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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CINC, CENIZAS DE
Número UN: 1435
Sinónimos: Cenizas de cinc; cenizas de zinc; zinc ash
Número CAS: No existe un número CAS único universalmente aplicable; se trata de una materia de composición variable, habitualmente procedente de procesos metalúrgicos o de recuperación
Número CE (EINECS): No aplicable como identificador único para esta materia de composición variable
Código Hazchem: No consta de forma armonizada en ADR para esta ficha; consultar documentación nacional o local si existiera asignación específica
Uso recomendado: Recuperación o reciclaje industrial de cinc y gestión de residuos o subproductos metalúrgicos que contengan fracción reactiva de cinc
Restricciones de uso: Solo manejo industrial por personal entrenado; mantener estrictamente seco y alejado de agua, humedad, ácidos, bases fuertes y focos de ignición
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido de clase 4.3 que, en contacto con agua, puede desprender gas inflamable; el gas esperado es hidrógeno
Riesgos principales: Al mojarse puede desprender hidrógeno; la intensidad depende del contenido real de cinc metálico reactivo, de la granulometría, de la temperatura, del pH y de contaminantes o sales del proceso. Con ácidos o bases fuertes la reacción puede intensificarse
Estado físico y aspecto: Sólido gris a gris azulado; aspecto de ceniza, polvo, granulado fino o terrones, según su origen industrial
Olor: Generalmente inodoro o con leve olor metálico; el hidrógeno liberado es inodoro
Riesgo por vapores: No presenta vapores propios significativos a temperatura ambiente; el peligro atmosférico procede del hidrógeno desprendido al humedecerse y de los humos de óxido de zinc u otros humos metálicos si se calienta o arde
Densidad: Variable; depende del proceso de origen, del porcentaje de metal, de la granulometría y del grado de compactación, por lo que no existe un valor único fiable para todas las cenizas de cinc
Punto de ebullición: No aplicable; mezcla o materia sólida de composición variable
Solubilidad en agua: No debe considerarse soluble ni inocua por contacto con agua; buena parte de la fracción mineral puede ser poco soluble, pero la fracción metálica puede reaccionar con agua o humedad y desprender hidrógeno. Además, pueden existir componentes solubles según el proceso de origen
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, humos de óxido de zinc y, si existen impurezas del proceso, otros humos o gases irritantes adicionales
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión accidental
Efectos por inhalación: El polvo puede irritar nariz, garganta y vías respiratorias. La inhalación de humos generados por calentamiento, reacción o combustión puede provocar irritación importante y cuadro de fiebre de humos metálicos
Efectos sobre la piel: El contacto con polvo seco suele causar irritación mecánica o leve irritación química; el material caliente, húmedo o contaminado con residuos de proceso puede agravar la lesión
Efectos sobre los ojos: Irritación intensa por partículas; dolor, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y posible lesión corneal si no se elimina rápidamente
Efectos por ingestión: Irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos y dolor abdominal; no es una vía de exposición laboral típica pero requiere valoración médica
Efectos retardados: Tras inhalación de humos de óxido de zinc pueden aparecer varias horas después malestar, fiebre, escalofríos, cefalea y síntomas seudogripales
Órganos diana: Vías respiratorias, pulmones, ojos, piel y aparato digestivo
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La masa sólida no debe tratarse como un combustible convencional, pero la fracción metálica fina puede llegar a arder si se calienta suficientemente y el principal peligro es el hidrógeno inflamable liberado por contacto con agua o humedad
Riesgos reales de incendio: El aporte de agua, lluvia o espuma acuosa puede generar hidrógeno; en presencia de una fuente de ignición puede producirse deflagración o explosión, especialmente en recintos cerrados o bajo cubiertas
Riesgo de explosión: Elevado si se acumula hidrógeno en aire. Además, el polvo fino disperso puede presentar riesgo de explosión de polvo según granulometría, humedad y contenido metálico; no debe asumirse ausencia de explosividad del polvo
Punto de inflamación: No aplicable como mezcla sólida
Temperatura de autoignición: No existe un valor único fiable; depende de la finura, del contenido de metal reactivo y del estado de oxidación del material
Límites de explosividad: No aplicables al sólido como tal; el hidrógeno generado con agua presenta un amplio intervalo de inflamabilidad en aire
Presión de vapor: No aplicable; el control operativo debe centrarse en el hidrógeno generado y no en la volatilidad propia del producto
Recipientes expuestos al fuego: Pueden calentarse, deteriorarse, permitir entrada de humedad o agua de extinción y favorecer liberación de hidrógeno; si el cierre es deficiente puede aparecer sobrepresión o ignición diferida
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Para el propio producto: polvo seco especial para metales clase D, arena seca o agente mineral seco compatible. Para materiales combustibles próximos no afectados por la ceniza: usar el agente adecuado evitando que alcance el producto
Medios no adecuados: Agua, agua pulverizada, niebla, espuma acuosa y chorro directo sobre el producto; evitar también aplicar CO2 directamente sobre masa metálica incandescente o reaccionante
Precauciones concretas: Trabajar a barlovento, eliminar fuentes de ignición, impedir el acceso del agua de extinción al producto y vigilar la acumulación de hidrógeno en partes altas, falsos techos y espacios confinados
Procedimiento táctico: Aislar la zona, cortar energía si es seguro, controlar el incendio circundante sin mojar la ceniza de cinc y sofocar el material implicado con agente seco compatible. Si hay pila caliente o mojada, priorizar la intervención defensiva y el control atmosférico
Peligros de combustión: Formación de hidrógeno inflamable y humos de óxido de zinc; atmósfera potencialmente irritante y explosiva
Intervención defensiva: Prioritaria ante grandes cantidades, producto mojado, incendio en nave cerrada, presencia de silos o contenedores, o cuando no pueda garantizarse que el agua no alcanzará el material
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Acciones iniciales: Aislar, evacuar a personal no esencial, aproximarse a barlovento, cortar focos de ignición y proteger el material de lluvia, agua de limpieza y humedad ambiental intensa
Medida clave: Mantener el producto seco y evitar que llegue a desagües, alcantarillas, cubetos húmedos o suelos encharcados
Contención: Confinar con material mineral seco e inerte; evitar absorbentes húmedos u orgánicos combustibles. Cubrir o resguardar frente a lluvia si la maniobra es segura
Recogida: Recoger en seco con útiles limpios y secos que minimicen chispas y dispersión de polvo; transferir a recipientes secos, compatibles y protegidos de la humedad
Neutralización: No intentar neutralización de campo con agua, ácidos ni bases fuertes. Cualquier pasivación, humectación controlada o tratamiento químico debe realizarlo personal especializado en instalación preparada
Protección ambiental: Impedir la llegada a saneamiento y cauces; el lavado indiscriminado puede generar hidrógeno y movilizar compuestos de cinc perjudiciales para el medio acuático
Fuga de recipiente: Si el bulto está húmedo, caliente o presurizado, no abrir sin evaluación especializada; establecer perímetro y controlar la atmósfera por riesgo de hidrógeno
Descontaminación: Una vez retirado todo el material reactivo, limpiar superficies de forma controlada y con gestión de efluentes; no iniciar lavado si quedan restos reactivos visibles
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración de presión positiva en incendio, derrame importante, ambiente confinado, presencia de polvo elevado o posible hidrógeno
Protección corporal: Ropa de intervención con protección química complementaria frente a polvo y salpicaduras; en fugas complejas o atmósferas contaminadas, traje químico adecuado, manteniéndolo seco en la medida operativa posible
Guantes: Guantes secos resistentes a abrasión y al manejo de sólidos metálicos; en trasvase o material contaminado con humedad, protección química compatible adicional
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y protección ocular ajustada contra partículas
Botas: Botas de seguridad antiestáticas, resistentes y secas; evitar entrada de producto y humedad en el interior
Nivel operativo recomendado: Alta protección respiratoria y control estricto de ignición; máxima precaución si el producto está mojado, caliente o en recinto cerrado
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno si procede por personal capacitado y solicitar valoración médica si hubo exposición a humos, disnea o síntomas retardados
Contacto con la piel: Retirar cuidadosamente el producto seco de la piel y de la ropa antes de lavar; después lavar con abundante agua y jabón. Si aparece irritación persistente o quemadura por material caliente, atención médica
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados y retirando lentes de contacto si es posible; evaluación médica urgente
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y buscar asistencia médica; no administrar nada por boca a una persona inconsciente
Ropa contaminada: Retirar y manipular inicialmente en seco, evitando sacudir el polvo; lavar o gestionar como material contaminado según el grado de exposición
Teléfono Centro de Toxicología España: 915620420
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener en seco, minimizar formación de polvo, evitar golpes, fricción innecesaria y toda fuente de ignición; asegurar ventilación adecuada, especialmente en zonas cubiertas
Trasvase: Usar equipos secos, limpios y conectados a tierra cuando proceda; evitar herramientas que generen chispas y evitar operaciones bajo lluvia o sobre superficies húmedas
Almacenamiento: En recipientes secos, cerrados, bajo techo, bien ventilados y protegidos de condensación, filtraciones y calor excesivo
Segregación: Separar de agua, humedad, ácidos, bases fuertes, oxidantes fuertes y materiales con los que pueda generarse hidrógeno o contaminación reactiva
Inspección: Vigilar apelmazamiento, signos de humedad, calentamiento anómalo, corrosión de envases y cualquier indicio de reacción interna o emisión gaseosa
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable si se conserva seco y en recipientes adecuados; la estabilidad real depende del contenido de metal reactivo y de la ausencia de humedad
Condiciones a evitar: Agua, humedad, lluvia, condensación, calentamiento, confinamiento de gas, polvo en suspensión y contaminación con ácidos o bases fuertes
Incompatibilidades: Agua, soluciones ácidas, soluciones fuertemente alcalinas, oxidantes fuertes y sustancias que favorezcan corrosión o disolución del cinc metálico
Reactividad: La fracción de cinc metálico puede reaccionar con agua y más intensamente con medios ácidos o fuertemente alcalinos, desprendiendo hidrógeno inflamable
Polimerización peligrosa: No se espera
Descomposición peligrosa: Hidrógeno y humos de óxido de zinc; pueden aparecer otros humos irritantes si existen impurezas del proceso
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: No existe un valor único representativo para esta materia de composición variable. En intervención, el riesgo toxicológico operativo suele estar dominado por la inhalación de polvo o humos y por la generación de hidrógeno, más que por una toxicidad sistémica aguda uniforme
Corrosividad: No suele comportarse como corrosivo fuerte en estado seco, pero puede irritar significativamente y producir lesiones por partículas o por material caliente
Inhalación: El polvo irrita; los humos de óxido de zinc pueden producir fiebre de humos metálicos con inicio retardado
Sensibilización: No es el efecto principal esperado en intervención de emergencia
Observación clínica útil: La aparición tardía de fiebre, escalofríos o malestar tras exposición a humos metálicos orienta a fiebre de humos, incluso cuando la mejoría inicial parezca buena
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: El material persiste como residuo inorgánico; al humedecerse puede liberar compuestos de cinc al medio y generar hidrógeno
Impacto en agua: Los compuestos solubles de cinc pueden resultar tóxicos para organismos acuáticos; el riesgo depende de la fracción soluble real del lote, del pH y de la presencia de sales o impurezas del proceso
Impacto en suelo: Puede contaminar el suelo con cinc y alterar la calidad del sustrato; la movilidad aumenta si se humedece o acidifica
Persistencia: El metal no es biodegradable; la fracción sólida puede permanecer y la fracción soluble movilizarse con el agua
Medida operativa: Contener y recuperar en seco; no lavar hacia saneamiento ni usar dilución con agua como medida de control
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Confirmar si el material está seco o mojado, si existe lluvia activa, si hay incendio circundante y si el recinto puede acumular hidrógeno en partes altas o espacios cerrados
Prioridad táctica: Control de ignición, aislamiento, exclusión del agua y monitorización atmosférica antes del ataque directo sobre el producto
Posicionamiento: Siempre a barlovento; evitar trabajar bajo cubiertas, falsos techos o zonas elevadas cerradas donde el hidrógeno pueda acumularse
Evacuación: Ampliar perímetro si hay producto mojado, humo metálico, detección de hidrógeno, incendio en nave o imposibilidad de impedir entrada de agua
Uso del agua: Solo considerar refrigeración externa de envases intactos y desde distancia segura si puede garantizarse que el agua no contactará con el contenido ni penetrará en el envase; suspender de inmediato ante fuga o deterioro
Control atmosférico: Vigilar hidrógeno, oxígeno y presencia de humos metálicos; priorizar medición en zonas altas, interiores de contenedores, naves, fosos cubiertos y huecos estructurales
Trasvase y taponado: Solo con equipo especializado, herramientas secas, control de chispas y procedimiento que mantenga el producto libre de humedad
Escenario crítico: Derrame alcanzado por lluvia o agua de extinción dentro de una nave cerrada puede generar hidrógeno sin señal olfativa y originar ignición súbita o explosión diferida
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CINC, CENIZAS DE
Número UN: 1435
Clase ADR/RID: 4.3
Código de clasificación: W2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 423
Etiquetas: 4.3
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)
Información útil de transporte: Proteger rigurosamente de lluvia, humedad y rotura de bultos; evitar estiba con materias incompatibles y revisar el panel naranja y la documentación antes de intervenir
Reglamentación operativa: Materia de la clase 4.3 que, en contacto con agua, puede desprender gases inflamables; esta ficha corresponde exclusivamente a la variante ADR indicada
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El peligro principal no es un incendio convencional, sino la generación de hidrógeno inflamable al contacto con agua o humedad y la posible formación de atmósfera explosiva en recintos cerrados
Clave para intervención: Mantener seco el producto, eliminar focos de ignición, trabajar con ERA y controlar la atmósfera en puntos altos y espacios confinados
Derivación especializada: Ante contenedor dañado, producto mojado, necesidad de trasvase o incendio en nave, requerir unidad química o equipo especializado en materias reactivas con agua
Nota final: La seguridad de la dotación depende de no tratar las cenizas de cinc como un simple polvo metálico inerte: la humedad puede activar una reacción suficiente para generar hidrógeno y provocar ignición o explosión