[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Kemler: 40
ONU: 1360
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Fibra de celulosa, humedecida
Número UN: 1360
Sinónimos: Celulosa fibrosa humedecida; fibra vegetal celulósica humedecida; cellulose fibers, wetted
Número CAS: Mezcla / material natural tratado; la celulosa base se asocia habitualmente a CAS 9004-34-6, pudiendo variar el producto comercial por origen y acondicionamiento
Número CE (EINECS): La celulosa base se asocia habitualmente a CE 232-674-9; el producto humedecido comercial puede presentarse como mezcla
Código Hazchem: Puede variar según país y modalidad de transporte; confirmar en documentación de porte y plan de emergencia local
Uso recomendado: Materia prima industrial, aislamiento, filtración, absorbente, fabricación de papel y compuestos celulósicos
Restricciones de uso:
Evitar secado no controlado, focos de calor, llama abierta, trabajos en caliente y almacenamiento con oxidantes o agentes nitrantes.
Identificación operativa:
Sólido combustible en forma fibrosa. El humedecimiento reduce la facilidad de ignición, pero si pierde humedad puede arder con rapidez y generar focos internos.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:
Material combustible. Puede inflamarse si se seca parcial o totalmente. El polvo o fibras finas en suspensión pueden favorecer ignición rápida. Posible combustión lenta interna en montones, balas o zonas mal ventiladas.
Estado físico y aspecto: Sólido fibroso, blanco a pardo claro, en copos, fibras, fardos o masa húmeda
Olor: Débil, vegetal o papel húmedo
Riesgo por vapores:
Bajo como producto húmedo; el riesgo principal es por humo y gases de combustión, no por vapor tóxico propio.
Comportamiento ante el calor:
Pérdida de humedad, secado progresivo y aumento del riesgo de ignición superficial o profunda.
Productos peligrosos de descomposición:
Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos irritantes, partículas carbonosas y, en combustión incompleta, gases asfixiantes.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición:
Inhalación de polvo o humos, contacto ocular, contacto cutáneo prolongado con material contaminado, ingestión accidental.
Efectos principales:
Baja toxicidad intrínseca en estado normal, pero el polvo puede irritar ojos y vías respiratorias. El humo de incendio puede causar irritación intensa, cefalea, mareo y asfixia por CO.
Riesgo específico en intervención:
En espacios cerrados, la combustión latente puede pasar desapercibida y liberar humo denso y monóxido de carbono.
Agravantes posibles:
La presencia de aditivos, aceites, colas, retardantes o contaminación industrial puede modificar el perfil toxicológico y el comportamiento térmico.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Medios de extinción adecuados:
Agua pulverizada, niebla de agua, agua abundante para empapar, espuma si ayuda al control superficial.
Medios no adecuados:
Chorro compacto de agua sobre material suelto si dispersa fibras; agentes insuficientes para enfriamiento profundo cuando exista combustión interna.
Riesgo de explosión:
Bajo en masa húmeda compacta; puede aumentar si el producto se seca y genera polvo fino en suspensión en recintos cerrados.
Punto de inflamación:
No aplicable de forma clásica a sólido fibroso; la ignición depende del grado de humedad, ventilación y fuente térmica.
Temperatura de autoignición:
Variable según humedad, compactación y contaminación; puede disminuir notablemente en material seco o mal ventilado.
Límites de explosividad:
No definidos para el sólido en masa; el polvo seco disperso puede formar mezclas combustibles.
Presión de vapor: No relevante para la intervención
Punto de ebullición: No aplicable
Densidad:
Variable según prensado y contenido de agua; puede retener calor en el interior de balas o montones.
Solubilidad en agua:
Insoluble; absorbe y retiene agua entre fibras
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia:
Atacar con agua pulverizada abundante, abrir y separar fardos o acumulaciones para eliminar puntos calientes, comprobar combustión interna y remojar hasta saturación.
Prioridades:
Enfriamiento profundo, descompactación controlada, ventilación del humo, control de reignición.
Procedimiento:
Cortar fuentes de ignición, aislar el área, trabajar desde barlovento, desmontar pilas de material y verificar temperatura en profundidad.
Peligros durante la extinción:
Reignición tardía, combustión sin llama visible, colapso de pilas, humo denso y ambiente deficiente en oxígeno.
Contención:
Recoger aguas de extinción si arrastran fibras o contaminantes industriales asociados.
Observación táctica:
La extinción superficial puede ser engañosa; mantener vigilancia prolongada y revisar núcleo de balas, contenedores y zonas comprimidas.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales:
Eliminar igniciones, evitar tránsito que disperse fibras, humedecer ligeramente si el material está seco y existe riesgo de polvo.
Contención:
Recoger mecánicamente con palas, aspiración industrial adecuada o medios manuales; evitar barrido en seco que genere suspensión.
Si el producto está ya humedecido:
Mantener humedad suficiente para reducir ignición, sin producir escorrentías innecesarias.
Limpieza:
Introducir en recipientes o contenedores limpios, preferentemente cerrados, separados de oxidantes y fuentes térmicas.
Precaución operativa:
Valorar contaminación con aceites, disolventes, nitratos o agentes oxidantes, ya que modifica de forma importante el riesgo.
Protección de entorno:
Impedir entrada en sumideros, fosos y cintas transportadoras donde pueda secarse, compactarse o quedar sometido a calor.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs básicos:
Casco, traje de intervención o de trabajo técnico según escenario, guantes de protección mecánica, botas de seguridad.
Protección respiratoria:
Equipo autónomo en incendios, humo, atmósfera confinada o sospecha de monóxido de carbono. Mascarilla de partículas en manipulación de polvo seco.
Protección ocular:
Gafas ajustadas o pantalla facial cuando exista polvo, salpicadura de agua sucia o proyección de fibras.
Protección adicional:
Ropa de manga larga y control de contaminación si el producto está mezclado con sustancias industriales.
Criterio operativo:
Escalar el nivel de protección si la carga incluye aditivos, contaminación química o signos de descomposición térmica avanzada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación:
Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, valorar oxígeno por personal entrenado y vigilancia por posible exposición a humo o CO.
Contacto con los ojos:
Lavar con agua abundante durante varios minutos, retirando partículas visibles sin lesionar. Evaluación médica si persiste irritación.
Contacto con la piel:
Lavar con agua y jabón. Retirar ropa contaminada si contiene suciedad industrial o productos de combustión.
Ingestión:
Enjuagar la boca, no provocar el vómito salvo indicación facultativa. Vigilar si hay atragantamiento o contaminación asociada.
Síntomas de alarma:
Tos persistente, disnea, cefalea, somnolencia, irritación ocular intensa, signos de intoxicación por humo.
Apoyo toxicológico:
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:
Evitar secado excesivo, chispas, fricción intensa, fuentes de calor y acumulación de polvo. Mantener orden y limpieza.
Almacenamiento:
Lugar fresco, ventilado y protegido de radiación térmica. Separar de oxidantes fuertes, ácidos concentrados reactivos y agentes nitrantes.
Disposición de pilas:
Controlar altura y compactación. Permitir inspección y acceso. Vigilar temperatura en almacenamientos masivos.
Prevención:
Prohibir fumar, controlar trabajos en caliente y disponer de medios de humectación/extinción.
Medida práctica:
Rotar existencias y revisar periódicamente humedad, olor anómalo, calentamiento interno y presencia de zonas secas.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
Estable en condiciones normales de almacenamiento con humedad adecuada y lejos de fuentes de ignición.
Reactividad:
Baja como material celulósico, pero combustible. Reacciona peligrosamente con oxidantes potentes y puede acelerar combustión si se impregna con aceites o productos químicos.
Incompatibilidades:
Nitratos, cloratos, peróxidos, permanganatos, ácido nítrico, oxidantes fuertes, fuentes intensas de calor.
Condiciones a evitar:
Desecación, calentamiento prolongado, llama, chispas, confinamiento con focos térmicos, acumulación de polvo seco.
Descomposición peligrosa:
CO, CO2, humos irritantes y partículas finas de combustión.
Riesgo secundario:
La contaminación con grasas, secantes, disolventes o productos oxidantes puede favorecer calentamiento espontáneo o propagación rápida.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda:
Generalmente baja para la celulosa como tal; el principal daño deriva de irritación mecánica y de la inhalación de humos de incendio.
Inhalación de polvo:
Puede causar irritación nasal, faríngea y tos; más relevante en material seco o manipulación mecánica intensa.
Contacto ocular:
Irritación mecánica por fibras o polvo.
Contacto cutáneo:
Normalmente leve; puede agravarse por humedad retenida, suciedad o contaminantes.
Toxicidad por incendio:
Riesgo importante por monóxido de carbono y productos de combustión incompleta.
Consideración sanitaria:
Si el producto comercial incorpora aditivos, colas, biocidas o retardantes, ajustar la valoración al fabricante y a la carga real transportada.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:
Material de origen natural y biodegradable en muchos casos, pero los derrames masivos pueden obstruir drenajes y cursos de agua.
Impacto principal:
Aporte de sólidos, aumento de carga orgánica y consumo de oxígeno en descomposición si alcanza agua en gran cantidad.
Movilidad:
Las fibras pueden ser arrastradas por viento o escorrentía.
Recomendación:
Evitar dispersión al alcantarillado y recoger aguas de extinción contaminadas con cenizas o aditivos.
Criterio ambiental:
El efecto ecológico puede aumentar si la fibra transporta productos de proceso, suciedad industrial o agentes químicos absorbidos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento:
Confirmar grado de humedad, formato de carga, presencia de humo interno, temperatura de balas o montones y existencia de contaminantes asociados.
Zonas de intervención:
Establecer perímetro, trabajar a barlovento y reservar zona para apertura y remojo de material.
Táctica clave:
Buscar combustión oculta. No dar por extinguido hasta desmontar, remover y enfriar en profundidad.
Vigilancia:
Control continuado de puntos calientes y reignición durante horas, especialmente en almacenamiento masivo o transporte en contenedor.
Transporte implicado:
Si el vehículo o contenedor presenta calentamiento, abrir con cautela, monitorizar atmósfera y prever aporte continuo de agua.
Mando:
Considerar refuerzo logístico para manipulación de carga, retroexcavadora o medios de movimiento de material si el volumen es alto.
Seguridad de dotación:
Mantener control atmosférico por CO y deficiencia de oxígeno en espacios cerrados, fosos, cajas móviles y naves con ventilación insuficiente.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1360
Denominación de transporte:
FIBRA DE CELULOSA, HUMEDECIDA
Clase de peligro:
4.1 Sólidos inflamables
Código Kemler: 40
Grupo de embalaje:
Puede variar según presentación y reglamentación aplicable; verificar carta de porte, instrucciones del expedidor y ADR vigente.
Etiquetado de transporte:
Sólido inflamable
Consideraciones de transporte:
Comprobar mantenimiento de humedad, integridad de embalajes, ausencia de focos calientes y separación de oxidantes.
Regulación aplicable:
ADR/RID/IMDG/IATA según modo de transporte; aplicar ficha del expedidor y documentos de emergencia del vehículo.
Nota práctica:
Revisar si la humedad declarada se mantiene realmente durante el transporte, especialmente tras demoras, ventilación forzada o exposición solar.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo:
Producto de peligrosidad moderada en estado húmedo, pero con riesgo real de incendio si se seca, se calienta o arde internamente. La clave táctica es detectar combustión latente, descompactar y empapar en profundidad.
Nota de prudencia:
La peligrosidad aumenta de forma significativa si la fibra está mezclada con resinas, aceites, aditivos oxidantes o si la humedad real es inferior a la prevista para transporte.
Recomendación final:
Confirmar siempre la documentación de carga, el porcentaje de humectación y la presencia de otros materiales en el mismo vehículo o almacén.
Cierre operativo:
Tras la intervención, mantener control de reignición y transferir la carga a zona segura, extendida y humedecida, con seguimiento térmico suficiente.