[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Producto: Ferrosilicio
Número UN: 1408
Kemler: 423
Centro de Toxicología España: +34 91 562 04 20
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ferrosilicio
Sinónimos: Ferro-silicio, aleación hierro-silicio, ferrosilicon
Número CAS: 8049-17-0
Número CE (EINECS): 617-123-7
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Aleación metalúrgica para fabricación de acero, fundición, desoxidante y agente reductor.
Restricciones de uso: Evitar cualquier empleo con contacto no controlado con agua, humedad intensa, ácidos o atmósferas confinadas sin control de gases.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia/reactivo sólido que en contacto con humedad, agua o medios ácidos puede desprender gases inflamables y tóxicos, especialmente hidrógeno y, según composición e impurezas, fosfina y arsina. Riesgo elevado en espacios cerrados, fosos, bodegas, tolvas y contenedores.
Estado físico y aspecto: Sólido gris plateado a gris oscuro, granular, en trozos o polvo.
Olor: Generalmente inodoro; si hay hidrólisis o impurezas puede apreciarse olor aliáceo o desagradable compatible con fosfina.
Riesgo por vapores: El peligro principal no procede del sólido en sí, sino de los gases generados por humedad o contaminación. Los gases pueden acumularse en zonas bajas o mal ventiladas.
Solubilidad en agua: Insoluble como aleación; reacciona lentamente con agua y más activamente si está finamente dividido, caliente o contaminado.
Densidad: Aproximadamente 6,5 a 7 g/cm3.
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, fosfina, arsina y óxidos de silicio y hierro en incendios o calentamiento intenso.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita vías respiratorias. La exposición a fosfina o arsina liberadas por humedad o ácidos puede causar cefalea, tos, opresión torácica, disnea, mareo, náuseas, edema pulmonar y toxicidad sistémica grave.
Contacto con piel: Irritación mecánica por polvo; si existen productos de reacción o material caliente puede haber quemaduras químicas o térmicas.
Contacto con ojos: Irritación intensa por polvo y partículas; riesgo de lesión mecánica corneal.
Ingestión: Poco probable en intervención, pero puede irritar tubo digestivo; si el material reacciona en medio gástrico puede agravar el cuadro por desprendimiento gaseoso.
Efectos sistémicos relevantes: La arsina puede producir hemólisis masiva y fracaso renal; la fosfina puede producir afectación respiratoria, cardiovascular y neurológica. Vigilar empeoramiento diferido.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: El producto masivo no suele ser fácilmente inflamable, pero el polvo fino y el material húmedo/reactivo presentan peligro real. En contacto con agua, vapor, espuma acuosa o ácidos puede generarse hidrógeno inflamable y gases muy tóxicos.
Riesgo de explosión: Posible explosión de gas en recipientes, silos, contenedores y recintos confinados por acumulación de hidrógeno. El polvo fino en suspensión puede contribuir a deflagración si existe fuente de ignición. La fosfina puede inflamarse espontáneamente en determinadas mezclas o impurezas.
Punto de inflamación: No aplicable al sólido como aleación; el riesgo está en los gases desprendidos.
Temperatura de autoignición: Variable según polvo y gases generados; operativamente considerar posibilidad de ignición espontánea de mezclas gaseosas liberadas.
Límites de explosividad: Relevantes para hidrógeno en aire, aproximadamente 4 a 75 por ciento en volumen.
Presión de vapor: No relevante para el sólido; sí para gases de reacción liberados localmente.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Arena seca, polvo seco especial para metales si hay material fino implicado, aislamiento del combustible circundante y control de focos secundarios sin aportar agua al producto.
Medios no adecuados: Agua en chorro, agua pulverizada directa sobre el producto, espuma acuosa, niebla aplicada sobre masa reactiva y CO2 si puede dispersar polvo sin controlar la reacción principal.
Precauciones concretas: Enfriar exposiciones y estructuras próximas solo si puede hacerse sin que el agua contacte con el ferrosilicio. Cortar entradas de agua, vapor y drenajes. Atacar desde barlovento. Medir atmósfera por explosividad y toxicidad. Prever reencendidos por liberación continuada de gas.
Recipientes y contenedores: Mantener vigilancia por sobrepresión y venteo de gases. No cerrar herméticamente recipientes que estén generando gas.
Productos de combustión: Óxidos metálicos, humos irritantes y gases tóxicos o inflamables de reacción.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inicial: Evitar contacto con agua y eliminar fuentes de ignición. Aislar zona y restringir acceso.
Medidas prácticas: Trabajar en seco. Cubrir si procede con arena seca o material mineral seco e inerte. Recoger con pala antichispa o medios manuales no generadores de chispas. Introducir en recipientes secos, limpios, ventilados y correctamente identificados.
Si el material está mojado o burbujea: No añadir agua. No confinar estanco. Ventilar desde zona segura, controlar gases y establecer perímetro ampliado. Considerar emisión de fosfina/arsina e hidrógeno.
Protección ambiental: Impedir paso a alcantarillas, galerías, fosos, sentinas o cauces. En espacios bajos puede acumularse gas inflamable o tóxico.
Descontaminación operativa: Limpieza en seco preferente. El agua solo para decon de personal tras retirada completa del producto y evitando arrastre a zonas confinadas.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo de presión positiva en incendios, fugas, espacios confinados, manipulación de material húmedo o cuando no se descarte fosfina/arsina.
Protección ocular/facial: Pantalla facial y gafas estancas frente a polvo y proyecciones.
Protección corporal: Traje estructural para incendio exterior; para derrames sin fuego, ropa de intervención química o de salpicaduras que evite contaminación por polvo. Mantener prendas secas.
Guantes: Guantes químicos resistentes y secos; cambiar si están contaminados o húmedos.
Calzado: Botas de seguridad resistentes, evitando arrastre de material a vehículos o zonas húmedas.
Control instrumental: Explosímetro y, si está disponible, detección específica o multigás con estrategia conservadora ante fosfina/arsina.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, en reposo y abrigado. Oxígeno si precisa y por personal entrenado. Monitorizar función respiratoria. Tras exposición sospechosa a fosfina o arsina, traslado médico urgente aunque haya mejoría inicial.
Contacto con ojos: Retirar partículas visibles con precaución. Lavar con agua abundante varios minutos, manteniendo párpados abiertos. Evaluación oftalmológica si persiste irritación o dolor.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada en seco antes del lavado si hay polvo adherido. Lavar posteriormente con agua y jabón cuando ya no haya material reactivo en superficie. Si hay quemadura, enfriar según protocolo evitando dispersar material residual.
Ingestión: Enjuagar boca. No provocar el vómito. Vigilancia médica urgente por posible reacción en medio gástrico y toxicidad gaseosa asociada.
Observación clínica: Vigilar disnea, tos, cefalea, hipotensión, hemoglobinuria, ictericia, dolor torácico y signos de edema pulmonar o hemólisis.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener estrictamente seco. Evitar generación de polvo, golpes innecesarios y contaminación con ácidos. Manipular con ventilación adecuada y control de igniciones.
Almacenamiento: Lugar cubierto, seco, bien ventilado y protegido de lluvia, condensación y fugas de tuberías. Separar de oxidantes, ácidos, bases fuertes húmedas y alimentos.
Envases: Recipientes secos y correctamente cerrados pero con criterio seguro si existe reacción en curso. Etiquetado visible y control de humedad.
Operación en silos o bodegas: Considerar atmósfera peligrosa antes de entrada; medir y ventilar. Permiso de entrada si procede.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco y a temperatura ambiente en condiciones normales de almacenamiento. La peligrosidad aumenta con finos, humedad, calor, impurezas fosforadas/arsenicales y contaminación química.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, vapor, soluciones ácidas, confinamiento de gases, calentamiento intenso y dispersión de polvo.
Incompatibilidades: Ácidos, oxidantes fuertes, humedad persistente y agentes que favorezcan corrosión o desprendimiento gaseoso.
Reacciones peligrosas: Generación de hidrógeno y, según composición, fosfina y arsina. Posible inflamación o explosión secundaria de las mezclas gaseosas.
Polimerización peligrosa: No relevante.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad del sólido: Predomina la irritación mecánica por polvo y los efectos derivados de la inhalación de humos o productos de reacción.
Toxicidad de gases asociados: Fosfina extremadamente tóxica por inhalación; puede causar lesión pulmonar, colapso cardiovascular y alteraciones neurológicas. Arsina extremadamente tóxica; produce hemólisis, anemia aguda, ictericia y daño renal.
Indicadores útiles en escena: Olor anómalo, material húmedo con burbujeo, víctimas con cefalea, disnea o colapso en recinto cerrado sugieren liberación gaseosa peligrosa.
Valor operativo: Tratar toda liberación en presencia de agua o ácido como incidente combinado inflamable-tóxico.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: El sólido tiende a permanecer en el lugar del vertido, pero en presencia de humedad puede alterar localmente el medio y liberar gases peligrosos.
Impacto relevante: Riesgo para fauna y personal en espacios confinados, alcantarillado o galerías por acumulación de gases tóxicos e inflamables.
Medida operativa: Contener en seco, impedir arrastre por agua y gestionar retirada por empresa autorizada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: 1) confirmar si el material está seco o húmedo; 2) cortar aportes de agua; 3) establecer control atmosférico; 4) ventilar desde zona segura; 5) impedir acceso a espacios bajos y confinados.
Decisiones útiles: Si no hay fuego y el producto está seco, la estrategia preferente es confinamiento, recogida en seco y control de igniciones. Si está húmedo o reacciona, ampliar perímetro, trabajar con ERA, evitar confinamiento estanco y priorizar dispersión segura de gases.
Zonificación: Zona caliente amplia a barlovento y mayor extensión en sotavento y cotas bajas. Especial atención a fosos, alcantarillas, bodegas, contenedores marítimos y tolvas.
Evacuación o confinamiento: Valorar evacuación próxima si hay liberación gaseosa sostenida o detección de atmósfera explosiva/tóxica. Confinamiento de población solo si la evacuación incrementa exposición.
Entrada en recintos: No entrar sin ERA, medición atmosférica y control de ventilación. Riesgo elevado de víctimas múltiples por colapso en espacios confinados.
Desescombro y remoción: Evitar remover enérgicamente material fino si puede generar polvo o airear bolsas de gas.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: FERROSILICIO, 30 por ciento o más pero menos del 90 por ciento de silicio.
ONU: 1408
Clase ADR/RID: 4.3
Peligro subsidiario: Riesgo tóxico indirecto por gases desprendidos; considerar esta circunstancia en la intervención aunque no figure como clase principal adicional.
Grupo de embalaje: III
Kemler ADR: 423
Etiquetado de transporte: Sustancias que en contacto con el agua desprenden gases inflamables.
Información útil en ruta: Mantener bultos secos, proteger de lluvia y revisar si hay calentamiento, abombamiento o emisión gaseosa en carga cerrada. En vehículo o contenedor mojado, tratar como incidente con gas inflamable y tóxico potencial.
Documentación operativa: Verificar carta de porte, ficha de intervención, porcentaje de silicio y forma física del material, ya que el comportamiento varía con granulometría e impurezas.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El mayor peligro para bomberos no suele ser la combustión del ferrosilicio masivo, sino la generación de hidrógeno y gases muy tóxicos al humedecerse o contaminarse con ácidos. La regla táctica clave es trabajar en seco, con control atmosférico y sin aportar agua al producto.
Mensaje crítico: Material aparentemente inerte puede producir atmósfera letal en recintos cerrados. Sospechar fosfina/arsina ante humedad, olor extraño, víctimas simultáneas o reacción en contenedor.
Actuación prudente: Si existe duda sobre composición exacta, pureza o presencia de impurezas, intervenir con criterio máximo de protección respiratoria y ampliación de perímetro.