Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23
NÚMERO UN: 1088

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Acetal
Denominación técnica habitual: 1,1-Dietoxietano
Sinónimos: Acetaldehído dietil acetal; dietil acetal; etilideno dietil éter
Número CAS: 105-57-7
Número CE (EINECS): 203-310-6
Código Hazchem: 3WE
Clase ONU: 3
Grupo de embalaje: II
Uso recomendado: Disolvente, reactivo e intermedio de síntesis orgánica; empleo industrial, químico y de laboratorio.
Restricciones de uso: Evitar operaciones con llama, superficies calientes, equipos no protegidos frente a explosión, espacios confinados sin medición atmosférica y trasvases sin control de electricidad estática.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido muy inflamable. Genera vapores inflamables a temperatura ambiente, con desplazamiento a zonas bajas y posibilidad de ignición a distancia con retroceso de llama. Irritante para ojos y vías respiratorias; a concentración elevada actúa como depresor del sistema nervioso central.
Estado y aspecto: Líquido incoloro, móvil, volátil.
Olor: Etéreo, afrutado; perceptible, pero insuficiente como criterio de seguridad.
Riesgo por vapores: Vapores más pesados que el aire; acumulación probable en sótanos, alcantarillas, zanjas, fosos, galerías y cabinas de vehículos.
Solubilidad en agua: Parcial o moderada; el agua no neutraliza el peligro principal y puede arrastrar producto a desagües.
Densidad relativa: Inferior a la del agua; tiende a flotar.
Punto de ebullición: Aproximadamente 103-105 grados C
Punto de inflamación: Aproximadamente -15 grados C
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 185-195 grados C
Límites de explosividad: Rango inflamable amplio; puede encender con facilidad desde concentraciones relativamente bajas en aire.
Presión de vapor: Suficiente para originar atmósferas inflamables incluso sin calentamiento significativo.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación:
  Irritación de mucosas, tos, cefalea, mareo, somnolencia, náuseas, disminución de la coordinación y posible narcosis en atmósferas cargadas.
Contacto con la piel:
  Desengrasante cutáneo; puede causar irritación, eritema y dermatitis tras contacto prolongado o repetido.
Contacto con los ojos:
  Irritación importante con dolor, lagrimeo, blefaroespasmo y visión borrosa transitoria.
Ingestión:
  Irritación gastrointestinal, depresión neurológica y riesgo de aspiración pulmonar si aparece vómito.
Efectos operativos relevantes:
  En recintos cerrados puede incapacitar antes de que el interviniente detecte visualmente el riesgo. La extracción temprana a zona segura y el control de la vía aérea son prioritarios.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego:
  Se inflama con gran facilidad por chispas, motores, interruptores, descargas electrostáticas, herramientas metálicas, superficies calientes y llamas abiertas. La evaporación es suficiente para formar rápidamente nubes inflamables sobre derrames pequeños.
Riesgo de explosión:
  Muy relevante en interiores, semiconfinados y zonas deprimidas. La mezcla vapor-aire puede deflagrar con violencia si alcanza foco de ignición. Riesgo elevado de explosión secundaria en alcantarillado, registros, galerías técnicas, fosos de talleres, túneles y recintos de carga.
Retroceso de llama:
  Posible a larga distancia desde el punto de ignición hasta la fuga o el charco original, especialmente con ventilación deficiente o corrientes canalizadas.
Flash fire:
  Probable cuando existe nube inflamable no confinada en presencia de ignición. El peligro aumenta durante trasvases, apertura de contenedores y ventilación forzada sin control de atmósfera.
Envases expuestos al calor:
  Elevación rápida de presión interna, posible deformación, venteo violento o rotura. Los recipientes parcialmente llenos pueden resultar especialmente inestables por expansión del vapor.
Comportamiento del derrame incendiado:
  Arde con llama móvil sobre la superficie; si el producto corre hacia puntos bajos puede propagar el fuego fuera del área inicialmente visible.
Productos peligrosos de combustión:
  Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos irritantes y compuestos orgánicos parcialmente oxidados, entre ellos aldehídos irritantes.
Medios de extinción adecuados:
  Espuma resistente a alcoholes aplicada suavemente, polvo químico seco y dióxido de carbono para focos pequeños o equipos aislados. Agua pulverizada para refrigeración de recipientes, estructuras y protección de exposiciones.
Medios no adecuados:
  Chorro compacto de agua directamente sobre el producto o sobre charcos inflamados; puede dispersar el líquido, extender el incendio y aumentar la superficie de evaporación.
Riesgos tácticos clave:
  Reignición por vapores residuales, ignición diferida tras corte aparente de la fuga, inflamación de desagües y encendido por equipos eléctricos aparentemente alejados del punto de vertido.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial:
  Establecer mando, reconocer desde barlovento y cotas altas, identificar recorridos potenciales del vapor y ordenar corte inmediato de igniciones, tráfico y suministro eléctrico no esencial en el área afectada.
Prioridad táctica:
  Determinar si domina el incendio o la fuga. Si existe fuga sin controlar, valorar mantener combustión localizada antes que extinguir y permitir formación de nube explosiva.
Ataque a incendio incipiente:
  Emplear polvo químico seco o CO2 si el foco es reducido, accesible y existe ruta de retirada segura. Confirmar ausencia de derrame activo oculto antes de aproximación final.
Ataque a charco o superficie mayor:
  Aplicar espuma de forma suave, indirecta o rebotada para no romper la manta. Mantener reposición de espuma hasta anular vapores y vigilar puntos de reignición.
Fuga incendiada:
  No extinguir la llama salvo que pueda cerrarse válvula, obturarse la fuga o interrumpirse el trasiego de producto de manera inmediata y segura. Si no puede cortarse, proteger entorno, enfriar exposiciones y mantener control del perímetro.
Enfriamiento de recipientes:
  Refrigerar con agua pulverizada desde cobertura, monitor o posición protegida. Mantener enfriamiento prolongado incluso tras la extinción si hubo exposición térmica significativa.
Protección de exposiciones:
  Priorizar recipientes contiguos, estructuras de soporte, vehículos cercanos, fachadas y conductos donde puedan acumularse vapores. Retirar envases no afectados solo si la maniobra es claramente segura.
Control de atmósfera:
  Realizar medición continua de explosividad antes, durante y después de la extinción. No reabrir instalaciones ni permitir acceso sin confirmar reducción sostenida del riesgo inflamable.
Ventilación:
  Solo cuando sea táctica y técnicamente controlable. Evitar ventilación que empuje vapores hacia focos de ignición, viviendas, tráfico o redes subterráneas.
Escorrentías de extinción:
  Contener aguas contaminadas y espuma degradada para impedir propagación del producto a saneamiento o áreas bajas.
Decisión de repliegue:
  Replegar y pasar a estrategia defensiva si hay recipientes sometidos a calor intenso con signos de deformación, venteo anormal, ruido creciente o imposibilidad de controlar atmósfera explosiva.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas:
  Aislar, balizar y detener accesos. Eliminar llamas, cigarrillos, motores, grupos electrógenos, herramientas no antichispa y cualquier fuente de ignición. Situarse a barlovento y evitar zonas deprimidas.
Aislamiento inicial:
  Incrementar distancias en interiores, sótanos, túneles, muelles de carga, naves cerradas y áreas con drenaje deficiente. Evacuar a sotavento si se aprecia nube de vapor o lectura elevada de explosividad.
Control de la fuga:
  Si es seguro, cerrar válvulas, recolocar envases, taponar con medios compatibles o trasvasar mediante personal especializado. Aplicar puesta a tierra y puente equipotencial en toda maniobra de trasiego.
Control de vapores:
  Priorizar espuma para sellado superficial y reducción de evaporación cuando el volumen lo justifique. El agua pulverizada puede ayudar de forma limitada sobre vapores, pero no sustituye al control de la fuente.
Confinamiento:
  Hacer diques con tierra, arena o absorbente inerte. Proteger de inmediato imbornales, arquetas, canales de drenaje, fosos y alcantarillado con barreras físicas.
Absorción y recogida:
  Emplear absorbentes inertes no combustibles y herramientas antichispa. Introducir el residuo en recipientes adecuados, cerrados y etiquetables para gestión especializada.
Uso del agua:
  Restringir a pulverización de protección, enfriamiento y abatimiento prudente de vapor. No aplicar chorros a presión sobre el derrame ni lavar hacia desagües.
Espacios confinados:
  Considerar atmósfera explosiva y tóxica hasta demostrar lo contrario. Entrada solo con control de accesos, medición continua, ERA y procedimiento específico.
Derrame en vía pública:
  Cortar circulación en ambos sentidos, impedir arranque de vehículos próximos y vigilar puntos de encauzamiento del líquido hacia alcantarillas, garajes, pasos inferiores y colectores.
Fin de intervención:
  Mantener vigilancia hasta estabilizar lecturas de explosividad y eliminar focos de evaporación residual en absorbentes, ropa contaminada y utensilios utilizados.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria:
  Equipo autónomo de respiración de presión positiva en incendio, fuga importante, interiores, sótanos, atmósfera desconocida, lectura significativa de explosividad o síntomas de exposición. No confiar en filtros en atmósferas potencialmente IDLH o con deficiencia de oxígeno.
Protección corporal:
  Traje de protección química frente a salpicaduras compatible con disolventes orgánicos para control de fuga y trasvase. En fuego declarado, traje estructural con ERA para maniobras iniciales defensivas; si predomina el riesgo químico líquido, emplear protección específica adecuada al escenario.
Guantes:
  Butilo, vitón o material con resistencia acreditada frente a disolventes orgánicos. Evitar guantes degradables o de protección meramente mecánica.
Ojos y cara:
  Gafas estancas y pantalla facial completa ante riesgo de salpicadura, apertura de líneas, obturación o trasvase.
Botas:
  Resistentes a disolventes, con suela antideslizante y propiedades antiestáticas.
Protección complementaria:
  Casco con pantalla, ropa interior no generadora de carga estática cuando proceda, dosímetro o detector multigás según dotación.
Equipos de intervención:
  Herramientas antichispa, alumbrado protegido, detectores de gases inflamables, material de taponamiento compatible, líneas de espuma y medios para puesta a tierra.
Criterio táctico de EPI:
  Si no se conoce con certeza la concentración ambiental o existe posibilidad de nube inflamable en zona baja, actuar como atmósfera peligrosa y elevar el nivel de protección respiratoria.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Criterio general:
  Rescatar solo con protección respiratoria adecuada. Retirar a la víctima de la fuente sin exponer a nuevos intervinientes. Valorar ABC de forma inmediata.
Inhalación:
  Llevar al afectado a aire fresco, mantener en reposo, abrigado y bajo observación. Administrar oxígeno por personal entrenado si presenta dificultad respiratoria. Si no respira, iniciar ventilación de soporte y RCP según protocolo. Vigilar deterioro neurológico, broncoaspiración y depresión respiratoria.
Contacto con la piel:
  Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar la zona con abundante agua y jabón durante varios minutos. No usar disolventes ni neutralizantes. Si persiste irritación o hay exposición extensa, valoración médica.
Contacto con los ojos:
  Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si salen con facilidad. Continuar irrigación durante el traslado si persisten dolor o lagrimeo.
Ingestión:
  Enjuagar boca. No inducir el vómito. No administrar nada por boca a persona somnolienta o inconsciente. Colocar en posición lateral de seguridad si disminuye el nivel de conciencia. Traslado médico por riesgo de aspiración y depresión del sistema nervioso central.
Ropa contaminada:
  Embolsar y aislar hasta su descontaminación o eliminación controlada; puede seguir emitiendo vapores inflamables.
Observación clínica:
  Los síntomas pueden progresar tras la exposición, sobre todo en inhalación intensa o en espacios cerrados. Mantener vigilancia del estado respiratorio y neurológico.
Información toxicológica urgente: Servicio de Información Toxicológica España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura:
  Usar ventilación eficaz, equipos eléctricos protegidos, control de carga electrostática y procedimientos de trabajo sin ignición. Evitar nieblas, vapores y contacto repetido con piel y ojos.
Trasvases:
  Realizar con conexión equipotencial y puesta a tierra. Prohibir recipientes improvisados y operaciones sin control del entorno.
Almacenamiento:
  Mantener en envases bien cerrados, en zona fresca, seca, ventilada y protegida del sol. Alejar de calor, chispas, llamas, oxidantes y focos de contaminación química.
Segregación:
  Separar de oxidantes fuertes, ácidos fuertes, nitrantes y materiales capaces de favorecer hidrólisis o reacción indeseada.
Control del área:
  Disponer ventilación, retención de derrames, equipos de extinción apropiados y control de accesos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
  Estable en condiciones normales de almacenamiento, transporte y uso profesional con control de temperatura e ignición.
Condiciones a evitar:
  Calor, insolación intensa, llamas, superficies calientes, chispas, equipos no protegidos, electricidad estática, ventilación insuficiente y confinamiento de vapores.
Incompatibilidades:
  Oxidantes fuertes, ácidos fuertes, agentes nitrantes y mezclas reactivas capaces de inducir descomposición, hidrólisis o reacción exotérmica.
Reactividad relevante:
  En medio ácido puede hidrolizarse formando acetaldehído y etanol; ambos son inflamables y el acetaldehído añade irritación y peligrosidad por vapores. En presencia de calor o contaminación química pueden aumentar las emisiones inflamables.
Condiciones operativas a evitar:
  Trasvases rápidos sin puesta a tierra, apertura de recipientes calientes, ventilación que empuje vapores hacia focos de ignición y almacenamiento junto a reactivos incompatibles.
Productos de descomposición peligrosos:
  Monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos orgánicos irritantes y aldehídos en combustión incompleta o sobrecalentamiento.
Consecuencia táctica:
  Aunque el producto sea estable, el escenario se vuelve rápidamente crítico cuando hay calor, confinamiento o contaminación con ácidos u oxidantes; el mando debe anticipar escalada por atmósfera explosiva antes que por reacción química violenta.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda:
  Peligro principal en intervención: inhalación de vapores con efectos narcóticos e irritantes. La gravedad depende de concentración, ventilación y tiempo de exposición.
Irritación:
  Irritante para ojos, mucosas y piel por contacto repetido o prolongado.
Sensibilización:
  No es el efecto agudo predominante en el escenario de emergencia.
Efectos por exposición repetida:
  Sequedad cutánea, cefalea, fatiga y molestias por exposición continuada a disolventes en ambientes mal ventilados.
Aspiración:
  La ingestión con vómito posterior puede complicarse con aspiración pulmonar.
Dato útil para intervinientes:
  La alteración neurológica puede aparecer con escasos signos externos; un paciente desorientado en zona de vapores debe considerarse potencialmente expuesto de forma significativa.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:
  Compuesto orgánico volátil que puede evaporarse con rapidez desde suelo, agua o absorbentes contaminados.
Movilidad:
  Puede desplazarse superficialmente y alcanzar drenajes, colectores y cursos de agua, manteniendo peligro de incendio sobre la lámina de agua.
Impacto esperado:
  Puede perjudicar a organismos acuáticos y alterar temporalmente la calidad del medio receptor si el vertido es relevante.
Persistencia práctica:
  Aunque parte del producto se volatilice, el riesgo operativo continúa mientras existan focos residuales en suelos, materiales porosos o redes enterradas.
Medida prioritaria:
  Evitar entrada en saneamiento, cauces, balsas y depuradoras. Retener y gestionar escorrentías y absorbentes contaminados.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
  Confirmar que se trata de un líquido muy inflamable y volátil. Fijar zonas caliente, templada y fría; establecer control de acceso; nombrar seguridad; priorizar dirección del viento, topografía y presencia de puntos bajos, sótanos o alcantarillado.
Elección táctica:
  Diferenciar con rapidez entre fuga sin fuego, fuga con fuego e incendio sin fuga activa visible. La táctica cambia de forma decisiva: en fuga sin fuego domina el control de igniciones y vapores; en fuga con fuego puede convenir estrategia defensiva y mantenimiento de la combustión controlada.
Aislamiento:
  Ampliar perímetro cuando existan naves cerradas, edificios adyacentes, red de saneamiento, túneles, pasos inferiores, patios ingleses o aparcamientos subterráneos. Evitar permanencia de personal y civiles a sotavento.
Evacuación:
  Considerarla de forma temprana si la nube puede invadir viviendas, locales, andenes, galerías de servicio o vías de tráfico. Mayor criterio de evacuación cuando no pueda eliminarse la fuente de ignición o no sea posible medir adecuadamente la atmósfera.
Control de vapores:
  Explosímetro continuo en accesos, zonas bajas y límites del perímetro. No confiar en la ausencia de olor. Revaluar tras cada maniobra de ventilación, espuma, apertura de puertas o movimiento de recipientes.
Recipientes y vehículos:
  En transporte o almacenamiento, valorar si hay recipientes calentados, deformados o sometidos a radiación. Enfriar a distancia y evitar aproximaciones frontales a tapas, válvulas o extremos de cisternas.
Protección respiratoria:
  ERA obligatorio en zonas de concentración incierta, interiores y maniobras próximas a fuga o fuego. El mando debe impedir relevos sin control de aire y sin punto claro de retirada.
Control de igniciones:
  Suspender maniobras de soldadura, arranque de motores, operaciones de corte, alumbrado no protegido y uso de equipos que generen chispa. Vigilar especialmente cuadros eléctricos, cámaras frigoríficas, extractores, ascensores y vehículos detenidos.
Uso de espuma:
  Útil para sellado de charcos, reducción de vapores y extinción superficial. Mantener reserva suficiente antes de iniciar ataque para evitar aplicación insuficiente.
Descontaminación:
  Establecerla incluso en incidentes pequeños. La ropa, guantes, absorbentes y herramientas pueden seguir liberando vapores inflamables. Separar zona de descontaminación de motores y otras fuentes de ignición.
Criterio de finalización:
  No cerrar intervención mientras persistan lecturas de explosividad, olor intenso en puntos bajos, producto en absorbentes sin retirar o posibilidad de reentrada de vapores desde saneamiento.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: ACETAL
Número UN: 1088
Kemler / ADR: 23
Clase de transporte: 3 - Líquido inflamable
Grupo de embalaje: II
Etiqueta de peligro: 3
Código Hazchem: 3WE
Sentido operativo del Kemler 23:
  Líquido inflamable con emisión de gas o vapores peligrosos. La prioridad es impedir ignición, controlar la atmósfera y proteger zonas bajas y confinadas.
ADR - criterio útil:
  Aplicar procedimientos de mercancías peligrosas para líquidos inflamables volátiles. En incidente con vehículo, inmovilizar tráfico, suprimir fuentes de ignición y valorar evacuación ampliada si existe fuga no controlada.
Transporte por carretera:
  Riesgo elevado en accidentes con vuelco, rotura de envases, cisternas dañadas, carga en muelles y operaciones de trasvase de emergencia. Vigilar drenajes de calzada, cunetas, colectores y pasos inferiores.
Túneles y recintos cerrados:
  Peligrosidad especialmente alta por acumulación de vapores, encendido súbito y dificultad de ventilación. Tratar como escenario de alto riesgo y considerar evacuación rápida y extensa.
Información útil para intervención:
  La señalización 23/1088 orienta a riesgo dominante de incendio súbito, flash fire, desplazamiento de vapores y posible deflagración en espacios cerrados o semiconfinados.
Reglamentación práctica:
  La gestión del incidente debe integrarse con los procedimientos ADR, planes de emergencia interior o exterior, control policial del perímetro y coordinación sanitaria por posible exposición inhalatoria.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen táctico:
  El peligro principal es la formación rápida de atmósferas inflamables por vapores pesados y su ignición a distancia. La intervención eficaz exige mando temprano, perímetro amplio, eliminación de igniciones, medición continua, espuma cuando proceda y enfriamiento prolongado de recipientes expuestos.
Prioridades:
  1) Rescate con ERA y control de la vía aérea. 2) Aislamiento y evacuación selectiva. 3) Corte de igniciones. 4) Medición de explosividad. 5) Control de fuga y vapores. 6) Enfriamiento de recipientes. 7) Protección de saneamiento y medio acuático.
Nota prudente:
  Los parámetros físico-químicos pueden variar ligeramente según pureza y formulación comercial, pero en emergencia debe tratarse siempre como líquido muy inflamable, de vapores peligrosos, con capacidad de acumulación en zonas bajas y fuerte riesgo de ignición súbita.