Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40   NÚMERO UN: 1321

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre: Carbón, animal o vegetal
Sinónimos: Carbón vegetal; carbón animal; char vegetal; carbón carbonizado; carbón en trozos; carbón en polvo; carbón activado según origen
Número UN: 1321   Número CAS: Mezcla natural o material de composición variable
Número CE (EINECS): Aplicación variable según origen   Código Hazchem: Guía operativa según normativa local
Uso recomendado: Combustible sólido, filtración, reducción, adsorbente, procesos metalúrgicos y usos industriales
Restricciones de uso: Evitar polvo en suspensión, fuentes de ignición, atmósferas con oxidantes, confinamiento sin ventilación y almacenamiento masivo sin control térmico

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido combustible; el polvo fino puede formar nube explosiva con aire; puede arder con brasas internas, autocalentamiento y reignición
Estado y aspecto: Sólido negro, en trozos, granulado o polvo; textura porosa en muchos orígenes
Olor: Débil olor carbonoso; al calentarse puede emitir olor a humo o materia orgánica pirolizada
Riesgo por vapores: Bajo como sólido; el problema operativo son polvo respirable, humo y gases de combustión
Solubilidad en agua: Prácticamente insoluble
Densidad: Variable según tipo, granulometría y porosidad; habitualmente baja en carbón vegetal y más alta en carbón mineralizado
Comportamiento peligroso: Puede calentarse por mala ventilación, almacenamiento a granel, contaminación con aceites, impregnación de oxidantes o contacto con superficies calientes

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición aguda: El polvo irrita ojos, piel y vías respiratorias; en incendio genera monóxido de carbono, dióxido de carbono y partículas irritantes
Inhalación: Tos, irritación respiratoria, disnea; en humo de combustión riesgo de intoxicación por CO y empeoramiento rápido en espacios confinados
Contacto ocular: Irritación mecánica importante por partículas; posible abrasión corneal si hay polvo fino
Contacto cutáneo: Irritación leve o abrasiva; posible quemadura térmica si el material está caliente o con brasas ocultas
Ingestión: Molestias gastrointestinales; riesgo principal operativo por aspiración de polvo, contaminación asociada o aporte de sustancias adsorbidas
Efecto diferido: Exposición intensa a humo o CO puede causar cefalea, mareo, confusión y deterioro neurológico tras la retirada de la escena

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Material combustible; puede arder con llama débil o brasa persistente, con propagación lenta pero muy difícil de apagar en masa
Riesgo de explosión: Alto si existe nube de polvo fino en recinto, tolva, silo, cinta transportadora o zona de carga; la ignición puede producir deflagración
Medios de ignición: Chispas mecánicas, fricción, superficies calientes, brasas internas, electricidad estática, trabajos en caliente y motores no protegidos
Riesgo real en acopios: Puede existir combustión oculta en el interior del montón o del contenedor, con reactivación al mover o airear el material
Punto de inflamación: No aplica como líquido; el peligro depende de granulometría, humedad, ventilación y contaminación
Temperatura de autoignición: Variable; disminuye en carbón fresco, fino, seco o contaminado con aceites y en grandes masas mal ventiladas
Límites de explosividad: No definidos para sólido compacto; el polvo suspendido puede explotar en concentraciones suficientes
Productos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humo negro, hollín y gases irritantes si contiene impurezas

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada abundante para enfriamiento y abatimiento de polvo; niebla de agua; espuma sólo si hay combustibles líquidos asociados; arena o tierra para pequeños focos superficiales controlados
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre polvo o carbón fino si puede dispersarlo; aire a presión; agentes que levanten partículas; proyección violenta sobre montones inestables
Precauciones concretas: Atacar desde barlovento; cortar fuentes de ignición; evitar entrada de oxígeno a un foco oculto; enfriar recipientes y acopios; retirar capas superficiales con herramienta no chispeante; vigilar puntos calientes con cámara térmica
Intervención táctica: Si hay combustión interna, priorizar aislamiento, enfriamiento prolongado y ventilación controlada; no remover bruscamente grandes masas sin valorar emisión de CO y polvo
Recipientes y silos: Enfriar exteriormente y controlar temperatura interna; si hay sospecha de foco en interior, no abrir de forma abrupta ni introducir aire en exceso; mantener vigilancia prolongada por reignición
Evacuación: Procede si el incendio implica polvo en suspensión, humo denso, riesgo de deflagración o exposición de personal en recintos cerrados

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Eliminar igniciones, prohibir fumar, parar equipos que generen chispas, detener tránsito y vibraciones que levanten polvo, y ventilar sin dispersar el material
Aislamiento: Balizar la zona y ampliar perímetro si hay polvo fino, acumulaciones sobre superficies calientes, derrame en altura o proximidad a fosos, cintas, silos o espacios confinados
Control del derrame: Recoger en seco con aspiración industrial antideflagrante o con pala manual y útiles no chispeantes; evitar barrido en seco con aire o escoba que forme nube combustible
Control de vapores y polvo: Humedecer ligeramente para fijar finos si es necesario, evitando arrastres a desagües; no generar lodos si el material puede contaminar cauces o dificultar recuperación
Medida operativa clave: Si el carbón está caliente o humea, separar el material frío del caliente, extender en capa fina para disipar calor y vigilar temperatura antes de embolsar
Protección de drenajes: Sellar sumideros y evitar entrada a alcantarillado; el polvo cargado puede obstruir conducciones y transportar contaminantes adsorbidos
Recuperación: Depositar en recipientes cerrables y etiquetados; mantener alejados de oxidantes y verificar ausencia de focos ocultos antes del transporte interno
En derrame masivo: Priorizar control perimetral, no entrar en montones inestables y solicitar medios mecánicos compatibles con atmósfera de polvo combustible

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en incendio, humo, espacio confinado o concentración apreciable de polvo; equipo filtrante de partículas sólo en entorno seguro, bien ventilado y sin déficit de oxígeno
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial frente a polvo, proyecciones y partículas calientes
Protección cutánea: Guantes de intervención o de trabajo resistente, casco, ropa de intervención o mono de protección frente a suciedad, abrasión y calor moderado
Protección complementaria: Calzado de seguridad antiestático; equipo y alumbrado con protección adecuada si existe atmósfera de polvo combustible
Autoprotección táctica: Línea de seguridad, control de atmósfera, comunicación continua y vigilancia de fatiga por intervención prolongada en humo o calor residual
Higiene operativa: Descontaminar ropa y piel expuesta; no comer ni fumar; retirar ropa impregnada de humo o polvo al finalizar

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al aire fresco, aflojar ropa y mantener en reposo; administrar oxígeno según protocolo si procede; si hubo combustión o espacio cerrado, sospechar CO y vigilar conciencia y saturación
Ojos: Lavar con agua abundante varios minutos, separando párpados y retirando partículas; evitar frotar; valoración médica si persiste dolor, lagrimeo o visión borrosa
Piel: Sacudir o lavar con agua y jabón; retirar ropa contaminada; si el material estaba caliente, enfriar con agua y tratar como posible quemadura térmica
Ingestión: Enjuagar boca, dar agua en pequeñas cantidades si está consciente; no provocar vómito; asistencia médica si la ingesta fue relevante o si el producto estaba contaminado
Asistencia toxicológica: Centro de Toxicología de España +34 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Minimizar generación de polvo; conexión a tierra de equipos; evitar golpes, fricción y trabajos en caliente próximos; no cargar ni descargar sobre focos calientes
Almacenamiento: Lugar seco, ventilado y separado de oxidantes; controlar temperatura del acopio y evitar grandes masas sin inspección térmica
Buenas prácticas: Rotación de existencias, vigilancia de calentamiento espontáneo, limpieza frecuente de depósitos de polvo y control de brasas en material recién producido
Restricción clave: No almacenar junto a nitratos, cloratos, peróxidos, hipocloritos, permanganatos ni oxígeno enriquecido

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales si está seco y sin contaminación reactiva; el riesgo aumenta con finura, calor y confinamiento
Condiciones a evitar: Polvo en suspensión, calor, confinamiento con mala disipación térmica, acumulación en silos, chispas, electricidad estática, humedad con fermentación y contacto con productos oxidantes
Incompatibilidades: Agentes oxidantes fuertes, nitratos, cloratos, peróxidos, permanganatos, ácido nítrico concentrado, hipocloritos y sustancias que aceleren combustión
Reactividad: Baja como sólido compacto; aumenta mucho en polvo fino, carbón activado, material muy seco o recién producido con calor residual
Descomposición peligrosa: CO, CO2, humo negro y gases irritantes; en combustión incompleta, alto riesgo por monóxido de carbono
Observación operativa: El material puede conservar calor interno durante horas o días; moverlo puede reavivar el foco por entrada de aire

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Datos útiles: La toxicidad intrínseca del carbón sólido suele ser limitada; el riesgo relevante en siniestro es irritación por polvo, inhalación de humo y exposición a contaminantes adsorbidos
Efectos respiratorios: Exposición intensa a polvo puede agravar asma o patología pulmonar previa; el humo de combustión puede producir hipoxia y cefalea
Efectos diferidos: La exposición repetida a polvo puede causar irritación crónica; valorar contaminantes del origen si es carbón industrial o activado
Prioridad sanitaria: Descartar intoxicación por CO en incendios, silos, bodegas, tolvas y espacios mal ventilados
Seguimiento: Si hay alteración neurológica, cefalea persistente, vómitos o disnea, derivar a valoración médica inmediata

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sólido poco móvil; ensucia cursos de agua y puede afectar por carga de sólidos en suspensión
Persistencia: Material carbonoso persistente físicamente; impacto químico variable según impurezas o adsorbidos
Medida útil: Evitar arrastre a alcantarillado, cauces y drenajes; contener aguas de extinción cargadas de finos y cenizas
Observación: Si procede de proceso industrial, considerar metales, compuestos orgánicos o adsorbentes retenidos en el residuo

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Determinar si el peligro dominante es combustión interna, nube de polvo, atmósfera tóxica por CO o exposición de masas calientes
Prioridades: 1) Aislar igniciones  2) Controlar polvo  3) Enfriar y remover con prudencia  4) Vigilar reignición  5) Medir atmósfera en recintos
En interiores:
  Entrar con ERA; ventilar de forma controlada y sin dispersar polvo; medir oxígeno, CO y, si procede, partículas en suspensión
En silos, tolvas y acopios:
  Riesgo de huecos, colapso, combustión oculta y atmósfera deficiente; no introducir personal sobre material inestable sin control estructural, línea de vida y evaluación térmica
En carga a granel:
  Reducir vibraciones, golpes y descarga brusca; el movimiento del material puede aportar oxígeno y reavivar focos ocultos
Tras extinción:
  Mantener vigilancia térmica prolongada, especialmente en montones, contenedores, tolvas y puntos donde pueda quedar brasa aislada
Medida de mando útil:
  Si hay humo denso, olor a combustión o calor residual, considerar ampliación del perímetro y relevo de dotaciones por exposición prolongada a CO y polvo
Aislamiento orientativo:
  Ampliar distancias cuando exista nube de polvo, humo negro o almacenamiento masivo; cortar accesos innecesarios y proteger a la población si el humo puede afectar zonas cercanas

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU / ADR: UN 1321, carbón animal o vegetal, Clase 4.2
Kemler: 40
Denominación de transporte: CARBÓN, ANIMAL O VEGETAL
Peligro en transporte: Sólido susceptible de autocalentamiento y combustión; en manipulación a granel puede generar polvo combustible y foco interno por compactación
Etiquetado de transporte: Clase 4.2; la presentación en polvo, carbón activado o material recién producido aumenta el interés operativo por calentamiento y fuego latente
Documentación útil: Carta de porte, ficha de seguridad, tipo de carbón, granulometría, humedad, temperatura de carga y presencia de contaminantes o aditivos
Interés reglamentario: Diferenciar carbón en trozos de carbón pulverizado o activado; la respuesta operativa cambia de forma relevante en presencia de polvo fino o producto caliente
Observación ADR: La compatibilidad de carga y el control de temperatura son decisivos en bultos, contenedores y graneles cerrados

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto combustible con peligro real por polvo explosivo, autocalentamiento y reignición. La ausencia de llama visible no excluye foco interno.
Criterio de seguridad: Humedecer, enfriar, remover con prudencia y controlar atmósfera; evitar dispersar polvo; extremar precaución en recintos cerrados y acopios.
Nota final: La peligrosidad concreta aumenta si el material está muy seco, finamente dividido, recién producido o contaminado con oxidantes, aceites u otros combustibles.