[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Kemler: 423 Número UN: 1391
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Sodio líquido
Sinónimos: Sodio fundido; sodio metálico fundido; sodium molten
Número UN: 1391
Número CAS: 7440-23-5
Número CE (EINECS): 231-132-9
Código Hazchem: 4W
Clase / riesgo principal: 4.3 sustancia que en contacto con agua desprende gases inflamables
Riesgo subsidiario: reactividad extrema; quemaduras químicas y térmicas; posible incendio por hidrógeno
Uso recomendado:
Reactivo industrial, fluido de transferencia térmica, síntesis química, procesos metalúrgicos y usos
especializados en instalaciones secas, inertizadas y técnicamente controladas.
Restricciones de uso:
No manipular fuera de sistemas secos, inertes y controlados. Incompatible con agua, humedad ambiental,
oxidantes, halógenos, ácidos, alcoholes, compuestos halogenados y materiales porosos o absorbentes húmedos.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:
Metal alcalino en estado líquido, muy reactivo. Reacciona violentamente con agua y humedad formando
hidróxido sódico e hidrógeno; el calor liberado puede inflamar el hidrógeno y proyectar material
incandescente. Produce quemaduras graves por calor y por formación rápida de sosa cáustica.
Estado físico y aspecto:
Líquido metálico plateado por encima de su punto de fusión; puede presentar costra superficial de óxidos
o sales de color grisáceo, amarillento o apagado.
Olor:
Inodoro; en incidentes pueden apreciarse olores acres debidos a productos de reacción y humos cáusticos.
Densidad:
Aproximadamente 0,9 a 1,0 cerca de su punto de fusión; menor que la del agua, con reacción inmediata
y violenta si entra en contacto con ella.
Solubilidad en agua:
No procede como disolución; reacciona de forma muy exotérmica y peligrosa.
Presión de vapor:
Baja a temperaturas moderadas de servicio, pero aumenta con el calentamiento y favorece humos y atmósferas
peligrosas en recintos confinados.
Riesgo por vapores:
El principal peligro no es el vapor metálico en condiciones normales, sino humos calientes, aerosoles
corrosivos y el hidrógeno generado por reacción.
Comportamiento operativo:
Pequeñas entradas de agua pueden desencadenar escalada rápida, reignición y proyección. El riesgo persiste
mientras queden calor, metal activo o bolsadas de hidrógeno.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición:
Contacto cutáneo y ocular, inhalación de humos o aerosoles cáusticos, exposición térmica y, de forma
menos probable, ingestión accidental.
Efectos inmediatos:
Quemaduras térmicas severas; quemaduras químicas profundas por hidróxido sódico; lesiones oculares muy
graves con posible pérdida de visión; irritación intensa o edema de vías respiratorias por inhalación.
Efectos probables:
Necrosis tisular, ulceración profunda, perforación ocular, broncoespasmo, neumonitis química y edema
pulmonar retardado tras exposición relevante.
Órganos diana:
Piel, ojos, mucosas y aparato respiratorio.
Señales de alarma:
Dolor intenso, blanqueamiento o ennegrecimiento tisular, lagrimeo, visión borrosa, tos, disnea y signos
de quemadura progresiva aun cuando la lesión inicial parezca limitada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad:
El sodio líquido puede inflamarse por calentamiento, por exposición al aire en determinadas condiciones
y especialmente por contacto con agua, humedad o agentes incompatibles.
Medios de extinción adecuados:
Polvos especiales para metales combustibles clase D, sal seca, fundentes secos o arena seca limpia y
completamente exenta de humedad, aplicados con suavidad.
Medios de extinción no adecuados:
Agua en cualquier forma, espuma, CO2, vapor, agentes halogenados y chorros húmedos o pulverizados.
Riesgo de explosión:
Muy elevado en contacto con agua, soluciones acuosas, tuberías húmedas, nieve, hielo o superficies con
humedad retenida; se genera hidrógeno inflamable/explosivo. En espacios confinados puede haber sobrepresión,
deflagración y proyección violenta de metal.
Punto de fusión:
Aproximadamente 98 grados C.
Punto de ebullición:
Aproximadamente 883 grados C.
Punto de inflamación:
No aplicable como líquido convencional; puede arder por reactividad o por temperatura.
Temperatura de autoignición:
Variable según temperatura, superficie, grado de oxidación y atmósfera; el metal caliente puede iniciar
combustión en aire.
Límites de explosividad:
No aplicables al metal como tal; el hidrógeno generado presenta aproximadamente 4 a 75 por ciento en aire.
Productos peligrosos de descomposición:
Hidrógeno, óxidos de sodio, peróxidos en condiciones oxidantes, humos cáusticos y aerosoles de hidróxido
sódico.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Táctica básica:
Aislar, cortar alimentación del producto si puede hacerse sin riesgo, excluir toda fuente de agua y evitar
cualquier aplicación de agente incompatible.
Procedimiento:
Atacar con polvo clase D aplicándolo suavemente para no dispersar metal ardiendo. En fuegos pequeños,
cubrir desde el borde hacia el centro. En masas importantes, priorizar confinamiento, control del entorno
seco y dejar consumir de forma controlada si la extinción directa no es segura.
Acciones prioritarias:
Verificar drenajes, zanjas, cubetos, líneas contra incendios, rociadores y escorrentías para evitar entrada
de agua. Establecer zona caliente amplia por proyección, radiación y formación de hidrógeno.
Enfriamiento de contenedores:
Solo sobre superficies externas no contaminadas por sodio y evitando que el agua alcance el producto,
fisuras, válvulas o cubetos conectados.
Condición crítica:
Si el producto circula por sistema calefactado, valorar parada controlada, inertización, aislamiento de
tramos y descarga a recipiente seguro antes de cualquier maniobra cercana.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales:
Aislar la zona, evacuar personal no esencial, cortar humedad, lluvia o agua de proceso, y trabajar a
favor del viento o en posición segura respecto a humos y proyecciones.
Contención:
Confinar con barreras de tierra seca, sal seca o material mineral totalmente seco. Proteger desagües,
fosos, sumideros y puntos bajos.
Recogida:
Si el producto está líquido y caliente, permitir estabilización controlada en zona segura si no puede
trasvasarse mediante sistemas secos e inertes. Si solidifica, recoger mecánicamente con herramientas secas
y compatibles, evitando golpear o fracturar costras activas. Transferir a recipientes secos para metal reactivo.
Neutralización:
No neutralizar con agua ni soluciones acuosas. La destrucción o pasivación del residuo exige procedimiento
técnico especializado, en pequeñas cantidades y bajo atmósfera controlada.
Precaución crítica:
Una costra sólida aparente puede ocultar sodio líquido activo bajo la superficie.
Gestión táctica:
Evitar pisar charcos solidificados sin verificar temperatura y reactividad. Controlar fuentes de ignición
y medir la posible acumulación de hidrógeno cuando el escenario lo permita.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria:
ERA de presión positiva en incendio, fuga con humos, atmósfera incierta o posible presencia de hidrógeno.
Protección ocular y facial:
Pantalla facial completa y protección ocular estanca frente a salpicaduras cáusticas y térmicas.
Protección corporal:
Traje de intervención para fase defensiva frente a calor radiante; para control cercano, protección química
seca y compatible con cáusticos, con sobreprotección térmica según escenario.
Guantes y botas:
Guantes secos y compatibles frente a cáusticos y calor; botas limpias, secas y sin humedad retenida.
Evitar materiales absorbentes contaminados con agua, espuma, sudor excesivo o barro.
Consideración operativa:
El EPI estructural estándar no elimina el riesgo por metal reactivo fundido. Priorizar distancia, pantallas,
herramientas secas y medios remotos siempre que sea posible.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general:
Prioridad absoluta a la seguridad del rescatador. Retirar a la víctima del foco solo si no implica contacto
con sodio activo o atmósfera peligrosa.
Inhalación:
Aire fresco, reposo, vigilancia respiratoria y oxígeno por personal entrenado si procede. Tras exposición
significativa, valoración médica urgente por riesgo de edema pulmonar.
Contacto con piel:
Retirar con gran precaución partículas o metal visible solo si no está adherido y sin emplear agua de
inicio si persiste sodio activo. Una vez eliminado el material reactivo por personal capacitado, irrigación
abundante y prolongada con agua para tratar la sosa formada y la quemadura química, junto con cobertura
estéril y asistencia médica inmediata.
Contacto con ojos:
Urgencia extrema. Si hay partículas visibles, evitar frotar. Iniciar irrigación abundante y continua tan
pronto como sea seguro hacerlo y mantener durante el traslado. Atención oftalmológica inmediata.
Ingestión:
No provocar el vómito. Enjuagar la boca solo si no existe riesgo de reacción por restos activos y la
víctima está consciente. Asistencia médica urgente.
Información médica útil:
Tratar como quemadura combinada térmica y alcalina. Vigilar daño profundo progresivo, perforación ocular,
alteraciones respiratorias y desequilibrio hidroelectrolítico.
Centro de Toxicología España:
Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura:
Operar en sistemas cerrados, secos y preferentemente bajo gas inerte. Confirmar ausencia total de agua en
líneas, válvulas, bombas, instrumentos, recipientes y útiles de mantenimiento. Evitar sobrecalentamiento,
turbulencia y aperturas innecesarias.
Almacenamiento:
En recipientes herméticos compatibles, bajo atmósfera inerte o medio protector seco, alejados de agua,
rociadores, conducciones húmedas, oxidantes y zonas de tránsito no controlado.
Medidas técnicas:
Conexión equipotencial, control de temperatura, detección de hidrógeno cuando proceda, cubetos secos,
señalización clara y plan específico para incendio de metales.
Inspección:
Comprobar corrosión, fugas en juntas, presencia de costras, obstrucciones, condensación y cualquier indicio
de entrada de humedad o fallo de inertización.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
Estable en condiciones secas, cerradas y controladas; muy inestable frente a agua, humedad y numerosos
reactivos.
Incompatibilidades:
Agua, hielo, vapor, soluciones acuosas, ácidos, alcoholes, oxidantes, halógenos, dióxido de carbono en
determinadas condiciones, compuestos halogenados, nitratos, nitrocompuestos y materiales con humedad
absorbida.
Reactividad peligrosa:
Reacción exotérmica intensa con liberación de hidrógeno, formación de hidróxido sódico y posible ignición
espontánea de la mezcla.
Polimerización:
No relevante.
Condiciones a evitar:
Humedad, lluvia, niebla, aire húmedo, contaminación del sistema, calentamiento sin control y contacto con
residuos incompatibles.
Productos de reacción relevantes:
Hidrógeno inflamable, sosa cáustica, óxidos y humos corrosivos con capacidad de dañar equipos y tejidos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil:
El daño principal no deriva de toxicidad sistémica clásica sino de corrosividad extrema y quemadura
térmica. La exposición ocular y cutánea puede producir lesiones irreversibles.
Inhalación:
Humos y aerosoles de hidróxido sódico son intensamente irritantes o corrosivos para mucosas y pulmón.
Contacto repetido:
Posible dermatitis cáustica, ulceración y daño tisular persistente por exposiciones repetidas.
Observación clínica:
Las lesiones pueden parecer limitadas al inicio y profundizar con el tiempo, especialmente en ojos, piel
y vía respiratoria.
Valoración práctica:
La gravedad depende de la extensión, temperatura, tiempo de contacto, presencia de sodio activo y rapidez
de la descontaminación adecuada.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:
Reacciona con agua generando hidróxido sódico, elevando bruscamente el pH y causando daño severo a
organismos acuáticos por causticidad y calor de reacción.
Movilidad:
El metal no persiste como tal en medios húmedos; se transforma rápidamente. El impacto principal es local,
inmediato y muy agresivo en agua, suelo húmedo y vegetación.
Persistencia y bioacumulación:
No se espera bioacumulación del metal elemental tras su reacción, pero sí alteración ambiental relevante
por alcalinización y mortalidad local de biota.
Medidas ambientales:
Impedir entrada a alcantarillado, cauces, balsas, depuradoras y suelos húmedos. Gestionar residuos con
operador autorizado y procedimiento específico para metales reactivos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades:
Reconocimiento a distancia, confirmación de ausencia de agua, evaluación de viento, drenajes, topografía,
afectación de recipientes próximos y existencia de agente clase D suficiente.
Distancias y zonificación:
Establecer perímetro amplio por proyección, calor radiante y posible nube inflamable de hidrógeno.
Estrategia:
Preferencia defensiva si existe masa importante de producto, incendio desarrollado o afectación de
instalaciones húmedas. El ataque ofensivo solo con agente clase D adecuado, personal entrenado y plan
de retirada claro.
Riesgos ocultos:
Tuberías, válvulas, cubetos o suelos aparentemente secos pueden contener condensación. Lluvia fina, agua de
mangueras cercanas, espuma residual o absorbentes húmedos pueden desencadenar reacción violenta.
Mando y control:
Coordinar con personal de planta, identificar sistemas de inertización, calefacción de líneas, puntos de
aislamiento, drenajes y reservas reales de agente extintor para metales.
Decisión táctica:
Si no existe agente clase D suficiente o no puede asegurarse un entorno seco, priorizar aislamiento,
protección de exposiciones, confinamiento y control del área antes que un ataque directo ineficaz.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1391
Designación de transporte:
SODIO, LÍQUIDO
Clase ADR/RID/IMDG:
4.3
Grupo de embalaje:
I
Código de peligrosidad Kemler:
423
Etiqueta de transporte:
Sustancia que, en contacto con agua, desprende gases inflamables
Código Hazchem:
4W
Información de transporte útil:
Mantener absolutamente seco. Proteger de lluvia, salpicaduras y condensación. Verificar compatibilidad de
cisternas, calentamiento, inertización y estado interno de válvulas y conexiones. No intervenir con agua
en accidente de transporte.
Referencia operativa:
La identificación visual del UN y de la clase 4.3 obliga a excluir de inicio agua, espuma y CO2 hasta
confirmación técnica plenamente fiable en sentido contrario.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo:
Producto extremadamente reactivo con agua. El peligro dominante en emergencia es la generación violenta de
hidrógeno inflamable y sosa cáustica, con proyecciones de metal caliente. La táctica debe centrarse en
mantener el incidente seco, usar agentes clase D y evitar maniobras precipitadas.
Nota para intervención real:
Confirmar si el sodio está en circuito térmico, depósito, cisterna o masa solidificada, porque la táctica
cambia de forma importante según masa, temperatura, contención y posibilidad de inertización.
Recordatorio crítico:
Antes de cualquier acción, comprobar rociadores automáticos, lluvia, agua residual, espuma remanente y
humedad oculta en herramientas, absorbentes, calzado y EPIs próximos al foco.