Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 44
Número UN: 1378

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Metal alcalinotérreo en polvo, n.e.p.
Designación transporte: METAL ALCALINOTÉRREO EN POLVO, N.E.P.
Sinónimos: Polvo de metal alcalinotérreo no especificado; mezcla o formulación de metal reactivo en polvo
Número CAS: Variable según composición; tratar como sustancia reactiva pulverulenta
Número CE (EINECS): Variable según composición
Código Hazchem: 4W
Uso recomendado: Uso industrial especializado en metalurgia, pirotecnia técnica, reducción química o síntesis
Restricciones de uso: No manipular con humedad, agua, atmósferas húmedas, oxidantes, ácidos ni fuentes de ignición

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido pulverulento muy reactivo; puede inflamarse con facilidad y reaccionar violentamente con agua o humedad liberando gas inflamable, habitualmente hidrógeno.
Aspecto: Polvo o granulado fino de color gris plateado, blanquecino o metálico
Olor: Generalmente inodoro
Clase ADR: 4.3
Peligro esencial: Sustancia que, en contacto con el agua, desprende gases inflamables
Riesgo por vapores: Bajo como vapor propio; alto por nube de polvo, humos metálicos y gas generado en reacción
Comportamiento esperado: El polvo fino aumenta velocidad de reacción, posibilidad de ignición y violencia del suceso

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto cutáneo y ocular, ingestión accidental
Efectos agudos: Irritación intensa de ojos, piel y vías respiratorias; posible lesión cáustica si reacciona con la humedad tisular; riesgo de quemadura térmica y química
Inhalación: Tos, disnea, irritación bronquial; los humos metálicos calientes pueden causar cuadro tipo fiebre de humos metálicos
Contacto con piel: Irritación marcada; si hay humedad o sudor puede producir quemaduras
Contacto ocular: Lesión severa por partícula reactiva y efecto térmico/químico
Ingestión: Lesiones en boca, esófago y estómago; posible emisión de gas en contacto con fluidos

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Elevada en polvo fino, material recién fracturado o contaminado con humedad; la superficie específica incrementa la velocidad de oxidación y la probabilidad de ignición.
Riesgo de explosión: Puede originar deflagración de polvo en aire si se dispersa en suspensión y existe chispa, llama o superficie caliente. En contacto con agua, espuma o humedad puede desprender hidrógeno; en recinto cerrado puede acumularse y arder o explotar con violencia.
Escenario crítico: Nube de polvo + foco de ignición + confinamiento = explosión secundaria y proyección de partículas ardiendo. Si hay reacción con agua, el chorro puede intensificar la liberación de gas y aumentar la presión local.
Medios de extinción adecuados: Polvo seco especial para metales clase D, arena seca, sales secas específicas para metal reactivo. Si el fuego es en el entorno y el producto está claramente aislado y seco, puede protegerse la exposición con enfriamiento indirecto de recipientes cercanos sin mojar el material.
Medios no adecuados: Agua, agua pulverizada, espuma, CO2 sobre metal ardiendo o en masa reactiva, agentes halogenados no específicos y cualquier agente que aporte humedad o dispersión.
Precaución táctica clave: No romper la costra de material incandescente, no mover el polvo ardiendo salvo necesidad operativa y no aplicar chorros que dispersen el sólido. Mantener control de atmósfera por posible hidrógeno acumulado.
Punto de inflamación: No aplicable como sólido; el peligro depende de la finura, contaminación y temperatura local.
Temperatura de autoignición: Variable y dependiente de composición, tamaño de partícula y contaminación; asumir ignición posible por calentamiento intenso o fricción.
Límites de explosividad: No definidos de forma útil en ficha genérica; considerar peligro real de nube explosiva de polvo.
Productos peligrosos de descomposición: Hidrógeno, óxidos metálicos y humos irritantes/corrosivos según el metal componente.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo operativo: Evitar que el fuego gane confinamiento, impedir el contacto con agua y controlar la nube de polvo y el hidrógeno generado.
Acción inicial: Aislar de inmediato, cortar accesos innecesarios, eliminar fuentes de ignición próximas y verificar si el foco afecta al propio polvo o solo a embalajes y entorno.
Medios de extinción prioritarios: Utilizar clase D en aplicación suave, cubriendo el material sin lanzarlo ni fragmentarlo. Si no hay clase D suficiente, optar por contención, protección de exposiciones y retirada táctica antes que un ataque ineficaz con agua.
Ataque al incendio: Aplicar desde posición protegida, a ras de suelo y con la mínima perturbación posible. Si el material arde en superficie, sofocar por cobertura total. Si hay incendio en un recipiente, priorizar el control del contenedor y la retirada de exposiciones.
Enfriamiento de recipientes: Solo sobre recipientes vecinos no implicados y evitando que el agua alcance el producto. Enfriar desde distancia, con patrón pulverizado dirigido al entorno, nunca sobre el polvo reactivo abierto.
Ventilación y atmósfera: Vigilar acumulación de hidrógeno, especialmente en zanjas, fosos, bajos y recintos cerrados. Ventilar solo si no se dispersa polvo y si la estrategia reduce la concentración de gas.
Distancias y perímetro: Establecer un perímetro amplio por proyección de partículas, ignición súbita y posible explosión de polvo. Evacuar si existe confinamiento, reacción acelerada o múltiples focos.
Precauciones concretas: No usar espuma ni CO2 como solución principal; no aplicar agua sobre fuego de metal; no introducir linternas, móviles o herramientas no protegidas en atmósfera potencialmente explosiva; no abrir recipientes calientes sin valorar liberación súbita de gas y polvo.
Criterio de mando: Si el foco es importante, el agente clase D es insuficiente o el entorno está húmedo, adoptar estrategia defensiva, proteger exposiciones y esperar condiciones para ataque seguro.
Después de la extinción: Mantener vigilancia térmica prolongada; puede haber reignición por brasas ocultas o por contacto posterior con humedad.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo: Evitar agua, humedad, dispersión del polvo, ignición y acumulación de gas inflamable.
Aislamiento inmediato: Cortar tráfico, fuentes de ignición y cualquier aporte de agua. Crear zona seca de trabajo y restringir personal al mínimo imprescindible.
Medidas prácticas: Cubrir con arena seca o material mineral inerte y seco si ello no aumenta la dispersión. Trabajar con herramientas antichispa y recipientes secos y limpios.
Recogida: Recoger en seco con pala o recogedor compatible, sin barrido enérgico ni aire comprimido. Introducir el material en contenedor seco, cerrado y etiquetado para residuo reactivo.
Control de vapores y gases: No confiar en el olor. Si hay calor, chisporroteo o burbujeo, considerar liberación de hidrógeno y ampliar el aislamiento.
Lo que no debe hacerse: No lavar con agua, no usar absorbentes húmedos, no usar serrín húmedo, no cubrir con espuma, no dejar el derrame expuesto a lluvia o condensación.
Protección ambiental: Impedir entrada a alcantarillas, sumideros, sótanos y cursos de agua. En exterior, contener el arrastre por viento y evitar que el producto llegue a zonas mojadas.
Fuga con reacción activa: Si se observa humo, calor o llama, mantener distancia, aumentar perímetro y actuar solo con agente clase D o contención pasiva si el acceso directo empeora el escenario.
Residuo: Tratar el material recuperado como residuo peligroso reactivo; mantenerlo seco hasta su gestión final.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo de presión positiva en incendio, atmósfera desconocida, humo, polvo en suspensión o posible presencia de hidrógeno. Para intervención corta en derrame seco y controlado, protección filtrante solo si la atmósfera está verificada y sin riesgo de gas inflamable.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial completa para evitar impacto de partículas y salpicaduras reactivas.
Protección corporal: Traje de intervención con barrera frente a polvo y calor; evitar prendas húmedas; sobreprotección química seca si hay riesgo de contacto directo con material pulverulento.
Guantes: Guantes secos, resistentes a abrasión y compatibles con manipulación química; doble guante si el trabajo exige recogida fina.
Botas: Botas de intervención secas, con suela resistente a calor y chispas, y buena limpieza exterior tras la actuación.
Medidas de uso: Mantener el EPI seco durante toda la intervención. El equipo contaminado debe descontaminarse en seco antes de cualquier lavado controlado.
Punto crítico: Si el material ha reaccionado con agua o humedad, el EPI puede quedar impregnado de partículas activas; manipularlo con cautela y evitar guardarlo húmedo o cerrado sin control.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a zona segura, aislar del producto, valorar si quedan partículas reactivas adheridas y actuar sin provocar más reacción.
Inhalación: Llevar a aire fresco. Si hay tos, disnea, sibilancias o exposición en recinto cerrado, administrar oxígeno por personal entrenado y trasladar para evaluación médica. Vigilar empeoramiento retardado.
Piel: Retirar con cuidado partículas secas visibles antes del lavado. Si persiste material reactivo, no frotar ni mojar de forma brusca. Una vez eliminados los restos, lavar abundantemente y tratar como quemadura química/térmica.
Ojos: Evitar frotar. Retirar lentes si es fácil. Si hay partículas, proceder a retirada cuidadosa y luego irrigación prolongada. Precisa valoración oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar vómito. Enjuagar la boca si está consciente, no dar nada por boca si hay dolor intenso, vómitos o afectación respiratoria, y trasladar de inmediato.
Quemaduras: Cubrir con apósito limpio, seco y no adherente tras control de la reacción. No aplicar pomadas ni neutralizantes.
Vigilancia: Observar signos de edema respiratorio, dolor torácico, quemadura profunda o irritación persistente varias horas después.
Información médica útil: La lesión puede ser mixta: térmica, química y mecánica por partículas finas.
Teléfono Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En seco, con control de polvo, equipos antichispa y mínima generación de finos. Evitar fricción, impacto y carga electrostática.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, secos, cerrados y protegidos de humedad, agua, condensación, calor y fuentes de ignición.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos, halógenos, agentes extintores acuosos y productos que desprendan agua o vapor.
Condiciones de almacén: Local fresco, ventilado y seco, con control de acceso y sin drenajes que permitan acumulación de humedad.
Higiene operativa: No barrer en seco de forma violenta, no usar aire comprimido y no almacenar junto a materiales combustibles finos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable solo en condiciones secas y controladas; la estabilidad empeora con polvo fino, contaminación y aumento de superficie de contacto.
Condiciones a evitar: Humedad, agua, condensación, lluvia, calor, llama, chispas, fricción, impacto, atmósferas confinadas y ventilación que disperse el polvo.
Incompatibilidades: Agua, ácidos, oxidantes fuertes, halógenos, alcoholes húmedos, materiales oxidantes y cualquier sustancia que aporte oxígeno o humedad.
Reactividad peligrosa: Generación de hidrógeno y calor; puede producir ignición espontánea de la mezcla gas-aire en espacios cerrados o poco ventilados.
Posible descomposición: Óxidos metálicos, humos irritantes y gas inflamable si la reacción se inicia por agua o calor intenso.
Polimerización: No relevante.
Condición crítica: El polvo fino contaminado con humedad aumenta la velocidad de reacción y la probabilidad de evento violento.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil: La principal lesión para intervinientes es local y aguda: quemadura, irritación y daño por humos o por reacción con agua.
Inhalación: Irritación intensa, tos, disnea y posible cuadro por humos metálicos si hay calentamiento.
Contacto cutáneo: Quemadura química/térmica, sobre todo con sudor o humedad.
Contacto ocular: Lesión grave por partículas y por reactividad con la humedad ocular.
Ingestión: Puede producir lesión corrosiva y reacción con fluidos digestivos, con riesgo de gas y perforación según cantidad.
Efectos retardados: Inflamación pulmonar, edema, dolor persistente y lesión tisular profunda.
Criterio operativo: Toda exposición relevante requiere evaluación médica, incluso si los síntomas iniciales son leves.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Reacciona con agua y humedad; puede liberar gas inflamable y alterar localmente el medio por reacción química.
Impacto: Riesgo para fauna y flora por alcalinización local, calor de reacción y posible liberación de compuestos metálicos.
Movilidad: El polvo puede dispersarse por viento, escorrentía seca o arrastre mecánico.
Medida útil: Contener en seco, impedir entrada a red de saneamiento y evitar limpieza con agua.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Confirmar si es un polvo seco o ya en reacción; identificar si existe confinamiento, humedad, recipientes implicados y potencial de hidrógeno. Si hay dudas, tratarlo como escenario de alta reactividad y explosión secundaria.
Prioridades tácticas: Aislamiento, control de atmósfera, corte de humedad, extinción con clase D y protección de exposiciones.
Reconocimiento: Buscar humo blanco/gris, chisporroteo, calor localizado, recipientes deformados, presión en envases y zonas mojadas cercanas.
Evacuación: Procede si hay nube de polvo, presión en recipientes, acumulación de gas, confinamiento o fuego no controlable con agente adecuado.
Ventilación: Útil solo si reduce el riesgo de gas sin levantar polvo; nunca forzar ventilación que extienda el material.
Descontaminación: Primero en seco, retirando residuos visibles; lavado solo cuando la reactividad haya cesado y el mando lo considere seguro.
Retirada táctica: Si no se dispone de clase D o la masa implicada es importante, la opción segura suele ser proteger perímetro, evitar aporte de agua y dejar que el producto siga un curso controlado bajo vigilancia.
Seguridad del personal: Mantener comunicaciones simples, controlar accesos y asignar observador de atmósfera si hay riesgo de acumulación de hidrógeno.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1378
Nombre ADR/RID: METAL ALCALINOTÉRREO EN POLVO, N.E.P.
Clase: 4.3
Grupo de embalaje: I
Etiqueta: Sustancia que, en contacto con el agua, desprende gases inflamables
Kemler: 44
Código Hazchem: 4W
Túneles: Restricciones según categoría de túnel y normativa ADR aplicable; aplicar la más restrictiva si la documentación es ambigua.
Transporte útil: En accidente, identificar si va en bultos cerrados o a granel; si hay rotura del envase, evitar el uso de agua y considerar evacuación preventiva por reacción e ignición de polvo.
Reglamentación útil: Segregación estricta de mercancías incompatibles; aplicar procedimientos para sustancias que reaccionan peligrosamente con el agua y materiales pulverulentos reactivos.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto de alta peligrosidad por reactividad con agua y por inflamación del polvo; la actuación segura depende de mantener el material seco, evitar dispersión y emplear agente clase D cuando sea necesario.
Prioridades: Aislar, no mojar, no remover, no ventilar sin control, usar ERA, proteger exposiciones y mantener vigilancia por posible hidrógeno.
Nota técnica: Al tratarse de designación n.e.p., la violencia de reacción varía según el metal concreto, el tamaño de partícula y la contaminación; ante duda, operar con el escenario más conservador compatible con clase 4.3 y polvo metálico reactivo.