Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
  Nombre del producto: Arsénico, n.e.p. o compuesto arsenical sólido tóxico de transporte bajo UN 1561.
  Denominación de transporte: ARSÉNICO, N.E.P. / compuesto arsenical, sólido, tóxico.
  Sinónimos: Compuesto arsenical sólido; sustancia arsenical tóxica sólida.
  Número UN: 1561
  Número CAS: Corresponde a una entrada de transporte genérica; puede variar según el compuesto arsenical concreto.
  Número CE (EINECS): Variable según sustancia específica.
  Código Hazchem: Puede variar según regulación local; orientar la intervención como sólido tóxico con posible contaminación ambiental.
  Uso recomendado: Uso industrial o químico especializado en procesos controlados.
  Restricciones de uso: No manipular sin control técnico, confinamiento y protección respiratoria adecuada.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
  Riesgos principales: Sustancia tóxica por ingestión, inhalación de polvo o humos y por absorción en menor medida según compuesto.
  Estado físico y aspecto: Sólido, habitualmente en polvo, gránulos o cristales.
  Olor: A menudo inapreciable o poco característico.
  Riesgo por vapores: Bajo como sólido frío; alto riesgo por polvo en suspensión y por humos tóxicos si arde o se calienta.
  Solubilidad en agua: Variable según compuesto; algunos arsenicales son suficientemente solubles para contaminar agua de extinción y drenajes.
  Productos peligrosos de descomposición: Humos tóxicos de arsénico y óxidos de arsénico; posible formación de gases muy tóxicos en incendio o calentamiento intenso.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
  Vías de exposición: Inhalación, ingestión, contacto con polvo y contaminación secundaria de manos, ropa y equipos.
  Efectos agudos: Náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, cefalea, debilidad, irritación respiratoria, alteraciones cardiovasculares y neurológicas.
  Efectos graves: Intoxicación sistémica potencialmente mortal; riesgo renal, hepático y de colapso circulatorio.
  Exposición crónica: Los compuestos arsenicales se asocian a toxicidad acumulativa y riesgo carcinogénico en exposiciones repetidas.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
  Inflamabilidad: El producto no suele ser combustible principal, pero puede descomponerse por calor y emitir humos muy tóxicos.
  Riesgo de incendio: El envase o materiales asociados pueden arder; el foco principal es la dispersión de contaminación tóxica.
  Riesgo de explosión: No se espera comportamiento explosivo propio en condiciones normales; el polvo fino puede dispersarse mecánicamente y complicar la intervención.
  Comportamiento en fuego: El calentamiento puede volatilizar parte del contenido, generar aerosoles tóxicos y contaminar la zona de ataque y los vapores de arrastre.
  Riesgo por polvo: Si el producto está finamente dividido, cualquier movimiento brusco, ventilación forzada o chorro directo puede levantar nube tóxica y extender la contaminación.
  Riesgo en recipientes: Los envases expuestos al calor pueden romperse, expulsar material contaminado o contaminar el agua de refrigeración.
  Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriar, abatir polvo y proteger exposiciones; espuma resistente al fuego para incendios del entorno; polvo químico seco o CO2 para fuegos de materiales compatibles en el entorno inmediato.
  Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre el derrame o sobre polvo suelto; ventilación agresiva que disperse partículas; uso de grandes caudales sin contención que arrastren el contaminante.
  Peligro operativo real: La prioridad no es “apagar el producto”, sino impedir su dispersión, proteger recipientes, cortar exposición térmica y controlar la contaminación de aguas y humos.
  Datos físico-químicos orientativos: Punto de ebullición, punto de inflamación, autoignición, límites de explosividad y presión de vapor no son operativamente determinantes en esta entrada genérica; tratar como sólido tóxico no inflamable con humos peligrosos por calor.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
  Objetivo táctico:
    Proteger vidas, impedir la dispersión del tóxico y limitar la contaminación de aguas y superficies.
  Ataque inicial:
    Atacar el combustible del incendio si lo hubiera; el arsénico o arsenical no debe tratarse como combustible principal.
    Mantener la distancia operativa y trabajar a barlovento.
    Utilizar ataque defensivo si existe riesgo de nube tóxica, emisión de humo denso o recipientes comprometidos.
  Extinción adecuada:
    Agua pulverizada para enfriar envases, abatir polvo y reducir la temperatura de la zona.
    Espuma, polvo químico seco o CO2 sobre el fuego del material adyacente, según compatibilidad.
    En incendios confinados, priorizar enfriamiento exterior y control de escorrentías sobre entrada prematura.
  Extinción no adecuada:
    Chorro compacto sobre el material suelto.
    Ventilación de presión positiva sin control de contaminación.
    Barrido o arrastre del producto durante la extinción.
  Precauciones concretas:
    Establecer zona caliente amplia y evacuar a personal no esencial.
    Mantener el viento de cara para la dotación solo si ello permite permanecer a barlovento; si el viento cambia, reposicionar de inmediato.
    Refrigerar recipientes expuestos con aplicación intermitente y controlada.
    Confinar las aguas de extinción con diques, sumideros tapados y control de escorrentía.
    Evitar que el agua llegue a alcantarillado, suelo permeable, cauces o depósitos.
    No abrir recipientes dañados salvo necesidad operativa y con protección completa.
  Productos de combustión:
    Humos y partículas de arsénico/óxidos de arsénico altamente tóxicos; posible contaminación del humo, hollín, espuma y agua de extinción.
  Decisión de mando:
    Si hay humo tóxico apreciable, recipientes afectados por calor o duda sobre dispersión, priorizar confinamiento, enfriamiento y evacuación local sobre ataque interior prolongado.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
  Medidas inmediatas:
    Aislar la zona, cortar accesos y evitar tránsito innecesario.
    Detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición significativa.
    Trabajar con el mínimo personal imprescindible y con control de polvo.
  Derrame sólido:
    Humedecer ligeramente si es seguro para evitar dispersión.
    Recoger con palas, utensilios no chispeantes y medios cerrados; nunca barrer en seco.
    Depositar en recipientes estancos, cerrados y etiquetados para residuo peligroso.
    Si el derrame es fino o pulverulento, usar aspiración industrial con filtración adecuada para tóxicos y procedimiento de descontaminación posterior.
  Derrame en interior:
    Aislar la ventilación, detener climatización si es posible y proteger desagües, rejillas y falsos suelos.
    No generar corrientes que re-suspendan el polvo.
  Derrame en exterior:
    Cubrir sumideros, zanjas y puntos de recogida.
    Impedir arrastre por lluvia, lavado o escorrentía.
    Si existe viento, trabajar desde el borde de la pluma hacia la fuente solo cuando pueda mantenerse el control de la nube.
  Descontaminación:
    Limpiar con métodos húmedos controlados o aspiración con filtros adecuados.
    Gestionar absorbentes, tierras, utensilios, EPI desechable y aguas contaminadas como residuo peligroso.
    Delimitar zona fría para retirada de ropa y lavado de equipos.
  Medidas de protección:
    Establecer corredor de descontaminación, control de herramientas y embalaje inmediato del material recuperado.
    Suspender la intervención si la nube de polvo supera la capacidad real de protección.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
  EPIs:
    Equipo respiratorio autónomo de presión positiva.
    Traje de protección química con resistencia a partículas y salpicaduras; nivel según evaluación de exposición.
    Guantes químicos resistentes, preferentemente doble guante en tareas de recogida y descontaminación.
    Botas químicas o cubrebotas resistentes a contaminación.
    Protección ocular estanca si no se usa máscara facial completa.
  En derrame o polvo visible:
    Respiración autónoma obligatoria.
    Traje estanco o semiestanco según concentración de polvo y posibilidad de contacto.
    Sellado de puños, tobillos y uniones para evitar entrada de partículas.
  En apoyo y descontaminación:
    Mantener separación estricta de zonas.
    Retirar ropa contaminada con técnica controlada.
    Lavar manos, cara y superficies de contacto antes de abandonar el sector.
  Criterio operativo:
    Si existe duda sobre concentración, polvo suspendido o impregnación de superficies, subir el nivel de protección y reducir tiempo de exposición.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
  Inhalación: Retirar a aire limpio, mantener en reposo, oxígeno por personal entrenado si precisa y evacuación médica urgente.
  Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada, lavar abundante y prolongadamente con agua y jabón. Vigilar síntomas sistémicos aunque la piel parezca limpia.
  Contacto con los ojos: Enjuagar con agua abundante durante al menos 15 minutos, retirando lentes si es posible, y valoración médica inmediata.
  Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Traslado urgente medicalizado.
  Ingestión o sospecha de absorción: Guardar muestra o identificación del producto si está disponible para el servicio sanitario.
  Indicaciones sanitarias:
    La intoxicación por arsénico requiere valoración hospitalaria precoz y tratamiento específico por especialistas.
    Vigilar dolor abdominal, vómitos repetidos, diarrea intensa, debilidad, hipotensión y alteraciones neurológicas.
    Consultar de inmediato con el Instituto Nacional de Toxicología: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
  Manipulación:
    Evitar formación de polvo, contacto directo y contaminación cruzada de equipos.
    Trabajar con ventilación eficaz, contención y procedimientos de higiene estrictos.
    No comer, beber ni fumar en zona de trabajo.
  Almacenamiento:
    Mantener en recipientes cerrados, secos, etiquetados y en zona ventilada.
    Separar de alimentos, piensos y áreas de tránsito general.
    Disponer retención para evitar dispersión accidental al medio.
    Mantener alejado de zonas de calor y de materiales absorbentes que puedan dificultar la recogida si hay fuga.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
  Estabilidad:
    Generalmente estable en almacenamiento correcto y en ausencia de calor excesivo y contaminación química.
  Condiciones a evitar:
    Calor intenso, incendio, dispersión de polvo, humedad si favorece lixiviación o reacción del compuesto concreto.
    Corrientes de aire, vibración y manipulación brusca que puedan generar aerosol o nube de polvo.
  Incompatibilidades:
    Agentes oxidantes fuertes, ácidos y reactivos capaces de solubilizar o transformar el arsénico en especies más móviles o más tóxicas.
    Materiales que puedan generar gases secundarios peligrosos al contacto con ácidos o calor.
  Descomposición peligrosa:
    Humos tóxicos de arsénico y óxidos de arsénico al calentarse o arder materiales asociados.
  Reactividad práctica:
    Aunque el producto sea sólido, el riesgo operativo aumenta por contaminación de superficies, mezcla con agua de extinción y dispersión de finos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
  Toxicidad útil para intervención:
    Los compuestos arsenicales presentan alta toxicidad aguda por ingestión y riesgo importante por inhalación de polvo o humos.
    La sintomatología puede incluir afectación digestiva intensa, alteraciones hemodinámicas, neurológicas y daño multiorgánico.
    El contacto repetido o prolongado incrementa el riesgo de efectos sistémicos y carcinogenicidad en algunos compuestos.
  Observación operativa:
    Aunque no haya olor de aviso, puede existir exposición relevante.
    La ausencia de irritación inmediata no descarta una intoxicación significativa.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
  Riesgo ambiental:
    Muy peligroso para el medio por contaminación persistente de suelos, aguas y sedimentos.
  Movilidad:
    Variable según compuesto y pH; algunos arsenicales pueden disolverse y migrar.
  Persistencia:
    Puede permanecer en suelo o fango y reactivarse por arrastre, cambios de pH o movilización de lodos.
  Actuación:
    Prioridad alta al confinamiento de derrames y aguas de extinción.
    Notificar a autoridad ambiental si hay afectación de red de saneamiento, cauce, pozo o terreno permeable.
    Evitar lavado a presión de superficies contaminadas sin recogida de efluentes.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
  Decisiones de mando:
    Priorizar aislamiento, control del viento, zonificación y descontaminación.
    Considerar el incidente como tóxico antes que inflamable.
    Si hay incendio, proteger exposición humana y confinar escorrentías.
    Si hay derrame sin fuego, minimizar toda resuspensión de polvo.
    Si el control ambiental supera la capacidad de la dotación, parar el ataque directo y pasar a contención externa.
  Táctica:
    Aproximación a barlovento.
    Limitar personal en zona caliente.
    Solicitar apoyo especializado NRBQ/HAZMAT si el volumen es significativo o existe afección ambiental.
    Controlar contaminación secundaria de vehículos, camillas, herramientas y personal.
    Establecer punto de control de contaminación antes de retirar equipos.
  Evacuación o confinamiento:
    Valorar según cantidad, dispersión de polvo, humo y proximidad a población o interiores ventilados.
    Evacuar si la nube puede entrar en sistemas de ventilación, áreas bajas o recintos ocupados.
    Confinar si el control de accesos y la estanqueidad del recinto reducen mejor la exposición que una evacuación masiva.
  Recursos críticos:
    Agua pulverizada, material de taponamiento de drenajes, contención de escorrentías, aspiración con filtrado adecuado, contenedores para residuo peligroso y medios de descontaminación.
  Cierre operativo:
    No dar por finalizada la intervención sin verificación de superficies, equipos y vías de salida libres de contaminación visible.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
  Transporte:
    Número UN: 1561
    Clase ADR/RID/IMDG: 6.1 Sustancias tóxicas.
    Grupo de embalaje: Habitualmente asignado según peligrosidad concreta del compuesto; tratarlo operativamente como tóxico relevante.
    Etiqueta de transporte: Tóxico.
    Riesgo en transporte: Fuga de polvo por rotura de bulto, contaminación de caja de carga, y exposición del personal por manipulación de envases dañados.
  Reglamentación útil:
    Aplicar procedimientos de mercancías peligrosas, control de contaminación y gestión de residuos peligrosos.
    Revisar carta de porte, paneles, etiquetas de bultos y documentación específica para identificar el arsenical exacto.
    Mantener control de acceso del vehículo y del área de transbordo hasta verificar limpieza.
  Código Kemler:
    60 = materia tóxica o nociva.
  Información práctica de intervención en transporte:
    Si el bulto está dañado, inmovilizar la carga, contener el polvo y evitar su trasvase innecesario hasta disponer de medios adecuados.
    Si hay afección a la cabina o al entorno inmediato, ventilar solo cuando la atmósfera esté controlada y sin dispersión del contaminante.
    Notificar la mercancía exacta cuando sea posible para ajustar la protección y el destino de residuos.

XV. OBSERVACIONES FINALES
  Entrada de transporte genérica: el comportamiento exacto depende del compuesto arsenical concreto, pero la actuación debe orientarse como sólido tóxico con alto riesgo por polvo, humos y contaminación ambiental.
  Prioridades: proteger vías respiratorias, evitar dispersión, confinar aguas y descontaminar con rigor.
  Toda exposición significativa requiere valoración sanitaria aunque los síntomas iniciales parezcan leves.