Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER 80
NÚMERO UN 1707

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Yoduros inorgánicos, n.e.p.
Designación transporte: IODIDES, INORGANIC, N.O.S.
Sinónimos: Yoduros inorgánicos no especificados; sales inorgánicas de yoduro.
Número CAS: Variable según composición concreta.
Número CE (EINECS): Variable según sustancia concreta.
Código Hazchem: Orientativamente tratar como sólido nocivo/irritante no combustible; aplicar plan local y control de polvo.
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis, laboratorio, industria química y formulación.
Restricciones de uso: No manipular sin identificación analítica, sin ventilación local ni junto a incompatibles.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Nocivo por ingestión e inhalación de polvo; irritación ocular y respiratoria; posible toxicidad sistémica por yoduro; riesgo ambiental según el catión asociado.
Estado físico y aspecto: Habitualmente sólido cristalino o pulverulento, blanco a amarillento.
Olor: Generalmente débil o inodoro.
Riesgo por vapores: Bajo en condiciones normales; aumenta con calor, incendio del entorno o reacción con ácidos/oxidantes.
Productos peligrosos de descomposición: Yodo, humos irritantes, haluros metálicos y óxidos del metal asociado.
Comportamiento esperado: Muchos yoduros son estables en seco; con oxidantes o ácidos pueden liberar yodo o vapores irritantes. Si está disuelto, puede migrar con facilidad por agua.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Polvo o humos irritan nariz, garganta y bronquios; exposición intensa puede producir tos, cefalea, malestar y disnea.
Contacto con piel: Irritación local posible; el riesgo aumenta con contacto prolongado o húmedo.
Contacto con ojos: Irritación, lagrimeo, dolor, enrojecimiento y posible lesión superficial por polvo fino.
Ingestión: Nocivo; puede provocar náuseas, vómitos, dolor abdominal y alteraciones por exceso de yoduro.
Efectos sistémicos: Posibles alteraciones tiroideas; precaución especial en personas con patología tiroidea, renal o exposición repetida.
Población sensible: Asmáticos, personas con enfermedad tiroidea, insuficiencia renal y embarazadas con exposición significativa.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: En general no combustible como sustancia principal.
Riesgo real de incendio: El producto puede verse implicado en incendios del entorno y descomponerse por calor, generando humos tóxicos e irritantes. Si el derrame está mezclado con materia orgánica, reductores, polvo combustible o envases plásticos, el escenario empeora.
Riesgo de explosión: No se espera explosividad propia en condiciones normales. Puede producir reacción violenta con oxidantes fuertes o ácidos, con emisión brusca de humos y proyecciones si está confinado. El calentamiento de recipientes cerrados puede provocar rotura por sobrepresión.
Vapores y humos peligrosos: Pueden aparecer vapores violáceos o pardo-rojizos de yodo, muy irritantes para ojos y vías respiratorias.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada o niebla para enfriar y abatir vapores; espuma, polvo químico seco o CO2 para el combustible del entorno.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre derrame sólido si puede dispersarlo; no usarlo para arrastrar producto hacia alcantarillado.
Condición táctica clave: Priorizar el control del incendio principal y la protección de recipientes expuestos; si no hay control atmosférico, actuar defensivamente.
Datos físico-químicos orientativos: Punto de ebullición no aplicable de forma general; punto de inflamación no aplicable; temperatura de autoignición no aplicable; límites de explosividad no aplicables; presión de vapor baja; densidad y solubilidad variables según el yoduro concreto.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar el área, situarse a barlovento, identificar bultos y comprobar si el producto está implicado directamente o sólo afectado por calor.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriar recipientes y reducir humos; niebla de agua para abatir vapores; agente extintor acorde al combustible que arde alrededor.
Medios de extinción no adecuados: No aplicar chorro compacto sobre derrames de sólido fino si va a dispersar el producto; no dirigir agua a presión sobre recipientes rotos con riesgo de expansión de contaminación.
Precauciones concretas: Refrigerar de forma continua los envases expuestos al calor aunque no ardan; retirar sólo si puede hacerse sin cruzar atmósfera contaminada; evitar introducir agua en grandes cantidades sobre producto almacenado si puede generar escorrentía contaminada.
Desarrollo esperable del incidente: Con calor intenso puede liberarse yodo y humos irritantes; en envases cerrados puede aumentar la presión interna y producir venteo, fisura o proyección de contenido.
Decisión de mando: Si existen humos densos, olor penetrante a yodo o reacción con ácidos/oxidantes, establecer perímetro amplio y transición a ataque defensivo con control de exposición.
Protección del personal: Intervención con ERA autónomo, ropa estructural completa y, si hay contacto directo con producto derramado, protección química adicional en fase de descontaminación.
Protección del entorno: Contener aguas de extinción, taponar sumideros y evitar que la escorrentía alcance pluviales, saneamiento o cauces.
Descomposición peligrosa: Yodo, gases irritantes, humos corrosivos y compuestos del metal asociado.
Evacuación: Ampliar el desalojo si hay liberación visible de vapores, reacción química o imposibilidad de abatir humos con seguridad.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, ventilar, eliminar tránsito y cortar fuentes de ignición del entorno aunque el producto no sea combustible.
Control de vapores y polvo: No barrer en seco de forma violenta; evitar corrientes de aire que dispersen polvo; trabajar a barlovento y con mínima agitación.
Contención: Rodear el derrame con material inerte seco; impedir entrada en sumideros mediante obturación física o barreras absorbentes.
Recogida: Recoger con útiles no chispeantes, pala o aspiración industrial adecuada si el entorno lo permite; depositar en recipiente etiquetado y cerrado.
Si está disuelto: Contener con absorbente inerte, bombear si es posible y gestionar el líquido como residuo químico; evitar vertidos al drenaje.
Qué no hacer: No mezclar con ácidos ni oxidantes; no usar aire comprimido; no enjuagar a desagüe; no pisar ni arrastrar el producto.
Descontaminación: Limpiar la superficie de forma controlada tras la retirada, recogiendo el agua de lavado si hay riesgo ambiental.
Protección ambiental: Prioridad máxima a proteger alcantarillas, cauces y suelos permeables; riesgo de contaminación por yoduro y por el catión asociado.
Escenario prudente: Si hay polvo fino visible o nube irritante, elevar el nivel de protección respiratoria y ampliar aislamiento hasta controlar la dispersión.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo en incendio, atmósfera no caracterizada, humos irritantes o fuga con nube de polvo; en derrame pequeño y aire controlado, protección filtrante sólo tras evaluación técnica.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o polvo proyectado.
Protección cutánea: Traje químico de salpicaduras o superior según contacto previsto; guantes de nitrilo, neopreno o butilo; botas químicas resistentes.
Protección estructural: En incendio usar equipo completo de bombero con ERA; no sustituye a traje químico para recogida directa del derrame.
Decontaminación: Retirada controlada de EPI, lavado de manos y cara, y segregación del material contaminado para gestión como residuo peligroso.
Criterio operativo: Si el producto está mojado, pulverulento o confinado, aumentar el nivel de protección por riesgo de contaminación secundaria.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco, mantener en reposo y vigilar respiración. Administrar oxígeno si procede por personal entrenado. Asistencia médica si hay tos, disnea, sibilancias o exposición a humos.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua y jabón. Valorar atención médica si persiste la irritación o el contacto fue prolongado.
Ojos: Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Retirar lentes de contacto si es fácil. Evaluación médica.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Si está consciente, dar agua en pequeños sorbos. Atención médica por posible toxicidad sistémica.
Signos de alarma: Sabor metálico, irritación intensa, vómitos persistentes, dificultad respiratoria, somnolencia o síntomas tiroideos tras exposición relevante.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar generación de polvo, contacto directo y mezcla con incompatibles. Usar ventilación local y recipientes cerrados.
Almacenamiento: Mantener en lugar seco, fresco, ventilado y bien etiquetado; separado de ácidos, oxidantes fuertes y alimentos.
Condiciones recomendadas: Proteger de humedad, calor y contaminación cruzada; mantener cubeto o contención secundaria cuando proceda.
Restricciones de uso: No trasvasar a recipientes sin identificación; no almacenar junto a sustancias reactivas o higroscópicas si favorecen reacción o disolución.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Generalmente estable en condiciones normales y en seco.
Condiciones a evitar: Calor intenso, humedad, contaminación con oxidantes, ácidos o sales reactivas y confinamiento en recipientes cerrados al fuego.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos fuertes, agentes clorantes, peróxidos y, según composición, reactivos metálicos incompatibles.
Reactividad operativa: Con oxidantes puede liberar yodo; con ácidos puede aumentar la emisión de vapores irritantes; con calor se incrementa la descomposición.
Posible riesgo secundario: Algunos yoduros pueden favorecer corrosión o ataque químico a ciertos metales o recubrimientos en presencia de humedad.
Polimerización: No relevante.
Productos de descomposición: Yodo, humos irritantes y compuestos del metal asociado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Variable según el catión; varios yoduros presentan toxicidad aguda baja a moderada, pero la ingestión significativa requiere valoración.
Irritación: Polvo y humos irritantes para ojos, piel y tracto respiratorio.
Exposición repetida: Posible yodismo con irritación mucosa, sabor metálico, cefalea, erupciones y alteraciones tiroideas.
Órganos diana: Tiroides, mucosas respiratorias, tracto gastrointestinal y, según el metal asociado, riñón o sistema nervioso.
Dato útil para intervención: La peligrosidad final depende de la sal concreta; tratar como nocivo e irritante hasta confirmar composición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Solubilidad variable; si es soluble puede migrar con facilidad en agua.
Impacto esperado: Riesgo para organismos acuáticos dependiente del compuesto concreto y del metal asociado; evitar cualquier descarga no controlada.
Persistencia y movilidad: El ión yoduro puede transformarse en el medio; la fracción metálica puede quedar en suelo o sedimento.
Medida práctica: Confinar escorrentías, recoger absorbentes y gestionar residuos como peligroso.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Mando inicial: Confirmar UN 1707 y buscar el nombre técnico complementario en bultos, carta de porte y FDS para afinar incompatibilidades.
Prioridades tácticas: 1) Reconocimiento a distancia. 2) Aislamiento y control de accesos. 3) Protección de sumideros. 4) Control de polvo y vapores. 5) Enfriamiento de recipientes expuestos.
Decisiones de mando: Si no hay fuego pero sí derrame sólido, priorizar contención y recogida en seco. Si hay incendio del entorno, pasar a control defensivo con refrigeración y protección respiratoria.
Zonificación: Zona caliente para intervención, zona templada para descontaminación y zona fría para mando, sanitario y logística.
Control atmosférico: Monitorizar irritantes, oxígeno y presencia de vapores de yodo; ausencia de alarma específica no excluye atmósfera nociva.
Protección de dotación: Reducir tiempo de exposición, evitar trabajo innecesario sobre el derrame y relevar personal ante síntomas respiratorios o irritativos.
Residuos postincidente: Producto, absorbentes, EPI desechable, material de contención y aguas contaminadas deben gestionarse como residuo peligroso.
Criterio de seguridad: Si la nube se desplaza o la identificación es incompleta, ampliar perímetro antes de avanzar.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU / ADR-RID: UN 1707 YODUROS INORGÁNICOS, N.E.P.
Clase de transporte: 8
Grupo de embalaje: III
Kemler: 80
Etiquetado transporte: Corrosivo/irritante según clasificación del preparado expedido y su concentración real.
Información útil de transporte: Verificar carta de porte, instrucciones escritas, nombre técnico complementario, cantidad transportada y estado físico.
Comportamiento en siniestro vial: Si el embalaje se rompe, esperar derrame sólido o solución corrosiva/irritante; proteger sumideros y evitar dispersión por agua a presión.
Reglamentación práctica: Aplicar la respuesta para mercancía peligrosa clase 8, con segregación de incompatibles, control de efluentes y perímetro de seguridad acorde a la carga.
Observación operativa: En mercancía a granel o en gran cantidad, el impacto ambiental y la necesidad de contención aumentan de forma notable.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: UN 1707 corresponde a yoduros inorgánicos no especificados. El riesgo dominante suele ser nocivo/irritante, con posible liberación de yodo y humos tóxicos por calor o reacción.
Clave de seguridad: Evitar polvo, proteger respiración, aislar incompatibles, enfriar recipientes expuestos y contener toda escorrentía.
Cierre táctico: En esta entrada n.e.p., la identificación complementaria es decisiva para ajustar el nivel de riesgo, pero la intervención debe comenzar asumiendo producto nocivo, reactivo con oxidantes y susceptible de generar humos irritantes.