Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
UN: 1028 KEMLER: 268
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Diclorodifluorometano
Sinónimos: CFC-12, Freón-12, R-12, Refrigerante 12
Número UN: 1028
Número CAS: 75-71-8
Número CE (EINECS): 200-839-4
Código Hazchem: 2TE
Uso recomendado: Refrigerante, fluido para transferencia térmica, antiguo propelente y uso técnico en circuitos cerrados.
Restricciones de uso: Sustancia regulada por su impacto ambiental; evitar liberación; manipulación por personal formado y con control de atmósferas.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas licuado a presión; el calentamiento de recipientes puede provocar aumento violento de presión y ruptura.
No es fácilmente inflamable en condiciones normales, pero se descompone por calor intenso o llama liberando gases muy tóxicos y corrosivos.
Puede desplazar el oxígeno y originar atmósferas asfixiantes, sobre todo en fosos, salas técnicas, sótanos y recintos cerrados.
Estado físico y aspecto: Gas licuado incoloro.
Olor: Ligero olor etéreo.
Riesgo por vapores: Vapor más pesado que el aire; se acumula en zonas bajas y puede persistir si la ventilación es insuficiente.
Densidad: Más pesado que el aire.
Solubilidad en agua: Baja.
Punto de ebullición: Aproximadamente -29,8 °C.
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente.
Productos peligrosos de descomposición:
Fosgeno, cloruro de hidrógeno, fluoruro de hidrógeno y otros compuestos halogenados irritantes y tóxicos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo y ocular con líquido licuado, exposición a atmósferas empobrecidas en oxígeno.
Efectos principales: Asfixia por desplazamiento de oxígeno; cefalea, mareo, somnolencia, desorientación y pérdida de consciencia en altas concentraciones.
Contacto con líquido: Riesgo de congelación criogénica con lesión tisular rápida en piel y ojos.
Efectos cardiovasculares: A concentraciones elevadas puede sensibilizar el miocardio y favorecer arritmias, especialmente ante esfuerzo o catecolaminas.
Exposición en incendio: Inhalación de productos de descomposición con riesgo de irritación intensa y lesión respiratoria retardada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Producto normalmente no combustible o de muy baja inflamabilidad, pero los recipientes expuestos al fuego pueden romperse por sobrepresión.
Riesgo real de explosión: No forma mezclas explosivas típicas como un gas inflamable, pero existe riesgo físico de estallido de botellas, tuberías o depósitos al calentarse.
En incendios intensos o sobre superficies muy calientes puede descomponerse y generar atmósferas tóxicas peligrosas para intervención interior.
Punto de inflamación: No aplicable de forma operativa como líquido inflamable.
Temperatura de autoignición: No relevante en uso normal; la descomposición térmica es el riesgo principal.
Límites de explosividad: No se consideran determinantes para la intervención habitual; priorizar riesgo por presión, asfixia y descomposición tóxica.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Elegir el agente según el material que arde en el entorno: agua pulverizada, espuma, polvo químico seco o CO2.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua directamente sobre fugas o recipientes fríos si puede agravar dispersión o proyección; evitar actuación sin protección respiratoria.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida.
Cortar el suministro si puede hacerse con seguridad.
Retirar recipientes de la zona de fuego solo si no están recalentados y la maniobra es segura.
Mantenerse fuera de la trayectoria de válvulas, extremos de botellas y posibles zonas de rotura.
Considerar nube de vapores densos en áreas bajas y ventilación deficiente.
Peligros específicos de combustión: Formación de fosgeno, HF y HCl al contacto con llama, arco eléctrico o superficies muy calientes.
Protección del interviniente: ERA de presión positiva y traje de intervención con protección química adecuada al escenario; en nube concentrada o derrame importante, protección química reforzada.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, eliminar fuentes de calor intenso, detener equipos no esenciales y establecer control de accesos.
Valorar evacuación de recintos cerrados o bajos.
Control de la fuga: Cerrar válvula si es posible sin exposición directa.
Si la fuga procede de botella o instalación dañada, no manipular elementos congelados o deformados sin medios adecuados.
Ventilación: Ventilar intensamente en horizontal y en puntos bajos; preferible ventilación natural o mecánica antichispa cuando exista duda sobre contaminantes asociados.
Protección ambiental: Evitar liberación innecesaria; aunque no produce un vertido líquido persistente típico, la descarga a la atmósfera es indeseable por impacto ambiental.
Medidas prácticas: Delimitar sotaventos y zonas deprimidas.
Verificar atmósfera antes de entrada con control de oxígeno y, si es posible, detección específica o multigás complementaria.
No tocar líquido ni escarcha con las manos desprotegidas.
En interiores, trabajar por equipos, línea de seguridad y plan de extracción de víctima.
Neutralización: No procede neutralización química de campo; la medida eficaz es cortar fuga, confinar el área y ventilar.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo de respiración autónoma de presión positiva en fugas, rescate, interior de recintos o presencia de productos de descomposición.
Protección ocular/facial: Pantalla facial completa o gafas estancas contra salpicadura criogénica.
Protección de manos: Guantes resistentes al frío y a agentes químicos compatibles, con protección frente a congelación.
Protección corporal: Ropa de intervención estructural para incendio; en fugas importantes o contacto directo, traje de protección química con resistencia suficiente al frío y a gases ácidos.
Protección adicional: Casco, botas de seguridad, control de atmósfera y dosimetría operativa del tiempo de exposición en espacios confinados.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a la víctima a aire fresco sin exponerse el rescatador.
Mantener en reposo, abrigada y con vigilancia respiratoria.
Administrar oxígeno por personal entrenado si procede.
Si no respira, iniciar soporte ventilatorio con medios adecuados y RCP según protocolo.
Observación médica por posible afectación respiratoria y cardiaca.
Contacto con la piel: En caso de contacto con líquido, tratar como congelación.
Retirar ropa no adherida.
Calentar la zona con agua templada, no caliente.
No frotar ni aplicar calor directo.
Contacto con los ojos: Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos.
Retirar lentes de contacto si resulta fácil.
Evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: Vía poco probable en intervención; si ocurriera por condensado o contaminación, no provocar el vómito y solicitar valoración médica.
Notas para sanitarios: Vigilar arritmias, hipoxia y lesión por inhalación de productos de descomposición; prudencia con catecolaminas salvo criterio médico imprescindible.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en sistemas cerrados o bien ventilados.
Evitar golpes, caídas, arrastre y exposición al sol o fuentes de calor.
Abrir válvulas lentamente.
Comprobar compatibilidad de conexiones y ausencia de fugas.
Almacenamiento: Botellas y recipientes en posición segura, ventilada, protegida del calor y separados de llamas, superficies calientes y trabajos en caliente.
Mantener señalización de gas a presión y control de accesos.
Temperatura de almacenamiento: Mantener a temperatura moderada; evitar calentamiento significativo del envase.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar: Calor intenso, fuego, superficies incandescentes, soldadura, arcos eléctricos, radiación térmica elevada y confinamiento del recipiente.
Incompatibilidades: Metales muy reactivos, aleaciones o materiales incompatibles en condiciones extremas, agentes reductores fuertes y ambientes donde pueda haber combustión intensa.
Descomposición peligrosa: Por calentamiento fuerte o llama produce fosgeno, HF, HCl y otros gases irritantes/corrosivos.
Riesgo de reacción: La reacción química violenta no es el escenario principal; el riesgo dominante es la sobrepresión del envase y la descomposición tóxica.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: Riesgo principal por inhalación en altas concentraciones con depresión del sistema nervioso central y asfixia por desplazamiento de oxígeno.
Irritación: Baja irritación primaria como gas frío, pero el contacto con líquido causa lesiones por congelación.
Sensibilización cardiaca: Riesgo reconocido de arritmias en exposiciones elevadas.
Efectos retardados: Tras inhalación de productos de combustión o descomposición puede aparecer afectación respiratoria posterior.
Criterio operativo: Considerar siempre evaluación médica tras exposición significativa en recinto cerrado, pérdida de consciencia o contacto ocular.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Sustancia halogenada con relevancia ambiental; evitar emisiones innecesarias.
Persistencia: Elevada en la atmósfera.
Efecto específico: Contribuye al deterioro de la capa de ozono y presenta impacto climático.
Comportamiento en el medio: Se volatiliza rápidamente; no se espera bioacumulación relevante comparable a hidrocarburos pesados, pero la liberación atmosférica es especialmente indeseable.
Medida operativa: Priorizar contención de fugas, recuperación del producto por personal especializado y ventilación controlada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: 1) Identificar el recipiente y confirmar producto.
2) Valorar exposición al calor y riesgo de rotura.
3) Establecer zonas caliente, templada y fría.
4) Controlar atmósfera en oxígeno y toxicidad.
5) Decidir confinamiento o evacuación según ventilación y ocupación.
Decisiones útiles: En incendio cercano, enfriar recipientes y atacar el fuego del entorno.
En fuga sin fuego, priorizar aislamiento, cierre de válvula y ventilación.
En salas de máquinas o sótanos, asumir acumulación en cotas bajas y entrada solo con ERA.
Si existen signos de descomposición térmica, elevar nivel de protección y ampliar perímetro por gases corrosivos.
Rescate: Extracción rápida de víctimas con ERA; evitar permanencia prolongada en zonas bajas.
Control técnico: Solicitar técnico de instalación frigorífica o empresa mantenedora para trasiego, recuperación o inertización del circuito.
Descontaminación: Fundamentalmente ventilación, retirada de ropa contaminada por condensado frío y lavado ocular/cutáneo si hubo contacto con líquido.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 1028 DICLORODIFLUOROMETANO
Clase de transporte: 2
Clasificación de peligro: Gas no inflamable, no tóxico según transporte, con riesgo operativo relevante por presión, asfixia y descomposición tóxica en incendio.
Código de clasificación ADR: 2A
Etiquetado de transporte: Etiqueta de gas no inflamable y no tóxico.
Código Kemler: 268
Código Hazchem: 2TE
Información útil en transporte: Comprobar carta de porte, panel naranja y estado térmico del recipiente.
Mantener alejados vehículos, curiosos y fuentes de calor.
Considerar cisternas, botellas o equipos frigoríficos con presión residual.
Reglamentación útil: Sustancia históricamente utilizada como refrigerante y actualmente fuertemente controlada por normativa ambiental; la recuperación y gestión deben realizarse por operadores autorizados.
Teléfono Centro de Toxicología España:
+34 91 562 04 20
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Gas licuado a presión usado como refrigerante. El peligro dominante en siniestro es la sobrepresión del envase, la asfixia en espacios confinados y la formación de gases muy tóxicos si se calienta o arde el entorno.
Pautas clave: Enfriar recipientes expuestos, cerrar fuga si es seguro, ventilar especialmente zonas bajas, intervenir con ERA y proteger frente a congelación por contacto.
Criterio de seguridad: Si el recipiente está intensamente calentado, deformado o con venteo anómalo, ampliar distancia, proteger exposiciones y evitar aproximación frontal hasta reevaluación.
Observación final: La ausencia de inflamabilidad significativa no reduce el riesgo global de intervención; la toxicidad de la descomposición y el comportamiento como gas a presión obligan a una actuación controlada y técnica.