Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Acetato de etilo
Número UN: 1183
Sinónimos: Éster acético etílico, etil acetato, acetato etílico
Número CAS: 141-78-6
Número CE (EINECS): 205-500-4
Código Hazchem: 3YE
Clase de transporte: 3, líquido inflamable
Grupo de embalaje: II
Uso recomendado: Disolvente industrial en pinturas, barnices, tintas, adhesivos, limpieza técnica y procesos químicos
Restricciones de uso: Evitar empleo sin ventilación, en espacios confinados, junto a fuentes de ignición o en trasvases sin puesta a tierra
Aspecto y estado físico: Líquido incoloro, muy volátil, de rápida evaporación
Olor: Afrutado, dulce, perceptible pero no válido como criterio de seguridad
Punto de ebullición: Aproximadamente 77 grados C
Punto de inflamación: Aproximadamente -4 grados C
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 427 grados C
Límites de explosividad: 2,1 por ciento a 11,5 por ciento en aire
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente
Densidad: Aproximadamente 0,90
Solubilidad en agua: Moderada, con mezcla parcial
Riesgo por vapores: Muy relevante; vapores densos respecto al aire con desplazamiento a zonas bajas y focos de ignición alejados
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido y vapor muy inflamables. Los vapores forman mezclas explosivas con el aire y pueden desplazarse a ras
de suelo hasta una fuente de ignición con retroceso de llama. Riesgo importante en alcantarillas, fosos, sótanos, muelles de carga
y recintos con ventilación deficiente.
Comportamiento del vapor: Más pesado que el aire; tiende a acumularse en cotas bajas, galerías, zanjas y huecos estructurales.
Peligro por calentamiento: Los recipientes expuestos al calor pueden aumentar presión interna, ventear, deformarse o romperse con
proyección de líquido inflamado.
Peligro ambiental inmediato: Contamina agua y suelo; su evaporación rápida no elimina el riesgo en redes de saneamiento ni la
posibilidad de atmósfera explosiva en espacios confinados.
Escenario crítico: Derrame pequeño en interior o cerca de sumideros puede crear antes un problema de explosividad que uno de volumen
líquido visible.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto ocular, contacto cutáneo e ingestión.
Efectos agudos: Irritación ocular y respiratoria, cefalea, mareo, somnolencia, náuseas y depresión del sistema nervioso central por
concentraciones elevadas.
Contacto con piel: Irritación, desengrasamiento y posible dermatitis por exposición repetida o prolongada.
Contacto con ojos: Irritación intensa, lagrimeo, dolor y visión borrosa transitoria.
Ingestión: Irritación digestiva, náuseas, vómitos y riesgo de aspiración pulmonar si se produce emesis.
Exposición elevada: Puede causar desorientación, incoordinación, estupor y pérdida de conciencia en atmósferas muy cargadas.
Riesgo táctico sanitario: Víctimas conscientes pueden deteriorarse al permanecer en zona con vapores; la extracción rápida a aire
limpio es prioritaria.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Peligro de incendio: Muy alto. Se inflama con facilidad por chispa, llama, superficies calientes, motores, interruptores, descarga
electrostática, equipos no protegidos o trabajos en caliente.
Comportamiento en incendio: Arde con llama que puede ser poco visible a plena luz en algunos escenarios, con propagación rápida sobre
superficies y charcos. El frente de llama puede seguir la lámina de líquido o la nube de vapor hasta el punto de fuga.
Riesgo de explosión: Elevado cuando el vapor queda dentro de su rango de explosividad, especialmente en interiores, depósitos,
cisternas, desagües, cubetos, cámaras de bombas, salas de carga y colectores. La ignición puede producir deflagración con
sobrepresión dañina.
Explosión de vapores a distancia: Muy posible. La nube puede desplazarse desde el derrame a una fuente de ignición alejada y retornar
la llama al origen.
Recipientes calentados: Los envases cerrados sometidos a fuego pueden sobrepresionarse y romperse violentamente. En cisternas y
depósitos, el calentamiento mantenido incrementa el riesgo de fallo estructural y proyección de fragmentos o producto ardiendo.
Reignición: Muy probable mientras existan superficies impregnadas, atmósferas inflamables, recovecos mal ventilados o producto no
recuperado.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos irritantes y vapores orgánicos parcialmente
oxidados.
Sensibilidad operativa: El trasiego, vertido libre, bombeo y pulverización favorecen cargas electrostáticas y formación de atmósferas
inflamables. Las operaciones de ventilación sin control de ignición pueden empeorar el escenario.
Lectura táctica: El mayor riesgo no es sólo el charco visible, sino la nube invisible que invade zonas bajas y estructuras anexas.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente a alcoholes o espuma apta para hidrocarburos ligeros aplicada suavemente, polvo
químico seco y dióxido de carbono para focos incipientes o equipamiento. Agua pulverizada para refrigerar recipientes, proteger
exposiciones y abatir calor radiante; uso prudente para control limitado de vapores.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto o directamente sobre el charco, por dispersión del
líquido, extensión del incendio y aumento del área de evaporación.
Ataque inicial: Realizar desde barlovento y, si es posible, desde posición protegida. Confirmar vías de escape. Priorizar rescate,
corte de fuentes de ignición y cierre de alimentación de producto antes de extinción agresiva.
Uso de espuma: Aplicar de forma indirecta o en rebote sobre superficies para evitar romper el manto. Renovar la capa si hay ebullición
superficial, drenaje o reignición. En derrames no incendiados, la espuma puede ser útil para reducir emisión de vapores.
Recipientes expuestos: Refrigerar de manera continua con agua pulverizada desde distancia segura. Mantener el enfriamiento incluso
después de controlado el fuego si los envases han recibido carga térmica apreciable.
Retirada táctica: Replegarse si se observan aumento de ruido, deformación, venteo, cambio de color por calor o imposibilidad de
mantener refrigeración eficaz.
Incendio en trasiego o fuga: Si existe llama estabilizada en una fuga y no puede cortarse el aporte con seguridad, puede ser más
prudente mantener combustión controlada que extinguir y permitir formación de nube explosiva.
Incendio en interior: Valorar ataque defensivo si hay acumulación de vapores, múltiples recipientes, drenajes conectados o dificultad
para controlar la ventilación. Coordinar extinción con medición de explosividad y control estricto de accesos.
Protección de exposiciones: Priorizar depósitos vecinos, fachadas, vehículos, líneas de proceso y desagües próximos al foco.
Aguas de extinción: Confinar escorrentías; pueden arrastrar producto inflamable hacia alcantarillado y originar igniciones secundarias.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Primeras medidas: Aislar la zona, detener tráfico y suprimir toda fuente de ignición. Prohibir arranque de vehículos, uso de radios no
protegidas en zona caliente, herramientas que produzcan chispa y maniobras eléctricas innecesarias.
Posicionamiento: Aproximación desde barlovento, evitando depresiones del terreno y vías de drenaje. Establecer zona caliente, tibia y
fría con control de accesos.
Control de la fuga: Detener la fuga si puede hacerse sin riesgo, cerrando válvulas o volteando envases dañados a posición segura.
Si no es posible, priorizar contención, control de vapores y protección de exposiciones.
Contención del derrame: Formar diques con tierra, arena o absorbente inerte no combustible. Proteger de inmediato sumideros,
alcantarillas, fosos, galerías y sótanos.
Control de vapores: Aplicar espuma cuando sea tácticamente útil para reducir emisión de vapores. En interiores, ventilar de forma
controlada con equipos antideflagrantes y sólo tras eliminar focos de ignición previsibles.
Medios absorbentes: Arena seca, sepiolita, vermiculita u otro absorbente inerte.
Recuperación: Bombear o trasvasar a recipientes homologados, conectados a tierra y claramente identificados. Utilizar herramientas
antichispa y equipos aptos para atmósferas inflamables.
Medición atmosférica: Control continuo de explosividad, especialmente en bordes del derrame, alcantarillado, edificios próximos y
punto de ventilación. No basarse en olor.
Acciones a evitar: No usar serrín ni absorbentes combustibles. No baldear con agua a chorro. No permitir la entrada en saneamiento ni
cursos de agua. No iniciar ventilación que desplace la nube hacia zonas ocupadas.
Interiores y espacios confinados: Riesgo alto de deflagración y de pérdida de conciencia por vapores. No entrar sin medición, equipo
autónomo, control del rescate y plan de retirada.
Evacuación: Considerar evacuación preventiva de locales, sótanos o edificios en dirección probable de la nube o conectados por redes
de drenaje.
Fase final: Mantener vigilancia por reignición, revisar puntos bajos y confirmar atmósfera segura antes de levantar el dispositivo.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva en incendios, fugas importantes, interiores,
alcantarillado, espacios confinados o cualquier atmósfera no medida. No confiar en filtros cuando haya posible deficiencia de
oxígeno, concentración desconocida o riesgo inmediato por explosividad.
Protección ocular y facial: Gafas estancas químicas y pantalla facial para operaciones con riesgo de salpicaduras o trasvase.
Protección de manos: Guantes resistentes a disolventes, preferiblemente butilo, Viton u otro material con resistencia química
contrastada para acetato de etilo y tiempo de paso adecuado a la maniobra prevista.
Protección corporal: Traje de protección química frente a salpicaduras de disolventes. Si existe incendio o atmósfera inflamable,
añadir ropa ignífuga y antiestática compatible con la intervención.
Calzado: Botas de seguridad resistentes a agentes químicos, antiestáticas y con suela antideslizante.
Protección del mando y personal de apoyo: Mantener distancia de seguridad y evitar presencia innecesaria en zona caliente; la
protección respiratoria también puede ser necesaria en puestos cercanos a sotavento.
Equipos complementarios: Detectores de explosividad y oxígeno, linternas y ventiladores antideflagrantes, herramientas antichispa,
puesta a tierra y enlace equipotencial en bombas, mangueras y recipientes.
Descontaminación: Retirar ropa contaminada, embolsarla y descontaminar equipos tras la intervención para evitar evaporación residual
en vehículos o parque.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación:
Retirar al afectado inmediatamente a aire fresco, sin exponer al rescatador. Mantener en reposo, abrigado y bajo observación.
Vigilar respiración, nivel de conciencia y signos de depresión del sistema nervioso central. Administrar oxígeno por personal
entrenado si hay dificultad respiratoria. Si no respira, iniciar RCP según protocolo y soporte vital.
Contacto con piel:
Retirar ropa, calzado y equipos contaminados. Lavar con agua abundante y jabón durante varios minutos. No usar disolventes para
limpiar la piel. Si persiste irritación o existe exposición extensa, valoración sanitaria.
Contacto con ojos:
Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Retirar lentes de contacto si es
fácil y sin demorar el lavado. Continuar irrigación durante el traslado si hay dolor o irritación mantenida.
Ingestión:
Enjuagar boca. No provocar el vómito. No dar nada por boca a persona con alteración de conciencia. Mantener en reposo. Si hay
vómitos espontáneos, colocar en posición lateral de seguridad para evitar aspiración. Atención médica urgente.
Exposición combinada:
Si la víctima procede de atmósfera inflamable o recinto cerrado, buscar además traumatismos, quemaduras, hipoxia y exposición a
productos de combustión.
Información médica útil:
Tratamiento sintomático. Vigilar depresión del sistema nervioso central, irritación respiratoria y posible neumonitis química por
aspiración. La mejoría inicial no excluye complicación respiratoria tardía tras aspiración.
Prioridad de triage:
Alteración del nivel de conciencia, dificultad respiratoria, tos persistente tras vómito o exposición intensa en recinto cerrado
requieren evacuación prioritaria.
Teléfono del Servicio de Información Toxicológica España: +34 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Usar en zonas ventiladas. Evitar inhalación de vapores y contacto repetido. Conectar a tierra recipientes y
equipos durante trasvases. Utilizar material antideflagrante y herramientas antichispa.
Almacenamiento: Mantener envases bien cerrados en lugar fresco, seco y ventilado, alejado de calor, llamas, oxidantes y luz solar
intensa. Preferible cubeto de retención y control de derrames.
Segregación: Separar de oxidantes fuertes, peróxidos, nitratos, ácidos fuertes y bases fuertes cuando puedan intervenir condiciones
de proceso agresivas o contaminación cruzada.
Limitaciones operativas: No almacenar en recintos subterráneos sin ventilación eficaz ni junto a sumideros abiertos.
Buenas prácticas: Señalización de atmósfera inflamable, control de electricidad estática y disponibilidad de espuma o absorbente
inerte en áreas de uso intensivo.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Calor, chispas, llamas, superficies calientes, radiación térmica, cargas electrostáticas, pulverización,
trasiego turbulento, atmósferas confinadas y ventilación insuficiente.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, nitratos, peróxidos, agentes nitrantes, ácidos fuertes y bases fuertes cuando existan
condiciones que favorezcan reacción, descomposición o hidrólisis. Evitar contaminación con productos reactivos en cisternas,
cubetos o líneas de proceso.
Reactividad operativa: Puede generar mezcla inflamable muy rápidamente a temperatura ambiente. La reacción más peligrosa en el
siniestro suele ser la ignición de vapores y no una reacción química violenta del propio líquido.
Polimerización peligrosa: No se espera en condiciones normales.
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y vapores irritantes al arder o descomponerse por
calor intenso.
Condición crítica para bomberos: El producto aparentemente estable pasa a escenario de alto riesgo al mezclarse con aire en espacios
mal ventilados o al calentarse recipientes cerrados.
Compatibilidad de materiales: Emplear materiales y juntas compatibles con disolventes orgánicos; verificar bombas, mangueras y
recipientes antes de trasvase de emergencia.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Toxicidad aguda moderada, pero el riesgo operativo dominante es la narcosis por inhalación en altas
concentraciones y la inflamabilidad extrema.
Efectos por inhalación: Irritación, mareo, somnolencia, cefalea; a alta concentración, depresión del sistema nervioso central.
Efectos por contacto repetido: Desengrasamiento cutáneo y dermatitis.
Sensibilización: No suele comportarse como sensibilizante principal en intervención aguda.
Observación táctica: La ausencia de olor intenso no garantiza atmósfera segura; puede existir fatiga olfativa y mezcla inflamable
antes de síntomas severos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Volátil y biodegradable con relativa rapidez, pero puede provocar contaminación puntual significativa en
agua, suelo y redes de saneamiento.
Movilidad: Alta movilidad por evaporación y desplazamiento de vapores; el líquido puede extenderse rápidamente sobre superficies.
Efectos sobre organismos acuáticos: Puede causar efectos nocivos por exposición aguda en concentraciones elevadas.
Medidas ambientales: Contener, recuperar y notificar vertidos relevantes. Priorizar protección de desagües, estaciones de bombeo y
cauces. El riesgo en colectores puede ser tanto ambiental como explosivo.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar UN 1183, evaluar volumen implicado, estado de los recipientes, presencia de fuego, dirección del viento,
topografía, sumideros, sótanos, tráfico cercano y ocupación de edificios expuestos.
Prioridades tácticas: 1) Vida y rescate seguro. 2) Aislamiento y control de accesos. 3) Supresión de ignición. 4) Medición de
atmósferas. 5) Control de vapores y contención. 6) Refrigeración de exposiciones. 7) Recuperación del producto.
Aislamiento: Ampliar perímetro si hay nube visible, fuerte olor con extensión, fuga en colectores, incendio de recipientes o cisterna
afectada por calor. Restringir especialmente zonas bajas y redes de saneamiento.
Elección de táctica: Si hay fuga sin fuego, suele ser preferible estrategia defensiva inicial con control de vapores, eliminación de
ignición y contención antes de aproximación al punto de fuga. Si hay incendio establecido, coordinar espuma, refrigeración y corte
de alimentación del producto.
Medición atmosférica: Imprescindible en interiores, saneamiento, fosos, semisótanos, aparcamientos y edificios próximos. Controlar
explosividad y oxígeno antes de entrada, durante la maniobra y antes de declarar seguro.
Ventilación táctica: Sólo controlada, dirigida y con equipos adecuados. Evitar desplazar la nube hacia viviendas, tráfico, focos de
ignición o personal no protegido.
Evacuación preventiva: Muy recomendable cuando la nube de vapores avanza hacia edificios, alcantarillado, túneles, aparcamientos,
locales comerciales o puntos de reunión de personas.
Enfriamiento de recipientes: Prioritario si el producto está en bidones, GRG, cisterna o depósitos cercanos al foco. Mantener
vigilancia por deformación, venteo o elevación sostenida de temperatura.
Mando y seguridad: Designar sector de seguridad, responsable de control atmosférico, punto de descontaminación y vigilancia de
ignición. Mantener disciplina estricta de comunicaciones, control de personal y tiempos de exposición.
Transvase de emergencia: Sólo con puesta a tierra, recipientes compatibles, equipos aptos para atmósferas inflamables y zona
adecuadamente ventilada y medida.
Criterio de repliegue: Replegar si no puede garantizarse medición, si se pierde control de ignición, si la nube invade zonas ocupadas
o si recipientes calentados muestran signos de fallo inminente.
Riesgo recurrente: Reignición frecuente mientras persistan vapores, absorbentes contaminados, ropa impregnada, cubetos no limpiados o
drenajes afectados.
Mensaje clave de mando: En UN 1183, la gestión de la atmósfera inflamable y de las zonas bajas suele decidir el éxito de la intervención.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: UN 1183 ACETATO DE ETILO
Número ONU: 1183
Clase ADR/RID/IMDG: 3
Grupo de embalaje: II
Etiqueta de peligro: 3, líquido inflamable
Código de clasificación ADR: F1
Código de restricción en túneles: D/E
Código Kemler: 33
Código Hazchem: 3YE
Transporte por carretera: Riesgo principal de fuga con rápida formación de nube inflamable y propagación por cunetas, alcantarillas y
bajos del vehículo. Asegurar inmovilización, corte de motor, balizamiento amplio y exclusión de fuentes de ignición.
Transporte en cisterna o gran volumen: Riesgo elevado por carga térmica, venteo, derrame masivo y necesidad de refrigeración
sostenida. Considerar evacuación preventiva y táctica defensiva si la integridad del recipiente es dudosa.
Documentación útil en escena: Panel naranja, carta de porte, etiquetas de bultos, ficha del expedidor y reconocimiento de envases.
Contrastar siempre la identificación con el contenido real y estado del vehículo.
Reglamentación operativa útil: Aplicar control de atmósferas explosivas, puesta a tierra en trasiegos, uso de equipos
antideflagrantes y gestión de absorbentes, espumas y residuos contaminados como residuo peligroso inflamable.
Interfaz con otras agencias: Coordinar con fuerzas de seguridad para cortes de tráfico y evacuación, con titular de la carga para
datos de cantidad y envase, y con autoridad ambiental si hay afección a saneamiento o cauces.
Punto táctico de transporte: En túneles, aparcamientos cerrados, muelles y recintos cubiertos, la prioridad suele ser aislamiento y
ventilación controlada antes de cualquier maniobra cercana al derrame.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Valoración operativa final: Sustancia de intervención exigente por la combinación de alta volatilidad, inflamación muy fácil y
capacidad de generar nubes explosivas a distancia del derrame.
Claves de seguridad: Barlovento, exclusión de ignición, medición atmosférica, espuma para control de vapores, agua pulverizada sólo
para refrigeración y protección, acceso muy restringido a zonas bajas y alcantarillado.
Observación para mando: Un derrame relativamente pequeño puede originar un escenario mayor por vapores que por volumen líquido
visible; valorar antes la atmósfera que el tamaño aparente del charco.
Cierre de intervención: No levantar medidas hasta verificar ausencia de mezcla inflamable en puntos bajos, recipientes fríos al tacto
instrumental y saneamiento protegido o revisado.
Referencias prácticas: Contrastar siempre con panel naranja, carta de porte, etiquetado del recipiente y condiciones reales del
incidente antes de decidir entrada, extinción o transvase.