Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER
268    Número UN 1017

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cloro
Número UN: 1017
Sinónimos: Cloro gaseoso, chlorine
Número CAS: 7782-50-5
Número CE (EINECS): 231-959-5
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Desinfección de aguas, blanqueo, síntesis química, tratamiento industrial y producción de compuestos clorados.
Restricciones de uso: Manejo exclusivo con instalaciones adecuadas, ventilación eficaz, detección de fugas y personal entrenado.
Estado físico y aspecto: Gas licuado comprimido; gas amarillo verdoso de olor irritante intenso.
Olor: Penetrante y sofocante; detectable a baja concentración, pero no debe emplearse como sistema de aviso.
Punto de ebullición: Aproximadamente -34 grados C.
Densidad: Gas claramente más denso que el aire; el líquido licuado evapora con rapidez al liberarse.
Riesgos principales: Gas tóxico y corrosivo; oxidante; muy peligroso por inhalación; reacciona con humedad formando medios ácidos
  corrosivos; cilindros o cisternas expuestos al calor con riesgo de sobrepresión, venteo o rotura.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Gas tóxico, corrosivo y comburente.
Comportamiento del producto: Más denso que el aire; se desplaza rasante y tiende a acumularse en zonas bajas, sótanos, fosos,
  alcantarillas, galerías y recintos mal ventilados.
Riesgo por vapores: Nube pesada, irritante y asfixiante química; puede desplazarse a distancia a sotavento según relieve,
  temperatura, humedad y velocidad del viento.
Solubilidad en agua: Moderada; al disolverse forma ácido clorhídrico e hipocloroso, incrementando corrosividad y toxicidad local.
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente; las liberaciones desde fase líquida pueden producir enfriamiento brusco, niebla
  densa y aumento notable del alcance inicial de la nube.
Densidad del gas: Aproximadamente 2,5 veces la del aire.
Productos peligrosos de descomposición: Ácido clorhídrico, compuestos clorados reactivos y humos corrosivos.
Comportamiento sobre superficies: Corroe metales y ataca materiales sensibles en presencia de humedad; puede dañar equipos,
  válvulas, cableado y elementos estructurales expuestos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Riesgo principal. Irritación intensa, tos, broncoespasmo, laringoespasmo, dolor torácico, edema pulmonar retardado
  y fallo respiratorio.
Contacto con ojos: Dolor intenso, lagrimeo, blefaroespasmo, lesión cáustica y posible daño corneal.
Contacto con piel: Irritación química; el cloro licuado puede producir quemadura química y por frío.
Ingestión: Vía poco probable en intervención; soluciones contaminadas pueden causar lesiones corrosivas de boca, esófago y estómago.
Efectos retardados: Posible empeoramiento respiratorio horas después de una exposición inicial aparentemente moderada.
Población especialmente sensible: Niños, ancianos, asmáticos y personas con patología respiratoria previa.
Señales de gravedad: Disnea progresiva, sibilancias, estridor, cianosis, alteración del nivel de conciencia y secreciones espumosas.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible.
Riesgos reales de incendio: No arde, pero favorece o intensifica la combustión de diversos materiales y puede desencadenar reacciones
  violentas con combustibles, reductores y sustancias orgánicas. En incendios de entorno industrial puede agravar fuegos ya iniciados
  y generar atmósferas mucho más agresivas para intervinientes y víctimas.
Riesgo de explosión: Puede reaccionar de forma explosiva o casi explosiva con hidrógeno, acetileno, amoníaco, éter, disolventes
  orgánicos, hidrocarburos finamente divididos y algunos metales. Los recipientes calentados pueden aumentar presión, ventear de forma
  incontrolada o romperse violentamente. La contaminación interna del envase o de la conducción incrementa el riesgo de reacción rápida.
Escenario crítico: Fuga de cloro próxima a fuego, sala cerrada o instalación con incompatibles. Aunque el producto no sea inflamable,
  el incendio puede transformar una fuga controlable en una nube tóxica extensa con corrosión acelerada y pérdida de integridad del recipiente.
Comportamiento en recinto cerrado: El gas puede concentrarse a baja altura y empeorar condiciones de visibilidad, escape y rescate.
  La ventilación no controlada puede desplazar la nube hacia áreas ocupadas.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigerar recipientes, estructuras y válvulas expuestas al calor; agentes de extinción
  ajustados al combustible del entorno; monitores o líneas no tripuladas cuando exista exposición intensa.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto directamente sobre la fuga si dispersa la nube, desplaza el recipiente o incrementa
  la emisión; aplicación de agua al punto de escape sin valorar corrosión, reacción secundaria o arrastre contaminante; uso de agentes
  extintores sin utilidad sobre el combustible real implicado.
Punto de inflamación: No aplicable.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Límites de explosividad: No aplicables al cloro puro; el riesgo explosivo deriva de su reacción con incompatibles.
Consecuencia táctica: En presencia de calor o fuego, la decisión clave no es solo extinguir, sino evitar que la fuga tóxica aumente,
  proteger exposiciones y conservar la integridad del recipiente el mayor tiempo posible.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridad táctica: Aislar, identificar dirección del viento, evacuar o confinar según dispersión, proteger exposiciones y controlar
  el riesgo tóxico antes de cualquier ataque cercano.
Evaluación inicial: Confirmar si existe fuga activa, si el recipiente está expuesto al fuego, si la emisión procede de fase líquida o
  gaseosa y si hay sustancias incompatibles implicadas. Diferenciar incendio del entorno de incendio del propio punto de fuga.
Estrategia recomendada: Defensiva de inicio en la mayoría de escenarios. Pasar a ofensiva solo si la fuga está bien localizada,
  existe acceso seguro, EPI adecuado, apoyo de seguridad y posibilidad real de cierre o control.
En incendio cercano sin fuga confirmada: Refrigerar recipientes, válvulas, tuberías y estructuras vecinas con agua pulverizada desde
  posición protegida, preferentemente con monitores fijos o líneas no tripuladas. Mantener enfriamiento continuo hasta clara estabilización.
En incendio cercano con fuga activa: No precipitar la extinción del fuego del entorno si ello deja una emisión tóxica mayor sin control.
  Valorar que apagar llamas de productos anexos puede exponer más a la nube de cloro si no se ha reducido la fuga.
Retirada de recipientes: Solo si no han estado significativamente calentados y la maniobra puede realizarse con seguridad razonable.
  No mover recipientes deformados, con venteo, fuerte corrosión o escarcha asociada a fuga no controlada.
Aplicación de agua: Usar niebla o pulverización para refrigeración y, cuando resulte útil, para abatimiento parcial o desvío de la nube.
  Evitar chorros directos que proyecten el gas hacia personal, vías de evacuación o desagües.
Posición de trabajo: Siempre a barlovento y, si el terreno lo permite, desde cotas altas. Evitar entradas por sótanos, pasos inferiores,
  zanjas y corredores de acumulación.
Mandos y sectores: Establecer zonas caliente, templada y fría; asignar sector de agua y refrigeración, sector de control atmosférico,
  sector sanitario y corredor de descontaminación.
Precauciones concretas: Controlar desagües, cortar ventilaciones que propaguen la nube, retirar combustibles e incompatibles del entorno
  si es viable, mantener vía de escape libre y relevar equipos por tiempos cortos.
Distancias iniciales prudentes: Aislamiento amplio y ampliable según medición, topografía y meteorología. En cisterna implicada,
  fuga importante o afección a población, considerar evacuación extensa a sotavento y restricciones severas de tráfico.
Signos de agravamiento: Ruido de venteo creciente, decoloración intensa de la nube, aumento de escarcha en válvulas o tuberías,
  calentamiento sostenido del recipiente, deformación, vibración o fallo de soportes.
Objetivo final en incendio: Mantener la población fuera de la nube, sostener la integridad del recipiente, reducir la emisión si es
  posible y evitar una transición brusca a fuga masiva.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Eliminar presencia de público, cortar tráfico, establecer control de accesos, aproximarse a barlovento y prohibir
  la entrada a zonas bajas, alcantarillas, sótanos y recintos cerrados.
Decisión inicial del mando: Determinar si la situación requiere confinamiento de población cercana o evacuación a sotavento. En nube
  densa y progresiva, priorizar evacuación temprana de áreas expuestas y cierre de accesos.
Control de la fuga: Si es seguro, cerrar válvula, recolocar caperuza, accionar cierres remotos, aislar líneas o girar el recipiente
  para situar la fuga en fase gaseosa y reducir descarga líquida. Toda maniobra debe estar preparada, ensayada y con equipo de rescate.
Abatimiento de nube: Neblina de agua o cortinas de agua para desviar o abatir parcialmente vapores cuando ello proteja evacuaciones,
  accesos o exposiciones críticas. No confiar en el agua como solución única ni crear escorrentías sin control.
Confinamiento del contaminante: Proteger alcantarillas, cunetas y colectores; contener aguas de lavado y extinción. La entrada del cloro
  en agua o humedad genera medio corrosivo con impacto ambiental y riesgo para infraestructuras.
Derrame de líquido licuado: Riesgo muy alto de evaporación rápida y nube pesada. Ampliar perímetro, impedir aproximación innecesaria,
  evitar contacto directo y prever desplazamiento rasante a gran distancia.
Fuga en instalación: Cortar procesos conectados, detener compresores o trasiegos, aislar tramos, ventilar de forma dirigida solo si existe
  sistema seguro y monitorizar de forma continua la evolución de la nube.
Fuga en vehículo de transporte: Valorar estabilidad del vehículo, exposición solar, proximidad a viviendas, túneles y colectores. La
  intervención sobre válvulas o accesorios requiere máxima protección y control del entorno.
Neutralización: Solo por equipos especializados y con medios adecuados. La absorción en soluciones alcalinas puede ser útil en instalaciones
  preparadas; improvisaciones en campo pueden aumentar riesgo para personal y medio.
Control atmosférico: Medir en cabeza de nube, borde de perímetro y puntos bajos; repetir mediciones con cambios de viento, lluvia,
  temperatura o maniobras de ventilación.
Rescate en zona contaminada: Entrada mínima imprescindible, binomios, guía de retirada, tiempo corto de permanencia y paso obligado por
  descontaminación al salir.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto con presión positiva para toda entrada en zona caliente y para rescate.
  No usar equipos filtrantes en atmósfera desconocida, en fuga activa o cuando la concentración pueda ser elevada.
Ropa de intervención química: Traje estanco a gases para aproximación a fuga significativa, manipulación de válvulas o atmósfera de
  concentración desconocida. Para tareas periféricas, solo protección química compatible con cloro tras evaluación expresa del riesgo.
Protección ocular y facial: Integrada en máscara del ERA; protección facial adicional si hay riesgo de salpicadura de condensados o agua
  contaminada de lavado.
Guantes: Guantes químicos resistentes, preferentemente de butilo, Viton o material equivalente validado para cloro; doble guante si la
  maniobra es prolongada o con riesgo de condensación líquida.
Botas: Botas químicas resistentes a corrosivos, con uniones protegidas y solape correcto con el traje.
Protección térmica: Si existe exposición al fuego, combinar estrategia de protección química con protección frente a radiación y calor
  sin comprometer la estanqueidad respiratoria.
Protección complementaria: Comunicación protegida, detector específico para cloro o tubos/colorimetría adecuados, control de tiempo de
  entrada, línea de vida cuando proceda e iluminación que no dificulte la lectura de la nube.
Equipos para el mando: Medición atmosférica, meteorología básica, control de accesos y sistema de trazabilidad de intervinientes.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para intervinientes y víctimas antes de salida de zona templada. Retirar ropa
  contaminada con control, lavado abundante y gestión segura de efluentes.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Principio general: El rescate solo debe hacerse con protección respiratoria adecuada. Evitar convertir al rescatador en nueva víctima.
Inhalación: Retirar a aire fresco o zona segura, mantener semisentado si tolera, administrar oxígeno por personal entrenado y vigilar
  estrechamente. Traslado médico urgente aunque parezca recuperado, por riesgo de edema pulmonar retardado.
Inhalación grave: Si hay apnea, insuficiencia respiratoria marcada o disminución del nivel de conciencia, soporte vital según capacitación,
  ventilación asistida con medios adecuados y evacuación prioritaria.
Ojos: Irrigar con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados; retirar lentes si resulta fácil y sin retrasar el lavado.
  Continuar irrigación durante el traslado si persiste dolor o irritación intensa.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar con abundante agua. Valorar lesión química y por frío si hubo contacto con líquido licuado.
Quemadura por frío: Recalentar suavemente con agua templada; no friccionar, no usar calor directo y no retirar ropa adherida por congelación.
Ingestión: Si hay soluciones contaminadas, enjuagar boca, no provocar el vómito y no dar nada por boca a persona alterada; asistencia médica
  inmediata.
Observación clínica: Vigilar saturación, broncoespasmo, estridor, taquipnea, dolor torácico y signos de edema pulmonar durante horas.
Descontaminación de víctimas: Antes de entrar en ambulancia o zona limpia, retirar ropa contaminada y lavar adecuadamente si la exposición
  ha sido por condensados o agua contaminada.
Criterio operativo sanitario: Toda exposición inhalatoria significativa merece valoración médica, aunque la sintomatología inicial sea leve.
Teléfono del Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, calentamiento y contaminación de válvulas; abrir lentamente; comprobar estanqueidad con métodos adecuados y
  nunca con llama.
Almacenamiento: Recipientes verticales, fijados, ventilados y alejados de calor, combustibles, reductores, amoníaco y humedad.
Condiciones del área: Señalización de gas tóxico, detección apropiada, ducha y lavaojos, cierre de emergencia, ventilación segura y
  retención de aguas contaminadas.
Segregación: Separar de gases combustibles, hidrógeno, acetileno, aminas, agentes reductores, materia orgánica reactiva y metales sensibles.
Control operativo: Revisar periódicamente válvulas, protecciones de caperuza, corrosión exterior, compatibilidad de juntas y trazabilidad
  de envases.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en recipientes apropiados y condiciones normales de almacenamiento y transporte.
Condiciones a evitar: Calor, radiación solar intensa, humedad, retorno de producto incompatible, contaminación del envase, confinamiento
  sin alivio, impactos sobre válvulas y exposición prolongada a materiales no compatibles.
Incompatibilidades: Amoníaco, hidrógeno, acetileno, hidrocarburos, éteres, aminas, agentes reductores, metales finamente divididos,
  materia orgánica, ácido sulfhídrico y numerosos compuestos combustibles o fácilmente oxidables.
Reactividad con agua: Forma medios fuertemente corrosivos; puede agravar lesiones, corrosión estructural y contaminación de escorrentías.
Reactividad con instalaciones: La humedad en tuberías, válvulas o conductos favorece corrosión y fallo de equipos; la mezcla accidental
  con otros gases o productos del proceso puede desencadenar reacción violenta.
Productos peligrosos de reacción: Ácido clorhídrico, hipocloroso y otros compuestos clorados irritantes o corrosivos según contaminantes presentes.
Polimerización peligrosa: No se espera; el peligro principal es la reacción rápida o violenta con incompatibles y la sobrepresión derivada.
Consecuencia operativa: Antes de cortar, ventear o trasvasar, confirmar qué otras sustancias están conectadas. La reactividad del sistema
  puede ser más peligrosa que el cloro aislado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: Muy tóxico por inhalación; concentraciones relativamente bajas producen irritación intensa y concentraciones elevadas
  pueden causar colapso respiratorio rápido.
Órganos diana: Vías respiratorias, pulmones, ojos y piel.
Efectos crónicos: Irritación respiratoria persistente, bronquitis reactiva y agravamiento de patología pulmonar.
Observación clínica: La ausencia inicial de síntomas graves no excluye deterioro posterior; mantener observación sanitaria prolongada.
Valor operativo: En escenarios con múltiples expuestos, priorizar por compromiso respiratorio y exposición en recintos cerrados o puntos bajos.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Muy tóxico para organismos acuáticos por formación de especies oxidantes y acidificación local.
Comportamiento en el medio: Se dispersa en aire, pero en agua reacciona formando compuestos corrosivos y oxidantes.
Medidas ambientales: Evitar entrada en cauces, depósitos, alcantarillas y EDAR; confinar y gestionar aguas de extinción y lavado.
Daño secundario: Corrosión de infraestructuras metálicas, afectación de vegetación y posible mortalidad de fauna en la trayectoria de la nube.
Prioridad ambiental: El control de escorrentías contaminadas es esencial; una intervención con mucha agua sin contención puede ampliar el daño.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Confirmar UN 1017, identificar contenedor y capacidad, establecer barlovento y sotavento, sectorizar, solicitar
  técnico de empresa, especialista NRBQ y apoyo sanitario preventivo.
Objetivo prioritario: Protección de personas antes que sellado de la fuga. Evacuar o confinar según dispersión real, densidad urbana,
  posibilidad de cierre y tiempo de exposición previsto.
Aislamiento inicial: Amplio desde el primer momento y revisable con mediciones. Restringir de forma inmediata accesos a sotavento,
  vías deprimidas, túneles, estaciones y edificaciones con ventilación forzada.
Elección táctica: Defensiva al inicio. Ofensiva solo con información fiable, EPI adecuado, línea de seguridad, equipo de rescate,
  descontaminación montada y maniobra clara de control.
Control atmosférico: Medición continua a diferentes alturas y especialmente en puntos bajos. Reevaluar perímetros con cambios meteorológicos,
  lluvia, insolación, noche fría o maniobras de ventilación.
Gestión de población: Valorar confinamiento inmediato en edificios no afectados si la evacuación cruza la nube. Ordenar cierre de puertas,
  ventanas y climatización cuando esa opción sea más segura que la salida a exterior.
Urbanismo e infraestructuras: Especial atención a túneles, sótanos, colectores, estaciones, patios ingleses, recintos industriales cerrados
  y plantas de tratamiento de agua o piscinas.
Control de recipientes: Vigilar temperatura, escarcha, integridad de válvulas, corrosión visible, deformación y estabilidad del soporte.
  Un recipiente calentado y con fuga activa puede requerir retirada de personal y ampliación urgente del perímetro.
Rescate: Entrada mínima imprescindible, binomios, referencia visual o física, tiempos cortos, comunicación continua y salida planificada a
  descontaminación. No prolongar búsquedas sin beneficio probable.
Coordinación: Avisar a sanidad, policía, protección civil, gestor de red de agua, autoridad ambiental y titular de la instalación o transporte.
Fin de intervención: No levantar medidas hasta confirmar ausencia de concentraciones peligrosas, estabilidad del recipiente, control de aguas
  contaminadas y seguridad de accesos a recintos bajos.
Mensaje de mando: En cloro, retrasar una maniobra es preferible a exponer personal sin control de nube, medición y vía segura de retirada.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORO
Número UN: 1017
Kemler: 268
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2TO
Etiquetas: 2.3 gas tóxico, 5.1 comburente, 8 corrosivo
Grupo de embalaje: No aplica a gases
Categoría de transporte: Riesgo elevado; intervención condicionada por toxicidad inhalatoria y posible evacuación de amplias zonas.
Disposición operativa: Transporte habitual en botellas, toneles o cisternas; comprobar panel naranja, etiquetas de peligro, estado de
  válvulas, caperuzas, soportes y posible exposición al calor o impacto.
Lectura táctica del panel: El código 268 orienta a gas tóxico con carácter corrosivo/comburente. La amenaza principal para la dotación
  es la nube tóxica a sotavento, incluso sin incendio.
Túneles y restricciones: Aplicar restricciones ADR vigentes y valorar corte amplio de tráfico, desvíos tempranos y prohibición de acceso
  a infraestructuras subterráneas en incidentes con fuga.
Reglamentación laboral y de seguridad: Sustancia sometida a control estricto por toxicidad aguda, riesgo de accidente grave y exigencia
  de instalaciones compatibles y procedimientos específicos de emergencia.
Información útil para el primer interviniente: Confirmar documentación del transporte si es accesible sin riesgo, contrastar con paneles
  y preguntar por cantidad, fase transportada, última maniobra realizada y existencia de otros productos implicados.
Aplicación operativa: En accidente de tráfico con cisterna o contenedor de cloro, la prioridad no es la estabilización física aislada del
  vehículo, sino la combinación de control de escena, detección atmosférica, protección respiratoria y decisión temprana sobre evacuación.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El cloro UN 1017 exige enfoque prioritario de riesgo tóxico inhalatorio, control de nube pesada y protección estricta
  de intervinientes. El agua puede ayudar a refrigerar y abatir parcialmente, pero no sustituye al control de la fuga.
Mensaje clave: Trabajar a barlovento, evitar zonas bajas, ERA siempre en zona de riesgo, evacuación temprana y monitorización continua.
Observación final: Ante duda sobre magnitud de la fuga, calentamiento del recipiente o presencia de incompatibles, ampliar perímetro y
  solicitar apoyo especializado de inmediato.