Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23
NÚMERO UN: 1061
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Metilamina anhidra
Sinónimos: Monometilamina; Methylamine; Aminometano
Número CAS: 74-89-5
Número CE (EINECS): 200-820-0
Código Hazchem: 2RE
Uso recomendado: Intermedio químico en síntesis de fármacos, pesticidas, tensioactivos, resinas, productos de tratamiento químico y otras formulaciones industriales.
Restricciones de uso: Sustancia de uso industrial y profesional; evitar operaciones en espacios cerrados o con ventilación insuficiente, trasvases improvisados, trabajos en caliente y cualquier maniobra sin control de ignición y atmósfera.
Descripción física: Gas licuado comprimido, incoloro, de olor amoniacal y a pescado; muy soluble en agua; vapores habitualmente más ligeros que el aire, aunque una fuga fría a presión puede comportarse inicialmente como nube densa y desplazarse a ras de suelo cerca del punto de emisión.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas extremadamente inflamable; tóxico e intensamente irritante/corrosivo para ojos, piel y vías respiratorias; recipiente a presión con riesgo de ruptura violenta si se calienta.
Comportamiento del producto: Puede formar nubes inflamables con gran rapidez en fugas a presión. En presencia de humedad genera solución fuertemente alcalina. El gas puede desplazarse hasta focos de ignición y producir retroceso de llama hasta la fuga.
Riesgo por vapores: Muy elevado en escapes de válvulas, tuberías, botellas o cisternas. La descarga produce enfriamiento intenso, niebla visible en ocasiones y atmósferas explosivas o tóxicas alrededor del foco.
Datos físico-químicos útiles:
Estado físico y aspecto: gas licuado comprimido, incoloro.
Olor: amoniacal, penetrante, tipo pescado.
Punto de ebullición: alrededor de -6 grados C.
Punto de inflamación: gas inflamable; no aplica como líquido convencional.
Temperatura de autoignición: alrededor de 430 grados C.
Límites de explosividad: aproximadamente 4,9% a 20,7% en aire.
Presión de vapor: muy alta a temperatura ambiente.
Densidad relativa del gas: inferior a la del aire en condiciones normales.
Solubilidad en agua: muy alta, con absorción y calentamiento; genera solución alcalina irritante.
Riesgo por vapores en recintos: elevado por rápida formación de atmósfera peligrosa y por posible estratificación local en fugas frías.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de nariz, garganta y pulmones; tos, broncoespasmo, disnea, cefalea y riesgo de edema pulmonar retardado en exposiciones significativas.
Contacto con ojos: Dolor inmediato, lagrimeo, quemadura química severa, lesión corneal y posible pérdida visual permanente.
Contacto con piel: Quemadura química por soluciones alcalinas y posible lesión por frío por contacto con gas licuado o superficies enfriadas.
Ingestión: Poco probable en la intervención; las soluciones acuosas provocan quemaduras de boca, esófago y estómago.
Efectos sistémicos: Predomina la acción cáustica e irritante respiratoria; una exposición alta puede comprometer rápidamente la vía aérea y el intercambio gaseoso.
Órganos diana: Ojos, piel, mucosas, vías respiratorias y pulmones.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Extremadamente alta. El producto forma mezclas inflamables y explosivas con el aire en un rango amplio, con ignición fácil por llama, chispa, electricidad estática, superficies calientes o equipos no protegidos.
Riesgo de explosión: Muy importante en interiores, sótanos, galerías, fosos, naves, contenedores y zonas de carga/descarga. Una fuga no controlada puede generar nube inflamable con deflagración si encuentra un punto de ignición. En emisión sostenida puede producir llama de chorro. Si el recipiente se calienta, aumenta la presión interior y puede producirse ruptura violenta con proyección de fragmentos y posible BLEVE.
Comportamiento en fuga incendiada: La combustión en el punto de fuga puede estabilizar temporalmente el peligro de nube, pero mantiene radiación térmica sobre el recipiente y sobre instalaciones próximas. Si la llama se apaga sin cortar suministro, puede reaparecer una nube explosiva de mayor alcance.
Comportamiento en recintos: En locales poco ventilados la acumulación puede ser rápida. Una atmósfera dentro del rango de explosividad puede inflamarse al accionar interruptores, motores, ventiladores no Ex o equipos portátiles convencionales.
Efectos de calentamiento: Botellas, depósitos, colectores y cisternas expuestos al fuego pueden deformarse, ventear violentamente, perder estabilidad mecánica o romperse. Los signos de riesgo grave incluyen aumento del ruido de escape, escarcha localizada, vibración, decoloración del metal y calentamiento continuado.
Productos peligrosos de combustión: Óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos tóxicos e irritantes.
Situaciones críticas para la dotación:
Fuga en interior con olor intenso y ausencia de llama visible.
Recipiente sometido a radiación de incendio próximo.
Válvula arrancada o línea seccionada con escape a alta presión.
Acumulación en alcantarillas, zanjas técnicas o espacios confinados.
Interacción con oxidantes fuertes o ácidos con liberación de calor y agravamiento del escenario.
Valoración táctica: La prioridad no es apagar por rutina, sino evitar la formación o reaparición de nube explosiva, proteger al personal y mantener frío el recipiente mientras se valora corte de suministro y evacuación.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigeración de recipientes, protección de exposiciones y abatimiento prudente de vapores; polvo químico seco para fuegos localizados; CO2 en focos pequeños y bien ventilados; espuma para incendios secundarios de materiales combustibles del entorno.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua directamente sobre la fuga o la válvula dañada; puede dispersar el gas, aumentar la evaporación y empeorar el control. Evitar aproximaciones sin cobertura ni control atmosférico.
Precauciones concretas:
Aislar ampliamente y eliminar de inmediato todas las fuentes de ignición.
No extinguir una fuga incendiada si no puede cerrarse antes o de forma simultánea el suministro.
Refrigerar intensamente recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida, manteniendo la refrigeración incluso después de extinguir el fuego.
Intervenir siempre desde barlovento y, si es posible, desde cota elevada y con ángulo respecto a los extremos del recipiente.
No situar personal en línea con tapas, fondos o extremos de botellas y cisternas.
Vigilar continuamente deformación, ruido, variación de color, venteo o pérdida de agua de refrigeración.
Si la maniobra de cierre es inviable, priorizar defensa, confinamiento del área y evacuación.
Incendio incipiente en entorno: Si el recipiente no está afectado térmicamente y el fuego es exterior, extinguir el combustible secundario y separar exposiciones antes de que la metilamina entre en calentamiento peligroso.
Incendio de recipientes: Si hay calentamiento sostenido, llama impingiendo sobre la envolvente, incapacidad para refrigerar o signos de inestabilidad del recipiente, ordenar retirada táctica y evacuación del área de riesgo.
Control de vapores tras extinción: Una vez controlado el fuego, monitorizar LEL, oxígeno y toxicidad; ventilar si procede y mantener zona libre de ignición hasta confirmar atmósfera segura.
Objetivo táctico: Cortar suministro, enfriar recipientes, evitar deflagración de nube y proteger a la dotación frente a toxicidad y proyección.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, señalizar, cortar tráfico, detener maniobras de chispas o motores, prohibir acceso no esencial y establecer mando desde barlovento.
Evaluación inicial: Identificar si la fuga está incendiada o no, tipo de recipiente, orientación del escape, presencia de víctimas, confinamiento del recinto, drenajes próximos y amenaza sobre exposiciones.
Control de la fuga: Cerrar válvulas o sistemas de corte remoto solo si puede hacerse con protección adecuada y riesgo asumible. En escapes de racores, bridas o líneas, no improvisar taponamientos sin personal entrenado y medios específicos.
Control de vapores: Aplicar cortinas o niebla de agua para proteger a los intervinientes y favorecer la dispersión/absorción parcial, evitando impactar con chorro sólido sobre el punto de fuga. La absorción en agua produce solución alcalina; controlar después el escurrido contaminado.
Confinamiento: Ventilar recintos si puede hacerse con medios seguros; impedir entrada a sótanos, galerías, alcantarillas, patinillos, arquetas y espacios confinados. Restringir trabajos eléctricos salvo equipos intrínsecamente seguros o protegidos Ex.
Fuga en interior: Considerar evacuación prioritaria de ocupantes. Si la atmósfera es inflamable o tóxica y no existe control rápido, no forzar entrada ofensiva sin objetivo viable. Favorecer ventilación natural o mecánica segura solo tras valorar riesgo de ignición.
Derrame en agua o superficies húmedas: La metilamina se disuelve con rapidez formando solución alcalina irritante. Contener aguas contaminadas, proteger red de saneamiento y evitar que el lavado agrave la extensión del problema.
Fuga de cisterna o botella: Establecer perímetro amplio, monitorizar explosividad y toxicidad, solicitar equipo especializado en taponamiento, inertización si procede y eventual trasiego o venteo controlado bajo plan técnico.
Rescate: El rescate en zona caliente requiere ERA, protección química apropiada, línea de seguridad y tiempo de exposición mínimo. Extraer víctimas hacia aire limpio con prioridad sobre maniobras largas de control.
Descontaminación inicial: Retirar afectados del área, lavado abundante con agua en piel y ojos, embolsado o aislamiento de ropa contaminada y control de escorrentías.
Criterio táctico: En fuga sin fuego, la prioridad es evitar ignición; en fuga con fuego, la prioridad es corte de suministro y refrigeración. En ambos casos, mando, medición y control de accesos son determinantes.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva obligatorio en cualquier zona con posible presencia del gas, atmósfera deficiente en oxígeno, incendio, fuga o trabajo de rescate.
Protección corporal: Traje de protección química resistente frente a gases y salpicaduras cáusticas. En fuga importante, proximidad al foco o intervención de taponamiento, emplear nivel alto de protección química compatible con el riesgo térmico de la escena.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes a aminas y álcalis; valorar doble guante en maniobras prolongadas o de contacto.
Protección ocular/facial: Protección ocular estanca y pantalla facial completa.
Protección de pies: Botas resistentes a productos químicos, con buena estanqueidad y suela apta para superficies húmedas o contaminadas.
Protección adicional: Casco, comunicaciones intrínsecamente seguras, detector multigás con lectura de LEL y oxígeno, y si se dispone, medios específicos para detección de aminas.
Limitaciones del EPI: El equipo estructural convencional protege frente a calor y salpicaduras limitadas, pero resulta insuficiente ante exposición química significativa o alta concentración de gas.
Decisión de uso: Para reconocimiento lejano y valoración inicial, mantener distancia y medición. Para entrada en zona caliente, ERA y protección química completa. Para taponamiento o trabajo en foco, solo personal entrenado con relevo, línea de seguridad y descontaminación preparada.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar inmediatamente a la víctima a aire fresco, mantener en reposo y en posición que facilite la respiración. Administrar oxígeno por personal cualificado si procede. Vigilar tos persistente, sibilancias, broncoespasmo, disnea y signos de edema pulmonar. Traslado médico urgente aunque exista mejoría inicial.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15-20 minutos, separando bien los párpados. Retirar lentes de contacto solo si es fácil y no retrasa el lavado. Continuar irrigación durante el traslado si persiste dolor o visión borrosa. Valoración oftalmológica urgente.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos. No aplicar neutralizantes, pomadas ni sustancias grasas sobre la lesión. Cubrir de forma limpia y derivar si existe dolor persistente, quemadura, ampollas o afectación extensa.
Quemadura por frío: Tratar como congelación por contacto con gas licuado o metal enfriado; recalentamiento suave con agua templada, sin fricción ni calor intenso directo.
Ingestión: Si la exposición corresponde a solución acuosa, enjuagar la boca y mantener en reposo. No provocar el vómito. No dar nada por boca a persona con alteración del nivel de conciencia. Atención médica urgente.
Medidas para intervinientes sanitarios: Vigilar la vía aérea por riesgo de edema retardado. Considerar observación hospitalaria en exposiciones inhalatorias moderadas o altas, incluso si la sintomatología inicial parece limitada.
Notas clínicas útiles: Predomina el daño cáustico de mucosas y la afectación respiratoria aguda. La evolución pulmonar puede empeorar tras un periodo de aparente estabilidad.
Información sanitaria útil: Servicio de Información Toxicológica (España): 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Utilizar en sistemas cerrados o con ventilación muy eficaz; equipos antideflagrantes y puesta a tierra; comprobar estanqueidad antes de operar; abrir válvulas lentamente; evitar inhalación, contacto directo y trasvases no autorizados.
Almacenamiento: Botellas o depósitos en zona fresca, seca y bien ventilada, protegida del sol y del calor. Mantener recipientes verticales, asegurados y con caperuza o protección de válvula cuando proceda.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos, halógenos, agentes nitrantes, hipocloritos y fuentes de ignición.
Condiciones operativas: Disponer de detección de gas, ventilación de emergencia, duchas/lavaojos y medios para refrigeración exterior de recipientes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso industrial controlado.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática, compresión o calentamiento de recipientes, confinamiento de vapores, humedad no controlada y operaciones de trasiego sin inertización o ventilación adecuadas.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos, halógenos, anhídridos, agentes nitrantes, hipocloritos y otras sustancias capaces de reaccionar vigorosamente con aminas o con soluciones alcalinas.
Reactividad: Reacciona con ácidos formando sales y liberando calor. En agua se absorbe con facilidad y genera solución alcalina con calentamiento. Puede participar en reacciones peligrosas con oxidantes y compuestos halogenados.
Condiciones de proceso peligrosas: Recipientes cerrados sometidos a aumento de temperatura, mezcla accidental con oxidantes, trabajos en caliente sobre instalaciones contaminadas y apertura de líneas sin despresurización previa.
Productos de descomposición: En incendio o descomposición térmica genera óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes.
Implicación táctica: Evitar neutralizaciones improvisadas, no mezclar con productos de limpieza clorados, y desconfiar de cualquier instalación donde coincidan residuos ácidos, oxidantes o calor de proceso.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Gas tóxico por inhalación en concentraciones elevadas; el efecto inmediato más relevante es la lesión cáustica de mucosas y pulmón.
Irritación/corrosión: Muy irritante a corrosivo para ojos, piel húmeda y tracto respiratorio.
Sensibilización: No es el efecto prioritario en emergencia; predomina la toxicidad aguda irritativa/cáustica.
Exposición repetida: Puede agravar patología respiratoria previa y producir irritación crónica ocupacional si no existe control adecuado.
Valor operativo: El olor puede alertar, pero no debe usarse como sistema fiable de seguridad; la fatiga olfativa y la rápida superación de niveles peligrosos limitan su utilidad táctica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Gas volátil que en agua forma solución alcalina, con capacidad de alterar fuertemente el pH.
Impacto previsible: Daño local a organismos acuáticos, depuradoras biológicas y vegetación próxima por alcalinización y efecto irritante.
Movilidad: Alta dispersión atmosférica; disolución rápida en agua; afectación especialmente intensa en puntos de vertido o confinamiento.
Medidas ambientales: Evitar vertido a cauces, balsas y alcantarillado; contener aguas de extinción y de descontaminación; comunicar precozmente a autoridad ambiental si existe afección a red de saneamiento o curso de agua.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Prioridad 1: confirmar identificación UN 1061, dirección del viento, tipo de recipiente y existencia de fuego.
Prioridad 2: establecer zonas caliente, templada y fría; controlar accesos y eliminar ignición.
Prioridad 3: decidir entre maniobra ofensiva limitada para cierre/corte o estrategia defensiva con evacuación y refrigeración.
Prioridad 4: proteger exposiciones, evitar entrada en recintos bajos o cerrados y ordenar medición continua.
Aislamiento inicial: Mantener perímetro amplio desde el inicio y ampliarlo si hay recipiente calentado, fuga masiva, nube visible extensa o imposibilidad de cortar la emisión.
Posicionamiento: Intervenir desde barlovento, con vías de escape definidas, cobertura física si existe y evitando alinearse con extremos de recipientes a presión.
Medición: Control continuo de LEL, oxígeno y toxicidad. Revaluar límites de intervención con cada cambio de viento, ventilación o intensidad de la fuga.
Control de vapores: Utilizar agua pulverizada de forma táctica para proteger equipos y reducir parcialmente la nube; no confiar en el agua como solución única de neutralización o eliminación del riesgo.
Enfriamiento de recipientes: Prioridad absoluta si existe exposición térmica. Mantener caudal suficiente, desde distancia segura y con observación permanente de signos de fallo del envase.
Evacuación: Recomendada en interiores, zonas industriales con confinamiento, presencia de población cercana, fugas no controladas o cualquier escenario con recipiente sometido a calor. Si no se puede garantizar refrigeración o cierre, ampliar evacuación.
Rescate y salvamento: Solo con objetivo claro, ERA, protección química adecuada y tiempo de permanencia mínimo. La entrada sin medición ni protección respiratoria puede convertir a rescatadores en nuevas víctimas.
Apoyo especializado: Activar de forma temprana recursos de mercancías peligrosas/NRBQ, responsable técnico de la instalación y, si procede, transporte especializado para trasiego o inertización.
Mensajes clave a la dotación: gas tóxico e inflamable; posibilidad de retroceso de llama; riesgo de BLEVE si se calienta el recipiente; nube explosiva en fuga sin fuego; ERA obligatorio; no apagar una fuga incendiada sin controlar antes el suministro.
Criterio táctico de conjunto: La maniobra debe orientarse a impedir la nube inflamable, mantener fríos los recipientes, preservar a la dotación y evacuar cuando el cierre o control rápido no sea viable.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: METILAMINA ANHIDRA
Número UN: 1061
Clase de peligro: 2
Clasificación ADR/RID: 2TF
Etiquetas: gas inflamable y gas tóxico
Código de peligrosidad Kemler: 23
Código Hazchem: 2RE
Información útil de transporte: Puede circular en botellas, baterías de botellas, contenedores o cisternas de gas licuado. Verificar panel naranja, etiquetas, carta de porte y, si existe, instrucciones escritas del transporte antes de aproximar vehículos de emergencia.
Lectura operativa del Kemler 23: Indica gas inflamable con peligro tóxico adicional. En la práctica exige valorar simultáneamente ignición, toxicidad inhalatoria, evacuación y presión interna del recipiente.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos de intervención para gases tóxicos e inflamables a presión, control estricto de atmósferas explosivas y uso exclusivo de equipos seguros para la zona.
Condicionantes en carretera o ferrocarril: Detener circulación en ambas direcciones si la nube invade la vía, evitar aproximación de motores y frenos calientes, y mantener distancia si hay cisterna o botellas calentadas por incendio.
Guía de actuación útil: Aislamiento inicial amplio, evaluación del viento, prohibición de ignición, intervención especializada en fugas, refrigeración de recipientes, control sanitario precoz de expuestos y evacuación si la liberación no puede dominarse con rapidez.
Nota reglamentaria útil: La presencia de presión, inflamabilidad y toxicidad convierte cualquier daño en válvula, racor o envolvente en incidente de alta prioridad aunque el volumen liberado parezca limitado.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: UN 1061 corresponde a metilamina anhidra, gas licuado extremadamente inflamable y tóxico por inhalación con marcado efecto cáustico. En emergencia, la combinación de nube inflamable, lesión respiratoria aguda y recipientes a presión condiciona toda la maniobra.
Criterio práctico final: Si hay fuga sin fuego, evitar toda ignición, medir, aislar y controlar la emisión; si hay fuga con fuego, priorizar corte de suministro y refrigeración antes de extinguir; en cualquier escenario, ERA obligatorio, control atmosférico continuo, mando firme del perímetro y vigilancia médica de las personas expuestas.