[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Producto: Hidruro de litio y aluminio
Número UN: 1410
Kemler: 423

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Hidruro de litio y aluminio
Sinónimos: Hidruro de aluminio y litio; LAH; LiAlH4
Número CAS: 16853-85-3
Número CE (EINECS): 240-877-9
Código Hazchem: Puede variar según país; tratar operativamente como reactivo con agua y
  liberador de gas inflamable, priorizando aislamiento y agente seco.
Uso recomendado: Reactivo reductor fuerte en síntesis orgánica, laboratorio y procesos
  químicos especializados.
Restricciones de uso: No manipular en presencia de humedad, agua, alcoholes, ácidos,
  oxidantes ni en operaciones sin control atmosférico y contención rigurosa.
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o polvo blanco a grisáceo.
Olor: Sin olor característico útil como aviso.
Riesgo por vapores: No destaca por vapor propio; el peligro principal procede de reacción con
  humedad y de gases inflamables generados.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia que reacciona violentamente con agua y humedad, con
  desprendimiento de hidrógeno inflamable; puede inflamarse durante la reacción; causa
  quemaduras graves por acción química y térmica.
Comportamiento peligroso: La entrada de pequeñas cantidades de agua puede iniciar reacción
  exotérmica intensa, proyección de material y generación rápida de atmósfera explosiva.
Riesgo para intervención: Cualquier aplicación de agua, espuma acuosa o humedad sobre el
  producto o recipientes abiertos puede agravar de forma inmediata el incidente.
Entorno de riesgo: Especialmente crítico en almacenes de reactivos, laboratorios, zonas con
  extinción automática por agua y durante trasvases o apertura de envases.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita intensamente vías respiratorias; la reacción con humedad de mucosas
  puede producir lesión química, tos, broncoespasmo y edema pulmonar retardado si la
  exposición es importante.
Contacto con piel: Produce quemaduras químicas; si existe humedad sobre la piel puede haber
  reacción localizada con calor adicional.
Contacto con ojos: Riesgo alto de lesión corrosiva grave, opacidad corneal y daño permanente.
Ingestión: Muy peligrosa; reacción en tubo digestivo con liberación de calor y gas, quemaduras
  profundas y posible perforación.
Efectos sistémicos: La gravedad suele depender de la reacción cáustica y térmica local; en
  exposiciones severas puede aparecer compromiso respiratorio y alteraciones metabólicas.
Vías de entrada relevantes: Inhalación de polvo, contacto directo y salpicaduras por reacción.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No debe considerarse un simple sólido combustible; es un reactivo pirofórico o
  casi pirofórico en determinadas condiciones y peligroso por reacción.
Riesgo real de incendio: Puede inflamarse por humedad ambiental, por contacto con agua, por
  calor de reacción con disolventes próticos y por contaminación con materiales incompatibles.
Riesgo real de explosión: La reacción con agua, ácidos o alcoholes libera hidrógeno, gas de muy
  amplia inflamabilidad; en espacios confinados puede originar explosión por deflagración.
Medios de extinción adecuados: Polvo seco especial para metales, arena seca limpia, sal seca
  o agente clase D compatible.
Medios de extinción no adecuados: Agua, agua pulverizada, niebla de agua, espuma, CO2 y
  agentes que puedan dispersar o reaccionar con el producto.
Punto de inflamación: No aplicable de forma útil; el peligro dominante es la reacción con agua.
Temperatura de autoignición: Puede iniciarse ignición por calor de reacción; tratar como capaz
  de inflamarse sin llama externa en condiciones adversas.
Límites de explosividad: Relevan los del hidrógeno liberado en aire, aproximadamente 4 a 75 %.
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, humos metálicos y óxidos de aluminio y
  litio en combustión o descomposición térmica.
Presión de vapor: No relevante para el sólido; atención a acumulación de hidrógeno generado.
Densidad: Aproximadamente 0,9 g/cm3.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente; no debe describirse como soluble en sentido
  operativo.
Punto de ebullición: No aplicable de forma operativa al sólido.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Ataque inicial: Confirmar si arde el propio producto, el embalaje o el hidrógeno desprendido.
  Priorizar aislamiento, corte de aportes de humedad y protección de exposiciones sin mojar
  directamente la sustancia.
Extinción adecuada: Aplicar agente clase D o cobertura con arena seca en cantidad suficiente,
  de forma suave para no dispersar el material.
Extinción no adecuada: Prohibido aplicar agua o espuma sobre el producto. Evitar CO2 sobre
  masas reactivas calientes si existe riesgo de ineficacia y dispersión.
Precauciones concretas: Intervenir desde posición protegida, evitar pisar o remover el sólido,
  no abrir recipientes calientes si no es imprescindible, vigilar reignición y emisión de hidrógeno.
Enfriamiento de contenedores: Sólo a distancia y únicamente sobre superficies externas no
  contaminadas, evitando toda penetración de agua al contenido. Si no puede garantizarse, optar
  por aislamiento y evacuación.
Escenario interior: Ventilar si puede hacerse sin crear dispersión de polvo ni introducir humedad;
  controlar atmósfera explosiva por hidrógeno.
Retirada táctica: Si hay reacción extendida con agua, llama viva en varios recipientes o dudas
  sobre contaminación generalizada, establecer perímetro amplio y defensiva.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo prioritario: Evitar contacto con agua, humedad ambiental, desagües húmedos y
  materiales reactivos.
Medidas inmediatas: Aislar zona, eliminar fuentes de ignición, detener ventilación húmeda,
  prohibir agua en limpieza y acceso de personal no protegido.
Pequeños derrames: Cubrir con arena seca o agente inerte absolutamente seco, recoger con
  útiles no chispeantes y secos, introducir en recipiente metálico o compatible seco y ventilado.
Derrames importantes: Confinar en seco, sectorizar, valorar cubrición con material mineral seco
  y gestionar por equipo especializado en reactivos con agua.
Si el producto ya está reaccionando: No intentar neutralizar con agua. Mantener distancia,
  controlar ignición secundaria, dejar consumir reacción si no hay alternativa segura y proteger
  exposiciones.
Protección ambiental: Impedir paso a alcantarillado, fosos, sumideros, cursos de agua y zonas
  húmedas; una pequeña entrada de agua puede multiplicar el incidente.
Descontaminación operativa: Tras la recogida, inspeccionar restos finos de polvo; limpiar en seco
  con métodos controlados. La descontaminación húmeda sólo debe plantearse por personal
  experto y con procedimiento específico.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga con polvo, atmósfera incierta o
  presencia posible de hidrógeno y productos de combustión.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas.
Protección corporal: Traje de intervención química o de salpicaduras compatible, seco y limpio;
  para fuego, equipo estructural no sustituye la necesidad de evitar contaminación reactiva.
Guantes: Guantes químicos secos y en buen estado; prever doble guante si hay manipulación
  de recipientes contaminados.
Botas: Botas de seguridad químicas, evitando superficies húmedas y acumulación de producto.
Herramientas: Útiles secos, limpios, preferentemente no generadores de chispa y dedicados al
  incidente.
Observación operativa: La humedad sobre el EPI puede agravar el riesgo al contactar con el
  producto; revisar y sustituir equipos contaminados.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Proteger al rescatador frente a reacción con humedad y contaminación activa.
  Atención médica urgente en toda exposición significativa.
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno si procede y vigilar
  dificultad respiratoria o edema pulmonar retardado.
Contacto con piel: Retirar en seco el producto visible con extremo cuidado antes de cualquier
  irrigación. Una vez eliminado el sólido de forma razonable, lavado médico controlado y atención
  urgente por quemadura química.
Contacto con ojos: Eliminar partículas visibles con técnica segura si es posible y comenzar
  irrigación abundante urgente evitando demoras, con valoración oftalmológica inmediata.
Ingestión: No provocar vómito. Enjuagar la boca sólo si no hay reacción visible y la víctima está
  consciente; traslado urgente medicalizado.
Ropa contaminada: Retirar con precaución, aislar en seco y no humedecerla de forma casual.
Información al sanitario: Sustancia reactiva con agua, riesgo de quemadura química y térmica,
  lesión inhalatoria por polvo y posible exposición a hidrógeno.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Sólo en condiciones secas, con atmósfera inerte cuando proceda, control de
  polvo, herramientas secas y procedimientos estrictos de apertura y trasvase.
Almacenamiento: Envases herméticos, secos, protegidos de humedad, calor y daños mecánicos;
  separación absoluta de agua, ácidos, alcoholes, oxidantes y alimentos.
Condiciones recomendadas: Zona fresca, bien ventilada y seca, con medios clase D próximos y
  sin rociadores automáticos que descarguen sobre el producto si puede evitarse por diseño.
Señalización: Destacar reactividad con agua y prohibición de agua en extinción.
Control de recipientes: Verificar integridad, ausencia de corrosión, apelmazamiento, calentamiento
  o generación de presión anómala.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco y bajo almacenamiento correcto; sensible a humedad, calor local,
  contaminación y contacto con reactivos incompatibles.
Condiciones a evitar: Agua, humedad ambiental alta, condensación, calentamiento, llama,
  fricción intensa, impacto con envases deteriorados y manipulación sin inertización cuando sea
  necesaria.
Incompatibilidades: Agua, vapor, ácidos, alcoholes, compuestos con hidrógeno activo, agentes
  oxidantes, halogenados reactivos y muchos disolventes próticos.
Reacciones peligrosas: Hidrólisis violenta con liberación de hidrógeno; ignición por calor de
  reacción; descomposición térmica con humos irritantes y metálicos.
Polimerización: No relevante operativamente.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Perfil toxicológico útil: El daño agudo está dominado por corrosividad, reacción exotérmica y
  lesión de mucosas y tejidos.
Ojos y piel: Riesgo de quemaduras graves y secuelas permanentes si la descontaminación se
  retrasa.
Vías respiratorias: Polvo muy irritante; exposiciones relevantes pueden evolucionar con edema
  pulmonar y broncoespasmo.
Ingestión: Muy grave por causticidad y formación de gas.
Exposición repetida: Puede producir irritación persistente de piel y vías respiratorias en entornos
  de trabajo mal controlados.
Criterio operativo: Valorar toda exposición como potencialmente grave aunque el afectado se
  encuentre inicialmente estable.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua y humedad del medio; el peligro ecológico
  inmediato deriva de la reacción, del aumento de pH local y del riesgo de incendio secundario.
Medio acuático: Muy peligroso por reacción violenta y alteración química del agua.
Suelo: Puede reaccionar con humedad del terreno, generar calor y gas inflamable.
Persistencia: El producto original se transforma por reacción; los residuos pueden seguir siendo
  peligrosos mientras no estén completamente estabilizados por gestión controlada.
Medida clave: Evitar totalmente su arrastre con agua hacia redes de saneamiento o cauces.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Confirmar de inmediato que se trata de sustancia reactiva con agua y
  ordenar exclusión del uso de agua en el foco. Solicitar apoyo HazMat si hay cantidad relevante.
Prioridades tácticas: 1) aislamiento y control de ignición, 2) reconocimiento del estado de los
  recipientes, 3) protección de exposiciones sin contaminar el producto, 4) confinamiento en seco.
Zonificación: Establecer zona caliente amplia si existe polvo, fuego o posibilidad de hidrógeno en
  interior; controlar accesos y fuentes de humedad.
Evaluación del recipiente: Si el envase está íntegro y no reaccionando, la opción más segura suele
  ser no moverlo hasta disponer de medios adecuados; si está roto, recoger en seco.
Ventilación: Útil para reducir hidrógeno, pero evitando dispersión de polvo y entrada de lluvia o
  agua nebulizada.
Control instrumental: Medir explosividad por hidrógeno en espacios cerrados; asumir que una
  lectura cambiante puede deberse a reacción todavía activa.
Evacuación: Ampliar perímetro en interiores, sótanos o laboratorios por riesgo de deflagración.
Descontaminación de dotación: Inicialmente en seco; retirar restos sólidos antes de cualquier fase
  húmeda controlada.
Error crítico a evitar: Aplicar agua por impulso inicial de extinción o limpieza.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1410
Designación de transporte: HIDRURO DE LITIO Y ALUMINIO
Clase de peligro: 4.3 Sustancias que, en contacto con el agua, desprenden gases inflamables
Grupo de embalaje: I
Etiquetado de transporte: Peligro por reacción con agua; mantener absolutamente seco.
Kemler: 423
Lectura operativa del Kemler: Sólido inflamable o susceptible de inflamación por reacción, con
  emisión de gas inflamable por contacto con agua; prohibición práctica de agua sobre el producto.
Información útil en intervención: Revisar carta de porte, cantidad total, tipo de embalaje,
  presencia de sobreenvases y posible coexistencia con otros reactivos incompatibles.
Reglamentación aplicable: ADR/RID, IMDG e IATA bajo clase 4.3; aplicar además normativa de
  agentes químicos, almacenamiento de productos peligrosos y prevención de atmósferas explosivas
  según instalación y actividad.
Observación de transporte: Un embalaje dañado por lluvia, limpieza o condensación debe
  considerarse de alto riesgo aunque no presente llama visible.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto extremadamente sensible al agua y a la humedad. El principal error
  táctico es mojar el material. El principal riesgo secundario es la formación de hidrógeno con
  incendio o explosión.
Clave para bomberos: Intervención en seco, agente clase D, aislamiento, control atmosférico y
  recogida especializada.
Mensaje final: Ante duda sobre contaminación por humedad, aumento de temperatura del envase
  o generación de gas, adoptar estrategia conservadora, ampliar perímetro y evitar cualquier acción
  que introduzca agua en la sustancia.