Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
Nº ONU: 1567
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre: Resorcinol
Sinónimos: 1,3-bencenodiol; m-dihidroxibenceno; resorcina
Número CAS: 108-46-3
Número CE (EINECS): 203-585-2
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Intermedio químico, resinas, adhesivos, caucho, colorantes, uso analítico y formulaciones industriales.
Restricciones de uso: Evitar usos no controlados, calentamiento innecesario, generación de polvo y contacto directo sin protección.
Identificación de transporte: Sólido tóxico, orgánico, n.e.p. o asignación específica histórica asociada a resorcinol según reglamentación aplicable.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia tóxica por ingestión, inhalación de polvo y absorción cutánea. Irritante para piel, ojos y vías respiratorias.
Estado y aspecto: Sólido cristalino blanco a ligeramente rosado o beige.
Olor: Débil, fenólico.
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente; el peligro operativo aumenta por polvo suspendido y por humos al calentarse o arder.
Solubilidad en agua: Alta.
Densidad: Aproximadamente 1,27 g/cm3.
Punto de ebullición: Aproximadamente 281 °C.
Punto de fusión: Aproximadamente 110 °C.
Punto de inflamación: En torno a 127 °C.
Temperatura de autoignición: Puede situarse en rango elevado; considerar combustible si se calienta intensamente.
Límites de explosividad: El polvo fino puede formar mezclas explosivas con aire en condiciones de dispersión.
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido y dióxido de carbono, humos irritantes y compuestos fenólicos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición aguda: Irritación ocular intensa, irritación cutánea, tos, dolor de garganta, cefalea, náuseas, vómitos, debilidad y posible afectación sistémica.
Absorción cutánea: Relevante; puede contribuir a toxicidad general.
Efectos sistémicos: Posible metahemoglobinemia, alteraciones del sistema nervioso central, compromiso renal o hepático en exposiciones significativas.
Ojos: Riesgo de lesión irritativa importante.
Piel: Irritación y absorción percutánea.
Inhalación: El polvo irrita vías respiratorias; humos de incendio más peligrosos.
Ingestión: Tóxica; puede producir cuadros gastrointestinales y neurológicos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Sólido combustible. Puede arder si recibe calor suficiente o contacto con foco de ignición. En grandes masas el fuego puede desarrollarse lentamente y reaparecer si queda producto caliente sin extinguir.
Riesgo real de explosión: El polvo fino disperso en aire puede deflagrar, sobre todo en espacios confinados, silos, tolvas, sistemas de aspiración, salas con polvo acumulado o durante trasiegos. La nube puede generarse por barrido en seco, ventilación brusca, uso de chorros compactos o manipulación mecánica.
Riesgo por calor y confinamiento: Los recipientes cerrados expuestos al fuego pueden sobrepresurizarse, romperse o proyectar material contaminado por descomposición térmica.
Situaciones críticas: Almacenes con polvo depositado, derrames secos, presencia de oxidantes, superficies calientes, chispas mecánicas, equipos eléctricos y acumulación en puntos muertos o falsos techos.
Productos de incendio: Humos densos irritantes, monóxido de carbono, dióxido de carbono y vapores fenólicos; la exposición a humo puede ser más peligrosa que el propio sólido intacto.
Efecto operativo: El agua aplicada con demasiada energía puede dispersar polvo y ampliar la zona contaminada; en derrames secos la agresividad del ataque puede empeorar la combustión o la dispersión.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada para enfriamiento y abatimiento de humos, espuma para protección superficial si procede, polvo químico seco o CO2 en focos pequeños y bien delimitados.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre polvo suelto, barrido con agua a presión, aire comprimido o ventilación sin control; pueden dispersar el sólido y aumentar la nube combustible.
Precauciones concretas:
Atacar desde barlovento y con la menor agitación posible.
Establecer zona caliente amplia si existe polvo depositado o contaminación en equipos de ventilación.
Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada a distancia segura.
No romper costras ni remover acumulaciones salvo para retirada controlada.
Confinar y recoger las aguas de extinción por posible contaminación tóxica.
Mantener ERA desde el inicio por humos potencialmente tóxicos.
Vigilar reignición en masas, acúmulos ocultos y material depositado en estructuras.
Procedimiento táctico: Si el foco es pequeño y accesible, extinguir con agente apropiado sin dispersar el producto. Si hay almacenamiento relevante, priorizar aislamiento, enfriamiento continuo de envases, protección de exposiciones y control de humos. Si el incendio compromete depósitos o zona de polvo acumulado, valorar defensa perimetral y no entrada hasta disponer de atmósfera segura y línea de agua de protección.
Decisión de mando: La prioridad es evitar que el incendio se convierta en incidente de polvo disperso. Si no se controla la atmósfera o hay propagación a zonas con polvo depositado, aumentar perímetro y reducir personal expuesto.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar de inmediato la zona, retirar fuentes de ignición, cortar trabajos mecánicos y eléctricos no esenciales, impedir acceso de personal no protegido y evaluar si el derrame está seco o parcialmente húmedo.
Control del derrame: Evitar barrido en seco enérgico, soplado con aire o uso de agua a alta presión. Humectar de forma ligera y controlada solo si ayuda a suprimir polvo sin generar escorrentía excesiva.
Recogida segura: Emplear pala antichispa, aspiración industrial apta para polvo peligroso o recogida mecánica lenta. Transferir a recipientes cerrados, resistentes y etiquetados para gestión segura.
Confinamiento: Impedir entrada en desagües, sótanos, galerías, alcantarillas, zanjas y zonas bajas. Si hay pendiente, construir barreras con material absorbente inerte o diques de contención.
Pequeños derrames: Recoger íntegramente, limpiar restos con método húmedo controlado y revisar zonas ocultas de acumulación.
Grandes derrames: Sectorizar, retirar personal no esencial, evitar tránsito que levante polvo, proteger ventilaciones y aspiraciones, y coordinar recogida por medios especializados si existe gran extensión o contaminación de instalaciones.
Superficies contaminadas: No barrer en seco; retirar residuo visible primero y lavar después con agua controlada, recogiendo los efluentes.
Escenarios de fuga compleja: Si el producto está mezclado con otros reactivos o se encuentra en zonas calientes, tratarlo como potencial foco de incendio y polvo combustible hasta verificar condiciones.
Descontaminación: Gestionar herramientas, ropa y aguas de lavado como material contaminado; controlar la exposición secundaria del personal y vehículos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en incendio, humo, atmósfera desconocida o si hay polvo fino en concentración apreciable. En derrame controlado y evaluado, utilizar protección para partículas de alta eficacia con ajuste correcto si el mando autoriza intervención sin atmósfera peligrosa.
Protección ocular: Gafas estancas con pantalla facial cuando exista polvo o salpicadura durante humectación y recogida.
Protección cutánea: Guantes resistentes a químicos, traje de protección frente a partículas y salpicaduras, botas químicas o de intervención con polaina si hay producto pulverulento.
Protección operativa: Doble guante en manipulación prolongada, evitar tocar cara y cuello, y descontaminar antes de retirada del EPI.
Equipamiento de apoyo: Detector de atmósfera si hay incendio en recinto cerrado, iluminación segura, herramientas antichispa y medios de aspiración o recogida que no levanten polvo.
Criterio de uso: Si hay humo, polvo suspendido, calor o duda sobre la atmósfera, el nivel de protección debe ser máximo.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco, inmovilizar y mantener en reposo. Administrar oxígeno solo por personal entrenado si hay dificultad respiratoria. Vigilar empeoramiento tardío, cefalea, mareo o cianosis.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar de inmediato con abundante agua y jabón. Si hubo contacto prolongado, valorar observación médica por posible absorción cutánea.
Contacto con los ojos: Irrigar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si es fácil. Precisa valoración médica.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Si está consciente, dar pequeñas cantidades de agua. Solicitar asistencia médica urgente.
Signos de alarma: Somnolencia, dificultad respiratoria, coloración azulada, debilidad marcada, confusión, vómitos repetidos o irritación intensa.
Información médica útil: Vigilar metahemoglobinemia, función renal y hepática, y estado neurológico; la asistencia debe ser rápida aunque la exposición parezca moderada.
Centro de Toxicología España: 915 620 420
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, contacto directo y calentamiento innecesario. Trabajar con ventilación eficaz, recipientes cerrados y procedimientos que minimicen transferencia mecánica.
Almacenamiento: Lugar fresco, seco y ventilado, con envases bien cerrados, separados de oxidantes fuertes, fuentes de calor y materiales incompatibles.
Condiciones recomendadas: Proteger de humedad, acumulación de polvo, calor sostenido y áreas de tránsito con riesgo de impacto o rotura de envases.
Medidas complementarias: Usar equipos con control de ignición estática en grandes cantidades de polvo y mantener limpieza industrial para evitar depósitos.
Orden de segregación: Separar de sustancias oxidantes, nitrantes y productos muy reactivos; evitar almacenamiento junto a alimentos, bebidas o material personal.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Calor fuerte, llamas, chispas, superficies calientes, dispersión de polvo, confinamiento de nube combustible, ventilación que redisperse sólidos y exposición prolongada a fuego.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, agentes nitrantes y reactivos muy enérgicos en condiciones no controladas. Evitar contacto con materiales capaces de favorecer oxidación rápida.
Reactividad: Puede oxidarse y descomponerse por calentamiento con emisión de humos irritantes y tóxicos.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa en condiciones normales.
Productos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos fenólicos y compuestos irritantes.
Criterio de estabilidad táctica: Aunque el sólido es estable, el peligro aumenta claramente cuando hay polvo fino, calor o mezcla con otros reactivos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Sustancia de toxicidad aguda moderada a relevante por varias vías de exposición.
Signos guía: Irritación, cianosis o coloración anómala sugestiva de metahemoglobinemia, cefalea, mareo, somnolencia, náuseas, vómitos y debilidad.
Exposición repetida: Puede agravar afectación cutánea y generar efectos sistémicos si el control higiénico es insuficiente.
Vía crítica en intervención: Contacto cutáneo prolongado, polvo inhalado y absorción por piel contaminada.
Observación clínica: La ausencia de síntomas inmediatos no descarta toxicidad significativa; mantener vigilancia tras la retirada del foco.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Producto soluble; puede dispersarse en agua y afectar organismos acuáticos en concentraciones suficientes.
Impacto esperado: Riesgo de contaminación de aguas superficiales, redes de saneamiento y efluentes industriales.
Persistencia operativa: El vertido puede extenderse por arrastre si no se contiene pronto, especialmente en superficies lisas o con pendiente.
Medidas ambientales: Contener escorrentías, obturar desagües, recoger residuo y agua de lavado para gestor autorizado.
Prioridad: Evitar movilización del sólido hacia la red de saneamiento o cauces naturales.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Confirmar si existe incendio, derrame seco o mezcla con otros productos.
Establecer zonas caliente, templada y fría con control real de accesos.
Ordenar ERA desde la primera entrada si hay humo, polvo o atmósfera incierta.
Valorar evacuación si el derrame afecta a ventilación, galerías, sótanos o espacios cerrados.
Prohibir barrido en seco y ventilación agresiva sin control de ignición.
Priorizar aislamiento del foco, control de polvo, enfriamiento de recipientes y recogida segura.
Coordinar descontaminación de personal, herramientas y vías de salida.
Táctica recomendada: Incendio pequeño: extinción suave, rápida y sin dispersar producto. Derrame sin fuego: recogida mecánica lenta, control de polvo y protección de desagües. Almacén comprometido: enfriamiento sostenido, vigilancia de reignición y sectorización amplia.
Puntos críticos: Tolvas, silos, aspiraciones, falsos techos, esquinas con polvo depositado y cualquier equipo que pueda redisperar partículas.
Riesgo secundario: Contaminación del personal y de vehículos por polvo adherido; retirar ropa y lavar material al finalizar.
Criterio de retirada: Si no se controla el polvo o la atmósfera, aumentar distancia y pasar a contención exterior.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1567
Kemler: 60
Clase de transporte: 6.1
Grupo de embalaje: III
Etiquetado transporte: Tóxico
ADR/RID: Materia tóxica sólida; verificar denominación exacta en documento de transporte, cantidad, tipo de bulto y compatibilidad de carga.
IMDG/IATA: Aplican restricciones por toxicidad; comprobar segregación, embalaje y condiciones de estiba según modo de transporte.
Información útil para intervención: Confirmar si el envío va a granel, en sacos o en bidones, porque la estrategia cambia si hay derrame extendido o solo bultos dañados.
Segregación práctica: Mantener alejado de alimentos, oxidantes y fuentes de calor durante la intervención y el transporte de residuos.
Observación reglamentaria útil: La denominación exacta de expedición y la cantidad condicionan la distancia de seguridad y el nivel de evacuación.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El riesgo dominante suele ser toxicidad por contacto, polvo o humos, con combustible sólido y posible explosión de polvo en dispersión.
Prioridades: Identificación, aislamiento, ERA si atmósfera no segura, evitar polvo, controlar escorrentías y descontaminar personal y material.
Criterio prudente: Tratar cualquier incidente con resorcinol calentado, pulverulento o mezclado con otros reactivos como potencialmente más peligroso que el producto sólido intacto.