Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Nitrito de zinc
Número UN: 1515
Sinónimos: Dinitrito de zinc; nitrito zincoso
Número CAS: 7779-88-6
Número CE (EINECS): 231-944-3
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis y usos industriales especializados.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso fuera de instalaciones controladas; no manipular cerca de combustibles, reductores o materia orgánica.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sustancia comburente y tóxica.
Riesgos principales: Puede intensificar incendios al aportar oxígeno químico; tóxica por ingestión, inhalación y absorción; en incendio o calentamiento puede descomponerse con emisión de óxidos de nitrógeno.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o pulverulento, generalmente blanco a amarillento pálido.
Olor: Débil o prácticamente inodoro.
Solubilidad en agua: Soluble.
Riesgo por vapores: Bajo como sólido; relevante por polvo en suspensión y por gases de descomposición.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, humos metálicos irritantes y tóxicos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo, ingestión, contacto con piel y ojos.
Efectos agudos: Irritación ocular y respiratoria, náuseas, vómitos, cefalea, mareo, cianosis y metahemoglobinemia.
Efectos graves: Hipoxia tisular, alteración respiratoria, colapso circulatorio en exposiciones importantes.
Órganos diana: Sangre, aparato respiratorio, sistema cardiovascular.
Población sensible: Niños, personas con anemia, patología respiratoria o cardiaca y embarazadas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No combustible por sí mismo, pero comburente; acelera la combustión de materiales inflamables y puede hacer que un foco menor evolucione con rapidez.
Riesgo real en intervención: Si el producto está mezclado o contaminado con papel, madera, textiles, aceites, carburantes, envases sucios o polvo orgánico, la propagación del fuego puede ser brusca y difícil de controlar.
Riesgo de explosión: Puede producir reacciones violentas por calentamiento, confinamiento o contacto con reductores, amoníaco y sales amoniacales, sulfuros, cianuros, polvo metálico fino, azufre, fósforo y materia orgánica; el envase cerrado puede sobrepresurizarse por descomposición.
Efecto en incendios: Favorece la llama, aumenta la temperatura de combustión y puede generar humos densos de óxidos de nitrógeno con gran toxicidad para intervinientes y afectados.
Comportamiento del humo: El penacho puede ser pardo-rojizo o amarillento por NO2 y otros gases nitrosos; irrita ojos y vías respiratorias y obliga a ampliar perímetro en función del viento.
Criterio de mando: Tratar cualquier foco con este producto como incendio con aceleración comburente y posible emisión tóxica; si hay carga mixta, el riesgo principal puede ser el combustible vecino, no el sólido en sí.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada o chorro difuso en gran cantidad para enfriar recipientes, abatir polvo y proteger exposición; elegir el agente principal según el combustible implicado; agua abundante también para diluir y enfriar materiales contaminados.
Medios no adecuados: No usar polvo químico seco, CO2 ni espuma como única medida sobre masa oxidante caliente o contaminada; no aplicar agua a presión que disperse el producto; no emplear agentes orgánicos sobre derrames.
Riesgo de explosión secundaria: El confinamiento en sacos, contenedores o almacenes cerrados puede favorecer descomposición, venteo y proyección de contenido; vigilar también ignición de embalajes y residuos próximos.
Riesgos por vapores y humos: En incendio se liberan NO, NO2 y otros gases nitrosos; el penacho puede ser muy irritante, de rápida afectación respiratoria y desplazarse con el viento.
Productos de descomposición peligrosos: Óxidos de nitrógeno, humos metálicos, posibles aerosoles ácidos si hay contaminación previa.
Valor operativo: Tratar cualquier incendio con presencia de este producto como incidente de humo tóxico y de potencial intensificación del fuego.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Ataque inicial: Priorizar reconocimiento, aislamiento amplio y control del viento; si el producto no está implicado directamente, atacar el combustible circundante protegiendo el oxidante.
Extinción: Emplear agua abundante en pulverización para enfriar envases, superficies y zonas próximas; mantener refrigeración continua aunque cese la llama para evitar reactivación o descomposición.
Precauciones concretas:
Evitar que el agua de extinción alcance acumulaciones de combustibles, sótanos, imbornales o materiales orgánicos donde pueda agravar reacciones.
No mover bultos calientes sin valorar presión interna, deformación o fuga de gases.
Si hay envases dañados, atacar desde posición protegida y con cobertura de agua a distancia prudente.
Retirar, si es seguro, materiales combustibles adyacentes y cortar propagación por polvo, papeles, maderas o embalajes.
Mantener perímetro por riesgo de vapores nitrosos; el personal no imprescindible fuera de zona caliente.
Si el producto arde mezclado con otros materiales, priorizar el enfriamiento sostenido de la carga y la protección de exposiciones, no la entrada agresiva.
Vigilar recipientes metálicos, IBC o sacos apilados: la descomposición puede generar puntos calientes internos sin llama visible.
Protección del personal: ERA autónomo a presión positiva y traje de intervención química o protección frente a salpicaduras según escenario; guantes químicos, casco, pantalla facial y botas resistentes a contaminantes.
Decisión de mando: Si existe incendio en carga mixta, humo acre amarillo-pardo o múltiples recipientes expuestos, considerar evacuación preventiva y ataque defensivo con enfriamiento exterior.
Riesgo de sobrepresión: Vigilar abombamiento, chasquido, fuga de polvo o venteo de recipientes; mantener línea de retirada y no cerrar el producto en espacio sin ventilación.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, cortar accesos, evitar generación de polvo, detener el derrame solo si puede hacerse sin exposición y sin dispersión adicional.
Control del derrame: Recoger en seco con útiles limpios, no combustibles y anti-chispa; usar aspiración con filtro adecuado si se dispone de equipo para tóxicos/oxidantes.
Método recomendado:
Cubrir el derrame para impedir dispersión por viento.
Humedecer ligeramente solo si es imprescindible para abatir polvo, evitando escorrentías extensas.
Barrer con movimientos cortos y suaves; nunca barrido agresivo ni soplado con aire.
Introducir el material recuperado en recipientes compatibles, secos, cerrables y claramente segregados.
Señalizar la zona por riesgo de resuspensión y dejar control de accesos hasta completar limpieza.
Método a evitar: No usar serrín, papel, trapos, turba, absorbentes orgánicos ni neutralizantes improvisados; no mezclar con residuos de combustibles o aceites.
Protección ambiental: Impedir entrada a alcantarillado, drenajes, cursos de agua y suelos con carga orgánica; el producto es soluble y puede movilizarse rápidamente.
Descontaminación: Recoger restos con agua controlada solo al final, con contención de efluentes; tratar aguas y absorbentes como residuo peligroso.
Decisión operativa: Si el derrame es importante, seco y dispersable, priorizar evacuación del área y reducción del personal expuesto antes de la recogida.
Control de vapores y polvo: Aunque el producto no genere vapor relevante, el polvo fino puede contaminar amplias superficies; no usar ventilación que lo arrastre a zonas ocupadas.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Intervención de reconocimiento: ERA autónomo a presión positiva, protección ocular estanca, guantes resistentes a químicos, casco, ropa de intervención cerrada y botas químicas.
Intervención con contacto directo:
Traje de protección química frente a partículas y salpicaduras.
Guantes de nitrilo, neopreno o material equivalente compatible; doble guante si hay manipulación prolongada.
Pantalla facial y gafas estancas si existe proyección de polvo o de líquido de lavado contaminado.
Capucha y cierre perimetral del traje para evitar entrada de polvo en cuello, muñecas y tobillos.
Incendio: Equipo estructural completo con ERA; si hay nube de polvo, gases nitrosos o contaminación sobre el traje, reforzar con protección química adecuada y descontaminación inmediata.
Protección respiratoria: No depender de mascarillas filtrantes en humo o atmósfera incierta; solo ERA en zona caliente o con presencia de descomposición.
Descontaminación de EPI: Lavar herramientas, botas, casco y traje exterior antes de retirarlo de la zona tibia; evitar arrastre de contaminante a cabina o puesto de mando.
Consideración práctica: El peligro principal para la dotación es la inhalación de polvo y de gases de descomposición, no solo el contacto cutáneo.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología (España): 91 562 04 20
Inhalación: Retirar al afectado a aire fresco, aflojar ropa y mantener en reposo. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay disnea, cianosis o saturación baja. Traslado urgente aunque los síntomas parezcan leves.
Contacto con ojos: Lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados y retirando lentes si es fácil. Evaluación oftalmológica si persiste dolor, escozor o visión borrosa.
Contacto con piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con agua y jabón durante varios minutos. Vigilar irritación, enrojecimiento o signos sistémicos.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Dar agua solo si está consciente y sin riesgo de aspiración. Atención médica urgente por riesgo de metahemoglobinemia.
Soporte vital: Si hay dificultad respiratoria, administrar oxígeno; si hay alteración del nivel de conciencia o colapso, iniciar soporte avanzado y traslado inmediato.
Signos de alarma: Cianosis, cefalea intensa, mareo, debilidad marcada, disnea, taquicardia, confusión, somnolencia, colapso.
Nota clínica útil: Los nitritos pueden producir metahemoglobinemia y la sintomatología puede progresar tras una aparente mejoría inicial; requerir observación sanitaria y valoración específica.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, contacto con combustibles y contaminación cruzada con otras sustancias. Usar utensilios limpios dedicados.
Almacenamiento: Mantener en envases bien cerrados, secos, ventilados y segregados de reductores, ácidos fuertes, amoníaco, materia orgánica y productos inflamables.
Condiciones recomendadas: Local fresco, seco, con control de derrames y sin exposición a calor o radiación solar.
Práctica segura: No almacenar junto a absorbentes combustibles, lubricantes, maderas, papeles o residuos químicos mixtos.
Segregación: Mantener separación física de peróxidos, combustibles líquidos, ácidos, sales amoniacales y envases con contaminación orgánica.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco, pero sensible a contaminación y al calentamiento.
Condiciones a evitar: Calor intenso, confinamiento, humedad que favorezca migración, generación de polvo, mezcla con residuos incompatibles y exposición a llama o superficies calientes.
Incompatibilidades:
Agentes reductores.
Ácidos fuertes.
Materiales combustibles y materia orgánica.
Metales finamente divididos y polvo metálico.
Compuestos amoniacales, cianuros y sulfuros.
Azufre, fósforo, aceite, grasa y embalajes contaminados.
Agentes secantes o absorbentes de base orgánica.
Reacciones peligrosas: Intensificación de incendios, descomposición con humos tóxicos, reacciones violentas por mezcla inadecuada y posible sobrepresión de recipientes cerrados.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno y humos metálicos irritantes; en presencia de otros contaminantes pueden generarse gases aún más tóxicos.
Presión de vapor: No significativa como sólido; el riesgo relevante aparece por aerosoles, polvo y humos de descomposición.
Punto de inflamación: No aplicable como sustancia incombustible; el peligro es oxidante.
Temperatura de autoignición: No aplicable; puede favorecer la ignición de otros materiales.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad operativa: Tóxico; los nitritos pueden oxidar la hemoglobina a metahemoglobina y comprometer el transporte de oxígeno.
Síntomas probables: Irritación, náuseas, vómitos, dolor abdominal, debilidad, cefalea, taquicardia, cianosis.
Exposición repetida: Puede agravar cuadros hematológicos y respiratorios en personas susceptibles.
Dato útil para intervinientes: La gravedad clínica puede retrasarse tras una aparente mejoría; mantener observación médica.
Vía más relevante en siniestro: Inhalación de polvo o humos nitrosos y ingestión accidental por contaminación de manos, alimentos o equipos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Puede resultar nocivo para organismos acuáticos y alterar el equilibrio de aguas por aporte de nitritos y zinc.
Movilidad: Al ser soluble, puede desplazarse con el agua y afectar drenajes, suelos y masas de agua receptores.
Persistencia operativa: El riesgo ambiental aumenta si el derrame alcanza efluentes o se mezcla con residuos orgánicos.
Efecto operativo: Contener escorrentías de extinción y aguas de lavado; evitar que se dispersen fuera del perímetro.
Gestión del residuo: Recoger como residuo peligroso y entregar a gestor autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales:
Confirmar que se trata de un oxidante tóxico sólido.
Aislar ampliamente y controlar el viento por humos nitrosos.
Valorar evacuación si hay incendio, nube de polvo o contaminación de agua.
Si el incidente está en interior, priorizar ventilación táctica solo si no aumenta la dispersión del contaminante.
No permitir entrada de personal sin ERA cuando exista duda sobre gases de descomposición o polvo suspendido.
Prioridades tácticas:
1. Protección del personal con ERA.
2. Evitar mezcla con combustibles y absorbentes orgánicos.
3. Uso preferente de agua en abundancia para fuego y enfriamiento.
4. Confinar derrames sin dispersar polvo.
5. Controlar escorrentías y puntos bajos.
6. Establecer zona tibia para retirada de contaminación antes de reingreso.
Mando de la intervención: Sectorizar zona caliente, tibia y fría; establecer descontaminación básica; coordinar control ambiental y sanitario; mantener comunicación con centro toxicológico si hay víctimas o exposición significativa.
Riesgo clave en rescate: Víctimas con cianosis y disnea pueden requerir asistencia urgente aunque el fuego sea pequeño.
Criterio de retirada: Si aumenta el tono pardo del humo, el olor nitroso, la irritación de ojos o la nube de polvo, replegar dotaciones y pasar a ataque defensivo.
Supervisión posterior: Revisar EPI, descontaminar herramientas, controlar el agua contaminada y registrar posible exposición de intervinientes y víctimas.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Transporte ADR/RID:
UN: 1515
Designación: NITRITO DE ZINC
Clase: 5.1
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad: 66
Etiquetado de transporte: Comburente y tóxico.
Consideración en carretera: Mantener alejado de combustibles del vehículo, controlar aguas de extinción y evitar manipulación brusca de bultos dañados.
Reglamentación operativa: Tratar como mercancía peligrosa oxidante con toxicidad significativa y necesidad de segregación.
Emergencia de transporte: Si hay fuga en bulto o incendio en carga mixta, inmovilizar el convoy, establecer perímetro y cortar toda ignición secundaria.
Instrucción útil para dotación: Si el bulto está íntegro pero expuesto al calor, enfriar desde lejos y evitar apertura hasta asegurar estabilidad térmica.
Nota de intervención: La combinación de clase 5.1 con toxicidad exige aislamiento mayor del habitual y control estricto del drenaje.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Sustancia con doble perfil de riesgo: no arde con facilidad por sí sola, pero puede agravar notablemente un incendio y causar intoxicación importante.
Para intervención segura, la clave es evitar contaminación con combustibles, trabajar con agua abundante y proteger la vía respiratoria frente a polvo y gases nitrosos.
Tras el incidente, descontaminar equipos, controlar residuos y comunicar posible exposición sanitaria de intervinientes y víctimas.