Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER  268
NÚMERO UN                      1013

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto:          Dióxido de carbono.
Sinónimos:                    Anhídrido carbónico, CO2, gas carbónico, dióxido de carbono refrigerado
                                   cuando se transporta licuado refrigerado.
Número CAS:                   124-38-9
Número CE (EINECS):           204-696-9
Código Hazchem:               2T
Uso recomendado:              Extinción de incendios, inertización, refrigeración industrial, bebidas,
                                   procesos industriales, soldadura y atmósferas controladas.
Restricciones de uso:         No utilizar para respiración, entrada en espacios confinados ni tareas
                                   sin ventilación adecuada. Riesgo grave de asfixia por desplazamiento de oxígeno.
Identificación para transporte: Gas no inflamable y no tóxico; normalmente transportado como gas licuado
                                   o licuado refrigerado a presión.
Aspecto y estado físico:      Gas incoloro; en descarga puede formar niebla blanca por enfriamiento.
Olor:                         Inodoro.
Teléfono toxicología España:  91 562 04 20

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:          Asfixiante simple; el peligro dominante es la reducción de oxígeno ambiental.
Comportamiento del gas:       Más pesado que el aire; tiende a acumularse en sótanos, zanjas, alcantarillas,
                                   fosos, bodegas, depósitos y zonas bajas mal ventiladas.
Peligro por presión:          Recipientes sometidos a calor pueden romper violentamente o alivian presión
                                   con proyección de hielo seco y gas muy frío.
Peligro por frío extremo:     El contacto con líquido o nieve carbónica produce quemaduras criogénicas.
Riesgo por vapores:           No irritante en concentraciones bajas, pero incapacita por hipercapnia y
                                   anoxia; la pérdida de consciencia puede ser rápida en recinto cerrado.
Señal operativa clave:        Atmósfera aparentemente normal puede ser mortal sin aviso sensorial.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación:                   Cefalea, mareo, taquipnea, confusión, somnolencia y pérdida de consciencia.
                                   A concentraciones elevadas provoca hipercapnia, acidosis respiratoria y parada.
Contacto con piel:            El gas frío, el líquido o el sólido pueden causar congelación tisular.
Contacto con ojos:            Irritación por chorro a presión y lesiones por congelación.
Ingestión:                    No es una vía habitual; el material sólido criogénico puede lesionar mucosas.
Efectos por exposición aguda: El riesgo crítico es incapacidad súbita en espacios confinados.
Efectos por exposición repetida:
                                   No se esperan efectos crónicos relevantes como tóxico sistémico; el riesgo
                                   ocupacional real deriva de exposiciones episódicas elevadas.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad:               No inflamable.
Riesgo de explosión:          No forma mezclas explosivas combustibles con el aire; el peligro real es la
                                   sobrepresión de recipientes expuestos al fuego y la rotura violenta.
Recipientes al fuego:         BLEVE poco probable en sentido combustible, pero puede darse ruptura física
                                   catastrófica de botellas, bloques de válvulas o cisternas presurizadas.
Productos peligrosos:         Por descomposición térmica extrema pueden generarse monóxido de carbono y
                                   oxígeno consumido en el entorno; en incendio predominan riesgos mecánicos
                                   y de asfixia, no de combustión propia.
Punto de inflamación:         No aplicable.
Temperatura de autoignición:  No aplicable.
Límites de explosividad:      No aplicable.
Dato operativo:               Puede extinguir llamas por inertización, pero no elimina el peligro de
                                   reignición si persiste el combustible caliente.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados:             Elegir el agente según el material que arde: agua pulverizada, espuma,
                                   polvo químico o CO2 en fuegos compatibles. En recipientes expuestos,
                                   enfriamiento continuo con agua pulverizada desde posición protegida.
Medios no adecuados:          Chorro compacto sobre recipientes muy fríos o dañados si puede agravar
                                   tensiones térmicas o proyectar hielo; no confiar en ventilación natural
                                   insuficiente en espacios cerrados.
Precauciones concretas:       Aislar zona, enfriar recipientes, cortar aporte de calor si es seguro,
                                   trabajar a barlovento y evitar entradas a zonas deprimidas sin medición.
Intervención con botellas:    No mover recipientes calentados por el fuego salvo necesidad táctica y
                                   sólo con protección adecuada. Si la válvula fuga y arde el entorno,
                                   priorizar enfriamiento y control del escenario.
Atmósferas cerradas:          Ventilar mecánicamente antes de acceso. Controlar oxígeno y CO2.
Protección del personal:      Equipo autónomo y protección completa frente a frío y proyecciones.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales:            Aislar, eliminar acceso innecesario, situarse a barlovento y en cota alta.
Prioridad táctica:            Proteger vidas, evitar ingreso en espacios bajos y controlar atmósfera.
Fuga de gas:                  Si puede hacerse con seguridad, cerrar válvula o aislar línea. Si no es
                                   posible, dejar descargar en zona abierta controlando la dispersión.
Fuga de líquido refrigerado:  Mantener distancia por riesgo criogénico y rápida generación de nube densa.
Ventilación:                  Ventilación forzada en locales, galerías, bodegas, cubas y sótanos.
Control de acceso:            Prohibir entrada sin medición de oxígeno y sin ERA.
Protección del entorno:       Señalizar alcantarillas, fosos y huecos donde pueda acumularse gas.
Recuperación:                 No contener en recipientes cerrados sin diseño criogénico. El derrame se
                                   gestiona por evaporación controlada y exclusión de personal.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria:      Equipo de respiración autónoma de presión positiva para fugas, rescate,
                                   espacios confinados y atmósferas no evaluadas.
Protección ocular/facial:     Pantalla facial y gafas estancas ante riesgo de chorro o salpicadura criogénica.
Protección corporal:          Traje estructural o químico según escenario, con prendas de manga larga.
Manos:                        Guantes aislantes frente a frío extremo, compatibles con manipulación de válvulas.
Pies:                         Botas de seguridad con buen aislamiento y suela antideslizante.
Instrumentación:              Medidor de oxígeno, detector de CO2 si disponible y control continuo en
                                   acceso a recintos o puntos bajos.
Observación:                  El traje químico no sustituye la necesidad de ERA en atmósferas deficientes.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación:                   Retirar inmediatamente a aire fresco sin exponerse el rescatador. Mantener
                                   vía aérea permeable, administrar oxígeno por personal entrenado y monitorizar.
                                   Si no respira, ventilación asistida y RCP según protocolo.
Contacto con piel:            En congelación, retirar ropa no adherida, no frotar, templar con agua tibia,
                                   cubrir con apósito estéril y evacuar.
Contacto con ojos:            Lavar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, sin forzar
                                   apertura si hay congelación intensa. Valoración médica urgente.
Ingestión:                    Si hubo contacto con hielo seco, enjuagar la boca; no provocar vómito.
Atención médica:              Vigilar secuelas neurológicas, respiratorias y lesiones por frío.
Información útil al sanitario: Posible asfixia por desplazamiento de oxígeno e hipercapnia aguda.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:                 Usar en áreas ventiladas. Abrir válvulas lentamente. Evitar golpes, caídas,
                                   calor y manipulación de conexiones con manos húmedas o sin protección.
Almacenamiento:               Botellas en vertical, fijadas, protegidas del sol y de fuentes de calor.
                                   Mantener separadas de zonas de paso y con ventilación alta y baja.
Temperatura:                  No exponer normalmente por encima de 50 grados C.
Compatibilidad de instalaciones:
                                   Utilizar materiales y reguladores adecuados para CO2 a presión y baja temperatura.
Buenas prácticas:             Comprobar fugas con método apropiado; no usar llama para detección.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:                  Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar:         Calentamiento intenso, confinamiento de producto evaporado, golpes sobre
                                   recipientes presurizados y ventilación insuficiente.
Incompatibilidades:           Metales no adecuados a muy baja temperatura, recipientes sin alivio,
                                   bases muy fuertes y agentes reductores muy enérgicos en condiciones extremas.
Reactividad relevante:        Con agua forma ácido carbónico débil; no se esperan reacciones violentas
                                   en condiciones ordinarias.
Productos de descomposición:  En condiciones extremas de temperatura puede generarse monóxido de carbono.
Peligro especial:             Formación de hielo seco y taponamientos en líneas con sobrepresión posterior.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Mecanismo lesivo principal:   Asfixiante simple con efecto fisiológico por aumento de CO2 inhalado.
Concentraciones orientativas: A partir de incrementos moderados puede aparecer aumento de frecuencia
                                   respiratoria y cefalea; concentraciones altas producen incapacidad rápida.
Signos de gravedad:           Confusión, pérdida de coordinación, disminución del nivel de consciencia,
                                   cianosis tardía y parada cardiorrespiratoria.
Lesión local:                 Quemaduras por frío en piel, ojos y mucosas por expansión o contacto directo.
Valor operativo:              La ausencia de olor e irritación previa impide confiar en la percepción humana.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:     Gas presente de forma natural en la atmósfera; una liberación local se dispersa,
                                   pero puede persistir en cubetos, zanjas y recintos deprimidos.
Impacto inmediato:            Riesgo principal para fauna y personas en zonas confinadas o bajas.
Agua y suelo:                 No se espera contaminación persistente del suelo; en agua puede alterar
                                   localmente el pH por disolución.
Persistencia:                 No bioacumulable; contribuye al efecto invernadero como gas atmosférico.
Medida práctica:              Priorizar ventilación y exclusión de personas y animales en áreas bajas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones del mando:         Confirmar si la incidencia es fuga, botella dañada, cisterna, espacio
                                   confinado o descarga accidental en industria alimentaria o extinción fija.
Zonas:                        Establecer perímetro amplio, con especial atención a sótanos y desagües.
Reconocimiento:               Hacerlo a cota alta, a barlovento y con monitorización de oxígeno.
Rescate:                      Entrada sólo con ERA, línea de seguridad y control de atmósfera.
Control de fuga:              Si la válvula responde y el acceso es seguro, cerrar. Si no, confinar el
                                   área y favorecer dispersión en exterior.
Cisternas y botellas:         Enfriar recipientes expuestos al fuego, vigilar válvulas de alivio y no
                                   colocarse en la vertical de elementos presurizados.
Espacios confinados:          Considerar escenario de alta letalidad aunque no haya humo ni olor.
Evacuación:                   Priorizar personas en cotas bajas, cámaras frigoríficas, bodegas y salas técnicas.
Desconfinamiento:             No autorizar reingreso hasta normalizar oxígeno y descender CO2 a valores seguros.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU / UN:                     1013
Denominación transporte:      Dióxido de carbono.
Clase ADR/RID:                2
Código de clasificación:      2A
Etiqueta:                     Gas no inflamable y no tóxico.
Kemler:                       268
Código túnel:                 C/E
Observación ADR útil:         Puede circular en botellas, bloques de botellas, recipientes criogénicos
                                   o cisternas; verificar si se trata de gas licuado o refrigerado.
Reglamentación útil:          Aplican las normas generales de gases a presión y atmósferas asfixiantes;
                                   la evaluación instrumental del oxígeno es prioritaria en intervención.
Documentación a comprobar:    Carta de porte, panel naranja, etiquetas de clase 2, estado de válvulas
                                   y presencia de tapones o caperuzas de protección.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo:            Producto no inflamable, pero potencialmente mortal por asfixia y por frío
                                   extremo. El riesgo real no es la llama, sino la atmósfera no respirable.
Puntos críticos:              Espacios confinados, cotas bajas, botellas calentadas y fugas con mala ventilación.
Regla práctica:               Medir oxígeno antes de entrar, usar ERA en atmósfera dudosa y enfriar
                                   recipientes expuestos al calor.
Mensaje final:                Intervención segura basada en aislamiento, ventilación, control instrumental
                                   y protección respiratoria autónoma.