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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ARSENIATOS DE PLOMO
Número UN: 1617
Sinónimos: Arseniatos de plomo; sales de plomo del ácido arsénico; arsenatos de plomo
Número CAS: No existe un único número CAS: designación colectiva para distintas composiciones y formas de arseniato de plomo.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE: depende de la composición específica, la hidratación y la identidad química declarada.
Uso recomendado: Transporte y manipulación exclusivamente por personal especializado, conforme a la ficha de datos de seguridad y a la composición concreta del producto. Uso industrial controlado en sistemas cerrados o con extracción localizada.
Restricciones de uso: Evitar toda dispersión de polvo y cualquier contacto con alimentos, piensos, agua, suelos o superficies de uso común. No manipular sin control de exposición, descontaminación y gestión autorizada de residuos peligrosos. No aplicar agua a presión sobre el material disperso.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: sólido tóxico por inhalación, ingestión o contacto repetido con polvo contaminado.
Dispersión: puede formar polvo fino, depositarse en superficies y contaminar equipos, vehículos, aguas y suelos.
Persistencia: el plomo y el arsénico son elementos persistentes; la contaminación secundaria requiere especial atención.
Vías críticas: inhalación e ingestión accidental por manos, ropa, alimentos o superficies contaminadas.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Toxicidad aguda: la exposición puede causar efectos graves, especialmente si se ingiere o se inhalan partículas.
Efectos sistémicos: posible daño hematológico, neurológico, renal, gastrointestinal y cardiovascular por exposición al plomo o al arsénico.
Efectos crónicos: riesgo de alteraciones acumulativas y efectos carcinógenos, mutágenos o sobre la reproducción según la especie química y la exposición.
Síntomas de alarma: irritación, tos, disnea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, debilidad, cefalea, confusión o alteraciones neurológicas; pueden aparecer de forma tardía.
Personas vulnerables: proteger especialmente a niños, embarazadas y personas con enfermedades hematológicas, neurológicas o renales.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: los compuestos inorgánicos no suelen arder como combustible, pero el calentamiento puede generar humos y polvo tóxicos.
Riesgo térmico: la descomposición puede liberar humos de plomo y compuestos de arsénico; no confiar en la ausencia de llama.
Explosividad del polvo: evitar nubes de polvo; la combustibilidad de mezclas finas dependerá de impurezas y formulación, por lo que debe prevenirse toda dispersión.
Productos peligrosos: posibles óxidos y vapores tóxicos de plomo y arsénico, además de productos del embalaje.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: seleccionar el agente según el incendio circundante; puede emplearse agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con el entorno.
Táctica: enfriar recipientes expuestos desde posición protegida y evitar chorros directos que dispersen el sólido o contaminen el drenaje.
Atmósfera: tratar el humo como altamente tóxico; establecer zona caliente y controlar la posible deposición de partículas.
Reentrada: no acceder hasta ventilar, medir la contaminación y retirar residuos con métodos que no generen polvo.
Agua de extinción: recogerla y gestionarla como residuo peligroso, evitando su entrada en alcantarillas y cauces.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: restringir el acceso y eliminar tránsito, fuentes de contaminación y operaciones que levanten polvo.
Contención: impedir la llegada a desagües, cursos de agua, suelos y zonas de alimentos o piensos mediante barreras compatibles.
Recogida: humedecer ligeramente si es compatible con el producto y recoger con medios que minimicen el polvo; no barrer en seco ni usar aire comprimido.
Limpieza: utilizar aspiración industrial con filtración adecuada para partículas tóxicas o métodos húmedos controlados.
Embalaje: introducir el material recuperado y los absorbentes en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles.
Descontaminación: limpiar equipos y superficies bajo control; verificar que no queden depósitos ni contaminación secundaria.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo o respirador con filtro de partículas de alta eficacia, seleccionado según concentración y evaluación atmosférica; en incendio o concentración desconocida, equipo autónomo de presión positiva.
Protección cutánea: traje químico de protección, guantes resistentes y botas impermeables; cambiar prendas contaminadas antes de salir de la zona.
Protección ocular: gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de proyecciones o limpieza a presión controlada.
Higiene: prohibir comer, beber o fumar; lavado completo y descontaminación de manos, cara, herramientas y equipos.
Control: realizar medición de partículas y, cuando proceda, análisis específico de plomo y arsénico antes de retirar la protección.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente, aunque los síntomas sean leves o tardíos.
Contacto cutáneo: retirar ropa contaminada y lavar prolongadamente con agua y jabón; no frotar enérgicamente ni reutilizar la ropa sin descontaminarla.
Contacto ocular: irrigar de inmediato con abundante agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; valoración médica.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar asistencia toxicológica o médica urgente.
Atención sanitaria: informar de la posible exposición a plomo y arsénico; considerar vigilancia hematológica, renal y neurológica según criterio médico.
Rescate: usar protección respiratoria y evitar la contaminación del personal que presta auxilio.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada; evitar golpes, abrasión, vertidos y generación de polvo.
Almacenamiento: mantener en envases íntegros, cerrados, secos y claramente identificados, en zona ventilada y de acceso restringido.
Segregación: separar de alimentos, piensos, medicamentos, materiales incompatibles y productos destinados a consumo humano o animal.
Prevención: disponer de medios de recogida, descontaminación, lavaojos y procedimientos escritos de emergencia.
Transporte interno: utilizar recipientes secundarios estancos y evitar operaciones que puedan romper el embalaje.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable en condiciones normales si se mantiene seco, confinado y protegido de daños mecánicos.
Condiciones a evitar: calentamiento intenso, incendio, dispersión de polvo, humedad no controlada y acumulación de residuos.
Incompatibilidades: valorar la separación de ácidos, agentes oxidantes o reductores y materiales que puedan favorecer reacciones o degradación; confirmar en la ficha específica.
Descomposición: el calentamiento puede producir humos y partículas tóxicas de plomo y arsénico.
Reactividad: la composición colectiva puede variar; aplicar siempre los datos de la formulación concreta y evitar mezclas no autorizadas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Absorción: posible por inhalación e ingestión; la piel lesionada o el contacto prolongado pueden contribuir a la exposición según la formulación.
Toxicidad acumulativa: el plomo puede acumularse y el arsénico puede producir efectos sistémicos tras exposiciones repetidas.
Órganos diana: sangre, sistema nervioso, riñones, aparato gastrointestinal, sistema cardiovascular y aparato reproductor.
Carcinogenicidad: determinados compuestos de arsénico y plomo están asociados a riesgo cancerígeno; la clasificación exacta depende de la especie química.
Evaluación: no extrapolar una cifra toxicológica única a todas las mezclas designadas colectivamente.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: evitar absolutamente la liberación al suelo, agua superficial, aguas subterráneas y alcantarillado.
Persistencia: los elementos metálicos no se degradan; pueden permanecer en sedimentos y suelos.
Movilidad: depende del pH, materia orgánica, granulometría y especie química; cambios ambientales pueden favorecer su transporte o biodisponibilidad.
Bioacumulación: posible acumulación en organismos y transferencia a cadenas tróficas, especialmente en zonas contaminadas.
Gestión: recoger tierras, aguas, absorbentes y equipos contaminados para tratamiento autorizado como residuos peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: proteger a la población, evitar la dispersión de polvo y establecer control de aguas contaminadas.
Acceso: aproximarse desde barlovento y con protección respiratoria; considerar la contaminación de superficies y equipos.
Incendio desarrollado: utilizar equipos autónomos de presión positiva y ropa de intervención adecuada; limitar la exposición al humo y a los residuos.
Enfriamiento: aplicar agua pulverizada de forma controlada a recipientes expuestos, sin proyectar directamente sobre el sólido.
Después del incendio: mantener vigilancia por reignición del embalaje, humos residuales y contaminación de escombros, agua y suelo.
Descontaminación: establecer zona de descontaminación para intervinientes, herramientas y vehículos antes de abandonar el lugar.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ARSENIATOS DE PLOMO
Número UN: 1617
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: confirmar la composición, concentración, forma física, estado del embalaje y ficha de datos de seguridad del expedidor.
Variabilidad: al tratarse de una designación colectiva, pueden variar la solubilidad, la toxicidad, la reactividad y la generación de polvo.
Decisión operativa: ante composición desconocida, adoptar el nivel de protección correspondiente al escenario más desfavorable razonable.
Notificación: avisar a autoridades ambientales y sanitarias si existe liberación al medio, exposición de personas o contaminación de alimentos y agua.
Residuos: no devolver material recuperado al envase original ni eliminarlo con residuos ordinarios; gestionar mediante operador autorizado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20