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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORURO MERCÚRICO
Número UN: 1624
Sinónimos: Bicloruro de mercurio; sublimado corrosivo; cloruro de mercurio(II); dicloruro de mercurio
Número CAS: 7487-94-7
Número CE (EINECS): 231-299-8
Uso recomendado: Reactivo de laboratorio y materia prima para procesos químicos industriales autorizados, únicamente en sistemas controlados y por personal formado.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, aplicaciones abiertas y cualquier empleo que pueda liberar polvo o contaminar agua, alimentos o superficies. Gestionar como residuo peligroso con mercurio.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: Sustancia muy tóxica por inhalación, ingestión y contacto con la piel; puede causar lesiones graves o mortales.
Estado físico: Sólido cristalino blanco, inodoro o con olor poco apreciable; el polvo puede dispersarse durante manipulación.
Contaminación: Puede contaminar superficies, equipos, aguas y suelos; la recuperación debe evitar la dispersión secundaria.
Corrosividad: Puede causar lesiones corrosivas o graves en piel, ojos y mucosas.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosol puede provocar irritación intensa, dificultad respiratoria y toxicidad sistémica; el edema pulmonar puede aparecer de forma retardada.
Ingestión: Riesgo muy grave de quemaduras digestivas, vómitos, dolor abdominal, shock y daño renal.
Contacto: Puede producir quemaduras, irritación intensa y absorción cutánea relevante.
Efectos sistémicos: Riesgo de lesión renal y neurológica; pueden aparecer síntomas tardíos, por lo que se requiere valoración médica urgente.
Exposición secundaria: La ropa, el calzado y el material contaminado pueden transferir el producto.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es combustible, pero el calentamiento puede generar vapores o humos tóxicos y corrosivos de mercurio y cloro.
Riesgo térmico: Los recipientes pueden aumentar de presión si se calientan; evitar toda exposición innecesaria al calor.
Explosividad: El polvo no debe dispersarse, aunque el producto no se considera normalmente explosivo.
Productos de descomposición: Pueden formarse compuestos de mercurio y gases irritantes o corrosivos, especialmente en incendio intenso.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según el incendio circundante; son generalmente adecuados agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con el entorno.
Aplicación de agua: No dirigir chorros de alta presión sobre el producto derramado; impedir que el agua de extinción alcance desagües o cursos de agua.
Táctica: Aislar la zona, retirar recipientes si puede hacerse sin riesgo y enfriarlos desde posición protegida.
Protección de bomberos: Intervenir con protección química estanca y equipo respiratorio autónomo; tratar el humo y las aguas residuales como contaminados.
Reentrada: No permitirla hasta medir o evaluar la contaminación y ventilar adecuadamente.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y mantener alejadas a las personas no protegidas; evitar levantar polvo.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin contacto directo; proteger sumideros, alcantarillas y aguas superficiales.
Recogida: Recoger cuidadosamente con métodos que no generen polvo, utilizando herramientas y recipientes compatibles y cerrados.
Limpieza: No barrer en seco ni usar aire comprimido; aplicar técnicas autorizadas para residuos de mercurio y descontaminar las superficies.
Eliminación: Entregar todo el material recogido, incluidos absorbentes y EPI desechables, a un gestor especializado.
Notificación: Considerar la posibilidad de contaminación ambiental persistente y solicitar apoyo especializado ante cualquier liberación relevante.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo en emergencias, atmósferas desconocidas o con polvo; no confiar en mascarillas simples.
Protección corporal: Traje de protección química, preferiblemente estanco cuando exista polvo, salpicadura o contaminación extensa.
Guantes: Guantes resistentes a productos químicos, seleccionados según permeación y tiempo de contacto; sustituirlos si se contaminan o deterioran.
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial frente a polvo o salpicaduras.
Higiene: No comer, beber ni fumar; retirar la ropa contaminada y establecer control de contaminación y descontaminación.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavar con abundante agua durante tiempo prolongado; atención médica urgente.
Ojos: Enjuagar con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si resulta fácil; evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No inducir el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona somnolienta o inconsciente; llamar inmediatamente a toxicología o emergencias.
Seguimiento: Mantener observación médica aunque los síntomas iniciales sean leves, por posible toxicidad retardada y daño renal.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada; evitar polvo, salpicaduras y contacto directo.
Almacenamiento: Conservar en envase hermético, resistente y correctamente identificado, en lugar fresco, seco, ventilado y con acceso restringido.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos, materiales incompatibles y productos destinados a consumo.
Control de contaminación: Disponer de bandeja de retención, material de recogida específico y procedimientos de derrame.
Envases: Mantener el recipiente original cerrado; no reutilizar envases contaminados y comprobar periódicamente su integridad.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y protegido de fuentes de calor.
Calor: El calentamiento puede provocar sublimación, vapores tóxicos y descomposición; evitar llamas y superficies calientes.
Incompatibilidades: Evitar agentes reductores, metales reactivos, bases fuertes y materiales que puedan favorecer reacciones violentas o liberar vapores peligrosos.
Humedad: La humedad puede facilitar la contaminación y la corrosión de ciertos materiales; mantener el producto seco.
Reacción peligrosa: No mezclar con otros residuos ni con productos de limpieza; consultar al responsable químico antes de cualquier neutralización.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto cutáneo y ocular; la absorción por piel dañada puede ser importante.
Toxicidad aguda: Muy elevada, con posibilidad de efectos graves tras cantidades relativamente pequeñas.
Órganos diana: Principalmente riñones y sistema nervioso, además del aparato digestivo y las mucosas.
Efectos retardados: La lesión renal o neurológica puede manifestarse después de la exposición inicial.
Evaluación: Requiere valoración toxicológica profesional, identificación de la exposición y seguimiento clínico y analítico.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El mercurio y sus compuestos son muy peligrosos para organismos acuáticos y pueden persistir en el ambiente.
Movilidad: Puede contaminar aguas, sedimentos y suelos; evitar toda descarga, incluso diluida.
Bioacumulación: Existe riesgo de acumulación y transferencia en cadenas tróficas según las condiciones ambientales.
Respuesta: Contener la fuente, recuperar el material y notificar cualquier llegada a desagües o cauces.
Residuos: Gestionar como residuo peligroso de mercurio mediante operador autorizado; no eliminar con residuos municipales.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger la vida, aislar la zona y evitar la dispersión de polvo, humo y aguas contaminadas.
Aproximación: Situarse a barlovento y en posición elevada cuando sea posible; minimizar el personal expuesto.
Intervención: Usar equipo respiratorio autónomo y protección química compatible; aplicar agua pulverizada solo con control de escorrentías.
Refrigeración: Enfriar recipientes expuestos desde distancia segura y retirarlos únicamente si no se incrementa el riesgo.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación, embolsar EPI y controlar herramientas, vehículos y aguas de intervención.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO MERCÚRICO
Número UN: 1624
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Asistencia especializada: Avisar a toxicología, autoridades ambientales y especialistas en materiales peligrosos ante exposición o liberación.
Control médico: Toda exposición significativa requiere valoración médica urgente, incluso sin síntomas iniciales.
Contaminación residual: La ausencia de polvo visible no garantiza la ausencia de contaminación; realizar verificación y limpieza especializada.
Transporte interno: Mantener los recipientes cerrados, protegidos contra golpes y separados de materiales incompatibles.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad del fabricante antes de neutralizar, descontaminar o reutilizar el área.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20