Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
NÚMERO UN: 1717

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Acetil cloruro
Sinónimos: Cloruro de acetilo; Ethanoyl chloride; Acetic acid chloride
Número CAS: 75-36-5
Número CE (EINECS): 200-865-6
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Intermedio de síntesis química, acetilación, fabricación de productos farmacéuticos, colorantes y derivados orgánicos.
Restricciones de uso: Manipulación sólo por personal entrenado, preferentemente en sistema cerrado o con extracción localizada muy eficaz. Evitar cualquier contacto con agua, humedad, alcoholes, bases, aminas y oxidantes.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido corrosivo y fumante, muy reactivo con el agua. Hidroliza violentamente con humedad liberando cloruro de hidrógeno y calor. Vapores lacrimógenos, corrosivos y más densos que el aire; pueden acumularse en zonas bajas, sótanos y desagües.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillento pálido, fumante al aire húmedo.
Olor: Picante, acre, penetrante e irritante.
Punto de ebullición: Aproximadamente 51-52 ºC.
Punto de inflamación: En torno a 4 ºC, valor orientativo; puede generar atmósferas inflamables en determinadas condiciones.
Temperatura de autoignición: Alrededor de 390 ºC.
Límites de explosividad: Aproximadamente 4-18 % en aire, con mezcla vapor-aire inflamable posible.
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente; favorece emisión rápida de vapores irritantes y corrosivos.
Densidad: Aproximadamente 1,10 g/cm3 a 20 ºC.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente; no considerar miscibilidad útil para intervención.
Riesgo por vapores: Los vapores se desplazan a ras de suelo, pueden invadir recintos cerrados y formar atmósferas peligrosas lejos del foco.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, fosgeno en escenarios térmicos severos, óxidos de carbono y humos corrosivos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión.
Efectos agudos: Muy corrosivo para piel, ojos y vías respiratorias. La inhalación puede producir tos intensa, lagrimeo, broncoespasmo, laringoespasmo, disnea y edema pulmonar. El contacto ocular puede causar lesiones graves y pérdida de visión. El contacto cutáneo causa quemaduras químicas profundas.
Efectos sistémicos: Predomina el daño local corrosivo; la inhalación importante puede comprometer gravemente la función respiratoria y requerir soporte ventilatorio.
Efectos retardados: Posible edema pulmonar horas después de la exposición, incluso tras mejoría inicial. Vigilar empeoramiento respiratorio diferido.
Observación clínica: El olor no sirve como umbral de seguridad; la irritación puede aparecer tarde o ser intensa antes de percibir la alarma del entorno.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Líquido combustible con vapores inflamables; el calentamiento, la atomización o la liberación en espacios confinados incrementan de forma clara el riesgo.
Riesgo real de incendio: Puede inflamarse por chispas, llamas abiertas, superficies calientes, motores en marcha o descarga electrostática. Un foco pequeño puede escalar rápidamente por emisión de vapores densos y corrosivos. Los recipientes expuestos al fuego pueden sobrepresurizarse, perder estanqueidad o proyectar producto por ebullición y descomposición.
Riesgo real de explosión: Posibles mezclas vapor-aire inflamables en locales cerrados, fosos, alcantarillas, bodegas de transporte y depresiones del terreno. La reacción con agua o humedad puede ser violenta, con ebullición súbita, salpicaduras y proyección de nube ácida. El confinamiento del recipiente calentado aumenta la probabilidad de ruptura y eyección de fragmentos.
Comportamiento en incendio: El calor incrementa de forma intensa la emisión de vapores. La nube puede ser irritante, corrosiva y tóxica para intervinientes y población. Existe riesgo de retroceso de llama hacia la fuga si hay fuente de ignición en la trayectoria del vapor.
Efecto sobre contenedores: Bidones, cisternas o recipientes cerrados pueden deformarse o romperse por aumento de presión interna. El chorro de espuma o agua mal dirigido puede dispersar el producto y ampliar la exposición.
Factor agravante: La presencia de humedad, agua aplicada sobre el producto, drenajes abiertos o materiales reactivos puede intensificar la generación de gases corrosivos y aumentar la toxicidad ambiental y operativa.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Polvo químico seco, dióxido de carbono y, en incendio de entorno, espuma resistente a alcoholes si el escenario lo permite y sin contacto directo con derrame reactivo. Para materiales adyacentes, usar el agente apropiado al combustible implicado.
Medios de extinción no adecuados: Chorro directo de agua, agua sobre derrame activo, espuma acuosa aplicada sobre el producto, niebla de gran caudal sin control de escorrentía.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida y a distancia segura, evitando que el agua alcance el producto libre. Atacar siempre a barlovento. Cortar fuentes de ignición si puede hacerse sin riesgo. Alejar envases si la maniobra es segura y no exige entrar en zona contaminada. Prever nube de HCl y atmósfera irrespirable. Mantener control de escorrentías para no contaminar sumideros, sótanos o cauces.
Táctica de extinción: Priorizar la protección de exposiciones y el control de la nube sobre la extinción directa del foco si existe fuga sostenida. Si el fuego está limitado al entorno, proteger recipientes, enfriar de forma continua y evitar impacto mecánico sobre el envase.
Riesgo para la dotación: En espacios cerrados o con humo corrosivo, considerar atmósfera IDLH. El uso de ventilación debe ser medido y sólo si no desplaza vapores hacia personal, vecinos o accesos de evacuación.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, eliminar fuentes de ignición y evacuar a personal no esencial. Trabajar a barlovento y, si el terreno lo permite, en cotas altas respecto al derrame. Impedir entrada en alcantarillas, sótanos, fosos y recintos cerrados.
Control de fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, enderezar el envase o detener la emisión desde el punto de fuga sin exponerse a la nube. No improvisar taponamientos con materiales reactivos. No aplicar agua sobre el vertido.
Contención: Rodear con material inerte seco, arena seca, vermiculita seca o absorbente mineral seco. Evitar materiales húmedos, serrín mojado o absorbentes con agua. Construir barreras secas para limitar la extensión y proteger desagües.
Recuperación: Trasvasar sólo a recipientes secos, compatibles, estancos y claramente identificados. Si el derrame es pequeño y el personal dispone de medios, recoger por absorción seca y depositar en envases de residuos cerrados. La neutralización sólo debe considerarse bajo control técnico y con vigilancia de calor y vapores.
Descontaminación: La limpieza final debe hacerse tras retirar todo producto libre y con control de reacción. El aclarado con agua sólo es admisible de forma muy controlada y tras valoración operativa, por posible liberación de HCl. Ventilar sin dispersar vapores hacia zonas ocupadas.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva. En nube concentrada, entrada sólo con protección respiratoria máxima y control de tiempo de exposición.
Protección corporal: Traje de protección química frente a corrosivos y vapores irritantes; preferible encapsulado si hay fuga importante, atmósfera cerrada o derrame con emisión intensa.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes a corrosivos ácidos y cloruros de ácido, con comprobación previa de integridad y compatibilidad.
Protección ocular/facial: Pantalla facial completa y gafas estancas; en fuga intensa, protección integrada en el traje.
Protección adicional: Botas químicas, control de ignición electrostática, equipo de descontaminación y línea de seguridad. Retirar ropa contaminada de inmediato tras la intervención.
Criterio operativo: Si se percibe irritación, humo denso o falta de visibilidad por vapores, asumir que la protección respiratoria y química debe ser máxima.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco sin exponer al rescatador. Mantener reposo y semisentado si hay disnea. Administrar oxígeno por personal entrenado si es preciso. Vigilancia médica urgente por posible edema pulmonar retardado, aunque la mejoría inicial sea aparente.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados de inmediato. Lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos. No neutralizar sobre la piel. Cubrir quemaduras con material limpio y trasladar con urgencia.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 20 minutos, separando párpados. Retirar lentes de contacto si salen con facilidad. Traslado oftalmológico urgente.
Ingestión: No provocar el vómito. Enjuagar la boca si está consciente. No administrar nada por boca a inconscientes. Atención médica inmediata.
Soporte sanitario: Vigilar broncoespasmo, hipoxemia, dolor laríngeo, quemaduras químicas y empeoramiento respiratorio tardío.
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (España): 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en atmósfera seca, con extracción localizada y equipos estancos. Evitar toda entrada de humedad. Poner a tierra equipos y recipientes si existe riesgo de ignición electrostática. Mantener recipientes cerrados cuando no se utilicen.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, secos, resistentes a corrosión y protegidos del calor. Guardar en lugar fresco, ventilado y segregado de incompatibles. Disponer cubeto seco y medios de contención sin agua.
Restricciones: No almacenar junto a agua, alcoholes, aminas, bases, oxidantes ni materiales que puedan aportar humedad. Mantener acceso restringido.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se mantiene seco, fresco y bien cerrado.
Condiciones a evitar: Humedad, agua, calor, llamas, superficies calientes, confinamiento con vapores, fuentes de ignición y contaminación del producto.
Incompatibilidades: Agua, alcoholes, aminas, bases, oxidantes fuertes, metales reactivos y agentes nucleófilos.
Reactividad: Hidroliza rápida y exotérmicamente. Puede reaccionar de forma violenta con compuestos que aporten grupos hidroxilo o amino. Puede generar aumento súbito de presión en recipientes contaminados con humedad.
Productos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, humos corrosivos y, en incendio intenso, compuestos tóxicos adicionales, incluido fosgeno en escenarios térmicos severos.
Condición operativa crítica: Cualquier introducción de agua libre sobre el producto aumenta la probabilidad de salpicadura, nube corrosiva y expansión del incidente.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Sustancia muy peligrosa por inhalación de vapores. La corrosividad domina el cuadro clínico incluso a exposiciones breves. La irritación ocular y respiratoria puede ser inmediata e intensa.
Efectos esperables: Quemadura química, broncoespasmo, lagrimeo, tos, disnea, dolor torácico y lesiones de córnea o mucosas.
Observaciones sanitarias: El tiempo de exposición es crítico. Una inhalación corta en espacio cerrado puede incapacitar rápidamente. La vigilancia médica debe mantenerse por la posibilidad de edema pulmonar diferido.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua formando ácido clorhídrico y compuestos ácidos que alteran de forma intensa el pH local.
Impacto probable: Muy perjudicial para organismos acuáticos y biota del suelo por corrosividad, acidificación y liberación de vapores.
Movilidad: Los vapores pueden dispersarse cerca del suelo; el líquido puede infiltrarse y reaccionar con humedad del terreno o del alcantarillado.
Medidas ambientales: Contener en seco, proteger desagües y evitar llegada a cauces, redes de saneamiento y zonas húmedas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles para el mando: Priorizar aislamiento y protección de personas sobre la recuperación del producto. Establecer zonas caliente, templada y fría con control estricto de accesos. Valorar evacuación o confinamiento según dirección del viento, topografía, presencia de sótanos y densidad de vapores. Considerar toda nube cerrada como atmósfera peligrosa para respiración y potencialmente corrosiva para material.
Criterio de intervención: No ordenar lavado masivo con agua sobre fuga o derrame activo. Si hay incendio, enfriar recipientes expuestos y proteger exposiciones, pero evitando que el agua contacte con el producto libre.
Control de vapores: Buscar barlovento, ventilación natural controlada y sellado de desagües. Si el vapor se acumula en zonas bajas, reforzar perímetro y vigilar penetración en alcantarillado.
Mando táctico: Solicitar apoyo de mercancías peligrosas cuando exista fuga sostenida de cisterna, contenedor presurizado, gran nube o recinto cerrado contaminado. Mantener vigilancia de reacciones secundarias y re-ignición por vapores.
Descontaminación de personal: Planificar salida por zona limpia, retirada de EPI contaminado y lavado de emergencias antes de reingreso de dotaciones.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 1717 ACETYL CHLORIDE
Clase de peligro: 8 (corrosivo), con riesgo subsidiario de inflamabilidad según condiciones de transporte y emisión de vapores.
Grupo de embalaje: I
Etiquetado útil: Corrosivo; manejo seco, segregación estricta de agua, bases y fuentes de ignición.
ADR/RID: Materia fuertemente corrosiva y reactiva con agua. En intervención, controlar nube tóxica, derrames y escorrentías. Mantener aislamiento amplio si hay fuga en vehículo o cisterna.
Código Kemler: 80
Código Hazchem: 2R
Información operativa de transporte: Riesgo elevado en caja cerrada, túneles, rampas, estaciones de servicio y áreas de carga por acumulación de vapores densos. Priorizar barlovento, corte de tráfico, perímetro y protección de desagües.
Reglamentación práctica: Aplicar protocolos de mercancías peligrosas, EPI químico, control de contaminación secundaria y comunicación inmediata al transportista y centro especializado.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto corrosivo fumante, muy reactivo con agua y capaz de generar nube intensa de HCl. El error táctico más grave es aplicar agua directamente sobre fuga o derrame. Prioridades: aislamiento, aproximación a barlovento, protección respiratoria total, contención en seco, enfriamiento de exposiciones y control de personas potencialmente afectadas. Toda víctima inhalatoria significativa requiere valoración médica urgente aunque mejore inicialmente.