Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23
NÚMERO UN: 1070
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Óxido nitroso
Sinónimos: Monóxido de dinitrógeno, protóxido de nitrógeno, gas hilarante, nitrous oxide
Número CAS: 10024-97-2
Número CE (EINECS): 233-032-0
Código Hazchem: 2TE
Uso recomendado: Gas medicinal anestésico/analgésico, propulsor y uso industrial controlado
Restricciones de uso: Evitar empleo fuera de instalaciones ventiladas y controladas; no exponer a calor, grasas, aceites ni materiales combustibles; no usar equipos o racores contaminados
Identificación para transporte: Gas oxidante, licuado, a presión
Aspecto y estado físico: Gas licuado comprimido en recipientes a presión; incoloro
Olor: Ligeramente dulce
Punto de ebullición: Aproximadamente -88,5 grados C
Punto de inflamación: No aplicable; no es combustible por sí mismo
Temperatura de autoignición: No aplicable como gas no combustible; puede sostener combustión ajena
Límites de explosividad: No aplicables por sí solo; en mezclas con combustibles puede favorecer combustión muy violenta
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente por tratarse de gas licuado a presión
Densidad relativa del vapor: Aproximadamente 1,5 respecto al aire
Solubilidad en agua: Baja a moderada
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología (España): +34 91 562 04 20
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas oxidante a presión; favorece intensamente la combustión, reaviva focos y agrava incendios en materiales ordinarios. Los recipientes pueden romper violentamente por calentamiento.
Peligro dominante: Sobrepresión del envase y atmósfera enriquecida en oxidante o empobrecida en oxígeno según condiciones de liberación y ventilación.
Riesgo por vapores: Al liberarse en gran cantidad desplaza oxígeno del aire y puede causar hipoxia en espacios confinados o poco ventilados.
Comportamiento en fuga: Puede formar nubes frías cerca del punto de escape; el gas tiende a acumularse en zonas bajas y recintos cerrados.
Riesgo para materiales: Tejidos, maderas, papel, cauchos, plásticos, aceites y grasas arden con mayor facilidad o intensidad en presencia de atmósferas enriquecidas.
Riesgo para recipientes: Cilindros sometidos a calor pueden ventear, deformarse o fallar bruscamente con proyección de fragmentos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Principal vía de exposición. Puede provocar cefalea, vértigo, somnolencia, euforia, alteración del juicio, incoordinación y pérdida de conciencia.
Asfixia: Riesgo relevante en fugas masivas o recintos cerrados por desplazamiento de oxígeno.
Contacto con el líquido frío: Posibles quemaduras por frío y lesiones oculares por congelación.
Efectos por exposición elevada: Narcosis rápida, hipoxia, colapso y parada respiratoria si el ambiente tiene poco oxígeno.
Efectos por exposición repetida: En entornos laborales mal controlados puede afectar al sistema nervioso y al metabolismo de la vitamina B12.
Señal de alarma insuficiente: El olor no ofrece aviso fiable para una fuga peligrosa; no usarlo como criterio de seguridad.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No suele arder por sí mismo, pero actúa como oxidante potente en incendio y hace que combustibles corrientes prendan antes, ardan con más energía y se reigniten tras una extinción incompleta.
Riesgo real de incendio: Una fuga en local, ambulancia, laboratorio, taller o almacén puede enriquecer la atmósfera y transformar materiales normalmente poco reactivos en combustibles de ignición fácil. Textiles, papel, cartón, madera, plásticos, juntas, mangueras contaminadas, aceites y grasas pueden inflamarse con violencia.
Riesgo real de explosión: El principal riesgo explosivo operativo es la rotura violenta del cilindro por aumento de presión cuando recibe llama, radiación térmica o confinamiento. También existe riesgo de descomposición exotérmica del gas si se calienta intensamente o contacta con superficies muy calientes y ciertos materiales catalíticos.
Escenario crítico: Cilindro expuesto a incendio con calentamiento prolongado, venteo por válvula de seguridad, ruido anormal, escarcha irregular o decoloración del envase. Estos signos obligan a ampliar perímetro y limitar exposición del personal.
Mezclas peligrosas: Aunque no es un gas inflamable, puede participar en combustiones muy rápidas con hidrógeno, acetileno, gases combustibles y vapores inflamables presentes en el entorno.
Recipientes: BLEVE menos característico que en gases licuados inflamables, pero la ruptura de un cilindro a presión puede ser súbita, con efecto misil, abundante liberación de oxidante y agravamiento inmediato del incendio.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno en incendios severos o descomposición térmica; estos gases añaden toxicidad respiratoria.
Riesgo en recintos: En interiores el incendio puede intensificarse de forma engañosa, con propagación rápida y atmósfera incompatible con permanencia sin ERA.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada o niebla para enfriar recipientes, estructuras y exposiciones; espuma, polvo químico o CO2 según el combustible realmente ardiendo; agente extintor elegido en función del fuego secundario, no del óxido nitroso.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre cilindros inestables si puede desplazar recipientes, dañar válvulas o reducir el control del equipo; evitar procedimientos que acerquen personal innecesariamente a botellas calentadas; no usar equipos, racores o elementos impregnados con aceites o grasas.
Precauciones concretas:
Aislar de inmediato y retirar combustibles próximos si puede hacerse sin riesgo.
Trabajar a barlovento, desde cobertura y con la menor exposición frontal posible al cilindro.
Enfriar botellas y bloques de cilindros desde distancia segura con agua pulverizada continua.
No situar personal frente a válvulas, tapas, fondos ni líneas de proyección potencial.
Si existe fuego envolviendo cilindros, valorar evacuación amplia y defensa exterior.
Controlar atmósfera interior y nivel de oxígeno antes de cualquier progresión prolongada.
Intervención preferente: Cerrar el suministro solo si la válvula es accesible con seguridad y la maniobra es rápida. Si la fuga no puede cerrarse y el incendio está localizado, priorizar protección de exposiciones, enfriamiento de recipientes y control del perímetro.
Enfriamiento de recipientes: Mantenerlo hasta comprobar reducción estable de temperatura y ausencia de signos de sobrepresión. Un cilindro aparentemente estabilizado puede recalentarse si se interrumpe el agua demasiado pronto.
Ataque interior: Solo con ERA, línea de protección, control de ruta de escape y medición atmosférica. En recintos pequeños la prioridad puede ser ventilación táctica y retirada de víctimas antes que manipulación del cilindro.
Evacuación: Ampliar distancias si hay cilindros sometidos a llama directa, fuerte radiación, ruido de venteo, deformación o imposibilidad de enfriamiento efectivo.
Criterio de mando: En presencia de recipientes calentados, una estrategia defensiva y de confinamiento del área puede ser más segura que una aproximación agresiva.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, detener accesos, prohibir entrada no esencial, eliminar materiales combustibles próximos y ventilar si el emplazamiento lo permite con seguridad.
Aproximación: Siempre desde barlovento y preferentemente desde cota superior. Evitar fosos, sótanos, galerías, arquetas, cámaras técnicas y otras zonas donde el gas pueda acumularse.
Control de la fuga: Cerrar válvula solo si es accesible, identificable y manipulable con seguridad. Si la fuga procede del cuerpo del recipiente, del fusible o de una válvula dañada, no forzar conexiones ni recolocar caperuzas en caliente.
Medidas prácticas:
Separar combustibles, vehículos y fuentes térmicas del área afectada.
Ventilar de forma natural o mecánica compatible, evitando dispersar la nube hacia personas o focos de incendio.
Medir oxígeno de forma continua en accesos, puntos bajos y espacios confinados.
Establecer control de entradas y salidas con zona caliente, tibia y fría.
Considerar evacuación preventiva en recintos cerrados con fuga sostenida.
Recipientes fríos o escarchados: Riesgo de contacto criogénico localizado y de fragilización de materiales próximos; usar guantes apropiados y manipular lo mínimo imprescindible.
Trasvase o taponado: No improvisar trasvases ni obturación de recipientes a presión dañados sin equipo y personal especializado.
Espacios confinados: Considerar atmósfera inmediatamente peligrosa para la vida cuando no se pueda confirmar oxígeno seguro. Entrada solo con ERA, control de rescate y monitorización continua.
Control de vapores: No se trata de vapores inflamables propios del producto, pero sí de una nube oxidante/asfixiante que puede agravar incendios y hacer inseguro el ambiente; la prioridad es ventilación, aislamiento y medición.
Protección ambiental: Evitar que la nube migre a alcantarillas, cámaras subterráneas o instalaciones ocupadas; el problema ambiental inmediato es la acumulación atmosférica en recintos más que la contaminación de suelo o agua.
Descontaminación operativa: Generalmente no requiere neutralización química. Procede ventilación, control atmosférico, revisión de lesiones por frío y verificación de compatibilidad/limpieza de equipos expuestos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatorio en incendios, fugas importantes, intervenciones interiores, mediciones iniciales en atmósfera desconocida y cualquier espacio con riesgo de hipoxia o enriquecimiento oxidante.
Protección ocular/facial: Pantalla facial completa o gafas estancas ante riesgo de proyección de gas licuado, partículas frías o escarcha.
Protección corporal: Traje de intervención estructural para incendio y exposición térmica. En fuga sin fuego, ropa de protección completa que cubra piel y permita maniobra segura; si hay riesgo de contacto con gas licuado, protección frente a frío intenso.
Protección de manos: Guantes de intervención limpios y secos; para manipulación de recipientes fríos o escarchados, guantes aislantes aptos para bajas temperaturas. Evitar guantes o herramientas contaminados con aceites o grasas.
Protección de pies: Calzado de intervención con suela antideslizante y protección mecánica.
Equipos complementarios: Detector multigás con lectura fiable de oxígeno, linterna segura, línea de agua preparada para enfriamiento, manta de protección de exposición si procede y medios de balizamiento.
Observación EPI: Mantener botellas, reguladores, racores, juntas y herramientas exentos de lubricantes incompatibles; la contaminación con grasas puede agravar el riesgo en atmósferas oxidantes.
Nivel operativo recomendado: Incendio o interior, ERA y equipo completo. Fuga exterior controlada, al menos protección respiratoria autónoma durante evaluación y cierre si no hay atmósfera verificada como segura.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar de inmediato a aire fresco y zona segura. Mantener en reposo, aflojar ropa opresiva, vigilar vía aérea, respiración y nivel de conciencia. Administrar oxígeno por personal entrenado si procede. Si no respira o la respiración es ineficaz, iniciar RCP y soporte vital.
Exposición en recinto cerrado: Toda persona encontrada en ambiente con fuga debe considerarse potencialmente hipóxica aunque mejore al exterior; observar evolución clínica y saturación si se dispone.
Contacto ocular: Si hay exposición a gas licuado o frío intenso, irrigar con agua templada abundante de forma continua. No frotar ni aplicar calor directo. Si los párpados están adheridos por congelación, no forzar apertura; traslado urgente.
Contacto cutáneo: En congelación, no frotar ni romper ampollas. Retirar ropa no adherida, atemperar con agua templada, cubrir con apósito estéril seco y evitar recalentamiento brusco.
Quemaduras por frío extensas: Prevenir hipotermia general, inmovilizar la zona y evacuar a centro sanitario.
Ingestión: Vía no habitual en este producto.
Observación clínica: Vigilar cefalea, desorientación, somnolencia, déficit neurológico, disnea, cianosis y recuperación respiratoria tras exposición.
Derivación: Valoración médica siempre que haya pérdida de conciencia, disnea, exposición intensa en recinto cerrado, embarazo, síntomas persistentes o lesiones oculares/cutáneas por frío.
Precaución para rescatadores: No entrar sin protección respiratoria a rescatar a una víctima en área no monitorizada.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mover cilindros en vertical y asegurados; abrir válvulas lentamente; usar reguladores, juntas y materiales compatibles; no golpear, arrastrar ni levantar por la válvula.
Almacenamiento: Lugar fresco, seco, ventilado y señalizado; lejos de calor, llama, chispas y materiales combustibles.
Separación: Mantener alejado de aceites, grasas, reductores, materia orgánica, textiles contaminados y gases combustibles.
Temperatura: Proteger de temperaturas elevadas, radiación solar intensa y fuentes térmicas.
Botellas: Con caperuza y sujeción para evitar caída; válvulas cerradas cuando no estén en uso.
Orden y limpieza: Evitar acumulación de cartón, trapos, envases y residuos combustibles en el área de almacenamiento.
Compatibilidad: Reservar herramientas y elementos de conexión limpios para servicio con gases oxidantes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Calor intenso, fuego, aumento de temperatura del cilindro, confinamiento con sobrepresión, contaminación del sistema, impacto sobre válvulas y contacto con superficies muy calientes.
Incompatibilidades: Aceites, grasas, combustibles, agentes reductores, hidrógeno, acetileno, materiales fácilmente oxidables y ciertos metales o superficies catalíticas a alta temperatura.
Reactividad operativa: Puede intensificar fuertemente la combustión, reactivar focos aparentemente controlados y favorecer reacciones violentas con sustancias combustibles o reductoras.
Descomposición peligrosa: Óxidos de nitrógeno y liberación rápida de presión en calentamiento severo; la descomposición puede ser exotérmica y autoperpetuarse si el recipiente recibe suficiente energía.
Condición táctica relevante: Un cilindro calentado, aunque no muestre llama, debe considerarse inestable hasta enfriamiento prolongado y verificación de seguridad.
Materiales a evitar en maniobra: Herramientas o guantes contaminados con lubricantes, adaptadores no compatibles y conexiones improvisadas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: El peligro principal es la asfixia y el efecto narcótico por inhalación.
Síntomas iniciales: Cefalea, mareo, somnolencia, risa inmotivada, confusión, pérdida de coordinación.
Síntomas graves: Pérdida de conciencia, hipoxia, depresión respiratoria, parada respiratoria en ambientes pobres en oxígeno.
Exposición repetida: Puede interferir con metabolismo de vitamina B12 y causar alteraciones neurológicas o hematológicas en exposiciones prolongadas.
Vías relevantes: Inhalación y contacto criogénico accidental.
Comentario clínico útil: Los síntomas pueden aparecer rápido en espacios poco ventilados aunque el gas no tenga olor de alarma fiable.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Gas que se dispersa a la atmósfera; no genera contaminación persistente del suelo o agua por derrame convencional.
Impacto relevante: Puede desplazar oxígeno en espacios confinados y contribuir como gas de efecto invernadero.
Movilidad: Alta en aire; acumulación posible en zonas bajas cerradas.
Medida práctica: Priorizar ventilación y control de recintos, más que contención líquida.
Protección del medio: Minimizar liberaciones innecesarias y gestionar botellas dañadas mediante empresa especializada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Determinar con rapidez si el incidente es fuga sin fuego, fuego cercano a cilindros, cilindro ya calentado o afectación interior con víctimas.
Prioridades: 1) rescate viable, 2) aislamiento, 3) evaluación atmosférica, 4) enfriamiento de recipientes, 5) cierre de válvula si es seguro, 6) evacuación o defensa exterior cuando proceda.
Aislamiento: Establecer perímetro suficiente para evitar personal frente a posibles trayectorias de fragmentos y alejar combustibles, vehículos y público. En interiores, desalojar dependencias adyacentes y controlar accesos.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y desde cobertura; evitar zonas deprimidas y recorridos que obliguen a pasar frente a cilindros comprometidos.
Control de vapores y atmósfera: Medir oxígeno desde fases tempranas. Considerar que puede existir simultáneamente riesgo de hipoxia para víctimas y ambiente enriquecido que agrave la combustión alrededor del foco.
Mando: Si hay ruido de venteo, válvula dañada, llama sobre cilindro o imposibilidad de enfriamiento efectivo, adoptar criterio defensivo, ampliar distancias y solicitar apoyo especializado.
Táctica con botellas afectadas: No manipular recipientes deformados, decolorados, muy calientes o con fuga violenta. Enfriar prolongadamente y reevaluar antes de cualquier movimiento.
Enfriamiento: Mantener línea dedicada y relevo si la intervención se prolonga. No retirar agua por mejora aparente sin control de temperatura y observación continuada.
Ventilación: En recintos, ventilar cuando no incremente el riesgo para ocupantes o no alimente un incendio en desarrollo. Coordinar la apertura con la protección del equipo y el control del foco.
Rescate: Solo con ERA, binomio, control de tiempos y ruta de escape. Extraer víctimas a zona ventilada sin demoras por maniobras técnicas no esenciales.
Repliegue: Si aumenta temperatura del cilindro, aparece emisión violenta o falla el agua de enfriamiento, retirar personal a posiciones protegidas.
Desescalada: No levantar confinamiento hasta estabilizar temperatura, asegurar atmósfera respirable, eliminar o controlar la fuga y dejar los recipientes bajo custodia técnica segura.
Transición a fase de recuperación: Señalizar cilindros afectados, impedir reutilización inmediata y coordinar retirada con suministrador o empresa especializada.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1070
Designación oficial de transporte: ÓXIDO NITROSO
Clase ADR/RID: 2
Clasificación: Gas oxidante
Código de clasificación ADR: 1O
Etiqueta: 2.2 con riesgo subsidiario 5.1 según presentación y normativa aplicable
Código de túnel: C/E
Kemler: 23
Tipo de riesgo en transporte: Recipiente a presión no inflamable que puede intensificar incendios, aumentar violencia de combustión y fallar por calentamiento.
Información útil para intervención en carretera: Confirmar paneles, etiquetas y número UN; aproximar desde barlovento; inmovilizar tráfico; prohibir fumar y apartar materiales combustibles, especialmente cargas mezcladas.
Decisiones de mando en transporte: Si hay vehículo implicado con fuego próximo a botellas, priorizar evacuación del entorno, defensa exterior y enfriamiento a distancia. Si solo hay fuga, establecer zona de seguridad, ventilar y valorar cierre de válvula sin exposición innecesaria.
Reglamentación útil: Aplican normas de transporte de gases a presión y oxidantes; exige fijación correcta de cilindros, válvulas protegidas, segregación de materiales incompatibles y personal formado en manipulación.
Comprobaciones de seguridad: Verificar estado de válvula, caperuza, fijación de cilindros, ausencia de aceites o grasas en conexiones, integridad del envase y ventilación del vehículo o compartimento.
Observación práctica: En ambulancias, hospitales móviles, laboratorios y vehículos de servicio, la cantidad puede ser moderada pero el espacio es reducido; una fuga pequeña puede volver muy inseguro el interior en poco tiempo.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El óxido nitroso no suele ser el combustible principal, pero puede convertir incidentes moderados en incendios más intensos y difíciles de controlar. La amenaza clave para bomberos es la combinación de gas oxidante, recipiente a presión y atmósfera no segura.
Puntos clave: Aislar, ventilar, medir oxígeno, enfriar recipientes, evitar contaminación con aceites o grasas y no exponer personal frente a cilindros calentados.
Criterio prudente: Ante duda sobre integridad del cilindro, exposición prolongada al calor o fuga no controlable, mantener distancia, evacuar si procede, proteger exposiciones y dejar la estabilización final a personal especializado.