Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
NÚMERO UN: 1516
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Peróxido de zinc
Sinónimos: Zinc peroxide; dióxido de zinc
Número CAS: 1314-22-3
Número CE (EINECS): Uso operativo con referencia prudente; identificación comercial variable
Código Hazchem: Orientativamente tratar como oxidante sólido; confirmar en carta de porte
Uso recomendado: Reactivo químico, aplicaciones técnicas y de laboratorio, formulaciones oxidantes
Restricciones de uso: Evitar contacto con combustibles, reductores, ácidos, materia orgánica y uso fuera de control técnico
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido oxidante. Puede intensificar incendios y favorecer ignición de materiales combustibles.
Aspecto y estado: Sólido pulverulento blanco a amarillento pálido.
Olor: Prácticamente inodoro.
Riesgo por vapores: Bajo por volatilidad; relevante por polvo suspendido y por gases de descomposición.
Solubilidad en agua: Baja; puede descomponerse lentamente liberando especies oxidantes.
Densidad: Superior a la del agua en masa sólida; el polvo puede dispersarse fácilmente.
Productos peligrosos de descomposición: Oxígeno, humos de óxidos de zinc y compuestos irritantes según contaminación o calentamiento.
Comportamiento peligroso esperado: Al calentarse o contaminarse puede descomponerse y aportar oxígeno al fuego.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo, contacto con piel y ojos, ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación ocular y respiratoria, tos, molestias faríngeas, irritación cutánea; ingestión con náuseas y vómitos.
Efectos por calentamiento: Humos de zinc pueden provocar cuadro irritativo intenso y síndrome febril por inhalación de humos metálicos.
Órganos diana: Vías respiratorias, ojos, piel y aparato digestivo.
Riesgo operativo: Polvo fino y humos de incendio obligan a control estricto de la exposición.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible en sí mismo, pero oxidante potente.
Riesgo real de incendio: Acelera la combustión de papel, madera, tejidos, combustibles líquidos absorbidos y materia orgánica.
Riesgo de explosión: Bajo como explosivo propio, pero existe riesgo de reacción violenta o incendio súbito con combustibles, reductores o contaminación.
Punto de inflamación: No aplica a sólido oxidante inorgánico.
Temperatura de autoignición: No aplica como dato propio; puede causar ignición de otros materiales al calentarse.
Límites de explosividad: No aplican como vapor inflamable; el peligro es oxidante y por nube de polvo contaminado.
Punto de ebullición: No aplica; se descompone por calentamiento.
Presión de vapor: Despreciable.
Situaciones críticas: Envases expuestos al calor, mezcla con serrín, aceites, grasas, azufre, metales finamente divididos o agentes reductores.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua abundante en niebla o chorro para enfriamiento, inundación y dilución térmica del entorno.
Medios no adecuados: Espumas incompatibles con oxidantes contaminados, polvo químico seco sobre grandes masas reactivas, CO2 como único agente en fuegos con fuerte aporte oxidante.
Precauciones concretas:
Refrigerar recipientes y cortar propagación a combustibles cercanos.
Retirar materiales combustibles no afectados si puede hacerse con seguridad.
Atacar desde barlovento y evitar levantar polvo.
Mantener distancia por posible descomposición acelerada al calor.
Productos de combustión/descomposición: Oxígeno y humos de óxidos de zinc; atmósfera irritante.
Decisión táctica: Prioridad a separación de oxidante y combustible, confinamiento del producto y gran caudal de agua si hay calentamiento.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar zona, eliminar combustibles, evitar tránsito y dispersión del polvo.
Intervención práctica:
Trabajar a favor de mínima dispersión y preferentemente humedecer suavemente si el polvo está en suspensión.
Recoger en seco con útiles limpios, no combustibles y antichispa; introducir en recipientes compatibles y cerrables.
No mezclar con serrín, papel, trapos ni absorbentes orgánicos.
Evitar que alcance desagües si existe mezcla con otros reactivos.
Pequeños derrames: Barrido cuidadoso o aspiración industrial apta para polvo químico oxidante.
Grandes derrames: Sectorizar, cubrir para evitar dispersión, recogida mecánica y control del perímetro.
Descontaminación: Lavar finalmente con agua la superficie una vez retirado el sólido y comprobada ausencia de incompatibles.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo en incendio, humos, espacios confinados o polvo importante; en operaciones sin incendio, protección respiratoria para partículas de alta eficacia.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial completa.
Protección cutánea: Guantes químicos resistentes, traje de intervención química o ropa de salpicaduras con costuras protegidas según escenario.
Protección adicional: Botas químicas, casco con pantalla y control de contaminación secundaria.
Criterio operativo: Si hay descomposición térmica o atmósfera irritante, nivel de protección respiratoria máximo disponible.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, oxígeno si precisa y valoración médica si hay tos persistente, disnea o fiebre.
Contacto con ojos: Lavado inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, retirar lentes si es posible y continuar irrigación.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada, lavar con agua y jabón. Valorar irritación persistente.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar vómito, dar agua en pequeña cantidad si está consciente y trasladar para valoración.
Observación clínica: Vigilar irritación respiratoria retardada tras exposición a polvo o humos.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, fricción innecesaria y contaminación del producto.
Almacenamiento: Lugar fresco, seco, ventilado, separado de combustibles, ácidos, reductores y materia orgánica.
Condiciones recomendadas: Envase bien cerrado, protegido de calor, humedad excesiva y fuentes de contaminación.
Segregación: Mantener apartado de aceites, grasas, madera, cartón, textiles, sulfuros, fosfuros y metales pulverulentos.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento limpio y seco.
Condiciones a evitar: Calor intenso, choque contaminante, humedad reactiva en presencia de incompatibles y confinamiento con combustibles.
Incompatibilidades: Agentes reductores, ácidos, materia orgánica, combustibles, azufre, fósforo, polvos metálicos y sustancias fácilmente oxidables.
Reactividad: Puede descomponerse liberando oxígeno y favorecer reacciones vigorosas.
Descomposición peligrosa: Óxidos de zinc y gases irritantes según temperatura y contaminación.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Riesgo principal por irritación mecánica/química del polvo y por humos de descomposición.
Inhalación: Puede causar irritación respiratoria; humos calientes de zinc pueden originar malestar general, fiebre, cefalea y escalofríos.
Ojos: Irritación intensa con lagrimeo y dolor.
Piel: Irritación leve a moderada tras contacto prolongado.
Ingestión: Molestias digestivas, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
Nota sanitaria: La gravedad aumenta si existe incendio, descomposición o exposición masiva a polvo fino.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sólido inorgánico de persistencia apreciable en el medio.
Riesgo ecológico útil: Derrames significativos pueden afectar aguas y suelos por aporte de compuestos de zinc y carácter oxidante.
Actuación ambiental: Contener escorrentías de extinción contaminadas y evitar vertido a cauces o alcantarillado.
Prioridad: Recuperación física del producto y gestión controlada del agua de lavado o extinción.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Confirmar que se trata de un oxidante sólido y no de un combustible.
Establecer aislamiento inicial y control de accesos; ampliar si hay humo o fuerte calentamiento.
Priorizar separación de materiales combustibles y refrigeración de envases expuestos.
Ordenar ERA obligatorio en incendios, interiores y trabajos con polvo visible.
Evitar herramientas o absorbentes combustibles.
Reconocimiento: Buscar sacos, bidones o cajas dañadas, presencia de mezcla con combustibles y signos de descomposición por calor.
Estrategia: Defensiva si existe almacenamiento masivo con fuego desarrollado; ofensiva sólo con gran disponibilidad de agua y control de propagación.
Descontaminación de intervinientes: Limpieza húmeda controlada del polvo depositado y embolsado de ropa muy contaminada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU/ADR: UN 1516 PERÓXIDO DE ZINC
Clase de transporte: 5.1 Materias comburentes
Grupo de embalaje: Habitualmente requiere verificación documental en expedición concreta; tratar operativamente con criterio conservador de oxidante sólido
Etiqueta de peligro: Comburente
Kemler: 66
Información útil en transporte: Separar de cargas combustibles y reductoras; no reembalar con materiales orgánicos absorbentes.
Reglamentación operativa: Aplicar protocolos para comburentes sólidos, control de contaminación y gestión de residuos químicos.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto no combustible pero capaz de agravar incendios de forma importante. El peligro clave es la acción oxidante, especialmente si hay contaminación con combustibles o exposición al calor.
Claves de intervención: Agua abundante, separación de combustibles, evitar polvo, ERA en atmósferas contaminadas y recogida con medios inertes.
Criterio prudente: Si el producto está mezclado con otras materias o procede de carga dañada, actuar como oxidante reactivo con potencial de reacción violenta.