[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
Kemler: 663 Nº UN: 1259
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Níquel carbonilo
Sinónimos: Tetracarbonilo de níquel; níquel tetracarbonilo; nickel carbonyl
Número UN: 1259
Número CAS: 13463-39-3
Número CE (EINECS): 236-669-2
Código Hazchem: 2WE
Uso recomendado: Intermedio químico y metalúrgico; obtención y purificación de níquel; procesos industriales cerrados.
Restricciones de uso:
Sustancia de uso exclusivamente industrial, extremadamente tóxica e inflamable.
Debe manipularse sólo por personal especializado, en instalaciones estancas y con control atmosférico continuo.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:
Líquido muy volátil, muy tóxico por inhalación, absorción cutánea e ingestión.
Vapores más pesados que el aire; pueden desplazarse a ras de suelo e inflamarse a distancia.
Puede formar mezclas explosivas con el aire.
La exposición puede causar intoxicación grave con fase inicial poco llamativa y agravamiento retardado.
Al arder o descomponerse libera monóxido de carbono y compuestos de níquel muy tóxicos.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillo pálido, móvil y muy volátil.
Olor: Similar a moho o rancio; el olor no es criterio seguro de detección.
Riesgo por vapores:
Muy elevado. Los vapores pueden acumularse en fosos, alcantarillas, galerías y recintos mal ventilados.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación, piel, ojos, ingestión.
Efectos agudos:
Cefalea, mareo, náuseas, debilidad, irritación respiratoria, opresión torácica, tos y disnea.
Puede aparecer neumonitis química y edema pulmonar horas después de la exposición.
Efectos sistémicos:
Toxicidad pulmonar intensa, afectación neurológica y daño hepático y renal en exposiciones relevantes.
Efectos crónicos:
Sensibilización y efectos graves propios de compuestos de níquel; consideración cancerígena en exposiciones ocupacionales.
Contacto ocular: Irritación intensa y riesgo de lesión química.
Contacto cutáneo:
Absorción significativa a través de la piel; posible irritación con intoxicación sistémica.
Ingestión:
Muy peligrosa; puede producir toxicidad sistémica grave y aspiración secundaria.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad:
Sustancia muy inflamable; los vapores forman mezclas inflamables y explosivas con el aire.
Punto de ebullición: Aproximadamente 43 °C
Punto de inflamación: Muy bajo, en torno a valores negativos; riesgo de ignición a temperatura ambiente.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 60 °C
Límites de explosividad:
Amplio rango inflamable en aire; puede explotar en atmósferas confinadas o semiconfinadas.
Presión de vapor:
Alta a temperatura ambiente; favorece atmósferas tóxicas e inflamables de rápida formación.
Riesgo de explosión:
Elevado por ignición de vapores; posible retroceso de llama.
Los recipientes calentados pueden sobrepresionarse y romper.
Productos peligrosos de descomposición:
Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos metálicos y compuestos tóxicos de níquel.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados:
Espuma resistente a alcoholes, polvo químico seco, dióxido de carbono.
Agua pulverizada sólo para enfriar recipientes expuestos y abatir vapores de forma controlada.
Medios no adecuados:
Chorro compacto de agua sobre el producto; puede dispersar el líquido y aumentar la zona contaminada.
Táctica:
Atacar a distancia máxima segura, desde posición protegida y barlovento.
Aislar el área, eliminar fuentes de ignición y cortar la fuga si ello puede hacerse sin exposición.
En incendio de recipientes, enfriar de forma continua con agua pulverizada.
Consideración crítica:
Incluso tras extinguir la llama puede persistir nube tóxica letal; priorizar control atmosférico y descontaminación del entorno.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales:
Evacuar, aislar y trabajar exclusivamente a barlovento.
Suprimir fuentes de ignición, cortar motores, electricidad no antideflagrante y tráfico innecesario.
Intervención:
Usar únicamente equipos antichispa y material eléctricamente protegido.
Detener la fuga si es posible sin riesgo.
Confinar con material inerte no combustible.
Derrame pequeño:
Absorber con tierra seca, vermiculita o absorbente mineral compatible y recoger en recipiente hermético para gestión especializada.
Derrame importante:
Formar diques, impedir entrada a desagües, sótanos y alcantarillas.
Considerar espuma para reducir emisión de vapores si el producto y la táctica operativa lo permiten.
Precaución especial:
La prioridad es evitar exposición inhalatoria; una fuga sin llama puede ser más peligrosa que un incendio visible.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs:
Equipo de respiración autónoma de presión positiva.
Traje de protección química de alta estanqueidad frente a vapores en zona caliente.
Guantes resistentes a productos químicos, botas químicas y protección ocular integral.
Protección operativa:
Nivel de protección máximo en aproximación inicial.
Control con detectores adecuados y permanencia mínima imprescindible.
Descontaminación:
Establecer corredor de descontaminación técnica para personal, herramientas y víctimas antes de salir de zona caliente.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación:
Retirar inmediatamente al afectado a aire limpio sin poner en riesgo al rescatador.
Oxígeno por personal entrenado si está indicado.
Vigilancia médica urgente aunque los síntomas parezcan leves; posible empeoramiento retardado durante horas.
Contacto con la piel:
Retirar ropa y calzado contaminados.
Lavar con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos.
Observación médica por riesgo de absorción sistémica.
Contacto con los ojos:
Irrigar con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos.
Valoración oftalmológica urgente.
Ingestión:
Enjuagar la boca si la persona está consciente.
No provocar el vómito.
Traslado urgente medicalizado.
Información médica:
Toxicidad pulmonar grave y potencialmente retardada.
Requiere observación hospitalaria y monitorización respiratoria.
Centro de Toxicología de España:
Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:
Trabajar en sistemas cerrados, con ventilación por extracción localizada y monitorización atmosférica.
Evitar toda inhalación y contacto directo.
Conectar a tierra y enlazar equipos; usar instalaciones antideflagrantes.
Almacenamiento:
En recipientes homologados, herméticos, refrigerados si el proceso lo requiere y protegidos del calor.
Guardar en lugar fresco, muy ventilado, bajo llave y segregado de oxidantes y fuentes de ignición.
Restricción práctica:
No manipular en espacios confinados sin procedimiento de entrada, medición atmosférica y rescate preparado.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
Relativamente estable en recipientes adecuados y en ausencia de calor, aireación excesiva y contaminantes reactivos.
Muy peligrosa por volatilidad y facilidad de ignición.
Incompatibilidades:
Oxidantes fuertes, agentes halogenantes, calor, llamas, superficies calientes y condiciones que favorezcan descomposición.
Reactividad:
Puede descomponerse por calentamiento liberando gases tóxicos.
La exposición al aire y a temperaturas elevadas incrementa el riesgo de ignición y descomposición.
Polimerización peligrosa: No se espera.
Descomposición:
Monóxido de carbono y especies tóxicas de níquel.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención:
Sustancia extremadamente tóxica, especialmente por inhalación.
Exposiciones relativamente bajas pueden producir cuadro grave.
Patrón clínico:
Fase inicial con síntomas inespecíficos, seguida de deterioro respiratorio y sistémico diferido.
Órganos diana:
Pulmón, sistema nervioso, hígado y riñón.
Consideración crónica:
Los compuestos de níquel se asocian a sensibilización y riesgo cancerígeno ocupacional.
Interpretación operativa:
Toda exposición relevante debe considerarse potencialmente grave aunque el afectado camine y hable con normalidad.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Riesgo ambiental:
Peligroso para el medio acuático y para organismos del entorno por toxicidad del níquel y del producto original.
Comportamiento:
Muy volátil; parte importante puede pasar a la atmósfera, pero los derrames también contaminan suelos y aguas.
Medidas:
Evitar cualquier vertido a red de saneamiento, cauces o terreno permeable.
Recoger producto y absorbentes como residuo peligroso.
Prioridad:
Proteger alcantarillado y puntos bajos donde puedan acumularse vapores tóxicos e inflamables.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación:
Siempre desde barlovento y, si es posible, desde cota superior.
Zonificación:
Establecer zona caliente amplia por toxicidad extrema y peligro de vapores rasantes.
Decisión táctica:
Si no hay víctimas rescatables inmediatas y la fuga no puede controlarse con seguridad, priorizar aislamiento, control de accesos y apoyo a especialista HazMat.
Medición:
Emplear detección de gases inflamables y monóxido de carbono; complementar con valoración específica del contaminante cuando se disponga.
Rescate:
Sólo con ERA y protección química adecuada, línea de seguridad y equipo de relevo preparado.
Mando:
Coordinar con autoridad sanitaria y ambiental; prever evacuación preventiva en dirección del viento.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1259
Designación de transporte:
NÍQUEL CARBONILO
Clase de peligro:
6.1 con riesgo subsidiario 3
Grupo de embalaje:
I
Código de peligrosidad Kemler:
663
Etiquetado de transporte:
Tóxico; líquido inflamable.
Información útil:
Mercancía de muy alta peligrosidad.
Exigir aislamiento inmediato, eliminación de igniciones y control estricto del personal expuesto.
Código Hazchem:
2WE
XV. OBSERVACIONES FINALES
Puntos clave:
Producto excepcionalmente peligroso por combinación de toxicidad extrema, volatilidad y elevada inflamabilidad.
La ausencia de síntomas intensos iniciales no excluye evolución crítica posterior.
La intervención debe ser conservadora, con máxima protección respiratoria y química, aislamiento amplio y apoyo especializado.
Recordatorio:
Tras cualquier incidente, controlar exposición del personal interviniente, registrar tiempos en zona caliente y gestionar vigilancia médica.