Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 268
NÚMERO UN: 1022

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cloruro de alilo
Sinónimos: 3-cloro-1-propeno; allyl chloride; cloruro de 2-propenilo
Número CAS: 107-05-1
Número CE (EINECS): 203-457-6
Código Hazchem si procede: 3WE
Uso recomendado: Intermedio industrial para síntesis orgánica, resinas, plastificantes,
  productos farmacéuticos y compuestos de amonio cuaternario.
Restricciones de uso: Uso restringido a instalaciones y personal capacitado. Evitar empleo
  fuera de sistemas cerrados o sin control de atmósferas inflamables y tóxicas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Descripción del peligro: Líquido muy inflamable y tóxico por inhalación, ingestión y contacto.
  Sus vapores forman mezclas explosivas con el aire y pueden desplazarse a distancia hasta un
  punto de ignición. Irritante intenso para ojos, piel y vías respiratorias.
Riesgos principales: Incendio rápido, retroceso de llama, explosión de vapores en espacios
  confinados, intoxicación aguda por inhalación, absorción cutánea y contaminación ambiental.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, muy volátil.
Olor: Picante, penetrante, característico.
Riesgo por vapores: Vapores más pesados que el aire; se acumulan en zonas bajas, alcantarillas,
  fosos y recintos mal ventilados.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede producir cefalea, mareo, náuseas, tos, irritación respiratoria, somnolencia,
  depresión del sistema nervioso central y, en exposiciones elevadas, edema pulmonar y colapso.
Contacto con la piel: Irritante; posible absorción significativa con riesgo sistémico.
  El contacto prolongado puede causar enrojecimiento y quemazón.
Contacto con los ojos: Irritación intensa, lagrimeo, dolor y posible lesión corneal.
Ingestión: Nocivo o tóxico; puede causar irritación gastrointestinal, vómitos, depresión del
  sistema nervioso central y aspiración pulmonar secundaria.
Efectos diferidos: La exposición repetida puede afectar hígado, riñón y sistema nervioso.
  Conviene vigilancia médica tras exposiciones relevantes.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Muy alta. El líquido se enciende con facilidad por chispas, llamas, superficies
  calientes o electricidad estática.
Punto de ebullición: Aproximadamente 45 grados C
Punto de inflamación: Aproximadamente -32 grados C
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 390 grados C
Límites de explosividad: Aproximadamente 2,9 % a 11,2 % en aire
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente; favorece rápida formación de atmósferas
  inflamables y tóxicas.
Riesgo de explosión: Alto en recintos, drenajes y nubes de vapor. Posible explosión por
  calentamiento de recipientes cerrados. Puede polimerizar o descomponerse si se calienta en
  exceso o se contamina, incrementando la sobrepresión.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, fosgeno en condiciones severas de
  combustión/descomposición, monóxido y dióxido de carbono y humos corrosivos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente a alcoholes, polvo químico seco, dióxido de
  carbono y agua pulverizada para enfriamiento de recipientes y control de vapores.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto; puede dispersar el líquido,
  extender el incendio y aumentar la vaporización.
Precauciones concretas:
  Aislar la zona, cortar igniciones y atacar desde barlovento.
  Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada a distancia segura.
  Si arde un escape presurizado o un vertido encendido, no extinguir la llama hasta cortar la fuga,
  salvo que la extinción mejore claramente la seguridad.
  Prever reignición por vapores desplazados.
  Evitar que el agua de extinción entre en alcantarillado y cursos de agua.
Procedimiento recomendado: Para pequeños fuegos, polvo o CO2. Para incendios desarrollados,
  espuma y protección de exposiciones. Retirada de recipientes sólo si puede hacerse sin riesgo.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Eliminar fuentes de ignición, evacuar a personal no esencial, ventilar si es
  posible sin generar chispas y trabajar desde barlovento.
Aislamiento inicial: Aumentar distancias en zonas cerradas, subterráneas o con alcantarillado.
  Restringir accesos y controlar puntos bajos donde puedan acumularse vapores.
Control de la fuga: Si puede hacerse con seguridad, cerrar válvulas, enderezar envases, taponar
  fugas y contener el líquido con diques de tierra, arena o absorbente inerte no combustible.
Recogida: Absorber con tierra, vermiculita o material inerte. Transferir a recipientes
  compatibles, cerrados y etiquetados. Usar herramientas antichispa y puesta a tierra.
Agua: Emplear agua pulverizada sólo para abatir vapores y proteger al personal; no dirigir
  chorros sobre el derrame.
Alcantarillado: Impedir la entrada en sumideros, galerías de servicio, sótanos y cauces.
Consideración táctica: En fugas importantes, priorizar aislamiento, control de ignición,
  monitorización atmosférica y protección de exposiciones antes de maniobras próximas al foco.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendios, fugas, rescate o
  atmósferas no caracterizadas.
Protección corporal: Traje de intervención química con resistencia frente a disolventes
  orgánicos clorados; en incendios, protección estructural complementada con ERA, sabiendo que la
  protección estructural sola es insuficiente frente a contacto químico directo.
Guantes: Material químicamente resistente, preferiblemente butilo, Viton o laminados
  multicapa; revisar compatibilidad exacta y tiempo de paso.
Ojos y cara: Pantalla facial y protección ocular estanca.
Calzado: Botas químicas resistentes a hidrocarburos y disolventes.
Medidas adicionales: Equipos antichispa, control de electricidad estática, descontaminación de
  intervinientes y control médico tras exposición significativa.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado a aire fresco de inmediato, mantener en reposo y abrigado.
  Administrar oxígeno por personal entrenado si hay dificultad respiratoria. Si no respira, RCP
  según protocolo. Traslado urgente por riesgo de toxicidad sistémica y edema pulmonar.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con abundante agua y jabón
  durante al menos 15 minutos. Vigilar síntomas generales por posible absorción cutánea.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos,
  separando párpados y retirando lentes si es fácil. Valoración oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No dar nada por boca a un inconsciente.
  Traslado urgente para valoración médica.
Información médica útil: Tratamiento sintomático y de soporte. Vigilar vía aérea, respiración,
  broncoespasmo, alteraciones neurológicas y posible lesión hepática o renal.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con ventilación eficaz. Evitar inhalación y
  contacto. Prohibir fumar, soldar o generar chispas. Conectar a tierra recipientes y equipos.
Almacenamiento: Mantener en recipientes homologados, bien cerrados, en lugar fresco, ventilado
  y protegido del sol y del calor. Separar de oxidantes, bases fuertes, aminas, metales reactivos y
  fuentes de ignición.
Condiciones recomendadas: Cubetos de retención, detección de vapores, equipos eléctricos
  antideflagrantes y control de cargas electrostáticas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Normalmente estable si se conserva en condiciones adecuadas y con inhibición
  industrial cuando proceda.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, radiación solar intensa, confinamiento de vapores,
  contaminación del producto y superficies calientes.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, bases fuertes, aminas, agentes reductores potentes y
  ciertos metales o sales metálicas que puedan favorecer reacciones no deseadas.
Reactividad: Puede reaccionar vigorosamente con nucleófilos y bases; el calentamiento favorece
  descomposición y sobrepresión de envases.
Polimerización: No es el riesgo dominante, pero una reacción no controlada por contaminación o
  calor puede agravar la situación operativa.
Descomposición peligrosa: Humos tóxicos y corrosivos, especialmente HCl, CO, CO2 y en incendios
  muy desfavorables compuestos clorados altamente peligrosos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Sustancia de toxicidad relevante por inhalación y por contacto. Concentraciones
  elevadas pueden producir depresión neurológica rápida y lesión respiratoria.
Irritación: Marcada para ojos, piel y mucosas.
Sensibilización: No es el efecto principal esperado en la intervención.
Órganos diana: Vías respiratorias, sistema nervioso central, hígado y riñón.
Valor operativo: Exposiciones breves en espacios cerrados pueden ser clínicamente significativas;
  no fiarse de la tolerancia inicial del interviniente o de la víctima.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Líquido volátil; una parte se evapora con rapidez, pero el vertido
  puede contaminar aguas superficiales y suelos.
Ecotoxicidad: Potencialmente nocivo para organismos acuáticos, especialmente en vertidos
  concentrados.
Movilidad: Puede desplazarse por drenajes y generar atmósferas inflamables en puntos alejados.
Medida prioritaria: Contener, recuperar y evitar entrada en alcantarillado, cauces, depuradoras
  y zonas confinadas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
  Reconocer desde distancia segura y a barlovento.
  Confirmar producto por panel naranja, documentos de transporte, etiquetas y detección atmosférica.
  Establecer zona caliente con control estricto de igniciones.
  Priorizar rescate sólo con ERA y protección química adecuada.
  Valorar confinamiento o evacuación según dirección del viento, cantidad implicada y presencia de
  sótanos, colectores o naves cerradas.
  En incendio de cisterna o contenedor, enfriar exposiciones y anticipar explosión de vapores o
  fallo del recipiente por calor.
  En fugas sin fuego, la prioridad táctica es cortar fuga, dispersar y controlar vapores y proteger
  alcantarillado.
Lectura táctica del Kemler 268: Gas o vapor tóxico asociado a líquido inflamable y corrosividad
  secundaria relevante por productos de descomposición y acción irritante intensa; intervención con
  alta precaución por toxicidad e inflamabilidad combinadas.
Control atmosférico: Medir explosividad, oxígeno y toxicidad si hay medios disponibles; mantener
  vigilancia continua por cambios rápidos de concentración.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación para transporte: CLORURO DE ALILO
Número UN: 1022
Clase de peligro: 3
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: I
Etiquetas de transporte: Líquido inflamable y tóxico
Código de restricción en túneles: Muy probablemente severo; considerar desvío y control estricto
  del tráfico en incidentes de transporte.
Reglamentación útil: ADR/RID, IMDG e IATA lo tratan como materia muy inflamable y tóxica.
  Requiere envases homologados, segregación de incompatibles y documentación específica.
Información táctica de transporte: Revisar carta de porte, paneles, etiquetas y ficha del
  transportista. Considerar peligro elevado en cisternas, contenedores y vehículos cerrados por
  rápida generación de vapores.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto de intervención delicada por la combinación de muy alta
  inflamabilidad, volatilidad y toxicidad aguda. Las maniobras precipitadas cerca del foco sin ERA,
  control de ignición y gestión de vapores aumentan mucho el riesgo.
Prioridades: 1) Aislar y reconocer. 2) Proteger al personal con ERA y traje adecuado.
  3) Eliminar igniciones. 4) Controlar fuga y vapores. 5) Contener derrame y proteger drenajes.
  6) En incendio, enfriar recipientes y usar espuma o agentes secos.
Observación final: En espacios confinados, alcantarillas o sótanos tratar siempre el incidente
  como potencialmente explosivo y letal por inhalación hasta demostrar condiciones seguras.