Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60 NÚMERO UN: 1559
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Arsénico
Sinónimos: Arsénico elemental, arsénico metálico, arsenic
Número CAS: 7440-38-2
Número CE (EINECS): 231-148-6
Código Hazchem: Orientativamente 2X en algunos esquemas; confirmar con carta de porte y ADR local
Uso recomendado: Materia prima industrial, aleaciones, semiconductores, vidrio especial y síntesis química
Restricciones de uso: Uso restringido a personal especializado; evitar cualquier empleo no industrial controlado
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia muy tóxica. Peligro grave por inhalación de polvo y humos; riesgo importante de contaminación secundaria.
Estado físico y aspecto: Sólido gris acero, frágil, con brillo metálico; puede presentarse en trozos, gránulos o polvo.
Olor: Inodoro como sólido; en incendio o reacción puede aparecer olor aliáceo por compuestos arsenicales.
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente; aumenta claramente con calentamiento, incendio, molienda o polvo fino suspendido.
Solubilidad en agua: Muy baja como elemento; el riesgo aumenta si se forman compuestos arsenicales solubles.
Densidad: Aproximadamente 5,7.
Punto de ebullición: Sublima alrededor de 613 grados C.
Punto de inflamación: No aplicable como dato operativo principal.
Temperatura de autoignición: No aplicable de forma útil para el metal masivo; el polvo y la mezcla con otros combustibles sí pueden arder.
Límites de explosividad: No aplicables al sólido masivo; el polvo fino puede comportarse como material dispersable y contaminar el ambiente.
Presión de vapor: Muy baja a temperatura ambiente; el peligro aumenta por calentamiento.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de arsénico muy tóxicos; en ciertas condiciones puede formarse arsina, extremadamente tóxica.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición aguda: Tóxico por inhalación, ingestión y contacto prolongado con polvo contaminante.
Inhalación: Irritación respiratoria, tos, cefalea, debilidad, náuseas; los humos de óxidos son especialmente peligrosos.
Ingestión: Dolor abdominal, vómitos, diarrea, alteraciones cardiovasculares y neurológicas.
Contacto cutáneo: Irritación local; posible absorción limitada, mayor si hay suciedad química o heridas.
Contacto ocular: Irritación intensa mecánica y química por polvo.
Efectos diferidos: Puede producir toxicidad sistémica grave y efectos crónicos, incluido riesgo carcinogénico.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No es combustible de forma significativa en masa compacta, pero el calentamiento fuerte genera humos muy tóxicos de óxidos de arsénico. El polvo fino puede dispersarse, contaminar el aire y aumentar la exposición del personal.
Riesgo de explosión: El metal en polvo fino puede reaccionar con mayor rapidez y favorecer incendios locales; el mayor peligro operativo suele ser la dispersión de material tóxico por turbulencia, ventilación o chorros de agua mal dirigidos. En presencia de reductores o medios capaces de generar hidrógeno puede favorecerse la formación de arsina.
Riesgo por envases expuestos al calor: Los recipientes contaminados o con producto pulverulento pueden romperse, liberar polvo y propagar contaminación a zonas frías si no se refrigeran y confinan.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigerar envases y abatir polvo, espuma para incendios del entorno, polvo químico seco y CO2 según materiales implicados.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre polvo o material disperso, por proyección y contaminación; evitar acciones que remuevan el producto sin control o que dirijan el flujo hacia alcantarillas.
Precauciones en incendio: Atacar a distancia, trabajar a barlovento, mantener el perímetro, controlar la nube de humos y considerar la evacuación si hay dispersión de polvo o humos tóxicos.
Datos relevantes: Punto de inflamación no aplicable; autoignición no útil como dato principal; límites de explosividad no aplicables al sólido masivo.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Decisión de mando inicial: Si el fuego afecta a arsénico o a su embalaje, asumir escenario tóxico de alta criticidad. Establecer zonas caliente, templada y fría; cortar accesos y situar el puesto de mando a barlovento. Si existe humo visible, polvo suspendido o dudas sobre la composición de la carga, activar enfoque HazMat desde el inicio.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigeración y abatimiento de polvo; espuma, polvo químico seco o CO2 para el combustible del entorno, según el tipo de fuego adyacente. Priorizar el control del incendio principal sin agredir el material contaminante con chorros directos.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre el producto, ataque agresivo que fracture recipientes, ventilación indiscriminada del penacho y uso de equipos que generen turbulencia sobre el material.
Precauciones concretas:
- Intervenir con ERA obligatorio desde el primer contacto con humo, polvo o atmósfera dudosa.
- Enfriar recipientes expuestos al calor con agua pulverizada, vigilando deformaciones, fugas y reboses.
- No mover envases calientes salvo necesidad operativa y con medios mecánicos controlados.
- Contener y recoger las aguas de extinción; pueden arrastrar arsénico u óxidos arsenicales.
- Mantener vigilancia de reencendido si hay polvo depositado, material contaminado o foco oculto.
- Si el incendio es estructural o industrial, proteger exposiciones antes de intentar recuperación de carga.
Objetivo táctico: Limitar la generación de humos tóxicos, evitar la dispersión secundaria y preservar la integridad del embalaje hasta la recogida técnica.
Consideración de evacuación: Si el penacho afecta a áreas ocupadas, ordenar evacuación o confinamiento según viento, topografía y capacidad de control de la nube.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Valoración inicial: Tratar cualquier derrame de arsénico como incidente tóxico con potencial de contaminación ambiental persistente. Verificar forma física: pieza compacta, fragmentos, polvo o mezcla con otros materiales, porque el riesgo operativo cambia mucho con el tamaño de partícula.
Medidas prácticas inmediatas:
- Aislar y balizar de inmediato con perímetro amplio.
- Trabajar a barlovento y, si el terreno lo permite, desde cotas superiores.
- Suspender accesos no esenciales y retirar personal expuesto.
- Evitar barrido en seco, soplado, ventilación dirigida, aspiración no filtrada o cualquier maniobra que levante polvo.
- Si hay polvo fino, humedecer de forma ligera y controlada para reducir la dispersión, sin producir escorrentías amplias.
- Recoger mecánicamente con pala no agresiva o aspiración industrial con filtración para tóxicos.
- Introducir el material en recipientes cerrados, estancos, resistentes y etiquetados para residuo peligroso.
- Sellar sumideros, cunetas, imbornales y cualquier punto de entrada a red de saneamiento.
Control de vapores y polvo: Aunque el arsénico elemental no desprende vapores relevantes en frío, el polvo suspendido y cualquier calentamiento aumentan el riesgo respiratorio. Si hay viento, usar pantallas, barreras o coberturas para limitar la dispersión antes de mover el material.
Fuga durante transporte: Inmovilizar el vehículo, cortar el tráfico si es preciso, verificar bultos dañados y actuar sobre el foco sin trasiegos innecesarios. Si la fuga procede de un bulto roto, priorizar encapsulado, recogida y estabilización del resto de la carga.
Contaminación de agua o suelo: Cortar captaciones próximas, avisar a autoridad ambiental y evitar arrastre aguas abajo. Retirar lodos, sólidos y absorbentes como residuo peligroso. No lavar la zona sin contención.
Descontaminación operativa: Limpiar herramientas y EPI en zona controlada; no devolver a servicio material con contaminación visible o sospechosa. Gestionar agua y paños de limpieza como residuos tóxicos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en incendio, humo, polvo desconocido o ventilación deficiente. En control técnico sin incendio, protección respiratoria de alta eficacia para partículas tóxicas cuando proceda.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial.
Protección cutánea: Guantes químicos resistentes, mono o traje de protección química contra partículas, botas químicas.
Protección adicional: Doble guante en tareas prolongadas, control de contaminación personal, bolsa para EPI desechables y punto de descontaminación antes de retirada.
Nivel operativo: Alto control de contaminación; evitar relevo sin descontaminación básica y sin comprobación visual de ropa, guantes y equipo.
Medida clave: Si hay polvo visible, humo o duda sobre atmósfera, no trabajar sin ERA aunque el producto esté aparentemente sólido y estable.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno si precisa por personal entrenado y solicitar valoración médica urgente.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada, lavar abundante con agua y jabón, vigilar irritación y signos sistémicos.
Contacto con los ojos: Lavar con agua durante al menos 15 minutos, retirar lentes si es fácil y realizar valoración médica.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito y trasladar a asistencia médica urgente.
Indicaciones clave: Vigilar síntomas digestivos, neurológicos y respiratorios; posible toxicidad sistémica retardada.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
Seguimiento: Observar signos de deshidratación, debilidad, alteración del ritmo cardiaco y empeoramiento tardío aunque el cuadro inicial sea leve.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar generar polvo, trabajar con ventilación eficaz, higiene estricta y prohibido comer o fumar en la zona.
Almacenamiento: Envases bien cerrados, secos, resistentes y etiquetados; separados de oxidantes y reactivos incompatibles.
Condiciones: Zona fresca, ventilada, con control de derrames y acceso restringido.
Segregación: Alejar de ácidos oxidantes, halógenos y sustancias que puedan favorecer formación de gases tóxicos.
Transporte interno: Hacerlo en recipientes secundarios estancos, sin golpes, vibración excesiva ni transferencia abierta.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y manipulación controlada.
Condiciones a evitar: Calor intenso, formación de polvo, oxidación fuerte, trabajos en caliente sin control y humedad que facilite arrastre contaminante.
Incompatibilidades: Agentes oxidantes fuertes, halógenos, ácido nítrico y otros medios fuertemente oxidantes; determinadas combinaciones con metales reactivos o medios ácidos pueden favorecer gases tóxicos.
Reactividad peligrosa: El riesgo aumenta con trituración, fundición, incendios en el entorno y contacto con reactivos que liberen arsina o humos arsenicales.
Descomposición peligrosa: Óxidos de arsénico; en condiciones reactivas especiales, arsina.
Materiales a evitar: Aleaciones o residuos con metales activos, oxidantes potentes y cualquier proceso que genere calentamiento sin extracción eficaz.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: Arsénico y sus compuestos presentan elevada toxicidad sistémica. El polvo inhalado y los humos son vías críticas en siniestros. Riesgo de afectación gastrointestinal, cardiovascular, hepática, renal y neurológica.
Efectos crónicos: Exposición repetida asociada a lesiones cutáneas y aumento del riesgo carcinogénico.
Criterio operativo: Tratar toda exposición significativa como potencialmente grave aunque los síntomas iniciales sean discretos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Muy peligroso para el medio por persistencia del contaminante arsenical y posible movilidad en finos.
Suelo y agua: Puede contaminar de forma duradera; especial atención a escorrentías, lodos y aguas de lavado.
Medida clave: Contención temprana y retirada como residuo peligroso, evitando dispersión secundaria.
Prioridad ambiental: Evitar que el producto pase a red de saneamiento, cauces o absorbentes no aptos que luego faciliten su dispersión.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles:
Priorizar aislamiento, control de polvo y protección respiratoria.
Si no hay fuego, la misión principal es confinamiento, recogida segura y evitar contaminación.
Si hay incendio, asumir humos altamente tóxicos y establecer zonas caliente, templada y fría.
Controlar escorrentías desde el inicio.
Solicitar apoyo HazMat si hay gran cantidad, afectación a población o contaminación hídrica.
Valorar evacuación o confinamiento cercano según dirección del viento y presencia de humo o polvo.
No normalizar la escena hasta completar medición ambiental y limpieza técnica.
Secuencia táctica: Reconocer - aislar - proteger - contener - extinguir/refrigerar - recuperar - descontaminar.
Mandos: Si el embalaje está dañado, la carga pulverulenta o el entorno es sensible, limitar entradas al área y designar un equipo de ataque y otro de control/contención.
Exposición del personal: Evitar que la dotación toque superficies contaminadas con EPI sucios; gestionar la salida de zona como si hubiera contaminación persistente.
Recuperación: Cualquier residuo recogido debe considerarse tóxico hasta su entrega a gestor autorizado.
Decisión de retirada: Si no se puede asegurar la contención del polvo o la recogida limpia, detener el movimiento de carga y esperar medios especializados antes de ampliar la dispersión.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ARSÉNICO
UN: 1559
Clase ADR/RID: 6.1
Grupo de embalaje: II
Etiqueta: Tóxico
Kemler: 60
Información útil de transporte: Mercancía tóxica sólida. Revisar carta de porte, instrucciones escritas ADR y estado de bultos. En transporte, evitar manipulación brusca, vibración y rotura de recipientes; controlar cualquier emisión de polvo y proteger la red de saneamiento en caso de fuga.
Reglamentación operativa: Aplicar ADR/RID para mercancías peligrosas de clase 6.1; en intervención, asumir necesidad de zona de exclusión, señalización y comunicación con el transportista o expedidor para confirmar cantidad, forma física y embalaje.
Nota de mando: Si la carga se ha vertido o el vehículo presenta daños, tratar el incidente como tóxico con posible contaminación secundaria, no como simple limpieza de carga.
Acción recomendada en carretera: Detener la circulación, establecer perímetro amplio a barlovento y evitar que otros vehículos atraviesen la nube de polvo o la zona contaminada.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto tóxico sólido; el mayor peligro en intervención suele ser la inhalación de polvo o humos de arsénico/óxidos en incendio. Actuar con control de contaminación, ERA y contención ambiental estricta.
Prioridades: 1) Aislar 2) Proteger respiración y piel 3) Evitar polvo 4) Contener escorrentías 5) Recoger y descontaminar.
Nota final: Confirmar forma física exacta, cantidad y estado del embalaje al llegar, ya que el riesgo operativo cambia mucho entre pieza compacta, granalla y polvo fino.