Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23
NÚMERO UN: 1050

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cloruro de hidrógeno anhidro
Sinónimos: Hidrógeno clorado; ácido clorhídrico anhidro; hydrogen chloride
Número CAS: 7647-01-0
Número CE (EINECS): 231-595-7
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Síntesis química, ajuste de pH, producción de cloruros, decapado y procesos industriales.
Restricciones de uso: Manipulación exclusiva por personal entrenado con instalaciones resistentes a la corrosión y control de atmósferas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clase principal: Gas corrosivo.
Riesgos principales: Muy irritante y corrosivo para vías respiratorias, ojos y piel; forma niebla ácida con la humedad ambiental; puede atacar metales con desprendimiento de hidrógeno inflamable; gas más denso que el aire, con acumulación en zonas bajas y espacios confinados.
Estado físico y aspecto: Gas licuado comprimido o gas anhidro; incoloro a ligeramente amarillento; humos blancos en aire húmedo.
Olor: Picante, sofocante, muy irritante.
Riesgo por vapores: Elevado por rápida irritación incapacitante; desplazamiento por sotavento y persistencia local en puntos bajos.
Solubilidad en agua: Muy alta, con disolución fuertemente exotérmica y formación de ácido clorhídrico.
Densidad relativa del vapor: Superior a la del aire.
Punto de ebullición: Aproximadamente -85 grados C.
Presión de vapor: Muy alta a temperatura ambiente.
Productos peligrosos de descomposición: En incendio del entorno puede liberar gases ácidos y, por reacción con metales, hidrógeno.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Riesgo crítico. Produce tos intensa, broncoespasmo, dolor torácico, laringoespasmo, edema pulmonar inmediato o retardado y asfixia funcional.
Contacto con piel: El gas húmedo y el condensado ácido causan quemaduras químicas, dolor y lesiones profundas.
Contacto con ojos: Lesiones graves, queratitis, quemadura química y posible daño ocular permanente.
Ingestión: Poco probable en gas anhidro; si existe condensado o solución, provoca quemaduras severas de boca, garganta y estómago.
Efectos crónicos: Irritación respiratoria persistente, erosión dental y agravamiento de patología respiratoria previa.
Órganos diana: Vías respiratorias, ojos, piel y mucosas.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible.
Riesgo real de incendio: Los recipientes expuestos al calor pueden sobrepresionarse y fallar. La nube ácida reduce visibilidad, dificulta la intervención y contamina equipos y estructuras.
Riesgo real de explosión: No explosivo por sí mismo, pero la reacción con muchos metales libera hidrógeno, que sí puede formar mezclas explosivas con el aire en recintos o puntos altos de acumulación.
Punto de inflamación: No aplica.
Temperatura de autoignición: No aplica para el gas; considerar el hidrógeno secundario generado por reacción química.
Límites de explosividad: No aplica al cloruro de hidrógeno; vigilar hidrógeno secundario si hay ataque a metales.
Recipientes: Cilindros o sistemas a presión con riesgo de fuga violenta y proyección si se dañan o calientan.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Agua pulverizada para refrigerar recipientes y abatir parcialmente la nube; agentes apropiados al fuego circundante como espuma, polvo químico seco o CO2 según el combustible implicado.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre fuga o sobre ácido concentrado por dispersión del contaminante; agua en cantidad no controlada sobre escapes intensos si incrementa arrastre de solución ácida hacia drenajes o personal.
Precauciones concretas:
  - Atacar desde barlovento y, si es posible, desde cota elevada segura.
  - Refrigerar recipientes expuestos incluso después de extinguido el fuego.
  - No intentar extinguir un fuego de entorno sin controlar antes la exposición de recipientes y la trayectoria de la nube.
  - Si la fuga arde de forma secundaria por hidrógeno o materiales implicados, cortar suministro si es seguro; en otro caso, proteger exposiciones.
  - Evitar entrada en nube sin equipo autónomo y protección química.
Productos de combustión o reacción: Gases ácidos irritantes; posible hidrógeno por reacción con metales.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, cortar accesos, trabajar a barlovento y evacuar sotavento. Eliminar fuentes de ignición si existe posibilidad de generación de hidrógeno.
Control de fuga: Cerrar válvula solo si la maniobra puede hacerse con protección adecuada y sin atravesar la nube. Enderezar cilindros si reduce escape y es seguro. Utilizar kits específicos para gases corrosivos cuando estén disponibles.
Abatimiento de nube: Neblina de agua fina para reducir concentración ambiental y desviar la nube, evitando proyectar el contaminante sobre intervinientes o alcantarillado.
Confinamiento: Proteger sumideros, fosos y espacios bajos. Establecer diques para aguas de lavado contaminadas.
Neutralización: La neutralización de condensados o soluciones ácidas debe hacerse de forma controlada por personal especializado; priorizar contención y recogida.
Ventilación: Ventilar forzadamente solo cuando pueda dirigirse la nube a zona segura y sin exponer a terceros.
Medidas prácticas: Control atmosférico continuo, comprobación de corrosión en estructuras metálicas próximas y retirada de víctimas o personal contaminado a zona limpia rápidamente.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva obligatorio para entrada, rescate, cierre de válvulas y control de fuga.
Protección corporal: Traje de protección química contra gases y salpicaduras corrosivas, preferentemente encapsulado para concentración alta o nube visible.
Guantes: Resistentes a ácidos, como neopreno, butilo o material equivalente compatible.
Botas: Químicas, resistentes a corrosivos.
Protección ocular y facial: Integrada en máscara de ERA; pantalla facial adicional en trabajos con soluciones ácidas o condensados.
Descontaminación de EPI: Lavado abundante con agua, control de corrosión y retirada de equipos degradados antes de reutilización.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Inhalación: Retirar inmediatamente a aire limpio, mantener en reposo y semisentado, oxígeno por personal entrenado si precisa, vigilancia estrecha por riesgo de edema pulmonar retardado. Traslado médico urgente aunque mejore inicialmente.
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 15 minutos. No neutralizar sobre la piel. Valorar quemadura química.
Contacto con ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15-20 minutos, manteniendo párpados abiertos y retirando lentillas si salen con facilidad. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Si existe exposición a condensado o solución, enjuagar boca, no provocar vómito, no administrar neutralizantes. Traslado urgente.
Indicaciones clínicas: Vigilar broncoespasmo, hipoxemia, edema pulmonar y lesiones cáusticas.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En instalaciones ventiladas, secas y resistentes a la corrosión. Abrir válvulas lentamente. Comprobar estanqueidad con métodos compatibles. Evitar respirar vapores y toda presencia de humedad innecesaria.
Almacenamiento: Recipientes verticales, protegidos del sol, golpes y calor. Separar de bases, oxidantes, metales reactivos y materiales incompatibles. Mantener tapas, caperuzas y sujeción de cilindros.
Condiciones especiales: Disponer de duchas, lavaojos, detección de fugas y cubetos o contención para aguas contaminadas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Humedad, calentamiento de recipientes, confinamiento de fugas, contacto con drenajes y espacios bajos sin ventilación.
Incompatibilidades: Bases y álcalis, oxidantes fuertes, aminas, metales comunes como hierro, acero al carbono, zinc y aluminio en condiciones favorables a corrosión, carburos, sulfuros, cianuros, hipocloritos y agentes que puedan liberar gases tóxicos o inflamables.
Reacciones peligrosas: Con agua forma ácido clorhídrico con fuerte liberación de calor; con metales puede generar hidrógeno; con hipocloritos puede favorecer liberación de cloro.
Polimerización peligrosa: No se espera.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Elevada por inhalación, con daño cáustico local predominante.
Efecto irritante/corrosivo: Muy corrosivo para mucosas, ojos y piel.
Signos de gravedad: Disnea, estridor, tos persistente, sibilancias, cianosis, dolor ocular intenso, opacidad corneal y quemaduras húmedas o blanquecinas.
Observación operativa: Exposiciones breves a concentraciones altas pueden incapacitar de inmediato; no confiar en ausencia inicial de síntomas respiratorios.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: En aire húmedo forma nieblas ácidas; en agua se disuelve totalmente acidificando de forma intensa.
Impacto principal: Descenso brusco del pH en aguas y suelos, daño a vegetación, fauna acuática y corrosión de infraestructuras.
Persistencia: No persistente como gas libre si se absorbe en humedad, pero el efecto corrosivo y acidificante puede mantenerse en medios afectados.
Medidas ambientales: Contener aguas de extinción y lavado; impedir vertido a cauces, alcantarillado y depuradoras sin control.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles para el mando:
  - Prioridad 1: reconocimiento desde barlovento, identificación de recipiente, fuga y afectación de población.
  - Prioridad 2: aislamiento amplio y evacuación selectiva sotavento, especialmente de zonas bajas y edificios con ventilación mecánica.
  - Prioridad 3: rescate solo con ERA y protección química adecuados.
  - Prioridad 4: valorar si compensa cierre de válvula frente a contención y protección de exposiciones.
Zonas de intervención: Establecer zona caliente amplia por toxicidad inhalatoria, corredor de descontaminación y control de accesos estricto.
Táctica recomendada: Defensiva al inicio en fugas importantes; ofensiva limitada solo con objetivo claro, equipo suficiente y ruta de retirada asegurada.
Peligros tácticos: Nube densa en áreas bajas, corrosión de material, visibilidad reducida, lesiones rápidas en personal sin protección y posible hidrógeno secundario.
Monitoreo: Seguimiento continuo de dirección del viento, concentración ambiental, pH de aguas de escorrentía y temperatura de recipientes.
Descontaminación: Inmediata para víctimas, personal y herramientas. Gestionar escorrentías como residuo contaminado.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO DE HIDRÓGENO, ANHIDRO
Número UN: 1050
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2TC
Etiqueta de peligro: Gas tóxico y corrosivo.
Código de restricción en túneles: Consultar documento de transporte y normativa vigente aplicable en ruta.
Información útil de transporte: Verificar carta de porte, paneles y etiquetas. Considerar cisternas, botellas o bloques de botellas. Priorizar inmovilización del vehículo, control de viento y alejamiento de la población.
Reglamentación operativa: Sustancia sujeta a normativa de mercancías peligrosas y almacenamiento de productos químicos corrosivos y tóxicos. Exigir intervención con personal especializado cuando la fuga supere capacidad local.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Gas corrosivo de alto riesgo inhalatorio. La actuación debe centrarse en barlovento, aislamiento amplio, ERA obligatorio, protección química, control de fuga solo si es seguro y contención de aguas contaminadas.
Clave práctica: Aunque no arde, puede generar situación explosiva secundaria por hidrógeno al atacar metales y causar múltiples víctimas por nube tóxica en minutos.
Nota final: Mantener vigilancia médica de expuestos por posible empeoramiento respiratorio tras la intervención.