Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 423
NÚMERO UN: 1386
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Sodio metálico
Sinónimos: Sodium; sodio; sodium metal
Número CAS: 7440-23-5
Número CE (EINECS): 231-132-9
Código Hazchem: 4WE
Uso recomendado: Reactivo industrial y de laboratorio, síntesis química, secado de disolventes, fabricación de compuestos sódicos y aplicaciones metalúrgicas especializadas.
Restricciones de uso: Mantener alejado de agua, humedad, alcoholes, halogenados, oxidantes y atmósfera húmeda; manipulación sólo por personal formado y con medios secos de control.
Identificación para transporte: Sustancia que en contacto con el agua desprende gases inflamables.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Reacciona violentamente con agua y humedad del aire formando sosa cáustica e hidrógeno; el calor de reacción puede inflamar el hidrógeno y el propio metal. Corrosivo por formación de hidróxido sódico.
Estado físico y aspecto: Metal sólido blando, plateado, habitualmente conservado bajo aceite mineral o atmósfera inerte.
Olor: Inodoro; puede apreciarse olor irritante si ya existe reacción con humedad o incendio de productos asociados.
Riesgo por vapores: No presenta vapores relevantes a temperatura ambiente, pero la reacción genera hidrógeno extremadamente inflamable y aerosoles cáusticos.
Solubilidad en agua: Reacciona de forma violenta; no considerar miscibilidad.
Densidad: Aproximadamente 0,97 g/cm3.
Punto de ebullición: Aproximadamente 883 °C.
Punto de fusión: Aproximadamente 98 °C.
Punto de inflamación: No aplicable como líquido; el peligro real deriva de su reactividad.
Temperatura de autoignición: Variable; el metal caliente o finamente dividido puede inflamarse con facilidad.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente.
Productos peligrosos de descomposición o reacción: Hidrógeno, óxidos de sodio, peróxidos, hidróxido sódico; humos corrosivos e irritantes.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Contacto cutáneo y ocular, inhalación de humos/aerosoles de reacción, ingestión accidental.
Efectos principales: Quemaduras químicas graves por reacción con humedad de tejidos; lesiones oculares severas; irritación intensa o edema de vías respiratorias por humos cáusticos; ingestión con destrucción tisular grave.
Población especialmente expuesta: Personal sin protección ocular-facial, intervinientes con ropa húmeda, víctimas atrapadas en áreas con aerosol cáustico o materiales mojados contaminados.
Riesgo dominante: Lesión por reacción exotérmica y alcalina, más que toxicidad sistémica clásica.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Puede inflamarse por calor, fricción, corte y especialmente por contacto con agua o humedad.
Riesgo de explosión: Alto si entra en contacto con agua, espuma acuosa, lluvia, tuberías húmedas o agentes extintores incompatibles; se libera hidrógeno con formación de mezclas explosivas en recintos, fosos y contenedores.
Límites de explosividad: Los del hidrógeno liberado en aire son aproximadamente 4 % a 75 %.
Comportamiento en incendio: Puede fundirse, salpicar y propagarse; una pequeña masa puede generar una reacción intensa si recibe agua o humedad.
Fenómenos peligrosos esperables: Llama brillante, proyecciones de metal o escoria, reignición tras falsa extinción, sobrepresión local por acumulación de hidrógeno, ignición retardada en cerramientos.
Riesgo por recipientes: Envases dañados o calientes pueden romperse por aumento de presión, pérdida de cobertura protectora o entrada de humedad.
Riesgo en interiores: Muy elevado en salas, contenedores, fosos y alcantarillas por acumulación de hidrógeno y por escorrentías invisibles de agua.
Medios de extinción adecuados: Polvo seco especial para metales Clase D, sales secas, arena seca limpia, grafito seco u otros agentes específicos para fuegos de metales reactivos.
Medios de extinción no adecuados: Agua, agua pulverizada, espuma, CO2, agentes halogenados y polvo ABC convencional si no está específicamente autorizado para sodio.
Riesgo de explosión secundaria: Alto si el incendio alcanza otros recipientes, residuos de aceite protector o materiales combustibles próximos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar el área de forma amplia, cortar aportes de agua, detener la exposición a lluvia o rociadores y confirmar si el producto está bajo aceite, fragmentado o ya en combustión/reacción.
Decisión de mando: Si existe duda sobre la presencia de agua oculta, fuga activa o mezcla con otros reactivos, priorizar contención y enfriamiento de exposiciones separadas, evitando ataque directo con líneas húmedas.
Extinción: Aplicar agente seco Clase D con lanzamiento suave, cubriendo totalmente para sofocar y absorber calor; repetir aportaciones secas hasta estabilizar sin remover el metal.
Extinción alternativa: Arena seca o material inerte seco sólo si no existe agente específico y la masa es pequeña, con aplicación cuidadosa y desde posición protegida.
Precauciones concretas: No proyectar chorros; evitar remover el metal incandescente; no pisar charcos contaminados; retirar combustibles cercanos si puede hacerse en seco; evitar remover cubiertas de aceite salvo necesidad operativa; no utilizar espuma ni agua para “terminar de enfriar”.
Protección de recipientes: Si hay envases amenazados pero sin fuga, valorar enfriamiento exterior sólo cuando no exista escorrentía sobre el sodio y se pueda garantizar que no entra agua al contenido. Priorizar aislamiento y retirada de envases no afectados.
Ventilación: Ventilar sólo de forma táctica y controlada si se sospecha acumulación de hidrógeno; evitar corrientes que arrastren humos cáusticos hacia personal o zonas de evacuación.
Fenómenos esperables: Llama brillante, proyecciones, reignición tras falsa extinción, explosión local por contacto con agua, humo blanco/gris alcalino.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo prioritario: Evitar contacto con agua, humedad ambiental intensa y materiales incompatibles.
Medidas prácticas: Delimitar, eliminar fuentes de ignición, trabajar en seco, cubrir con arena seca o agente inerte seco, recoger con herramientas antichispa y secas, introducir en recipiente metálico seco compatible y con cierre no hermético total.
Si está bajo aceite: Mantener la cobertura si es estable; transferir en seco a contenedor seguro.
Si el material está fragmentado: Recoger cada fragmento en seco; pequeñas partículas pueden reaccionar con rapidez al contacto con humedad ambiental o superficies mojadas.
Si hay reacción activa: No añadir agua; aislar, cubrir con agente seco apropiado y dejar consumir pequeñas cantidades sólo si la extinción directa aumenta el peligro.
Protección del alcantarillado: Impedir toda entrada en desagües, fosos, sumideros o zonas húmedas.
Control de vapores y atmósferas: Evaluar riesgo de hidrógeno en espacios confinados; prohibir fuentes de ignición y entrada sin medición adecuada.
Descontaminación: Tras retirada del metal, neutralizar residuos cáusticos sólo por personal especializado y de forma controlada; vigilar puntos calientes y reignición.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga con humos o ambiente no evaluado.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas.
Protección corporal: Traje de intervención con sobreprotección química seca cuando proceda; ropa resistente a salpicaduras cáusticas; evitar prendas húmedas.
Guantes: Guantes secos resistentes a productos cáusticos para residuos de reacción; para manipulación del metal, guantes secos compatibles y herramientas específicas.
Calzado: Botas de seguridad secas, evitando entrada de producto o soluciones cáusticas.
Protección adicional: Capuz, cubrecuello y protección de muñecas si hay aerosol alcalino o proyección de escoria.
Observación operativa: El agua retenida en EPIs, mangueras, palas o recipientes puede desencadenar reacción peligrosa; revisar y secar herramientas antes de acercarlas.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición y evitar que el producto reaccione sobre la piel durante el rescate.
Inhalación: Aire fresco, reposo, oxígeno si precisa y atención médica urgente; vigilar broncoespasmo y edema respiratorio.
Contacto con la piel: Retirar en seco cualquier partícula visible con pinzas o material seco si puede hacerse con seguridad; después lavado abundante y prolongado con agua una vez eliminado el metal activo; tratar como quemadura química y térmica.
Contacto con los ojos: Eliminar partículas sólo si es posible sin lesionar; irrigación inmediata, abundante y prolongada con agua o suero; asistencia oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar vómito; enjuagar boca si la víctima está consciente y traslado urgente.
Atención prioritaria: Quemaduras extensas, dolor ocular, dificultad respiratoria o exposición a aerosol cáustico requieren evacuación médica inmediata.
Información toxicológica urgente: Servicio de Información Toxicológica (España): 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En seco, con útiles limpios, sin presencia de agua, vapor, condensación ni aire húmedo; conexión equipotencial y control de chispas en operaciones con hidrógeno potencial.
Almacenamiento: Bajo aceite mineral seco o atmósfera inerte, en recipientes herméticos compatibles, en lugar fresco y seco.
Separación: Alejado de agua, ácidos, alcoholes, halógenos, oxidantes, compuestos halogenados, nitrados y materiales húmedos.
Inspección: Revisar integridad de envases, presencia de costras, blanqueamientos, presión anómala o pérdidas de cobertura.
Condiciones a evitar: Temperatura elevada, condensación, lavado de instalaciones, herramientas mojadas y almacenamiento junto a combustibles líquidos.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se mantiene seco, protegido del aire húmedo y adecuadamente inertizado o cubierto.
Condiciones a evitar: Agua, humedad, lluvia, niebla, vapor, calentamiento, llama, corte, impacto fuerte y contaminación.
Incompatibilidades: Agua, ácidos, alcoholes, halógenos, oxidantes, CO2 en ciertas condiciones, compuestos clorados, materiales con humedad absorbida y algunos agentes extintores convencionales.
Reacciones peligrosas: Liberación violenta de hidrógeno, inflamación espontánea, formación de sosa cáustica y calor intenso.
Incompatibilidad operativa crítica: Residuos de limpieza, espumas, mangueras purgadas, hormigón húmedo y absorbentes mojados.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: El peligro dominante es corrosivo-reactivo más que tóxico sistémico.
Efectos agudos: Quemaduras profundas en piel y ojos; necrosis tisular; inhalación de humos cáusticos con irritación intensa.
Efectos retardados: Edema respiratorio, lesión ocular permanente, cicatrices químicas y complicaciones por quemaduras.
Observación: Las soluciones resultantes de la reacción son fuertemente alcalinas y mantienen capacidad lesiva elevada.
Datos prácticos: La exposición pequeña puede producir lesiones graves si existe humedad residual o partículas adheridas.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua del medio generando hidróxido sódico e hidrógeno; eleva bruscamente el pH.
Impacto esperado: Daño severo a organismos acuáticos por alcalinización local y reacción exotérmica.
Medidas: Contener en seco, impedir llegada a cauces y drenajes, controlar aguas de extinción contaminadas y su pH.
Persistencia: El metal no persiste como tal en medio húmedo; el residuo alcalino sigue siendo peligroso.
Prioridad ambiental: Evitar vertidos a red de saneamiento y retención temporal de aguas de intervención.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles para el mando:
Confirmar si el producto es sodio puro, residuo contaminado o aleación; establecer zona caliente amplia; prohibir agua en la maniobra; pedir agente Clase D desde el inicio; controlar desagües; valorar confinamiento frente a ataque directo.
Prioridades:
1) Vida y rescate evitando arrastre de agua sobre producto.
2) Identificación del estado del metal: intacto, fundido, fragmentado o reaccionando.
3) Aislamiento de humedad y combustibles.
4) Recogida en seco por personal especializado.
Control de la escena:
Verificar rociadores automáticos, tuberías rotas, cubetos con agua, condensación en nave y riesgo de contacto por herramientas o calzado.
Ventilación táctica:
Si se acumula hidrógeno, ventilar de forma controlada hacia zona segura; no introducir ventilación que disperse el metal caliente ni que reactive focos.
Evacuación:
Ampliar si hay hidrógeno acumulado, incendio en recinto cerrado, múltiples envases comprometidos o imposibilidad de asegurar ausencia de humedad.
Mensaje operativo clave:
El uso instintivo de agua agrava el siniestro; el control de la humedad es la medida táctica principal.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1386
Designación de transporte: SODIO
Clase de peligro: 4.3
Riesgo subsidiario: Puede presentarse además riesgo de incendio por el hidrógeno liberado y corrosividad por reacción.
Grupo de embalaje: I
Kemler: 423
Etiquetado aplicable: Sustancias que en contacto con el agua desprenden gases inflamables.
Información útil en transporte: Verificar integridad del embalaje, presencia de aceite protector y ausencia de humedad en suelo de caja, palets o absorbentes. En accidente de tráfico, priorizar aislamiento y control de agua de lluvia/limpieza.
Reglamentación operativa: Tratar como mercancía muy reactiva; intervención preferente con especialistas NRBQ/mercancías peligrosas cuando haya fuga, incendio o contaminación del embalaje.
Actuación en vía pública: Cortar tráfico, impedir baldeo, evitar posición a sotavento y controlar drenajes y cunetas.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El sodio metálico exige intervención seca. Agua, espuma y CO2 pueden empeorar drásticamente el siniestro. El principal enemigo táctico es la reacción con humedad y la liberación de hidrógeno inflamable.
Criterio de seguridad: Si no se dispone de agente Clase D y medios secos adecuados, priorizar aislamiento, confinamiento y protección del entorno hasta llegada de recursos especializados.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20