Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
NÚMERO UN: 1597
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre: Nitrito bárico
Sinónimos: Nitrito de bario; barium nitrite
Número CAS: 357-30-2
Número CE (EINECS): 206-610-9
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis y aplicaciones industriales especializadas.
Restricciones de uso: Evitar usos no industriales y cualquier manejo sin control estricto por su toxicidad y carácter comburente.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido tóxico con comportamiento comburente.
Riesgos principales: Tóxico por ingestión, inhalación de polvo y absorción; puede intensificar incendios; genera humos tóxicos por descomposición.
Estado y aspecto: Sólido cristalino o granular, blanco a ligeramente amarillento.
Olor: Prácticamente inodoro.
Solubilidad en agua: Soluble.
Densidad: Aproximadamente 3,9 g/cm3.
Riesgo por vapores: Bajo como vapor; relevante la dispersión de polvo y aerosoles.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno y compuestos tóxicos de bario.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición aguda: Puede causar metahemoglobinemia, hipoxia, cefalea, mareo, debilidad, náuseas, vómitos, dolor abdominal y alteraciones del ritmo cardíaco.
Por inhalación: Irritación respiratoria, tos, disnea; riesgo sistémico si se inhalan polvos.
Por ingestión: Alta peligrosidad; puede producir toxicidad grave por nitrito y por bario soluble.
Contacto cutáneo: Irritación local y posible absorción limitada si hay exposición prolongada o piel lesionada.
Contacto ocular: Irritación intensa, dolor y lagrimeo.
Órganos diana: Sangre, sistema cardiovascular, sistema nervioso y musculatura.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No combustible, pero actúa como comburente y puede avivar de forma intensa incendios de materiales orgánicos, papeles, textiles, aceites, grasas, azufre, fósforo, polvos metálicos y reductores. La mezcla con materia combustible puede transformar un incendio menor en un foco de combustión rápida y difícil de dominar.
Riesgo de explosión: No suele detonar por sí mismo, pero puede generar reacciones violentas por contaminación con combustibles finamente divididos, reductores o sustancias incompatibles. El calentamiento en envase cerrado puede provocar sobrepresión, rotura, proyección de material y emisión brusca de gases tóxicos.
Peligro operativo: Si el producto se derrama sobre suelo con polvo orgánico, cartón, madera o absorbentes combustibles, aumenta el riesgo de ignición secundaria. La contaminación de extintores, espumas o trapos con el producto puede hacerlos reactivos o ineficaces.
Riesgo de vapores y humos: No genera vapor inflamable relevante, pero en incendio produce humos tóxicos y corrosivos, con óxidos de nitrógeno y aerosoles de compuestos de bario; la exposición puede ser peligrosa incluso a distancia por viento a favor.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada abundante, niebla de agua y chorros largos para enfriar recipientes expuestos; adaptar el agente al fuego circundante si el combustible principal es distinto. Mantener enfriamiento prolongado y continuo.
Medios no adecuados: Espuma, CO2 o polvo químico seco como única medida cuando exista masa significativa de oxidante o contaminación de producto; no controlan la masa oxidante ni aportan enfriamiento suficiente. Evitar agentes orgánicos o absorbentes combustibles.
Precauciones críticas: No descargar agua a chorro compacto sobre montones de sólido si puede dispersar material. No remover el producto con herramientas que generen chispa ni permitir que entre en contacto con serrín, papel, ropa, grasas o reductores. Proteger desagües y puntos de captación de aguas de extinción.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar de inmediato, establecer perímetro amplio, situarse a barlovento y valorar si el fuego implica solo el envase o también combustibles próximos. Prioridad al control del entorno, no a la recuperación del producto.
Extinción: Aplicar agua pulverizada o niebla en grandes cantidades para refrigerar recipientes, estructuras y masas cercanas. Si hay envases afectados, mantener enfriamiento sostenido hasta muy por debajo de la temperatura crítica y después continuar vigilancia por posible reignición o descomposición retardada.
Estratégia táctica: Si el producto no está directamente implicado y el fuego es de combustibles adyacentes, atacar el foco combustible sin dispersar el oxidante. Si el producto está mezclado con combustibles, esperar reacción más rápida y fuego más violento que un incendio convencional.
Precauciones concretas: No utilizar corrientes de aire ni ventilación forzada que extiendan polvo o humos. No retirar envases calientes sin protección y apoyo de agua. No exponer bombonas, palets o bidones contiguos a radiación térmica prolongada.
Humos peligrosos: Óxidos de nitrógeno, partículas tóxicas de bario y aerosoles irritantes. Evitar toda permanencia en la pluma.
Intervención interior: Solo con ERA de presión positiva, traje de protección química adecuado y línea de agua de respaldo. Si hay gases pardos, aumento de temperatura del envase o descomposición visible, retirar dotaciones y pasar a ataque exterior.
Protección ambiental en incendio: Contener escorrentías, cerrar imbornales y evitar que el agua de extinción alcance cauces o drenajes sin control. Las aguas contaminadas deben considerarse residuo peligroso.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridad: Evitar formación de polvo, contaminación secundaria y entrada en contacto con combustibles o ácidos.
Medidas iniciales: Aislar, evacuar al personal no imprescindible, trabajar a barlovento y en altura si el terreno canaliza polvo o líquido. Ventilar solo si es seguro y sin generar turbulencia.
Control del derrame: Cortar la fuga si puede hacerse sin exposición. Delimitar el producto con barreras inertes no combustibles. No pisar ni barrer en seco si ello levanta polvo fino.
Recogida: Recoger con pala limpia, herramientas antichispa y contenedores secos, compatibles y cerrables. Priorizar la recuperación mecánica del sólido. Si el producto está húmedo o disuelto, contener y bombear a recipientes adecuados evitando salpicaduras.
Absorbentes: Usar material inerte no combustible solo si es imprescindible para inmovilizar una pequeña cantidad líquida o pastosa. Evitar serrín, papel, trapos, arena contaminada con materia orgánica o cualquier absorbente reactivo.
Protección de redes: Tapar sumideros, cunetas y drenajes. Si hay riesgo de migración, construir diques de contención y derivar a zonas seguras.
Descontaminación: Realizar lavado final controlado únicamente cuando el producto principal esté retirado y exista retención total de efluentes. No arrastrar residuos a saneamiento. Embalar el material recogido como residuo peligroso.
Evitar: Mezcla con ácidos, reductores, combustible, polvo metálico, amonio, materia orgánica y residuos de limpieza. No generar nubes de polvo al abrir sacos, sacudir lonas o retirar restos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga importante, ambiente confinado o presencia de polvo. Para trabajo de aproximación en derrame pequeño y controlado, protección respiratoria filtrante adecuada solo si la evaluación confirma ausencia de atmósfera peligrosa.
Protección corporal: Traje químico de protección contra partículas y salpicaduras. En intervención con producto disperso, contaminación húmeda o atmósfera incierta, usar nivel alto de protección con cobertura integral.
Guantes: Nitrilo grueso, neopreno o butilo resistentes a sales oxidantes; cambiar si se contaminan o degradan.
Ojos y cara: Gafas estancas más pantalla facial.
Botas: Botas químicas resistentes, sin porosidad y compatibles con descontaminación.
Medidas de trabajo: Doble guante si hay recogida manual, revisión de sellado en muñecas y cuello, y descontaminación antes de retirada de EPI.
Higiene operativa: No comer, beber ni fumar. Retirar ropa contaminada de inmediato y aislarla para limpieza o eliminación controlada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Sacar a aire fresco, reposo absoluto y vigilancia estrecha. Administrar oxígeno si procede y hay personal entrenado. Buscar asistencia médica urgente por riesgo de metahemoglobinemia, aunque la sintomatología inicial sea leve.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con agua abundante y jabón durante tiempo prolongado. Si hay irritación persistente o exposición amplia, valoración médica.
Contacto con los ojos: Irrigar con agua durante al menos 15 minutos, separando párpados y retirando lentes si es sencillo. Atención oftalmológica.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No dar nada por boca si la persona está somnolienta o presenta dificultad respiratoria. Traslado médico urgente.
Signos de alarma: Cianosis, coloración azulada que no responde a oxígeno, mareo intenso, cefalea, arritmias, debilidad marcada, convulsiones o pérdida de conciencia.
Tratamiento orientativo: Riesgo de metahemoglobinemia por nitrito y toxicidad por bario soluble; el tratamiento específico corresponde a personal sanitario.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar polvo, derrames y contaminación cruzada. Trabajar con ventilación eficaz, recipientes cerrados y utensilios limpios y secos.
Almacenamiento: Lugar seco, fresco y ventilado, separado de combustibles, agentes reductores, ácidos, metales en polvo, fósforo, azufre y materias orgánicas.
Envases: Bien cerrados, resistentes y claramente identificados. Mantener el envase original o uno equivalente compatible con oxidantes.
Medidas adicionales: Proteger de humedad, calor intenso y fuentes de ignición en el entorno. Segregar de residuos combustibles y de absorbentes orgánicos.
Control de inventario: Mantener cantidades mínimas operativas y revisión periódica de integridad de sacos, bidones o contenedores.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco, limpio y separado.
Condiciones a evitar: Calor fuerte, humedad elevada, contaminación con polvo orgánico, contacto con combustibles, confinamiento de producto calentado y generación de polvo.
Incompatibilidades: Materias orgánicas, agentes reductores, ácidos, azufre, fósforo, polvos metálicos, combustibles líquidos, textiles, papel y toda sustancia fácilmente oxidables.
Reactividad: Puede favorecer combustión vigorosa y reacciones peligrosas por mezcla accidental; con algunos contaminantes el riesgo aumenta de forma brusca.
Descomposición: Al calentarse o en incendio libera humos tóxicos de óxidos de nitrógeno y compuestos de bario.
Polimerización: No procede.
Productos de reacción peligrosos: Gases irritantes, humos tóxicos y posible sobrepresión en envases cerrados.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: La combinación de ion bario soluble y nitrito incrementa la peligrosidad sistémica.
Efectos orientativos: Hipotensión o alteraciones cardiovasculares, debilidad muscular, trastornos gastrointestinales y signos de hipoxia.
Indicadores de gravedad: Cianosis que no mejora con oxígeno habitual, alteración del nivel de conciencia, arritmias, dificultad respiratoria.
Vías críticas en siniestro: Ingestión accidental, inhalación de polvo fino y contaminación secundaria de intervinientes.
Observación sanitaria: Una exposición significativa puede requerir monitorización cardiaca y control de la metahemoglobina por personal sanitario.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Peligroso para medios acuáticos por toxicidad del bario soluble y por alteración química local.
Movilidad: Puede disolverse y migrar con agua de extinción o lluvia.
Medida operativa: Contener escorrentías, proteger imbornales y notificar contaminación de cauces.
Persistencia: El riesgo principal es la dispersión y disponibilidad iónica más que la volatilización.
Precaución ambiental: Evitar cualquier vertido al terreno; en suelos porosos la contaminación puede extenderse con rapidez.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Establecer zonas caliente-templada-fría; aproximación a barlovento; priorizar aislamiento, protección de drenajes y control de combustibles próximos.
Estrategia de ataque: Si hay fuego, usar agua en abundancia con refrigeración sostenida. Si hay mezcla con combustibles, considerar que el incidente puede evolucionar a incendio rápido con humos tóxicos; reforzar medios antes de entrar.
Si hay derrame sin fuego: Contención, recogida en seco y protección respiratoria estricta. No permitir tareas improvisadas de limpieza con escobas o absorbentes orgánicos.
Evacuación: Ampliar perímetro si hay humo visible, gases pardos, viento variable, almacenamiento masivo o presencia de materiales incompatibles en el mismo recinto.
Descontaminación: Obligatoria para personal, herramientas, botas y vehículos expuestos. Controlar la ropa contaminada como residuo peligroso.
Decisión de retirada: Suspender la intervención interior si aparece descomposición, sobrecalentamiento del envase, pérdida de visibilidad por humo o incapacidad de mantener control de escorrentías.
Criterio de seguridad: No remover ni transferir producto contaminado con combustibles sin apoyo técnico especializado. Mantener vigilancia postincidente por reignición o liberación tardía de gases.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1597
Designación de transporte: NITRITO BÁRICO
Clase ADR/RID: 6.1
Riesgo subsidiario: 5.1
Grupo de embalaje: II
Etiqueta útil: Tóxico y comburente.
Kemler: 60
Guía operativa: Verificar integridad de bultos, separar de combustibles y valorar necesidad de confinamiento de aguas de extinción. Tratar la carga dañada como oxidante tóxico con posible reacción si se mezcla con materia orgánica.
Información táctica de transporte: En accidente vial, controlar polvo, prohibir el uso de absorbentes combustibles y evitar que el producto alcance cunetas, alcantarillas o carga alimentaria.
Reglamentación práctica: Aplicar normativa de mercancías peligrosas y protocolos HazMat con control estricto de contaminación.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia tóxica con capacidad de intensificar incendios. La prioridad es evitar mezcla con combustibles, trabajar con ERA, recoger derrames sin generar polvo y usar agua abundante en incendios para enfriar y controlar descomposición.
Advertencia final: Toda víctima sintomática o potencialmente expuesta de forma significativa requiere valoración médica urgente, incluso si los signos iniciales parecen leves.