Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 30
NÚMERO UN: 1147
DENOMINACIÓN ONU: DECANO

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Decano.
Sinónimos: n-decano; decane; hidrocarburo alifático C10; alcano C10.
Número UN: 1147   Número CAS: 124-18-5   Número CE (EINECS): 204-686-4
Código Hazchem: 3YE
Uso recomendado: Disolvente, componente de combustibles, patrón de laboratorio y uso industrial en mezclas
  hidrocarbonadas.
Restricciones de uso: Evitar empleo cerca de fuentes de ignición, operaciones que generen nieblas, trasiegos
  sin control electrostático y trabajos en espacios confinados sin ventilación y medición previa.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido combustible de clase 3; desprende vapores inflamables al calentarse; puede
  formar atmósferas inflamables en locales cerrados, fosos, sótanos, galerías y alcantarillas.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, aceitoso, de volatilidad moderada.
Olor: Característico a hidrocarburo.
Riesgo por vapores: Los vapores son más pesados que el aire, se desplazan a ras de suelo y pueden recorrer
  distancia hasta un punto de ignición con retorno de llama.
Datos físico-químicos útiles: Punto de ebullición aproximado 174 °C; punto de inflamación alrededor de
  46 °C en vaso cerrado; temperatura de autoignición en torno a 210 °C; límites de explosividad
  aproximados 0,8-5,4 %; presión de vapor baja a temperatura ambiente pero creciente con calentamiento;
  densidad aproximada 0,73; insoluble en agua; flota sobre el agua.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de vapores o nieblas, contacto cutáneo y ocular, ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación ocular leve a moderada, desengrasado cutáneo, cefalea, mareo, somnolencia y
  depresión del sistema nervioso central por inhalación significativa.
Peligro crítico: Aspiración pulmonar tras ingestión o vómito con riesgo de neumonitis química grave.
Exposición intensa: En concentraciones elevadas puede provocar desorientación, incoordinación, náuseas,
  disminución del nivel de conciencia y pérdida de capacidad de escape.
Poblaciones sensibles: Mayor riesgo en niños, ancianos, personas con enfermedad respiratoria previa y
  trabajadores expuestos en recintos poco ventilados.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Líquido inflamable combustible de volatilidad moderada; el riesgo aumenta claramente con
  temperatura ambiente elevada, derrame extendido, calentamiento de superficies y generación de niebla.
Riesgo real de incendio: Un charco o película superficial prende con facilidad si alcanza foco de ignición.
  En incendio desarrolla llama sostenida y humo negro denso. El producto flotando sobre agua puede arder
  en superficie y propagarse lateralmente, afectando desagües, cubetos y láminas de agua.
Riesgo real de explosión: En garajes, bodegas, alcantarillas, salas de bombas, contenedores, cisternas y
  otros recintos poco ventilados, la acumulación de vapores puede originar deflagración. La niebla de
  producto por pulverización o fuga a presión incrementa notablemente la inflamabilidad.
Recipientes expuestos al calor: Bidones, IBC, depósitos y cisternas pueden sobrepresionarse, deformarse,
  ventear vapores inflamables o romper violentamente si reciben radiación térmica prolongada.
Comportamiento del vapor: Los vapores pueden encenderse a distancia y producir retorno de llama hacia la
  fuga o el derrame; este fenómeno es especialmente relevante en pendientes, canaletas y redes de saneamiento.
Electricidad estática: Riesgo importante durante trasiego, bombeo, vertido libre y uso de absorbentes o
  herramientas no conectadas a tierra.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos de hidrocarburos
  parcialmente oxidados y atmósfera irritante y asfixiante en confinamiento.
Conclusión táctica: Aunque no sea de los líquidos más volátiles, un derrame en recinto cerrado o una cisterna
  calentada pueden generar un escenario grave por inflamación retardada, deflagración y rotura de envases.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma para hidrocarburos aplicada suave, polvo químico seco y CO2 para
  focos pequeños o incipientes. Agua pulverizada o niebla de agua para enfriar recipientes, estructuras,
  exposiciones y reducir radiación térmica.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el líquido, por dispersión del combustible, aumento de
  superficie incendiada y posible propagación a desagües o zonas bajas.
Ataque inicial: Posicionarse desde barlovento, en cota superior y con vía de escape asegurada. Confirmar si
  existe fuga activa que alimente el incendio antes de extinguir totalmente la llama.
Táctica sobre charco incendiado: Priorizar cobertura continua con espuma evitando romper el manto. Si la
  superficie es amplia, crear primero control perimetral y proteger exposiciones antes del ataque final.
Si hay fuga con llama: Puede ser más seguro mantener combustión controlada mientras se enfrían recipientes
  y se prepara el corte del aporte, evitando nube inflamable no encendida.
Enfriamiento de recipientes: Aplicar agua pulverizada a distancia sobre cisternas, bidones, válvulas y zonas
  expuestas. Mantener enfriamiento sostenido hasta descenso térmico estable. Vigilar deformación, aumento de
  venteo y cambios de sonido como signos de sobrepresión.
Protección de exposiciones: Retirar combustibles cercanos si es seguro. Proteger edificios, vehículos y otras
  mercancías inflamables mediante cortinas de agua y espuma de cobertura.
Control de escorrentías: Impedir que agua contaminada y producto alcancen saneamiento, sótanos o cauces.
Evacuación táctica: Aislar de inicio la zona próxima y ampliar notablemente si intervienen grandes volúmenes,
  cisterna calentada, radiación intensa, fuga a presión o propagación de vapores a recintos cerrados.
Precauciones concretas: El personal no debe situarse frente a tapas, fondos de bidones, válvulas ni extremos
  de cisterna calentada. Evitar maniobras sin control de atmósfera en interiores y no introducir vehículos no
  protegidos en zona con vapores.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Señalizar, establecer perímetro, cortar accesos y trabajar desde barlovento y en cota
  superior. Valorar inmediatamente tamaño del derrame, existencia de fuga activa, puntos bajos y riesgo para
  saneamiento o locales subterráneos.
Aislamiento práctico: Alejar personas, detener tráfico, suprimir llamas piloto, equipos no antideflagrantes y
  toda fuente de chispas. En interiores, prohibir accionamientos eléctricos innecesarios.
Control de atmósfera: Medir LIE de forma continua en origen, perímetro, alcantarillas, sótanos, galerías,
  arquetas y puntos bajos. No dar por segura un área solo por ausencia de olor.
Control de ignición: Conectar a tierra equipos de trasiego, usar herramientas antichispa y detener trabajos
  en caliente en todo el entorno operativo.
Contención: Taponar o reducir fuga solo si el acceso es seguro y con EPI adecuado. Formar diques con arena,
  tierra o absorbente inerte no combustible. Proteger imbornales con barreras, tapones o láminas absorbentes.
Recuperación del producto: Bombear el líquido libre a recipiente compatible, cerrado y correctamente
  identificado. Evitar recipientes abiertos y maniobras que generen salpicadura o niebla.
Absorción de restos: Emplear sepiolita, tierra, vermiculita o absorbente mineral inerte. Recoger con útiles
  no generadores de chispa y trasladar a envases adecuados para residuo peligroso.
Control de vapores: En exteriores, favorecer dispersión natural desde zona segura. En interiores, ventilar de
  forma dirigida si no crea ignición ni arrastre hacia otras dependencias. La espuma puede utilizarse como
  herramienta de supresión de vapores sobre charcos estables.
Agua: No usar chorro para arrastrar el producto. El decano flota, puede extenderse por superficie y trasladar
  el riesgo de incendio a lugares alejados.
Derrame en agua: Colocar barreras flotantes, recuperar por skimmer o absorción superficial y proteger tomas
  de agua y márgenes.
Fin de intervención: Mantener medición hasta valores estables por debajo del rango peligroso y revisar de
  nuevo arquetas, fosos y huecos antes de normalizar la zona.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva en incendio, atmósfera
  desconocida, fuga significativa, medición próxima al LIE, espacios confinados o síntomas en intervinientes.
  En labores prolongadas de saneamiento, mantener protección respiratoria hasta confirmar atmósfera segura.
Protección corporal: Traje de intervención para protección térmica en incendio y sobretraje o traje químico
  frente a salpicaduras de hidrocarburos en fugas, contención y trasiego. Si hay riesgo de contacto extenso,
  preferir traje químico de salpicaduras compatible con hidrocarburos.
Guantes: Nitrilo, neopreno o vitón según disponibilidad, integridad del guante y duración prevista del trabajo.
  Sustituir guantes contaminados o degradados sin demora.
Ojos y cara: Gafas estancas y pantalla facial en taponamiento, trasvase, muestreo y recogida de absorbentes.
Calzado: Botas resistentes a hidrocarburos, con suela antideslizante y sin elementos que favorezcan chispa.
Protección de cabeza: Casco con visor cuando exista riesgo mecánico o térmico asociado.
Apoyo instrumental: Explosímetro, detector multigás, linternas y comunicaciones intrínsecamente seguras cuando
  la atmósfera pueda ser inflamable.
Criterio de seguridad: Si hay duda razonable sobre concentración de vapores o ventilación, tratar el ambiente
  como IDLH operativo y actuar con ERA y control estricto de tiempos de exposición.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a la víctima a zona con aire limpio sin exponerse. Mantener en reposo, abrigada y bajo
  observación. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay dificultad respiratoria. Si no respira,
  iniciar ventilación y soporte vital con protección adecuada.
Contacto con la piel: Retirar ropa, calzado y elementos contaminados. Lavar con agua y jabón abundantes.
  No usar gasolina, disolventes ni diluyentes para limpiar la piel. Vigilar irritación persistente o dermatitis.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando
  párpados. Retirar lentes de contacto si salen con facilidad. Continuar lavado durante el traslado si persiste
  la molestia.
Ingestión: No provocar el vómito por alto riesgo de aspiración. Enjuagar la boca. Mantener a la persona en
  reposo y con la cabeza incorporada si está consciente. No dar nada por boca a inconscientes.
Si hay vómito espontáneo: Colocar en posición lateral de seguridad para reducir aspiración y vigilar signos
  respiratorios.
Signos de alarma: Tos tras ingestión, disnea, somnolencia, cianosis, alteración del nivel de conciencia,
  broncoespasmo o empeoramiento respiratorio tardío.
Descontaminación básica: Embolsar ropa contaminada y evitar recontaminación del paciente y de la ambulancia.
Traslado sanitario: Recomendable valoración médica tras inhalación significativa, ingestión, exposición ocular
  persistente o síntomas neurológicos.
Centro de información toxicológica de España: +34 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar ventilación eficaz, equipos antideflagrantes y puesta a tierra durante el trasiego. Evitar
  calentamiento, pulverización, nieblas y acumulación de cargas electrostáticas.
Almacenamiento: En recipientes cerrados, en lugar fresco, seco y bien ventilado, separado de oxidantes y de
  fuentes de calor, chispas o llama.
Condiciones prácticas: Mantener cubetos de retención, control de derrames, drenajes protegidos y envases
  correctamente etiquetados. Limitar la exposición solar y el calentamiento de depósitos.
Materiales compatibles: Acero al carbono y recipientes adecuados para hidrocarburos.
Higiene: No fumar, comer ni beber durante la manipulación. Descontaminar EPI y ropa tras la intervención y
  lavar manos y zonas expuestas antes de abandonar el área.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, transporte y uso controlado.
Condiciones a evitar:
  Calor, llamas, chispas, superficies calientes, radiación térmica, confinamiento de vapores, trasiegos con
  descarga electrostática, pulverización en forma de niebla y entrada del producto en recintos cerrados donde
  pueda acumular vapor inflamable.
Incompatibilidades:
  Agentes oxidantes fuertes, peróxidos, nitrantes potentes, halógenos reactivos y mezclas químicas capaces de
  iniciar oxidación enérgica.
Reactividad práctica:
  Puede reaccionar peligrosamente ante oxidación fuerte. No se espera reacción violenta con agua, pero el agua
  no mezcla con el producto y puede dispersarlo y extender el área de riesgo.
Descomposición peligrosa:
  Por combustión, pirólisis o fuerte calentamiento genera CO, CO2, humos irritantes y productos de oxidación
  incompleta.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa.
Observación operativa: El mayor problema de reactividad en siniestro no es una reacción química rápida, sino
  la formación y migración de vapores inflamables con ignición retardada.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: Toxicidad aguda relativamente baja por contacto o ingestión de pequeña
  cantidad, pero con peligro relevante por aspiración pulmonar. La inhalación de concentraciones altas actúa
  como narcótico.
Efectos locales: Irritación ocular leve, desengrasado de la piel y dermatitis tras contacto repetido.
Efectos sistémicos: Somnolencia, vértigo, cefalea, náuseas y disminución del tiempo de reacción.
Vigilancia clínica: Controlar tos, fiebre, dolor torácico, disnea y alteración de saturación tras ingestión o
  vómito, por posible neumonitis química diferida.
Consideración operativa: Una víctima inicialmente estable puede empeorar horas después si hubo aspiración.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Flota sobre el agua, forma película superficial y reduce el intercambio de oxígeno.
Persistencia relativa: Hidrocarburo poco soluble con tendencia a adsorberse al suelo y a la materia orgánica.
Impacto esperado: Nocivo para organismos acuáticos por recubrimiento y exposición hidrocarbonada; riesgo de
  contaminación de suelos, lámina de agua y redes de saneamiento.
Movilidad: Puede extenderse por superficies duras y entrar en colectores, fosos y zonas bajas.
Medida prioritaria: Contener con rapidez y evitar toda entrada a cauces, imbornales, depuradoras y balsas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Confirmar cantidad, tipo de envase, si existe fuga activa, exposición térmica,
  presencia de víctimas, dirección del viento, puntos bajos, estado del saneamiento y posibilidad de trasiego.
Prioridades tácticas: 1) Seguridad de intervinientes y civiles. 2) Aislar y cortar ignición. 3) Medir atmósfera
  y delimitar zona caliente. 4) Proteger saneamiento y puntos bajos. 5) Contener y recuperar producto.
  6) Controlar fuga. 7) Normalizar solo tras medición repetida.
Aislamiento: En pequeños derrames exteriores, establecer perímetro suficiente para evitar presencia de público y
  vehículos. Ampliarlo de forma decidida en interiores, en derrames extensos, con cisterna implicada o cuando
  se detecten vapores en alcantarillado o edificaciones próximas.
Posicionamiento: Trabajar siempre desde barlovento y, si es posible, en cota superior. Evitar acceso a sótanos,
  galerías, arquetas y zanjas hasta medir explosividad y asegurar ventilación.
Control de vapores: El mando debe ordenar control continuo del LIE en origen, límites del perímetro y puntos de
  migración. La ausencia de incendio visible no elimina riesgo; la nube puede encenderse a distancia.
Si hay vehículo cisterna o depósito: Establecer zona de seguridad amplia, enfriar a distancia, evitar personal
  frente a fondos y válvulas, y valorar evacuación preventiva si existe calentamiento sostenido, venteo o
  deformación del recipiente.
Incendio con fuga no controlada: Valorar mantener combustión controlada mientras se protege entorno y se prepara
  corte del suministro, para evitar nube inflamable masiva.
Ventilación y entrada: En interiores, no autorizar entrada sin explosimetría, iluminación segura, ERA y plan de
  retirada. La ventilación debe ser dirigida y evaluada para no trasladar vapores a otras áreas ocupadas.
Rescate: Extraer a víctimas a zona segura, descontaminar de forma básica y priorizar valoración respiratoria.
Coordinación: Solicitar apoyo policial para corte de tráfico y evacuación, servicios sanitarios para valoración
  de expuestos y gestor de red para protección de saneamiento o corte de instalaciones si procede.
Descontaminación: Separar EPI, absorbentes y utensilios contaminados; limpiar y gestionar residuos como material
  peligroso. Revisar botas, guantes y mangueras por impregnación de hidrocarburo.
Criterio de fin de servicio: No levantar medidas hasta comprobar ausencia de focos de ignición, atmósfera bajo
  control, producto recuperado o confinado y saneamiento inspeccionado.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Clasificación transporte: ONU 1147 DECANO.
ADR/RID: Clase 3   Grupo de embalaje III   Etiqueta 3.
Código de clasificación ADR: F1.
Código de restricción en túneles: D/E.
Kemler: 30.
Hazchem: 3YE.
Interpretación operativa: Materia líquida inflamable con riesgo principal de incendio; el código Kemler 30
  indica líquido inflamable sin riesgo subsidiario adicional codificado en el panel naranja.
Información útil de transporte: Vigilar fugas por juntas, tapas, válvulas y bocas de carga. Comprobar conexión
  a tierra en trasvase. En accidente de transporte, priorizar inmovilización del vehículo, corte de ignición,
  aislamiento, medición de vapores y protección de desagües.
Envases y unidades de transporte: Posibles bidones, GRG/IBC, cisternas o envases combinados. El daño mecánico
  puede originar fugas lentas con acumulación peligrosa de vapor en recintos cerrados o semienterrados.
Señalización esperable: Panel naranja con 30 / 1147 y etiqueta de peligro clase 3.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos de mercancías peligrosas para líquidos inflamables, control de
  residuos absorbentes contaminados como residuo peligroso y descontaminación del material empleado.
Criterio de mando en carretera: Valorar desvíos, cierre de túneles o pasos inferiores, evacuación de edificaciones
  próximas y ampliación del perímetro si hay fuga a colectores, incendio de carga o cisterna calentada.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Puntos clave: El riesgo dominante es la inflamabilidad del líquido y la migración de vapores a focos remotos de
  ignición, especialmente en zonas bajas y espacios confinados.
Intervención prudente: No subestimar pequeños derrames en garajes, naves, salas técnicas o alcantarillas; la
  medición del LIE, la ventilación y el control de ignición condicionan toda la seguridad de la maniobra.
Mensaje sanitario: Tras ingestión, la complicación grave es la aspiración pulmonar; no inducir el vómito y
  observar evolución respiratoria.
Cierre operativo: Contener, eliminar ignición, medir, ventilar, recuperar producto, revisar saneamiento y
  normalizar la zona solo cuando el riesgo de reencendido y de atmósfera inflamable esté controlado.