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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: AZUFRE
Número UN: 1350
Sinónimos: Azufre elemental; azufre; sulfur
Número CAS: 7704-34-9
Número CE (EINECS): 231-722-6
Uso recomendado: Fabricación de ácido sulfúrico, fertilizantes, productos químicos, vulcanización y otros usos industriales controlados.
Restricciones de uso: Evitar la dispersión de polvo, el calentamiento innecesario y el contacto con oxidantes. Usar únicamente en procesos y envases compatibles, con control de fuentes de ignición.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido combustible, normalmente amarillo, que puede presentarse en forma de polvo, escamas o gránulos.
Inflamabilidad: El polvo y los vapores de azufre fundido pueden inflamarse; el polvo disperso puede formar atmósferas explosivas.
Riesgo térmico: Al arder puede formar dióxido de azufre y otros humos irritantes o tóxicos.
Peligros específicos: El azufre fundido puede provocar quemaduras graves y obstruir drenajes al solidificarse.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita nariz, garganta y vías respiratorias; los humos de combustión pueden causar tos, broncoespasmo y dificultad respiratoria.
Contacto ocular: El polvo y las partículas causan irritación mecánica; el producto fundido puede producir lesiones térmicas graves.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación; el material fundido ocasiona quemaduras profundas.
Ingestión: Puede provocar irritación gastrointestinal, náuseas y vómitos.
Efectos retardados: Tras exposición a humos, vigilar la aparición de síntomas respiratorios posteriores.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Combustibilidad: Arde con llama azul, a veces poco visible, y puede fundirse antes de inflamarse.
Explosión de polvo: El polvo suspendido puede explotar si encuentra una fuente de ignición y confinamiento.
Productos de combustión: Principalmente dióxido de azufre; pueden generarse otros productos irritantes según las condiciones.
Fuentes de ignición: Eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y trabajos en caliente.
Riesgo térmico: Los recipientes o depósitos expuestos al fuego pueden calentarse y deformarse.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Preferir agua pulverizada o niebla, espuma compatible o polvo químico seco según el entorno. En incendios de polvo, evitar chorros que lo dispersen.
Táctica: Enfriar depósitos y estructuras desde posición protegida, controlar la propagación y evitar levantar nubes de polvo.
Agua: Aplicarla de forma fina y controlada; el contacto con azufre fundido puede producir salpicaduras violentas y proyección de material.
Atmósfera: Tratar los humos como tóxicos e irritantes; establecer control de acceso y vigilancia continua.
Reencendido: Comprobar puntos calientes y depósitos de polvo antes de declarar extinguido el incendio.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y eliminar fuentes de ignición, especialmente en zonas con polvo acumulado.
Contención: Evitar que el producto alcance desagües, cursos de agua y espacios confinados.
Recogida: Recoger suavemente con herramientas que no produzcan chispas y colocar en recipientes compatibles y cerrados.
Polvo: Evitar barrido en seco, aire comprimido y maniobras que generen nubes; emplear métodos controlados de baja dispersión.
Azufre fundido: No tocar; dejar enfriar cuando sea seguro y contener mediante medios adecuados para altas temperaturas.
Limpieza: Retirar cuidadosamente los residuos y controlar la acumulación de polvo en superficies y estructuras.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendio, humos, atmósferas desconocidas o posible presencia de dióxido de azufre; filtro adecuado solo tras evaluación atmosférica.
Protección ocular: Gafas estancas contra polvo y pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o material fundido.
Protección cutánea: Guantes y ropa de protección química; para producto caliente, prendas y guantes específicos contra calor y salpicaduras.
Protección corporal: Calzado de seguridad antiestático y ropa que limite la acumulación de polvo.
Higiene: Retirar la ropa contaminada, lavarse después de la intervención y evitar comer, beber o fumar en la zona.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia si persisten tos, irritación o dificultad respiratoria.
Contacto ocular: Irrigar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Contacto cutáneo: Retirar partículas y ropa contaminada; lavar con agua. En contacto con producto fundido, enfriar con agua y no despegar material adherido.
Quemaduras: Cubrir de forma estéril y obtener atención médica urgente; no aplicar pomadas ni romper ampollas.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar valoración médica, especialmente si aparecen síntomas.
Humos: Ante exposición a productos de combustión, trasladar a zona segura y requerir evaluación médica inmediata.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar la formación y acumulación de polvo; utilizar equipos cerrados o extracción localizada cuando proceda.
Electricidad estática: Conectar a tierra los equipos y controlar las fuentes de ignición.
Trabajos en caliente: Requerir autorización, limpieza previa y comprobación de atmósfera y depósitos de polvo.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de calor, chispas, llamas y radiación solar intensa.
Compatibilidad: Separar de oxidantes fuertes, halógenos y sustancias reactivas incompatibles.
Recipientes: Mantener cerrados, identificados, secos y protegidos frente a daños y contaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, si se protege de calor, ignición y contaminación.
Calentamiento: Puede fundirse y, a temperaturas superiores, inflamarse; evitar el calentamiento localizado.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, halógenos y agentes que favorezcan reacciones violentas o combustión.
Reacciones peligrosas: El polvo finamente dividido puede reaccionar rápidamente al inflamarse; el material fundido puede salpicar al contacto con agua.
Descomposición: El incendio o el calentamiento intenso generan humos de dióxido de azufre y otros productos irritantes.
Condiciones a evitar: Polvo en suspensión, confinamiento, chispas, llamas, superficies calientes y acumulaciones no controladas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo o humos y contacto ocular o cutáneo.
Irritación: El polvo irrita las mucosas y la piel; los humos de combustión son considerablemente más irritantes.
Toxicidad sistémica: La gravedad depende de la concentración, duración y forma física de la exposición.
Quemaduras: El azufre fundido causa lesiones térmicas graves por contacto directo.
Síntomas de alarma: Tos intensa, sibilancias, opresión torácica, dificultad respiratoria, dolor ocular o quemaduras extensas requieren atención urgente.
Valoración: Considerar observación médica tras exposición relevante a humos, incluso si la mejoría inicial es rápida.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Movilidad: El producto sólido puede desplazarse con el agua de escorrentía o por arrastre de polvo.
Agua: Evitar vertidos; el azufre y sus productos de transformación pueden alterar las condiciones locales del medio.
Suelo: Retirar el material derramado para prevenir acumulación y transformación ambiental no controlada.
Persistencia: La transformación depende de humedad, oxígeno, microorganismos y características del medio.
Prevención: Contener aguas de extinción y gestionar los residuos conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: Situarse a barlovento y evitar zonas bajas o confinadas donde puedan acumularse humos.
Atmósfera: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección integral frente a humos y calor.
Táctica de agua: Emplear niebla o pulverización para enfriamiento y control; evitar chorros directos sobre polvo o azufre fundido.
Control del polvo: No usar ventilación o chorros que dispersen depósitos; evaluar riesgo de explosión secundaria.
Exposición: Medir la atmósfera cuando sea posible, con especial atención a dióxido de azufre y oxígeno.
Después del incendio: Vigilar reignición, puntos calientes y depósitos ocultos; ventilar de forma controlada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: AZUFRE
Número UN: 1350
Clase ADR/RID: 4.1
Código de clasificación: F3
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.1
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Verificar el estado físico, la presencia de polvo, el calentamiento y la posible contaminación con oxidantes.
Prioridad operativa: Proteger a las personas, eliminar ignición, controlar polvo y evitar contacto con material fundido.
Comunicación: Informar al mando sobre humos irritantes, riesgo de explosión de polvo y posibles quemaduras térmicas.
Residuos: Tratar el material recogido y las aguas contaminadas como residuos potencialmente peligrosos hasta su caracterización.
Criterio médico: Mantener vigilancia ante síntomas respiratorios tras exposición a humo o producto caliente.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20