FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: TRISULFURO DE FÓSFORO, que no contenga fósforo blanco o amarillo
Número UN: 1343
Sinónimos: Trisulfuro de fósforo; sesquisulfuro de fósforo; P₄S₃; phosphorus sesquisulfide
Número CAS: 1314-85-8
Número CE (EINECS): 215-242-0
Uso recomendado: Fabricación de cerillas de seguridad, productos pirotécnicos y formulaciones químicas industriales, únicamente en procesos controlados y conforme a la ficha de datos de seguridad.
Restricciones de uso: Evitar toda exposición a humedad, calor, chispas, llamas y agentes oxidantes. No utilizar en presencia de fósforo blanco o amarillo ni fuera de instalaciones con control de polvo y atmósfera.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Estado físico: Sólido combustible, habitualmente granular o pulverulento.
Inflamabilidad: Puede inflamarse por calor, llama, chispas o fricción; el polvo disperso puede favorecer una combustión rápida.
Riesgo térmico: El calentamiento puede producir vapores y humos irritantes o tóxicos de fósforo y azufre.
Reactividad con agua: La humedad o el contacto con agua pueden provocar descomposición progresiva y liberar sulfuro de hidrógeno y fosfina, gases tóxicos e inflamables.
Peligro principal: Combustible sólido con riesgo de reignición y de atmósfera peligrosa en espacios confinados.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los humos irritan intensamente las vías respiratorias; la descomposición puede generar sulfuro de hidrógeno y fosfina, con toxicidad sistémica grave.
Contacto ocular: Puede causar irritación mecánica y química, especialmente en forma de polvo o humo.
Contacto cutáneo: Puede producir irritación y contaminación persistente de la piel y la ropa.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal y efectos sistémicos; tratar como exposición potencialmente grave.
Atmósfera confinada: El olor no es un indicador fiable de seguridad; la fatiga olfativa puede ocultar concentraciones peligrosas de sulfuro de hidrógeno.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento: Arde como sólido combustible y puede formar brasas o focos internos difíciles de detectar.
Explosión: El polvo suspendido puede presentar riesgo de deflagración si existe una fuente de ignición y confinamiento.
Productos de combustión: Pueden formarse óxidos de fósforo, dióxido de azufre y otros humos irritantes o tóxicos.
Riesgo secundario: El agua o la humedad sobre producto caliente o derramado pueden favorecer la generación de gases inflamables y tóxicos.
Vigilancia: Controlar focos ocultos, polvo depositado y reignición tras la extinción.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Preferir polvo químico seco, arena seca u otros agentes apropiados para sólidos combustibles; usar dióxido de carbono en fuegos pequeños cuando sea operacionalmente seguro.
Agua: Evitar chorros directos sobre el producto. Puede emplearse niebla o pulverización fina desde distancia protegida para refrigerar exposiciones, valorando la posible generación de gases.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición y combatir desde posición protegida, a barlovento y con acceso de retirada.
Incendio desarrollado: Enfriar envases expuestos sin dispersar el producto; considerar retirada y dejar arder únicamente bajo control si el ataque directo incrementa la exposición.
Atmósfera: Medir oxígeno, sulfuro de hidrógeno y fosfina cuando sea posible; usar equipos autónomos en toda intervención con humo o sospecha de descomposición.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso a personal no protegido y eliminar llamas, chispas, motores y superficies calientes.
Contención: Mantener el producto seco y evitar que alcance desagües, cursos de agua o zonas húmedas.
Recogida: Recoger suavemente con herramientas limpias, no generadoras de chispas, evitando barrer enérgicamente o levantar polvo.
Material absorbente: Utilizar material seco e inerte compatible; no humedecer el derrame para suprimir polvo sin evaluación de la posible generación de gases.
Eliminación: Introducir el residuo en recipientes secos, cerrados y correctamente identificados, evitando compactación, fricción y calentamiento.
Emergencia: Si hay humo, olor irritante, calentamiento o contacto con agua, retirarse y tratar el área como posible liberación de gases tóxicos e inflamables.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendio, descomposición, concentración desconocida o posible presencia de fosfina o sulfuro de hidrógeno.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial durante la manipulación de sólidos, polvo o residuos.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos y ropa de protección cerrada, seca y compatible con la operación.
Protección frente a incendios: Traje estructural de bombero para el ataque al fuego, junto con protección respiratoria autónoma.
Control de polvo: Evitar prendas y herramientas que acumulen carga electrostática; utilizar ventilación y equipos adecuados para atmósferas potencialmente inflamables.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal entrenado.
Contacto ocular: Lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando las lentes si resulta fácil; evaluación médica.
Contacto cutáneo: Retirar ropa contaminada y lavar la piel con abundante agua y jabón. No reutilizar la ropa sin descontaminarla.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica urgente.
Síntomas graves: Tos, dificultad respiratoria, cefalea, mareo, náuseas, confusión o colapso requieren asistencia inmediata y observación por posible toxicidad retardada.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada, evitando polvo, fricción, golpes, chispas y calentamiento.
Humedad: Mantener el producto y los equipos completamente secos; evitar lavado con agua de residuos no controlados.
Almacenamiento: Conservar en envases herméticos, secos, íntegros, bien ventilados y protegidos de calor y radiación solar.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos, bases fuertes, agua, humedad y materiales incompatibles.
Prevención de ignición: Controlar electricidad estática y utilizar equipos eléctricos adecuados para zonas con polvo combustible.
Inspección: Vigilar envases deteriorados, aumento de temperatura, emisión de humo o cambios anómalos del material.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable si se mantiene seco, frío y aislado de fuentes de ignición.
Descomposición: El calor, el fuego y la humedad pueden generar humos de fósforo y azufre, sulfuro de hidrógeno y fosfina.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes, ácidos, bases fuertes, agua y materiales que puedan aportar humedad o iniciar una reacción.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, fricción, impacto, confinamiento de polvo y acumulación de residuos.
Reacciones peligrosas: La descomposición puede ser exotérmica y producir una atmósfera tóxica e inflamable, con posibilidad de reignición.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, humo o gases de descomposición; también contacto ocular, cutáneo e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación respiratoria, ocular y cutánea; la fosfina y el sulfuro de hidrógeno pueden causar toxicidad neurológica, respiratoria y cardiovascular grave.
Efectos retardados: El deterioro pulmonar puede evolucionar después de una exposición intensa a humos o gases.
Evaluación médica: Toda exposición relevante a humo, fosfina o sulfuro de hidrógeno requiere valoración médica y vigilancia clínica.
Precaución: No confiar en el olor para descartar peligro ni entrar en áreas contaminadas sin medición y protección respiratoria adecuada.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Evitar la liberación al suelo, alcantarillado y aguas superficiales.
Transformación: La humedad puede favorecer la descomposición y la formación de especies de fósforo y azufre potencialmente tóxicas.
Contención: Proteger drenajes y cursos de agua con métodos secos y barreras físicas compatibles.
Gestión: Recoger los residuos como residuo químico peligroso, evitando mezclas con agua o productos incompatibles.
Notificación: Comunicar cualquier contaminación ambiental a la autoridad competente conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia del producto, evaluar calor, humo, polvo, humedad y posible generación de gases tóxicos.
Aproximación: Situarse a barlovento, mantener distancia y establecer zona caliente, templada y fría.
Protección: Utilizar equipo autónomo de presión positiva y protección completa; no entrar basándose únicamente en la ausencia de olor.
Táctica: Priorizar aislamiento, refrigeración de exposiciones y control de fuentes de ignición, evitando chorros directos de agua sobre el producto.
Monitorización: Medir atmósfera durante y después de la intervención, especialmente sulfuro de hidrógeno, fosfina, oxígeno y condiciones de inflamabilidad.
Postincendio: Revisar puntos calientes y residuos, mantenerlos secos y prevenir reignición o liberación posterior de gases.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: TRISULFURO DE FÓSFORO, que no contenga fósforo blanco o amarillo
Número UN: 1343
Clase ADR/RID: 4.1
Código de clasificación: F3
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Transporte: Mantener los bultos secos, protegidos de golpes, calor, chispas y contaminación cruzada.
Derrame en carretera: Aislar la zona, detener el tráfico si procede y solicitar apoyo especializado; no emplear agua directamente sobre el producto.
Información crítica: La ausencia de fósforo blanco o amarillo corresponde a esta variante y no elimina los riesgos propios del trisulfuro de fósforo.
Residuos: No mezclar residuos con agua, oxidantes, ácidos ni otros productos sin evaluación de compatibilidad.
Criterio operativo: Ante calentamiento, humo o sospecha de gases, ampliar el aislamiento y aplicar procedimientos de incidente químico con medición atmosférica.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20