[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
423 Nº ONU 1401
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Calcio
Sinónimos: Calcio metálico; calcium metal.
Número UN: 1401
Número CAS: 7440-70-2
Número CE (EINECS): 231-179-5
Código Hazchem: 4W
Clase transporte: 4.3 Materia que, en contacto con el agua, desprende gases inflamables.
Grupo embalaje: I
Uso recomendado: Reactivo metalúrgico, agente reductor, desoxidante, fabricación de aleaciones,
secado o captura de impurezas en procesos industriales controlados.
Restricciones de uso:
Evitar cualquier uso con presencia de agua, humedad, vapor, condensación, niebla,
extinción con medios acuosos o manipulación por personal no entrenado. No apto para
operaciones improvisadas ni para almacenamiento en zonas con riesgo de inundación.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Materia reactiva al agua. Genera hidrógeno inflamable y calor; puede provocar ignición
del gas desprendido o del propio metal, especialmente en polvo, virutas o granalla fina.
Naturaleza: Metal alcalinotérreo reactivo. En masa compacta suele reaccionar más lentamente que en
forma finamente dividida, pero sigue siendo peligroso ante humedad o calentamiento.
Estado y aspecto: Sólido metálico gris plateado; puede presentarse en trozos, barras, granalla, viruta
o polvo. La oxidación superficial puede dar aspecto mate o blanquecino.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: No relevante por vapor propio. El peligro atmosférico deriva del hidrógeno generado y
de humos metálicos/óxidos irritantes cuando arde.
Densidad: Aproximadamente 1,5 g/cm3.
Punto de ebullición: Aproximadamente 1480-1490 grados C.
Solubilidad agua: No soluble en sentido práctico; reacciona con el agua.
Reacción crítica: Con agua o humedad forma hidróxido cálcico e hidrógeno en reacción exotérmica.
Peligros asociados: Incendio de metal, proyecciones de material caliente, atmósfera explosiva por H2,
alcalinización intensa del medio y reacción con ácidos, oxidantes y halógenos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto con piel y ojos, ingestión accidental.
Efectos principales: Irritación intensa de ojos, piel y vías respiratorias; posible quemadura química por
formación de hidróxido cálcico al contacto con humedad corporal.
Inhalación: El polvo irrita nariz, garganta y bronquios. Los humos de incendio pueden causar tos,
disnea, broncoespasmo y afectación pulmonar irritativa.
Piel: El metal seco puede irritar; con sudor o humedad produce reacción cáustica y calor,
con riesgo de quemadura química y térmica combinada.
Ojos: Lesión grave por partículas, calor y reacción alcalina. Riesgo de daño corneal.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca, esófago y estómago; posible dolor intenso y vómitos.
Efectos diferidos: La exposición intensa a humos o partículas finas puede empeorar tras varias horas;
vigilar función respiratoria y evolución ocular.
Colectivos sensibles:
Personas con patología respiratoria, ocular o cutánea previa pueden presentar cuadros
más intensos con exposiciones relativamente moderadas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El calcio puede inflamarse al calentarse suficientemente. El riesgo aumenta de forma
marcada en polvo, virutas, granalla fina o material fragmentado con gran superficie.
Punto inflamación: No aplicable a sólido metálico; el peligro deriva de su reactividad química.
Autoignición: Posible en forma finamente dividida, por calentamiento intenso o por reacción rápida con
agua/humedad que genere calor local suficiente.
Temperatura fusión: Aproximadamente 842 grados C.
Límites explosivos: El hidrógeno generado presenta aprox. 4-75 % en aire.
Presión de vapor: Poco relevante a temperatura ambiente; el riesgo no procede de vapor del producto.
Riesgo de explosión: Alto cuando el producto contacta con agua, espuma acuosa, lluvia, inundación, vapor,
nieve húmeda o superficies mojadas. La liberación rápida de H2 puede originar
deflagración o explosión, sobre todo en recintos cerrados, sótanos, contenedores,
vehículos, fosos o zonas con mala ventilación.
Explosión de polvo: El polvo metálico suspendido puede inflamarse y, en condiciones favorables, provocar
explosión de polvo por chispa, llama, fricción o descarga electrostática.
Escenario agravante: El agua aplicada sobre calcio caliente o ardiendo puede incrementar violentamente la
reacción, proyectar material incandescente y empeorar el incendio.
Productos peligrosos:
Óxido de calcio, humos metálicos irritantes y, si hay humedad, hidrógeno inflamable.
Comportamiento fuego:
Puede observarse llama intensa, incandescencia, humo claro o blanco y salpicaduras de
material reactivo. La aparente extinción superficial puede ocultar reacción interna.
Medios adecuados: Arena seca, sal seca, polvo extintor especial para metales clase D.
Medios no adecuados: Agua, agua pulverizada, niebla de agua, espuma, CO2, vapor, agentes halogenados y
extintores multipropósito no específicamente indicados para metales reactivos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia: Tratar como incendio de metal reactivo clase D con generación posible de hidrógeno.
Aislar la zona, cortar entradas de agua, suspender rociadores si es seguro y trabajar
sólo con personal imprescindible y mando claramente definido.
Objetivo inicial: Confirmar si existe fuego activo, reacción con humedad o simple oxidación superficial.
Identificar forma física del calcio, cantidad implicada y presencia de agua cercana.
Extinción directa: Aplicar con suavidad polvo clase D o cubrir con arena seca/sal seca para sofocar,
absorber calor y separar del aire. Depositar el agente sin dispersar el material.
Técnica de aplicación:
Empezar desde borde seguro y avanzar de forma estable. Evitar chorros a presión,
removidos bruscos, golpes de pala y cualquier maniobra que descubra metal caliente.
Recipientes cercanos:
Refrigerar sólo envases o estructuras no afectadas y únicamente si puede evitarse toda
entrada de agua sobre el calcio. Si no es viable, retirar exposición y establecer
defensa perimetral.
Instalaciones fijas: Anular espuma, diluvio o agua automática si existe certeza de calcio expuesto y la
maniobra puede hacerse con seguridad.
Precauciones: Anticipar reignición, proyecciones, perforación de envases, acumulación de H2 y
reacción retardada con humedad residual.
Ataque interior: Desaconsejado sin agente clase D suficiente, control atmosférico y conocimiento claro de
la carga. En espacio confinado el riesgo por hidrógeno puede justificar táctica
defensiva y ventilación controlada.
Ventilación: Favorecer evacuación de hidrógeno y humos si puede hacerse sin introducir lluvia, niebla
o corrientes que dispersen polvo. Priorizar aperturas altas y bajas cuando sea viable.
Retirada táctica: Si el incendio afecta cantidad importante, hay signos de presión en recipientes o no se
dispone de agente adecuado, ampliar distancias y permitir combustión controlada bajo
vigilancia hasta llegada de medios especializados.
Control final: No dar por extinguido hasta verificar ausencia de puntos calientes y ausencia de reacción
al contacto accidental con humedad del entorno.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridad: Mantener el producto absolutamente seco, eliminar fuentes de agua y humedad, controlar
ignición y evitar dispersión del metal o formación de nube de polvo.
Evaluación inicial: Determinar si se trata de trozos compactos, granalla, viruta o polvo; comprobar si el
derrame ha alcanzado agua, suelo húmedo, alcantarillas, cubetos o materia orgánica.
Aislamiento: Establecer perímetro, cortar tráfico, alejar curiosos y trabajar a barlovento. En
interiores, considerar acumulación de H2 en techos, falsos techos, fosos y recintos.
Eliminación de riesgos:
Cortar llamas abiertas, chispas, soldadura, equipos no protegidos y toda aportación de
agua, incluidas mangueras cargadas, limpieza húmeda y sistemas automáticos.
Pequeños derrames: Recoger en seco con pala y útiles secos, limpios y preferiblemente no chispeantes.
Introducir en recipiente seco y compatible, con cierre no hermético si existe duda de
reacción residual, y mantener bajo control especializado.
Material fino: No barrer enérgicamente ni usar aire comprimido. Recoger suavemente para no suspender
polvo. Si es posible, cubrir con arena seca o agente clase D antes de la recogida.
Derrame con incendio:
No usar agua. Cubrir con arena seca, sal seca o polvo clase D y esperar estabilización
térmica antes de mover el material.
Derrame húmedo: Si ya hay reacción con humedad, no pisar ni remover sin plan. Aislar, ventilar, medir
atmósfera inflamable si se dispone y esperar intervención técnica con agente adecuado.
Protección entorno: Impedir entrada en alcantarillas, sumideros, galerías de servicios, cauces, charcos,
balsas contra incendios y zonas con humedad persistente.
Contención: Formar diques con material seco e inerte. No usar absorbentes húmedos ni sepiolita
mojada. Evitar cubrir con lonas húmedas o plásticos con condensación.
Trasvase y gestión: Mantener residuos, tierras contaminadas y material de extinción separados de residuos
ordinarios. Gestionar como residuo peligroso reactivo.
Descontaminación: La pasivación o destrucción controlada del residuo corresponde a personal especializado,
en instalación adecuada y con procedimiento específico; nunca improvisar con agua.
Zona segura: Mantener vigilancia prolongada por posible reactivación ante humedad ambiental o lluvia
posterior.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respirat.: ERA autónomo a presión positiva en incendio, humo, polvo significativo, atmósfera
potencialmente enriquecida con hidrógeno o intervención en recintos cerrados.
Protección ocular: Pantalla facial completa y gafas estancas contra partículas y salpicaduras de material
reactivo o cáustico.
Protección manos: Guantes secos resistentes al riesgo mecánico y químico. Sustituir de inmediato si se
humedecen, contaminan o presentan desgarros.
Protección corporal: Para incendio exterior, equipo de intervención compatible con calor radiante, siempre
seco. Para control técnico de derrame, ropa ignífuga seca de manga larga, manguitos,
polainas y protección frente a proyecciones.
Calzado: Botas de seguridad secas, cerradas y en buen estado. Evitar suelas o cubiertas mojadas.
Protección especial: Herramientas secas, recipientes secos, disponibilidad previa de agente clase D,
detector de explosividad si se dispone y control de fuentes de ignición.
Ropa contaminada: La ropa mojada o impregnada con partículas reactivas puede empeorar la lesión y la
reacción; retirar con cuidado y aislar para gestión segura.
Nivel operativo: En fuego o atmósfera dudosa, protección máxima respiratoria. En derrame seco sin fuego,
mantener igualmente protección ocular, facial y control estricto de humedad.
Limitación crítica: El agua sobre EPIs, guantes o ropa de intervención incrementa el riesgo. No iniciar
maniobras directas si el equipo está mojado por lluvia, sudor intenso o línea de agua.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener en reposo, administrar oxígeno según protocolo si hay
dificultad respiratoria y solicitar valoración médica urgente.
Contacto con piel: Retirar primero partículas secas con extrema cautela y sin frotar. Después, si hay
afectación cáustica evidente, irrigar abundantemente y de forma prolongada conforme a
protocolo sanitario, valorando el riesgo térmico-químico combinado.
Ojos: Eliminar partículas visibles sólo si no están adheridas y sin lesionar. Irrigar de forma
inmediata, continua y abundante. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar boca. No provocar vómito. Dar agua sólo si la persona está consciente y sin
dificultad para tragar. Traslado médico urgente.
Quemaduras: Tratar como quemadura térmica y química combinada. Cubrir de forma estéril si procede.
Observación clínica: Vigilar dolor progresivo, lesión alcalina, disnea, broncoespasmo y daño ocular.
Información médica: El hidróxido cálcico formado localmente puede prolongar la agresión tisular; la
valoración debe considerar lesión química profunda aunque el aspecto inicial sea limitado.
Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Siempre en seco, evitando fricción innecesaria, golpes, formación de polvo y contacto
con agua, niebla, condensación o herramientas húmedas.
Almacenamiento: En envase hermético y seco, en local fresco y bien ventilado, separado de rociadores,
tuberías de agua, cubetos húmedos, ácidos, oxidantes y halógenos.
Segregación: Mantener apartado de alcoholes húmedos, materiales mojables, agentes oxidantes, ácidos
y cualquier sustancia capaz de aportar protones o humedad reactiva.
Control humedad: Proteger frente a lluvia, inundación, fugas de cubierta, limpieza con agua y cambios
térmicos que puedan generar condensación en envases o estanterías.
Inspección: Vigilar corrosión del envase, polvo fino acumulado, abombamiento, calentamiento local y
signos de reacción lenta.
Buenas prácticas: Abrir sólo lo necesario, usar herramientas secas y disponer de agente clase D cerca de
la zona de trabajo cuando la cantidad lo justifique.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en seco, protegido del aire húmedo y en envase correctamente cerrado. Se oxida
progresivamente al aire y reacciona con humedad.
Reactividad: Alta frente a agua y sustancias que puedan aportar humedad reactiva. La reacción puede
ser lenta o muy vigorosa según superficie, temperatura, contaminación y confinamiento.
Ecuación útil: Ca + 2 H2O -> Ca(OH)2 + H2 + calor.
Incompatibilidades: Agua, humedad, ácidos, oxidantes fuertes, halógenos, materiales húmedos y compuestos
que liberen protones o favorezcan corrosión/reactividad.
Condiciones a evitar:
Humedad, lluvia, vapor, condensación, calentamiento, formación de polvo fino,
confinamiento del hidrógeno y contaminación del producto por sustancias incompatibles.
Estabilidad térmica: Al elevarse la temperatura aumenta el riesgo de ignición y de reacción acelerada con
contaminantes o humedad presente.
Descomposición: Por combustión o calentamiento intenso genera óxido de calcio y humos metálicos
irritantes. La presencia de humedad añade desprendimiento de hidrógeno.
Reacciones peligrosas:
Contacto con ácidos puede ser vigoroso con desprendimiento de gas; con oxidantes puede
aumentar la violencia del incendio; con halógenos pueden darse reacciones intensas.
Polimerización: No relevante.
Consecuencia táctica:
La presencia de pequeñas cantidades de agua puede bastar para iniciar una cadena de
calentamiento, producción de H2 e ignición diferida.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: La peligrosidad principal es corrosiva e irritante por reacción con humedad más que una
toxicidad sistémica clásica elevada.
Piel y ojos: Riesgo alto de lesión local severa, especialmente con partículas retenidas y humedad.
Inhalación: Polvo y humos irritantes; pueden producir broncoespasmo, inflamación de mucosas y edema
irritativo.
Ingestión: Riesgo de lesión cáustica digestiva.
Sensibilización: No es el efecto predominante esperado en intervención.
Exposición repetida: El polvo alcalino derivado puede mantener irritación de piel y vías respiratorias.
Dato útil: En siniestro, el hidróxido cálcico formado agrava la lesión por alcalinidad persistente.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento: Reacciona con el agua y eleva el pH por formación de hidróxido cálcico.
Impacto acuático: Puede causar daño agudo por alcalinización local, calor de reacción y alteración brusca
de condiciones para fauna y flora acuática.
Movilidad: El metal no debe alcanzar cursos de agua ni alcantarillado. El producto reaccionado puede
dispersarse como suspensión o sólido alcalino.
Persistencia: El metal se transforma con rapidez en compuestos de calcio en presencia de humedad.
Efecto en suelos: Puede modificar pH localmente y afectar microbiota y vegetación en el punto de vertido.
Medida útil: Contener en seco, retirar mecánicamente y gestionar residuos y tierras afectadas como
material contaminado de intervención.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Confirmar clase 4.3 y prohibir agua desde el primer momento. Preguntar cantidad,
granulometría, estado del envase, presencia de incendio, humedad, lluvia prevista y si
existen sistemas automáticos de agua o espuma en la instalación.
Prioridad de mando: Decidir entre ataque con clase D, confinamiento defensivo o espera de equipo
especializado. Si no hay agente adecuado ni personal entrenado, priorizar aislamiento,
evacuación y protección del entorno.
Reconocimiento: Buscar silbidos, burbujeo, humo blanco/gris, olor irritante secundario por productos de
combustión, recipientes deformados, zonas mojadas, calor anómalo y posibles acumulaciones
de hidrógeno en techos, altillos, contenedores y compartimentos del vehículo.
Posicionamiento: A barlovento y fuera de cotas bajas o recintos cerrados. Controlar rutas de retirada.
Explosividad: Considerar medición de LEL por hidrógeno en espacios cerrados o semiconfinados. No dar
por segura una nave sólo porque el fuego visible sea pequeño.
Agua de extinción: Sectorizar escorrentías y evitar que agua de líneas próximas o de otros sectores alcance
el producto. Un error de coordinación entre sectores puede agravar bruscamente el siniestro.
Rescate: Sólo si es viable con control del riesgo químico y de explosión. Ropa o medios mojados
sobre el foco pueden empeorar la reacción.
Logística: Asegurar suministro suficiente de agente clase D o material seco inerte antes de entrar
en maniobra comprometida. Prever relevo de ERA y vigilancia prolongada.
Interfaz transporte: En camión o contenedor, verificar panel naranja superior 423 e inferior 1401,
revisar carta de porte y posibles incompatibilidades en carga conjunta.
Postincidente: Mantener vigilancia durante horas por reignición o reacción retardada con humedad
residual, lluvia nocturna o limpieza posterior inadecuada.
Error crítico: Aplicar agua, espuma, CO2 o introducir material húmedo en el foco o residuo.
Criterio práctico: El calcio masivo suele ser menos reactivo que el polvo, pero cualquier fragmentación,
calentamiento o humedad aumenta de forma brusca el riesgo y puede cambiar la táctica.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación ONU: UN 1401 CALCIO
ADR/RID: Clase 4.3, Grupo de embalaje I, etiqueta de peligro 4.3.
Kemler: 423 materia sólida que, en contacto con el agua, desprende gas inflamable.
Panel naranja: Superior 423 / inferior 1401.
Código Hazchem: 4W
Interpretación útil: El código operacional indica uso de agente adecuado para sustancias reactivas y fuerte
precaución frente al agua; la protección respiratoria es prioritaria en incendio o humo.
Transporte marítimo: Riesgo relevante si entra agua en bodega, contenedor o embalaje. Vigilar condensación,
filtraciones y ventilación del espacio de carga.
Transporte en túneles:
Restricción operativa severa esperable según itinerario y cantidad. Confirmar documento de
transporte, paneles y limitaciones aplicables antes de acercar recursos.
Manipulación en ruta: Mantener alejado de lluvia, balsas, bocas de incendio, lavaderos, alcantarillas y
mercancías incompatibles como oxidantes, ácidos o cargas húmedas.
Envases: Deben permanecer secos, íntegros y correctamente cerrados. Un envase aparentemente menor
pero mojado puede generar riesgo superior al previsto por liberación de H2.
Intervención en accidente:
Antes de mover bultos o abrir contenedor, comprobar si hay humedad interna, presión,
calor o humo. Evitar uso de agua para enfriar directamente la carga reactiva.
Reglamentación útil: Aplican normas de mercancías peligrosas para materia que reacciona con agua y desprende
gas inflamable. Requiere segregación de incompatibles, señalización correcta y personal
formado en manipulación y emergencia.
Dato operativo: La documentación del transporte y el panel naranja deben prevalecer para la táctica
inicial aunque la apariencia externa del producto sea la de un simple metal sólido.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto de alta sensibilidad al agua. El error crítico es aplicar agua, espuma o CO2
directamente sobre el calcio en combustión, calentado o derramado.
Prioridad táctica: Mantener todo seco, controlar hidrógeno, usar agente clase D y limitar la intervención
a maniobras con beneficio claro.
Nota práctica: El calcio masivo es menos reactivo que el polvo, pero cualquier fragmentación, humedad o
calor incrementa bruscamente el riesgo.
Comunicación: Informar a mando, sanitario y autoridad ambiental de posible atmósfera explosiva por H2,
lesiones cáusticas y contaminación alcalina de aguas o suelos.
Cierre de incidente: No iniciar limpieza húmeda ni desescombro con agua hasta contar con criterio técnico
especializado y ausencia confirmada de material reactivo remanente.