empleo con presencia de agua, ambientes húmedos o manipulación no especializada.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:
Sustancia corrosiva y fuertemente reactiva con agua y humedad ambiental.
En contacto con agua se descompone de forma violenta liberando cloruro de hidrógeno y oxicloruros de fósforo.
Los vapores y humos son muy irritantes y corrosivos para vías respiratorias, ojos, piel y metales.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o polvo blanco a amarillo pálido; puede humear al aire húmedo.
Olor: Picante, ácido, sofocante por hidrólisis.
Riesgo por vapores:
No destaca por volatilidad propia alta como sólido, pero genera rápidamente atmósferas corrosivas y tóxicas por reacción con humedad.
Productos peligrosos de descomposición:
Cloruro de hidrógeno, oxicloruro de fósforo, óxidos de fósforo; en incendio pueden formarse gases corrosivos adicionales.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de humos o polvo, contacto cutáneo, ocular e ingestión.
Efectos agudos:
Quemaduras químicas severas en piel y ojos.
Irritación intensa de nariz, garganta y pulmones; posible broncoespasmo y edema pulmonar retardado.
Ingestión muy peligrosa con lesiones corrosivas en boca, esófago y estómago.
Efectos sistémicos útiles:
La lesión dominante es corrosiva local; la inhalación importante puede comprometer la respiración en minutos u horas.
Órganos diana: Ojos, piel, vías respiratorias y tracto digestivo.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego:
No es combustible, pero el calor acelera la descomposición y aumenta la emisión de humos corrosivos.
El principal peligro operativo no es la llama, sino la reacción violenta con humedad, el fallo de envases y la liberación súbita de HCl y óxidos de fósforo.
En presencia de agua o espuma acuosa puede producir salpicadura, proyección del contenido y nube ácida densa.
Medios de extinción adecuados:
Para el incendio del entorno: polvo seco, CO2, arena seca o agente extintor compatible con el fuego circundante.
Priorizar extinción defensiva desde distancia y protección de exposiciones.
Medios de extinción no adecuados:
Chorro de agua directo sobre el producto.
Agua pulverizada sobre el sólido expuesto.
Espumas acuosas sobre el foco del producto.
Riesgo de explosión:
No es explosivo por sí mismo, pero la hidrólisis y el calentamiento en envases cerrados pueden generar sobrepresión, ruptura violenta y proyección de material corrosivo.
Los recipientes expuestos al fuego pueden ventear humos muy irritantes antes de ceder por presión o corrosión.
Precauciones críticas:
No mover envases calientes sin protección completa.
No intentar “lavar” el derrame con agua.
Mantener distancias amplias por posible emisión brusca de gases ácidos.
Datos físico-químicos relevantes:
Punto de ebullición: Se sublima o descompone alrededor de 160 °C.
Punto de inflamación: No aplicable.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Límites de explosividad: No aplicable como sustancia aislada; el peligro real es la reacción con humedad.
Presión de vapor: Baja a moderada, pero con emisión notable de humos en atmósfera húmeda.
Densidad: Aproximadamente 1,57 g/cm3.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente.
Riesgo por vapores: Muy corrosivos, pesados y capaces de desplazarse por zonas bajas en presencia de humedad.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial:
Confirmar si el producto está implicado directamente o si el incidente es de fuego de entorno con riesgo de calentamiento del envase.
Establecer perímetro amplio, control de accesos y ataque desde barlovento.
Considerar incidente de materia corrosiva reactiva con agua, con posible liberación de nube ácida.
Táctica recomendada:
Ataque defensivo salvo confirmación de control total del foco y envases fríos e íntegros.
Proteger exposiciones y aislar recipientes cercanos.
Si hay fuego estructural, priorizar confinamiento del incendio y no comprometer líneas de agua sobre el producto.
Si el envase no está ardiendo pero se calienta, el objetivo es enfriar la exposición sin mojar directamente el contenido ni arrastrar producto a desagües.
Uso de agua:
Solo para enfriar recipientes y estructuras adyacentes, con gran cautela y evitando contacto directo con derrames o material expuesto.
Nunca dirigir chorros compactos sobre el pentacloruro ni sobre montones de producto.
Evitar escorrentías hacia zonas húmedas, sumideros o puntos de recogida.
Medios de extinción operativos:
En el foco del producto: polvo seco o arena seca si la cantidad es pequeña y la maniobra puede hacerse en seco.
En el incendio circundante: agentes habituales según carga combustible del entorno.
Si hay recipientes comprometidos, priorizar monitorización térmica y enfriamiento exterior controlado.
Riesgos durante la intervención:
Humos blancos densos y muy irritantes.
Deterioro rápido de visibilidad.
Corrosión de metales, mascarillas, visores y juntas.
Exposición secundaria al caminar sobre superficies contaminadas húmedas.
Criterio de retirada:
Retirar dotaciones si aparece nube ácida persistente, fallo de EPI, calentamiento progresivo de varios envases o imposibilidad de control de aguas de extinción.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas:
Evacuar personal no esencial.
Aislar en seco y trabajar a barlovento.
Eliminar entradas de agua, lluvia, desagües húmedos y fuentes de humedad.
Cortar ventilación que pueda arrastrar polvo o humos a zonas ocupadas.
Intervención práctica:
No tocar el producto sin EPI químico completo.
Delimitar el derrame con material seco e inerte.
Cubrir con arena seca, tierra seca o absorbente mineral seco.
Recoger con útiles secos y resistentes a la corrosión en recipientes secos y cerrables.
Si hay nube irritante, reducir al mínimo la aproximación y mantener vigilancia atmosférica.
Si el derrame es grande o hay reacción activa, priorizar contención perimetral y apoyo de especialista.
Medidas que deben evitarse:
No lavar con agua.
No neutralizar de forma improvisada sobre el terreno.
No usar serrín húmedo ni absorbentes que aporten agua.
No introducir material contaminado en envases con cierre hermético si sigue desprendiendo gases sin control.
Protección ambiental:
Impedir llegada a alcantarillas, cauces, fosos, sumideros y suelos húmedos.
Bloquear escorrentías antes de que el material contacte con agua.
Coordinar retirada de residuos como corrosivos reactivos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs:
Equipo de respiración autónoma de presión positiva.
Traje de protección química estanco a salpicaduras corrosivas; nivel alto si existe emisión de humos o contacto directo posible.
Pantalla facial completa con protección ocular cerrada.
Guantes químicos resistentes a corrosivos inorgánicos; doble guante para manipulación prolongada.
Botas químicas compatibles con ácidos y corrosivos.
Ropa de intervención estructural sola: insuficiente para contacto directo o presencia de vapores ácidos.
Protección operativa:
Establecer zona caliente, tibia y fría.
Descontaminación seca inicial antes de cualquier lavado de personal o material.
Revisar juntas, cierres, visores y guantes tras la intervención por ataque químico.
Mantener relevo corto de efectivos por calor, estrés y pérdida de visibilidad.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación:
Retirar al afectado a aire fresco sin exponerse.
Mantener en reposo, sentado si hay dificultad respiratoria.
Oxígeno por personal entrenado si procede.
Vigilancia médica urgente por riesgo de edema pulmonar retardado.
Si hay tos persistente, disnea, ronquera o dolor torácico, observación hospitalaria.
Contacto con la piel:
Retirar ropa y calzado contaminados con cuidado.
Eliminar primero restos sólidos en seco.
Después lavar con abundante agua durante al menos 15 minutos una vez retirado el sólido.
Asistencia médica urgente por posible quemadura profunda.
Contacto con los ojos:
Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados.
Retirar lentes si es fácil.
Traslado oftalmológico urgente.
Ingestión:
Enjuagar la boca si la persona está consciente.
No provocar el vómito.
Dar agua en pequeños sorbos solo si está consciente y sin dificultad para tragar.
Atención médica urgente inmediata.
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Observación clave:
La mejoría inicial no excluye lesión respiratoria o digestiva evolucionada.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:
Mantener en sistema seco, cerrado y con extracción adecuada.
Abrir recipientes lentamente y en atmósfera controlada si es posible.
Usar útiles secos y materiales compatibles.
Evitar trasvases innecesarios y exposición a aire húmedo.
Almacenamiento:
En lugar fresco, seco, ventilado y protegido de humedad.
Separado de agua, alcoholes, bases, oxidantes, aminas y alimentos.
Envases resistentes a corrosión y perfectamente cerrados.
Proteger de condensación, lluvia y extinción acuosa accidental.
Ubicar lejos de drenajes y de sustancias higroscópicas o reductoras.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
Estable en condiciones secas y con envase íntegro.
Condiciones a evitar:
Humedad, agua, calor excesivo, aire húmedo, recipientes mal cerrados.
Incompatibilidades:
Agua, alcoholes, aminas, bases, oxidantes fuertes, compuestos con grupos reactivos frente a cloración, superficies húmedas y materiales porosos mojados.
Reactividad:
Hidrólisis rápida y exotérmica con liberación de gases corrosivos.
Reacciona violentamente con humedad ambiente, especialmente en superficies calientes.
Puede atacar metales y materiales de embalaje en presencia de agua.
Descomposición peligrosa:
Cloruro de hidrógeno, oxicloruro de fósforo, óxidos de fósforo.
En contacto con agua o vapor puede generar nieblas ácidas persistentes.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Datos toxicológicos útiles:
Toxicidad dominada por corrosividad intensa.
Inhalación de humos: irritación severa, tos, laringoespasmo, broncoespasmo, neumonitis química y edema pulmonar.
Contacto ocular: riesgo de lesión corneal permanente.
Contacto cutáneo: quemaduras químicas profundas.
Ingestión: necrosis cáustica del tracto digestivo.
Observación operativa:
La gravedad puede aumentar tras una aparente mejoría inicial, sobre todo por inhalación.
El daño suele ser inmediato en mucosas y puede progresar por reacción residual del producto retenido en ropa o piel.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Datos ecológicos útiles:
Reacciona con agua modificando fuertemente el medio por acidificación y formación de especies fosforadas y clorhídricas.
Muy perjudicial para organismos acuáticos por efecto corrosivo y descenso brusco del pH.
Evitar entrada a redes de saneamiento y cursos de agua.
Comportamiento ambiental:
No persistirá como pentacloruro intacto en presencia de humedad; el peligro ambiental inmediato deriva de sus productos de hidrólisis.
Puede provocar daños locales severos en suelos y colectores por corrosión y acidificación.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles para el mando:
Identificar si el riesgo principal es fuego de entorno, fuga sólida o reacción por humedad.
Priorizar aislamiento, control de accesos y trabajo a barlovento.
Si el producto no está implicado en llamas, preferir estrategia defensiva y mantenerlo seco.
Valorar evacuación ampliada si hay humos corrosivos, instalaciones interiores afectadas o ventilación forzada que pueda distribuir la nube.
Solicitar apoyo de unidades de mercancías peligrosas cuando exista cantidad apreciable, varios envases o afectación de nave cerrada.
Puntos tácticos:
Reconocimiento con binomios protegidos y tiempo de exposición corto.
Evitar que la propia agua de extinción agrave el incidente.
Controlar escorrentías desde el inicio y preparar contención seca.
Descontaminar herramientas, mangueras y vehículos expuestos a vapores ácidos.
Si la nube alcanza zonas bajas, revisar sótanos, registros y alcantarillado cercano.
Criterios de mando:
Replegar si no es posible confirmar secado del foco, estabilidad de envases o control de la atmósfera.
Mantener relevo sanitario de intervinientes por posible irritación retardada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Información de transporte útil:
UN 1731, PENTACLORURO DE FÓSFORO
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: I
Etiqueta de peligro: Corrosivo
Código de peligrosidad Kemler: 80
Riesgo de transporte dominante: corrosivo reactivo con agua y humedad.
Riesgo operativo en accidente: fuga sólida con humos ácidos al contacto con ambiente húmedo o agua de extinción.
Reglamentación operativa:
Tratar como mercancía peligrosa con segregación estricta de sustancias incompatibles y protección frente a humedad durante transporte y trasbordo.
Extremar control de bultos dañados, cierres forzados y signos de humectación o sublimación.
Orientación práctica:
Comprobar integridad de bultos, presencia de humos, cristalización externa y signos de reacción en cierres.
Evitar abrir cargas calientes o mojadas sin ventilación y protección química.
Si el vehículo participa en el siniestro, mantener perímetro por posible liberación de nube corrosiva al abrir compartimentos.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Observaciones finales:
El principal error táctico es aplicar agua directamente al producto.
La intervención debe orientarse a mantener el material seco, limitar la exposición a humos corrosivos y evitar contaminación hídrica.
En duda sobre cantidad liberada o afectación de envases, ampliar perímetro y optar por intervención especializada.
Toda dotación que haya trabajado en la zona caliente debe revisarse por posible corrosión en EPI, exposición respiratoria y contaminación residual.