Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
23 Nº ONU 1072
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Oxígeno comprimido
Sinónimos: Oxígeno; Oxygen, compressed; oxígeno gaseoso medicinal o industrial según pureza y uso
Número UN: 1072
Número CAS: 7782-44-7
Número CE (EINECS): 231-956-9
Código Hazchem: 2TE
Clase/División ADR: 2.2 gas no inflamable y no tóxico, con carácter comburente señalado en transporte de gases oxidantes
Uso recomendado: Gas oxidante para soporte respiratorio, soldadura y corte, laboratorios, procesos industriales y aplicaciones técnicas controladas
Restricciones de uso: Prohibido el contacto con aceites, grasas, hidrocarburos, reguladores no aptos, equipos contaminados o materiales combustibles
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas no inflamable pero comburente muy potente. Enriquece rápidamente la atmósfera y acelera de forma extrema la combustión de
materiales comunes. Un incendio pequeño puede pasar a muy violento en segundos. Los recipientes calentados pueden romperse o salir
proyectados por sobrepresión.
Estado y aspecto: Gas incoloro a temperatura ambiente, almacenado comprimido en botellas, bloques o recipientes a presión
Olor: Inodoro
Punto de ebullición: Aproximadamente -183 grados C
Densidad: Ligeramente más denso que el aire en condiciones normales; el chorro frío puede comportarse inicialmente como gas pesado
Solubilidad en agua: Limitada
Riesgo por vapores: El peligro operativo no es una toxicidad química clásica, sino el enriquecimiento local de oxígeno en ropa, tapicerías, mangueras,
absorbentes, vendajes, juntas y materiales porosos, que luego pueden inflamarse con energía mínima.
Comportamiento: En interiores, huecos técnicos, ambulancias, salas de gases y zonas mal ventiladas puede generarse un entorno oxidante invisible.
El producto no se ve ni huele; la ausencia de síntomas iniciales no excluye peligro grave de ignición.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: En exposición accidental breve, el oxígeno no suele producir intoxicación aguda convencional. El riesgo sanitario real aparece por
hiperoxia en exposiciones elevadas o prolongadas, especialmente en pacientes vulnerables, y por el contexto de incendio acelerado.
Contacto con piel: El chorro a alta presión puede causar lesión mecánica. Si la expansión enfría intensamente la salida, puede aparecer quemadura por frío.
Contacto ocular: El gas a presión puede provocar irritación intensa, lesión mecánica y posible afectación corneal. Si la descarga es muy fría, puede
producir criolesión local.
Efectos especiales: La ropa o tejidos expuestos a una fuga pueden quedar enriquecidos en oxígeno y arder de forma súbita al acercarse a una chispa,
llama piloto, cigarrillo, desfibrilador, herramienta eléctrica o superficie caliente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Peligro de incendio: No arde por sí mismo, pero multiplica la intensidad de cualquier fuego. Materiales considerados de combustión moderada en aire
normal pueden inflamarse antes, arder a mayor temperatura y propagarse con gran rapidez en atmósfera enriquecida. Especial atención a
ropa, mantas, papel, madera, espumas, plásticos, gomas, pinturas, aceites, grasas, asfalto, tapicerías y residuos contaminados.
Peligro de explosión: Los recipientes sometidos a fuego o calentamiento pueden romperse por aumento de presión interna, con proyección de fragmentos o
efecto misil del cilindro si falla la válvula. Las mezclas de oxígeno con gases o vapores combustibles amplían la severidad de una
deflagración. Aceites y grasas en válvulas, manorreductores o conexiones pueden inflamarse de forma casi instantánea por compresión
adiabática, fricción, impacto o apertura brusca.
Comportamiento en fuego: En incendios confinados favorece llamas más vivas, mayor temperatura, reigniciones y consumo más rápido del combustible. Puede
agravar un incendio oculto dentro de armarios, compartimentos de ambulancia, quirófanos, talleres o salas de botellas.
Punto de inflamación: No aplicable al producto; su peligrosidad deriva de la acción oxidante
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto; reduce la energía de ignición requerida por otros materiales
Límites de explosividad: No aplicable al producto puro; el enriquecimiento de oxígeno vuelve más peligrosas las mezclas inflamables presentes
Presión de vapor: Recipiente a presión; la presión interna aumenta con la temperatura del envase
Riesgo por recipientes: Botellas expuestas al calor prolongado, radiación o llama directa requieren vigilancia continua. Una botella aparentemente intacta
puede debilitarse y fallar de forma repentina tras varios minutos de exposición.
Productos de descomposición: No genera humos combustibles propios, pero al intensificar el incendio aumenta la formación de gases tóxicos y corrosivos
procedentes de los materiales que arden en la escena.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Aplicar el agente extintor según el combustible implicado. Usar agua pulverizada para refrigeración intensiva de botellas, baterías,
estructuras y exposiciones. En combustibles sólidos puede emplearse agua; en líquidos inflamables, espuma si procede; en fuegos de
equipos eléctricos, agente adecuado una vez valorado el riesgo eléctrico.
Medios no adecuados: Evitar chorros compactos innecesarios sobre válvulas o botellas dañadas si pueden desplazar el recipiente, agravar la fuga o exponer
al personal. No emplear grasas, aceites ni lubricantes en ninguna maniobra. No confiar en un simple abatimiento de llama si persiste
fuga de oxígeno enriqueciendo el ambiente. No maniobrar equipos contaminados con hidrocarburos.
Precauciones concretas: Establecer perímetro, cortar fuentes de ignición, atacar desde cobertura y a distancia siempre que sea posible. Localizar y cerrar
la válvula sólo si la operación es segura, la botella es accesible y no está seriamente calentada. Mantener refrigeración continua de
recipientes expuestos incluso tras extinguir el fuego visible. Retirar botellas no afectadas únicamente si no han recibido calor y la
maniobra puede ejecutarse con rapidez y control.
Si la botella fuga y arde: Si la llama procede de una fuga de oxígeno asociada a material combustible y no puede cortarse con seguridad, puede ser preferible
controlar exposiciones, mantener enfriamiento y evitar acumulación en recinto, en lugar de extinguir sin eliminar la fuga.
Distancias tácticas: En botellas directamente afectadas por fuego, trabajar con la máxima distancia operativa posible, protección sólida y líneas de agua
preparadas. Restringir la aproximación frontal a la válvula o al eje de posible proyección.
Intervención táctica: Priorizar aislamiento, control de igniciones, ventilación y enfriamiento. Considerar evacuación de zonas anexas si hay múltiples
cilindros, compartimento cerrado, fuego desarrollado o imposibilidad de cortar suministro.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, detener tráfico y eliminar toda fuente de ignición: motores, interruptores, herramientas eléctricas, calefactores,
cigarrillos, llamas piloto, soldadura y equipos que produzcan chispas. Ventilar intensamente de forma natural o mecánica compatible con
seguridad. Impedir acceso de personal con ropa, guantes o material contaminado por hidrocarburos.
Fuga en botella: Si no hay fuego y es seguro, cerrar la válvula lentamente. Si la fuga procede del cuerpo de válvula, manorreductor o racor y no cesa,
no improvisar reparaciones, no golpear, no apretar en exceso y no tumbar la botella sin necesidad. Asegurar el recipiente frente a caída
o proyección, mantener ventilación y solicitar personal especializado o proveedor.
Fuga en recinto cerrado: Evacuar el local y compartimentos contiguos que puedan compartir aire. Abrir accesos altos y bajos si la configuración lo permite.
Utilizar ERA hasta confirmar atmósfera segura. Controlar especialmente ambulancias, quirófanos, laboratorios, cámaras técnicas, sótanos,
cabinas y cajas de carga cerradas.
Fuga con incendio: Cortar el suministro sólo si la maniobra es clara y protegida. Si no es posible, enfriar recipientes y exposiciones, controlar la
propagación y evitar acumulación de atmósfera enriquecida. Una extinción prematura sin corte puede favorecer reignición o cambio brusco
de comportamiento del incendio.
Control de vapores: Aunque no se trate de un vapor tóxico, debe tratarse como atmósfera oxidante peligrosa. Favorecer dispersión rápida del gas y evitar
que el chorro impacte sobre tejidos, combustibles, absorbentes, ropa de intervención, aceites o superficies calientes.
Aislamiento orientativo: En exterior, mantener un perímetro suficiente para evitar ignición de materiales próximos y exposición a recipientes proyectados.
En interior, desalojar el sector afectado y revisar zonas anexas hasta garantizar ventilación eficaz y control de la atmósfera.
Medidas prácticas: Señalizar, inmovilizar cilindros inestables, cortar equipos eléctricos no esenciales desde zona segura y prohibir el uso de teléfonos,
radios no protegidas o maniobras generadoras de chispa dentro del área inmediata si existe enriquecimiento intenso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo a presión positiva en incendios, en fugas interiores, en espacios confinados, durante reconocimiento de zonas
contaminadas o cuando exista humo, calor o atmósfera incierta. No confiar en filtros para una escena con posible enriquecimiento de
oxígeno y riesgo de ignición.
Protección ocular: Pantalla facial completa o gafas estancas frente a chorro a presión, partículas y posible enfriamiento extremo en la descarga.
Protección corporal: Equipo estructural completo si existe fuego, calor radiante o proyección. Para fugas sin incendio, ropa de intervención limpia, seca
y libre de aceites o grasas. Sustituir prendas que hayan quedado expuestas a flujo intenso de oxígeno antes de aproximarlas a focos
de ignición.
Protección de manos: Guantes limpios, secos y sin contaminación por hidrocarburos. Si existe riesgo de frío intenso en la descarga, emplear guantes con
protección adecuada frente a baja temperatura además de la protección mecánica.
Protección de pies: Botas de intervención limpias, evitando suelas o restos contaminados con combustibles o lubricantes.
Equipos especiales: Detector de oxígeno o monitor atmosférico si la intervención lo permite, especialmente en recintos técnicos, sanitarios o espacios
confinados. Herramientas que minimicen generación de chispas cuando coexistan combustibles asociados.
Disciplina EPI: No usar cremas grasas, manos impregnadas, trapos aceitados ni lubricantes comunes en equipos para oxígeno. Revisar reguladores,
juntas y conexiones antes de la maniobra.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Criterio general: El riesgo asistencial principal suele ser la lesión asociada a chorro a presión, frío intenso, incendio acelerado o hiperoxia en
exposición mantenida. Tras rescate, alejar a la víctima de la zona enriquecida en oxígeno y de toda fuente de ignición.
Inhalación: Trasladar a aire normal y mantener en reposo en posición cómoda. Vigilar tos, disnea, dolor torácico, cefalea, alteración visual,
irritabilidad, confusión o empeoramiento respiratorio. Si hay dificultad respiratoria, valoración sanitaria urgente. En pacientes
expuestos largo tiempo a concentraciones altas, observar evolución aunque inicialmente se encuentren estables.
Contacto con piel: Si existe lesión por frío, no frotar ni aplicar calor directo. Retirar con cuidado la ropa no adherida y cualquier objeto que comprima
si puede hacerse sin dañar tejido. Irrigar o templar suavemente con agua templada, no caliente. Cubrir con apósito estéril seco y
evacuar para valoración médica. Si la lesión es mecánica por chorro, tratar como traumatismo local y vigilar daño profundo.
Contacto con ojos: Lavar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si salen
con facilidad. No frotar. Proteger el ojo y derivar para valoración médica, especialmente si hay dolor persistente, visión borrosa,
sensación de cuerpo extraño o sospecha de criolesión.
Ingestión: No es una vía esperable en intervención; si coexistieran otras lesiones o contaminación secundaria, tratar según el agente implicado.
Quemaduras por incendio: Enfriar la quemadura térmica con agua si procede, retirar ropa no adherida y cubrir de forma estéril. Considerar que prendas o
vendajes expuestos a oxígeno pueden reavivar la combustión; separarlos de focos de ignición y vigilar reignición.
Ropa enriquecida en oxígeno: Retirar a la víctima de llamas, chispas y calor. Si la ropa ha estado sometida a fuga importante, airearla en zona segura antes
de acercarla a cualquier foco de ignición o introducirla en vehículo.
Asistencia médica: Requiere evaluación sanitaria toda persona con exposición prolongada en recinto enriquecido, síntomas respiratorios, lesión ocular,
quemadura por frío, traumatismo por presión o quemadura térmica.
Información médica: El cuadro más relevante no suele ser tóxico sistémico agudo, sino lesión local, daño por presión, inhalación de humos del incendio y
posibles efectos por hiperoxia si la exposición ha sido significativa. Centro de Toxicología España: +34 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Abrir válvulas lentamente y sin brusquedad. Mantener botellas en vertical y aseguradas. Usar sólo reguladores, juntas y conexiones
específicos para oxígeno, limpios y desengrasados. No arrastrar, rodar sin control ni levantar por la caperuza. Comprobar estanqueidad
con método compatible; no usar llamas para buscar fugas.
Almacenamiento: En lugar ventilado, seco, protegido del sol, calor y golpes. Separado de gases inflamables, combustibles, aceites, grasas, pinturas,
papel, textiles y agentes reductores. Mantener señalización visible y acceso controlado.
Condiciones a evitar: Temperaturas elevadas, almacenamiento en vehículos cerrados, locales sin ventilación, proximidad a fuentes de ignición, caída de
cilindros, contaminación de válvulas y utilización de equipos sin limpieza para servicio de oxígeno.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso, siempre que el sistema esté limpio, seco, desengrasado y diseñado para oxígeno.
Condiciones a evitar: Calor, radiación térmica, llama, chispas, superficies calientes, compresión rápida, apertura brusca de válvula, golpes sobre la
grifería, retorno de llama desde equipos de corte y enriquecimiento de atmósferas cerradas.
Incompatibilidades: Aceites, grasas, hidrocarburos, combustibles sólidos y líquidos, gases inflamables, hidrógeno, acetileno, monóxido de carbono,
sulfuros, fosfina, agentes reductores, materiales orgánicos, carbón activo contaminado y polvo metálico fino.
Reactividad operativa: En presencia de oxígeno enriquecido, muchos materiales cambian de comportamiento: prenden antes, arden más deprisa y con mayor
temperatura. En válvulas y reguladores, una mínima contaminación puede desencadenar combustión interna. La compresión adiabática por
apertura rápida puede iniciar ignición en componentes incompatibles.
Estabilidad del envase: El producto es estable, pero el recipiente puede convertirse en el principal riesgo si se calienta, se daña la válvula o se produce
descarga incontrolada. Un cilindro con válvula rota puede desplazarse violentamente.
Productos peligrosos: El oxígeno no genera productos tóxicos propios relevantes por descomposición, pero favorece la formación de humos más calientes,
densos y tóxicos procedentes de los materiales implicados en el incendio.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: No clasificado por toxicidad aguda convencional en condiciones ambientales habituales.
Efectos por exposición: Exposiciones altas y prolongadas pueden favorecer irritación pulmonar, molestias retroesternales y efectos por hiperoxia, con mayor
relevancia en situaciones médicas especiales o recintos con concentración anormalmente elevada.
Ojos y piel: Riesgo de lesión mecánica por descarga a presión y lesión por frío en el punto de salida.
Observación útil: En la mayoría de incidentes, la gravedad vendrá determinada por el incendio acelerado, la rotura de recipientes o la inhalación de
humos del fuego asociado, más que por toxicidad intrínseca del gas.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Componente natural de la atmósfera; no se espera ecotoxicidad directa por liberación aislada al exterior.
Riesgo ecológico útil: El impacto práctico es indirecto: aumento del riesgo de incendio de vegetación, residuos, materiales de obra o combustibles del entorno.
Movilidad: Se dispersa en aire, aunque en recintos o puntos bajos con chorro frío puede mantenerse una zona localmente peligrosa durante un tiempo.
Persistencia: No persistente como contaminante químico convencional.
Otras consideraciones: En instalaciones sanitarias o industriales, una fuga sostenida puede comprometer seguridad operativa y provocar incendios secundarios.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando: Confirmar número de botellas o baterías, ubicación, si hay exposición al calor, existencia de fuga audible, presencia de pacientes,
personal atrapado y materiales combustibles próximos. Decidir pronto entre estrategia de aislamiento y refrigeración, o retirada de
recipientes no afectados. Priorizar la vida, el corte de suministro seguro y el control de igniciones.
Reconocimiento: Buscar cilindros en ambulancias, hospitales, residencias, centros de buceo, talleres de oxicorte, laboratorios, industrias y zonas
de mantenimiento. Comprobar manorreductores, tuberías, colectores y armarios de gases. Sospechar enriquecimiento de oxígeno aunque no
haya humo ni olor.
Zonificación: Establecer zona caliente en torno a la fuga o a recipientes calentados; zona templada para apoyo protegido y zona fría para mando y
sanitarios. Limitar entradas al personal imprescindible. En interiores, acceso con ERA hasta que la atmósfera sea considerada segura.
Medidas de aislamiento: Evacuar recintos afectados y adyacentes si existe fuga importante, fuego desarrollado, calentamiento de botellas o ventilación pobre.
Alejar personas, pacientes y curiosos de áreas con textiles, aceites o equipos eléctricos susceptibles de ignición.
Táctica recomendada: Si hay fuego cerca de botellas, iniciar refrigeración desde cobertura, valorar trayectoria posible de proyección y mantener distancia.
Si hay fuga sin fuego, ventilar antes de maniobrar, cortar igniciones y evitar acciones precipitadas sobre válvulas agarrotadas. Si la
instalación alimenta un incendio y no puede aislarse sin riesgo, contener propagación y proteger exposiciones.
Control de vapores: Tratar la nube o chorro como atmósfera oxidante peligrosa. Ventilar, dispersar y evitar acumulación en compartimentos cerrados.
Controlar especialmente ropa, camillas, mantas, espumas y absorbentes que puedan saturarse.
Enfriamiento de recipientes: Aplicar agua pulverizada continua sobre botellas expuestas al calor. Mantener enfriamiento tras la extinción visible hasta que
la temperatura sea claramente estable. No aproximarse innecesariamente a recipientes con signos de calentamiento, decoloración o ruido.
Evacuación: Recomendable cuando hay múltiples cilindros, incendio en local cerrado, duda sobre tiempo de exposición al calor, imposibilidad de
acceso seguro a válvulas o riesgo de proyección hacia zonas ocupadas.
Control postincidente: Monitorizar la atmósfera si es posible, revisar puntos ocultos, asegurar cierre efectivo de válvulas y retirar de servicio prendas o
materiales presumiblemente enriquecidos en oxígeno hasta su aireación completa. Coordinar con proveedor o técnico autorizado la gestión
del cilindro dañado.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación transporte: OXÍGENO COMPRIMIDO
Número UN: 1072
Kemler: 23
Clase ADR/RID: 2
Etiquetado transporte: Etiqueta de gas no inflamable y no tóxico 2.2 con indicación de gas oxidante según señalización aplicable
Código Hazchem: 2TE
Grupo de embalaje: No aplicable a gases
Reglamentación útil: Recipientes a presión sometidos a normativa de transporte de mercancías peligrosas. Deben viajar verticales o bien inmovilizados,
con válvula protegida, caperuza colocada cuando proceda, ventilación adecuada del vehículo y separación de combustibles y fuentes de calor.
Restricciones prácticas: Puede estar sujeto a restricciones de túnel, estiba y segregación. En ambulancias y vehículos técnicos, una ventilación deficiente
y un pequeño escape pueden generar rápidamente una atmósfera peligrosa.
Información para accidente de transporte: Cortar el tráfico, identificar cilindros expulsados, botellas rodando o válvulas arrancadas. No entrar en caja de
carga, ambulancia o compartimento cerrado hasta ventilar y valorar seguridad. Tratar cilindros con válvula dañada como riesgo alto de
proyección y enriquecimiento de oxígeno.
Señalización útil: Verificar panel naranja, etiquetas de peligro, documentación de transporte y estado de sujeciones. La ausencia de llama no reduce la
peligrosidad si existe fuga en espacio confinado o cerca de combustibles.
Referencia operativa: Aplicar las medidas generales de intervención para gases oxidantes a presión, con prioridad a aislamiento, ventilación, refrigeración
y control estricto de fuentes de ignición.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El oxígeno comprimido no arde, pero puede transformar rápidamente un incidente controlable en un incendio muy grave. El peligro para
bomberos y primeros intervinientes es la combustión acelerada, la saturación de materiales y la rotura de recipientes calentados.
Clave de intervención: Aislar, ventilar, eliminar igniciones, usar equipos limpios aptos para oxígeno, enfriar recipientes expuestos y cortar la fuga sólo
cuando la maniobra sea segura. Sospechar enriquecimiento de oxígeno en toda instalación sanitaria o industrial afectada.
Observación final: La atmósfera enriquecida en oxígeno es invisible y puede mantenerse en ropa y materiales. Sin llama aparente puede existir riesgo
inmediato de ignición súbita ante una chispa mínima.