[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Dato de intervención: KEMLER 40 ONU 1338
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Fósforo amorfo
Número UN: 1338
Sinónimos: Fósforo rojo; fósforo amorfo estabilizado
Número CAS: 7723-14-0
Número CE (EINECS): 231-768-7
Código Hazchem: 1Z
Uso recomendado: Fabricación de cerillas de seguridad, composiciones pirotécnicas, industria química, retardantes de llama y usos
industriales controlados.
Restricciones de uso: Evitar uso fuera de instalaciones autorizadas; no someter a fricción, choque, calentamiento intenso ni mezclar con
oxidantes, cloratos, nitratos u otros reactivos incompatibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido inflamable.
Riesgos principales: Puede inflamarse por calentamiento intenso; el polvo fino puede arder con rapidez; al arder genera humos tóxicos e
irritantes de óxidos de fósforo que con la humedad forman ácidos corrosivos.
Estado físico y aspecto: Sólido rojo oscuro a violáceo, pulverulento o en gránulos.
Olor: Débil o prácticamente inodoro; olor acre en descomposición o combustión.
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente; el peligro principal procede de polvo, humos térmicos y productos de combustión.
Comportamiento general: Más estable que el fósforo blanco, pero combustible; puede reactivarse peligrosamente si está contaminado o si se
calienta en espacios poco ventilados.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto con piel y ojos, ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación ocular, cutánea y respiratoria; tos, disnea, lagrimeo, dolor faríngeo; por ingestión puede causar irritación
digestiva, vómitos y alteraciones metabólicas.
Efectos retardados: La inhalación de humos de combustión puede desencadenar inflamación respiratoria diferida; exposiciones repetidas pueden
afectar hígado, riñón y metabolismo fosfocálcico según intensidad, pureza del producto y presencia de impurezas reactivas.
Poblaciones sensibles: Personas con patología respiratoria previa, lesiones cutáneas o exposición ocupacional repetida.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Combustible; puede encenderse por llama, calor intenso o contaminación con oxidantes.
Punto de inflamación: No aplicable de forma clásica a sólido; ignición posible por calentamiento relativamente moderado según granulometría y
pureza.
Temperatura de autoignición: Habitualmente en torno a 260-300 grados C; puede variar por tamaño de partícula, impurezas y confinamiento.
Punto de ebullición: Sublima o pasa a formas reactivas a alta temperatura; dato operativo poco útil en intervención.
Límites de explosividad: No definidos como vapor; el polvo disperso puede favorecer combustión rápida y deflagración en condiciones de
dispersión y confinamiento.
Presión de vapor: Muy baja a temperatura ambiente.
Densidad: Aproximadamente 2,2-2,3.
Solubilidad en agua: Insoluble.
Riesgo de explosión: Bajo como masa compacta; aumenta si existe polvo fino, mezcla con oxidantes, confinamiento o contaminación química.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de fósforo; en presencia de humedad, formación de ácidos fosfóricos irritantes y corrosivos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Arena seca, tierra seca, polvo seco para metales o agentes sólidos inertes que sofocan y separan del aire.
Medios no adecuados: Chorro de agua a presión, espuma convencional si dispersa el producto, CO2 como único agente en incendio desarrollado de
masa sólida caliente, y cualquier técnica que proyecte o disperse polvo.
Estrategia:
Aislar zona, intervenir a favor del viento, enfriar exposiciones no implicadas y sofocar con aportación suave de agente seco.
Peligros específicos:
Humos muy irritantes; posible reignición en puntos calientes; contaminación del agua de extinción con compuestos ácidos.
Procedimiento útil:
Remover sólo cuando esté frío y bajo control; vigilar rescoldos prolongadamente con cámara térmica si está disponible.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inmediato: Eliminar fuentes de ignición, evitar formación de polvo y prevenir contacto con oxidantes o humedad contaminada.
Intervención:
Aislar el área, ventilar si es interior, recoger cuidadosamente con herramientas no ferrosas y antichispa, y depositar en recipiente limpio,
seco y compatible.
Precauciones:
No barrer enérgicamente ni usar aire comprimido; humedecer sólo si el plan específico del producto y las condiciones lo permiten, ya que la
prioridad es no dispersar ni favorecer reacciones secundarias.
Control ambiental:
Impedir entrada en alcantarillas, cursos de agua o zonas con materias oxidantes, ácidas o calientes.
Gestión del residuo:
Mantener segregado, identificado y bajo custodia hasta eliminación por gestor autorizado de residuos peligrosos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, humos, espacios confinados o si existe polvo significativo.
Protección ocular y facial: Pantalla facial y gafas estancas.
Protección cutánea: Traje de intervención con protección química complementaria cuando exista contaminación significativa; guantes resistentes a
agentes químicos; botas de seguridad.
Protección especial: Ropa antiestática y herramientas antichispa en trasiego o recogida.
Nivel operativo recomendado: En fuego o descomposición, protección máxima respiratoria y control estricto de contaminación secundaria.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, vigilar dificultad respiratoria y administrar oxígeno por personal
entrenado si es preciso. Evaluación médica aunque los síntomas iniciales parezcan leves.
Contacto con ojos: Lavar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, retirando lentes si es posible sin trauma. Valoración
médica preferente.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua y jabón. Si hay irritación persistente, quemadura térmica o contaminación extensa,
atención médica.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, mantener en observación y traslado sanitario urgente con información del producto.
Información clínica útil: Vigilar irritación respiratoria, alteraciones gastrointestinales y posible afectación hepatorrenal en exposiciones
relevantes.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar polvo, fricción, choque, calor y contaminación cruzada. Trabajar con buena ventilación y procedimientos de limpieza en
seco controlados.
Almacenamiento: Mantener en envases cerrados, secos, protegidos del calor, de la radiación solar y separados de oxidantes, halógenos,
peróxidos y bases u oxidantes fuertes.
Condiciones recomendadas: Lugar fresco, seco, ventilado y con control de fuentes de ignición.
Segregación: No almacenar junto a cloratos, nitratos, permanganatos, percloratos, azufre reactivo en mezclas sensibles ni metales oxidantes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y temperatura moderada.
Situaciones a evitar: Calor intenso, llama, chispas, fricción, molienda, polvo fino suspendido, confinamiento caliente y contaminación.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, halógenos, cloratos, nitratos, percloratos, permanganatos, peróxidos y mezclas pirotécnicamente
sensibles.
Reactividad peligrosa: Puede arder vigorosamente o reaccionar con fuerte liberación de calor si se mezcla con oxidantes.
Descomposición peligrosa: Formación de óxidos de fósforo irritantes y corrosivos en presencia de humedad.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Perfil toxicológico útil: Menos tóxico y mucho menos volátil que el fósforo blanco, pero no inocuo; polvo y humos producen irritación
respiratoria y ocular significativa.
Exposición repetida: Puede asociarse a efectos sistémicos sobre hígado, riñón y tejido óseo en contextos ocupacionales prolongados o con
impurezas reactivas.
Dato operativo: En incendio, la toxicidad relevante suele proceder de los humos de combustión más que del sólido frío intacto.
Observación sanitaria: Todo expuesto a humo denso debe permanecer en vigilancia por posible empeoramiento respiratorio diferido.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sólido poco soluble; puede persistir localmente en suelos o sedimentos si no se retira.
Impacto principal: La combustión o degradación puede acidificar el medio por formación de compuestos fosforados ácidos; posible daño a fauna
acuática por alteración química local.
Medida útil: Recoger producto y aguas contaminadas; evitar arrastre a red de saneamiento o cauces.
Prioridad ambiental: Confinar residuos y descontaminar superficies sin generar dispersión de polvo.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Enfoque inicial: Confirmar identificación por panel naranja y documentación de transporte. Establecer zona caliente, templada y fría.
Aislamiento recomendado: Aumentar distancias si hay fuego, humo denso o almacenamiento masivo; mantener al público y personal no esencial
fuera del sector de humos.
Táctica: Ataque defensivo si hay gran carga de fuego o mezcla con otros reactivos; ofensivo sólo con control de agente extintor seco,
ventilación y rutas de retirada claras.
Aspectos críticos: Reignición, contaminación por humos ácidos, riesgo de dispersión mecánica del sólido y reacción violenta con oxidantes.
Descontaminación: Básica o ampliada según nivel de exposición; retirar polvo adherido en seco controlado antes de lavado cuando proceda.
Mando y seguridad: Designar control atmosférico, vigilancia de rescoldos y trazabilidad del personal expuesto.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: FÓSFORO AMORFO
Número UN: 1338
Clase ADR/RID: 4.1
Grupo de embalaje: III
Código de clasificación: F3
Kemler: 40
Etiqueta de peligro: Sólido inflamable.
Observación de transporte: Mantener seco, protegido del calor y segregado de oxidantes durante carga, descarga y almacenamiento temporal.
Documentación útil: Verificar carta de porte, instrucciones escritas ADR y compatibilidades de estiba antes de mover el bulto dañado.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto combustible sólido, relativamente estable en comparación con otras formas del fósforo, pero peligroso por incendio,
humos tóxicos y mezcla con oxidantes.
Prioridades de intervención: Identificar, aislar, evitar dispersión de polvo, sofocar con agente seco adecuado, proteger vías respiratorias y
controlar reigniciones.
Criterio prudente: Si existe duda sobre pureza, contaminación o mezcla, tratar el incidente como reactivo más sensible y ampliar márgenes de
seguridad.