Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 20
NÚMERO UN: 1066
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Nitrógeno, comprimido
Sinónimos: Nitrógeno comprimido, dinitrógeno, nitrógeno gaseoso, nitrogen compressed
Número CAS: 7727-37-9
Número CE (EINECS): 231-783-9
Código Hazchem: 2T
Uso recomendado: Gas industrial e inerte para inertización, atmósferas protectoras, presurización, purga de líneas, ensayos, laboratorios, industria alimentaria y procesos donde se requiere exclusión de oxígeno.
Restricciones de uso: No usar para respiración. No emplear en espacios confinados o mal ventilados sin control atmosférico y permiso de entrada. No introducir en equipos no diseñados para presión. Evitar cualquier uso que pueda generar atmósferas pobres en oxígeno.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Gas no inflamable, no tóxico, comprimido; peligro dominante por asfixia simple y por recipiente a presión.
Riesgos principales: Desplazamiento del oxígeno ambiental, colapso súbito en interiores, chorro a alta presión, ruido intenso, proyección por fallo de válvula y ruptura violenta de botellas o recipientes si se calientan.
Estado físico y aspecto: Gas incoloro envasado a presión.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: Al tratarse de un gas sin olor ni irritación, puede crear una atmósfera no respirable sin aviso sensorial.
Densidad relativa del gas: Algo menor que la del aire, aunque en fugas a presión la mezcla puede distribuirse por todo el recinto y provocar hipoxia en cualquier cota según ventilación, obstáculos y caudal de fuga.
Solubilidad en agua: Muy baja.
Punto de ebullición: Aproximadamente -196 grados C.
Presión de vapor: Muy elevada en el envase; valor no operativo como líquido a temperatura ambiente en esta presentación.
Riesgo específico: Asfixiante simple. La ausencia de olor, color y efectos irritantes favorece entradas inseguras y rescates múltiples.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vía inhalatoria: Vía crítica. La reducción del oxígeno puede causar cefalea, mareo, respiración rápida, torpeza, juicio alterado, pérdida de conciencia, parada respiratoria y muerte.
Contacto con piel: No produce quemadura química. Un chorro a alta presión o superficies enfriadas por expansión pueden originar lesión mecánica o por frío.
Contacto con ojos: Irritación mecánica por chorro, partículas o lesión por frío en descargas intensas.
Ingestión: Vía no relevante en intervención.
Efectos inmediatos: Hipoxia, desorientación, colapso rápido, caídas y traumatismos secundarios.
Efectos diferidos: Posibles secuelas neurológicas tras hipoxia grave; vigilar complicaciones cardiorrespiratorias.
Poblaciones sensibles: Personas con patología cardiopulmonar, personal aislado, trabajadores en recintos cerrados y rescatadores sin ERA.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No inflamable y no comburente.
Riesgo de explosión: No genera mezcla explosiva por combustión. El riesgo real es físico: aumento de presión por calentamiento del envase, apertura violenta de dispositivos de alivio si existen, ruptura catastrófica del recipiente y proyección de fragmentos o efecto misil.
Comportamiento en incendio: Aunque no arde, un incendio exterior puede elevar rápidamente la temperatura de botellas, colectores o baterías de cilindros. La pérdida de integridad puede ser súbita y con gran energía cinética.
Riesgo para intervinientes: La escena puede parecer de baja peligrosidad por tratarse de gas inerte, pero combina dos amenazas tácticas serias: atmósfera no respirable y fallo violento del recipiente.
Medios de extinción adecuados: Seleccionar el agente según el material que esté ardiendo alrededor: agua pulverizada para enfriamiento y protección, espuma para líquidos inflamables implicados, polvo químico seco o CO2 según el combustible real.
Medios no adecuados: No dirigir chorros compactos innecesarios sobre recipientes o elementos inestables si ello desplaza botellas, empeora la escena o dispersa otros productos. No confiar en la inertización del nitrógeno como sustituto del ataque adecuado al incendio circundante.
Enfriamiento de recipientes: Fundamental cuando haya exposición térmica. Aplicar agua pulverizada desde cobertura, distancia y ángulo protegido, sin colocarse en la línea de proyección probable.
Productos peligrosos de descomposición: El nitrógeno es muy estable; en incendios o arcos eléctricos de alta energía pueden formarse óxidos de nitrógeno a partir del aire en cantidades variables.
Límites de explosividad: No aplicables.
Punto de inflamación: No aplicable.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Indicador táctico: Botellas calientes, decoloradas, con ruido de venteo o escarcha localizada en válvulas exigen reevaluación inmediata, ampliación de distancias y posible estrategia defensiva.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo táctico: Salvar vidas, evitar la entrada en atmósferas hipóxicas, impedir el sobrecalentamiento de recipientes y contener el incendio circundante con el agente apropiado.
Decisión inicial: Determinar si el problema principal es incendio exterior con recipientes expuestos, fuga sin fuego, o ambas situaciones. Confirmar número y ubicación de botellas, colectores o depósitos.
Actuación inicial: Establecer perímetro, cortar accesos, evacuar personal no esencial, trabajar desde barlovento cuando la configuración lo permita y valorar retirada de recipientes no afectados solo si es claramente segura.
Extinción: Atacar únicamente el incendio de los materiales implicados. El nitrógeno no necesita ser extinguido, pero sus recipientes sí requieren protección térmica.
Refrigeración: Usar agua pulverizada abundante y sostenida sobre recipientes expuestos al calor. Mantener el enfriamiento hasta comprobar descenso térmico estable y ausencia de reactivación del incendio.
Precauciones concretas: No situarse frente a válvulas, fondos o ejes de botellas. Evitar pasillos de proyección. Utilizar cobertura sólida y rutas de escape. No dar por segura una botella porque no presente llama directa.
Intervención ofensiva o defensiva: Si el incendio es pequeño y los recipientes pueden enfriarse eficazmente, cabe actuación ofensiva protegida. Si hay calentamiento severo, dificultad de acceso, múltiples recipientes o riesgo de fallo estructural, pasar a estrategia defensiva y ampliar aislamiento.
Ventilación: En interior, combinar control del incendio con ventilación táctica para recuperar niveles respirables, sin introducir personal sin ERA hasta confirmar oxígeno adecuado.
Equipos de intervención: ERA obligatorio en interiores, espacios confinados, atmósferas no medidas o con fuga. Vestimenta estructural completa en incendio. Protección ocular y facial frente a chorros y proyecciones.
Evacuación: Considerarla con prioridad cuando existan baterías de botellas expuestas, sala técnica cerrada, calentamiento mantenido o imposibilidad de enfriar de forma segura.
Control postincendio: Verificar oxígeno, temperatura de recipientes, estanqueidad de válvulas y estabilidad de la instalación antes de desmovilizar.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Concepto operativo: En gases, la fuga equivale a liberación atmosférica. El problema no es un charco sino una nube invisible que desplaza oxígeno y puede extender el peligro a zonas de paso, huecos, salas anexas, fosos o recintos comunicados.
Medidas inmediatas: Aislar el área, impedir accesos, detener actividades, evacuar a personal no protegido y trabajar desde zona ventilada. Intentar cerrar la válvula o aislar el tramo solo si la maniobra es directa, conocida y segura.
Reconocimiento: Buscar silbido, vibración, escarcha en conexiones, manómetros anómalos, botellas caídas, reguladores dañados y síntomas de hipoxia en personas próximas.
Zona de intervención: En exterior, aproximarse desde barlovento si es útil. En interior, considerar comprometido todo el volumen del recinto y las áreas comunicadas hasta medir oxígeno. Prestar especial atención a sótanos, cámaras, salas técnicas y espacios con ventilación deficiente.
Control de atmósfera: Medición continua de oxígeno antes de cualquier entrada y durante toda la intervención. La atmósfera debe considerarse inmediatamente peligrosa para la vida si el oxígeno no está en rango respirable normal o no ha sido verificado.
Fuga en botella: Si procede de la válvula y puede cerrarse sin exposición, cerrar lentamente. Si no cede, colocar la botella en posición estable y, solo si es seguro, trasladarla al exterior ventilado para agotamiento controlado por personal competente. No improvisar reparaciones con elementos no diseñados.
Fuga en regulador, latiguillo o instalación: Cerrar la válvula principal o la alimentación aguas arriba. Despresurizar el tramo si el procedimiento de la instalación lo permite. Señalizar y dejar fuera de servicio el equipo hasta revisión especializada.
Fuga masiva en interior: Prioridad absoluta a evacuación, ventilación y protección respiratoria. Abrir accesos y favorecer renovación del aire sin enviar personal no protegido al foco. Si hay víctimas, rescate solo con ERA y plan de extracción rápido.
Medidas prácticas: No entrar en fosos, galerías, contenedores, cubas, cámaras, laboratorios o cuartos de gases sin ERA, medición de oxígeno y control de permanencia. Cortar energía de equipos asociados si mejora la seguridad de la maniobra. Establecer control de accesos con un responsable de punto.
Control de vapores: No procede abatimiento con espuma ni neutralización química. El control se basa en cierre de la fuga, ventilación natural o forzada compatible con la escena y verificación instrumental de oxígeno.
Protección del entorno: El impacto ambiental químico es bajo, pero el riesgo humano es alto allí donde el gas desplaza el aire respirable. Alejar también a animales de recintos cerrados afectados.
Recuperación: Una vez controlada la fuga, mantener ventilación hasta recuperar condiciones seguras, etiquetar el envase o equipo defectuoso, inmovilizarlo y derivarlo al proveedor o servicio técnico autorizado.
Error frecuente a evitar: Entrar sin ERA porque el producto no sea tóxico o inflamable. El principal mecanismo lesivo es la hipoxia súbita.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva obligatorio en interiores, espacios confinados, rescates, fugas activas, medición no concluyente o cualquier atmósfera con oxígeno incierto.
Protección corporal: Traje de intervención estructural en escenarios de incendio. En fugas sin fuego, ropa de protección mecánica y de trabajo con alta visibilidad según procedimiento, manteniendo prioridad al ERA.
Protección de manos: Guantes de intervención o mecánicos resistentes. Si existe expansión con enfriamiento acusado, usar guantes adecuados frente a frío y contacto con superficies heladas.
Protección ocular y facial: Gafas ajustadas o pantalla facial para evitar lesión por chorro, partículas, escarcha o latigazo de conexiones.
Protección de cabeza y pies: Casco con visor y calzado de seguridad. Asegurar estabilidad sobre superficies resbaladizas por condensación o agua de enfriamiento.
Protección adicional: Detector multigás o al menos medidor fiable de oxígeno, linterna segura, comunicaciones, línea de vida en espacios confinados y medios de balizamiento.
Criterio táctico de EPI: El traje químico estanco no corrige una atmósfera deficiente en oxígeno. La prioridad operativa es siempre la protección respiratoria.
Limitaciones: No prolongar permanencias innecesarias con ERA en entornos complejos. Rotar equipos, controlar tiempos y prever relevo en rescates o ventilación prolongada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono Servicio de Información Toxicológica España: +34 91 562 04 20
Principio general: Rescatar sin crear nuevas víctimas. Ningún auxilio en atmósfera sospechosa sin ERA y escena controlada.
Inhalación:
Retirar a la víctima a aire respirable de inmediato.
Mantener vía aérea permeable y reposo en posición adecuada.
Administrar oxígeno suplementario si está disponible y el personal está entrenado.
Si no respira, iniciar ventilación y RCP según protocolo.
Traslado urgente aunque aparente recuperación, por riesgo de recaída, daño hipóxico o complicaciones cardiacas y neurológicas.
Contacto con piel:
Si existió chorro frío, expansión intensa o contacto con partes heladas, tratar como lesión por frío.
No frotar ni aplicar calor directo.
Retirar ropa o guantes no adheridos.
Templar progresivamente con agua tibia y cubrir con material limpio.
Valorar atención médica por dolor, palidez, ampollas o pérdida de sensibilidad.
Contacto con ojos:
Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos si hubo chorro, partículas o enfriamiento.
No forzar apertura si existe espasmo doloroso intenso.
Proteger el ojo y derivar para valoración especializada.
Ingestión:
No es una vía habitual de exposición.
Indicaciones para sanitarios:
Sospechar hipoxia ambiental incluso con exploración inicial poco llamativa.
Vigilar saturación, frecuencia respiratoria, ritmo cardiaco, nivel de conciencia y signos neurológicos.
Considerar traumatismos por caída o colapso.
Signos de gravedad:
Pérdida de conciencia, convulsiones, dificultad respiratoria persistente, alteración neurológica, arritmia o exposición prolongada en recinto cerrado.
Observación táctica: Puede haber varias víctimas en cadena si los compañeros entraron sin protección a realizar rescates espontáneos.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener botellas en vertical y aseguradas. Abrir válvulas lentamente. Usar reguladores y conexiones compatibles. No golpear, arrastrar, rodar sin control ni levantar por el capuchón.
Almacenamiento: Lugar fresco, seco, ventilado y protegido del sol, fuentes de calor y golpes. Separar de zonas de tránsito y asegurar contra caída.
Condiciones recomendadas: Proteger válvulas, señalizar gas a presión y riesgo de atmósfera asfixiante, mantener orden y acceso a cierre de emergencia.
Restricciones prácticas: No almacenar en sótanos ni recintos sin ventilación efectiva. No transportar en habitáculos cerrados sin sujeción y ventilación apropiadas.
Buenas prácticas: Comprobar estanqueidad tras conexión, cerrar válvulas cuando no se use y mantener tapas o caperuzas durante almacenamiento y transporte.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Muy estable en condiciones normales de almacenamiento, transporte y uso.
Reactividad: Químicamente poco reactivo en condiciones ordinarias. El peligro operativo principal no es una reacción química, sino la energía almacenada en el recipiente y el desplazamiento de oxígeno.
Condiciones a evitar: Calentamiento, radiación térmica, incendio próximo, exposición prolongada a alta temperatura, daños mecánicos, corrosión de válvulas, conexiones defectuosas, caída de cilindros y aperturas bruscas.
Incompatibilidades: No presenta incompatibilidades químicas relevantes en el sentido de reacción peligrosa habitual. Deben evitarse equipos, reguladores, racores y materiales no compatibles con la presión de servicio o en mal estado, porque pueden fallar de forma violenta.
Situaciones de riesgo: Encierro del gas en tramos aislados, válvulas obstruidas, colectores dañados, baterías mal aseguradas y exposición del envase a calor radiante.
Polimerización peligrosa: No aplicable.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno en situaciones térmicas o eléctricas de alta energía; fragmentos del envase y proyección de elementos metálicos en caso de ruptura.
Conclusión operativa: La estabilidad química no reduce la peligrosidad táctica en incidentes con presión, fuego o espacios confinados.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Tipo de peligro toxicológico: Asfixiante simple. No actúa como tóxico sistémico principal; desplaza el oxígeno del aire.
Mecanismo de daño: Hipoxia tisular por reducción del oxígeno inspirado.
Concentraciones peligrosas: El riesgo aparece cuando disminuye el oxígeno ambiental; la gravedad aumenta con rapidez según desciende la concentración disponible para respirar.
Síntomas orientativos: Cefalea, mareo, visión borrosa, respiración rápida, pérdida de juicio, debilidad, incoordinación, desvanecimiento, convulsiones y muerte.
Lesiones asociadas: Daño cerebral hipóxico, parada cardiorrespiratoria, congelación localizada por expansión y traumatismos secundarios.
Exposición crónica: No suele generar toxicidad acumulativa; el problema es la exposición aguda accidental.
Dato útil para intervención: La víctima puede caer inconsciente sin percibir peligro previo, especialmente en salas inertizadas o recintos cerrados.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Componente natural de la atmósfera; no se espera ecotoxicidad química persistente tras una liberación.
Impacto relevante: Riesgo local por empobrecimiento de oxígeno en recintos, cavidades, instalaciones cerradas o áreas con ventilación insuficiente.
Persistencia y degradación: No aplicable como contaminante orgánico convencional.
Movilidad: Se dispersa según ventilación, geometría del lugar, presión de fuga y obstáculos.
Observación útil: Aunque el impacto ambiental sea limitado, una liberación en interior puede originar múltiples afectados humanos o animales.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Confirmar UN 1066 y naturaleza del escenario: fuga simple, rescate, incendio cercano o recipientes calentados.
Establecer perímetro y control estricto de accesos.
Priorizar medición continua de oxígeno antes de autorizar entradas sin ERA.
Valorar evacuación amplia si existen baterías de cilindros expuestas al fuego o recinto técnico con calentamiento sostenido.
Prioridades tácticas:
1) Evitar nuevas víctimas.
2) Rescate solo con protección respiratoria adecuada.
3) Cierre o aislamiento de la fuga si es seguro.
4) Ventilación y recuperación de atmósfera respirable.
5) Enfriamiento de recipientes expuestos al calor.
Aislamiento:
Ampliar distancias en interiores, espacios confinados y zonas bajo rasante.
Mantener alejados a curiosos, personal de la instalación y vehículos.
Impedir reingresos hasta verificar oxígeno normalizado.
Control de vapores y atmósfera:
El control efectivo se basa en ventilación y lectura instrumental de oxígeno.
No confiar en ausencia de olor o de humo visible.
Considerar que todo recinto comunicado puede estar afectado hasta medición en varios puntos.
Riesgos de la escena: Colapso súbito de víctimas, rescates espontáneos fallidos, efecto misil de botellas, ruido de fuga que dificulta comunicación y falsa percepción de inocuidad al no arder ni oler.
Entradas en recintos: Nunca sin ERA si el oxígeno no está verificado. Aplicar disciplina de espacios confinados: control de acceso, línea de seguridad, binomio y plan de extracción.
Señales de gravedad: Víctimas inconscientes en sala cerrada, alarma de oxígeno, silbido intenso, escarcha en válvulas, botellas deformadas o muy calientes, incendio en cuarto de gases, fallo de sujeciones o cilindros caídos.
Escenario en transporte: Si el incidente afecta a vehículo con botellas, inmovilizar zona, identificar número y estado de los envases, evitar exposición directa a recipientes calentados y refrigerar desde posición protegida si procede.
Final de intervención: No levantar el control hasta confirmar cierre o aislamiento, atmósfera respirable estable, ausencia de calentamiento residual y entrega segura de recipientes o instalación a responsable competente.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: NITRÓGENO, COMPRIMIDO
Número UN: 1066
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 1A
Etiqueta de peligro: 2.2 Gas no inflamable, no tóxico
Código de restricción en túneles: E
Código Kemler: 20
Código Hazchem: 2T
Grupo de embalaje: No aplicable para gases de clase 2
Panel y señalización: Panel naranja con 20/1066 en transporte a granel o cisterna cuando corresponda; en botellas y bultos, etiqueta de clase 2.2 y marcado reglamentario del recipiente.
Información útil de transporte: Comprobar integridad de cilindros, válvulas, protectores y amarre de carga. Mantener ventilación del vehículo de transporte, evitar insolación intensa y alejar de fuentes de calor. No intervenir manipulando botellas inestables sin asegurar primero la escena.
Intervención en carretera: Establecer zona segura, identificar si hay fuga audible o recipientes calentados, impedir aproximación innecesaria y solicitar apoyo especializado si hay batería numerosa, incendio desarrollado o daño estructural del vehículo.
Reglamentación operativa: Tratar como gas a presión con riesgo de asfixia. Aplicar ADR/RID vigente, normas de almacenamiento de gases comprimidos y procedimientos de espacios confinados cuando el escape afecte a recintos cerrados.
Decisión táctica de transporte: En incendio con recipientes expuestos, la prioridad es enfriamiento a distancia y valoración de evacuación; en fuga sin fuego, la prioridad es aislamiento, ventilación y control de oxígeno.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El nitrógeno comprimido no arde ni alimenta el fuego, pero puede causar muerte rápida por desplazamiento del oxígeno y daños graves por ruptura del recipiente a presión.
Mensaje clave para intervinientes: El mayor error es entrar sin ERA en un recinto con fuga por considerar el producto inerte. En incendio, la clave es enfriar recipientes, mantener distancia y evitar la línea de proyección.
Observación final: Ajustar la táctica al tipo de instalación, volumen del recinto, ventilación disponible, número de envases afectados y signos de calentamiento o fallo de válvulas.