Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 239
NÚMERO UN: 1011
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Butano
Sinónimos: n-Butano, isobutano, gas licuado de petróleo rico en butano
Número CAS: 106-97-8
Número CE (EINECS): 203-448-7
Código Hazchem: 2YE
Uso recomendado: Combustible para calefacción, cocción, procesos térmicos, cartuchos,
instalaciones domésticas e industriales y componente de GLP.
Restricciones de uso: Evitar uso en espacios mal ventilados, atmósferas confinadas, zonas
con fuentes de ignición o equipos no antideflagrantes. No usar para fines distintos a
combustible o propulsión controlada.
Estado físico y aspecto: Gas licuado a presión, incoloro.
Olor: Habitualmente odorizado para detección de fugas; el producto puro es casi inodoro.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas extremadamente inflamable; licuado bajo presión. Forma mezclas
explosivas con el aire. Los vapores son más pesados que el aire, se desplazan a ras de suelo
y pueden alcanzar focos de ignición lejanos con retroceso de llama. El calentamiento del
recipiente puede provocar rotura violenta o BLEVE.
Riesgo por vapores: Elevado en zonas bajas, alcantarillas, fosos, sótanos, galerías y recintos
cerrados. Posible acumulación no visible.
Asfixia: Gas simple asfixiante por desplazamiento del oxígeno ambiental.
Expansión: La liberación rápida del líquido licuado genera gran expansión de volumen y fuerte
enfriamiento local.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede causar cefalea, mareo, somnolencia, desorientación y pérdida de conciencia
por desplazamiento de oxígeno o por elevada concentración.
Contacto con piel: El líquido o chorro frío puede producir quemaduras por congelación.
Contacto con ojos: Irritación y lesiones por frío criogénico si hay contacto con fase líquida.
Ingestión: Poco probable en condiciones operativas; el riesgo relevante es por contacto con
líquido licuado y aspiración secundaria.
Efectos inmediatos de importancia: Hipoxia, narcosis por altas concentraciones y lesiones por frío.
Órganos o sistemas comprometidos: Sistema nervioso central y sistema respiratorio.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Muy alta.
Punto de ebullición: Aproximadamente -0,5 °C
Punto de inflamación: Aproximadamente -60 °C
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 405 °C
Límites de explosividad: Aproximadamente 1,8 % a 8,4 % en aire
Presión de vapor: Alta a temperatura ambiente
Densidad relativa del gas: Superior a la del aire
Solubilidad en agua: Muy baja
Riesgo real de incendio: Ignición muy fácil por chispas, superficies calientes, electricidad
estática, motores, maniobras eléctricas y llamas piloto. El gas puede inflamarse tras migrar
a distancia por zonas bajas.
Riesgo real de explosión: Muy importante en recintos confinados o semiconfinados. Posibles
deflagraciones, explosión de nube de vapor e incremento de presión en alcantarillado,
sótanos y locales cerrados. Recipientes sometidos a calor con riesgo de ruptura violenta
y BLEVE.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos por
combustión incompleta.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Polvo químico seco, dióxido de carbono y agua pulverizada
para refrigeración de recipientes, estructuras expuestas y protección de equipos.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre fuga inflamable o sobre charco de
condensado; puede dispersar el producto y empeorar la situación. La espuma tiene utilidad
limitada salvo para protección de superficies expuestas o líquidos asociados.
Precauciones concretas: Cortar el suministro si puede hacerse sin riesgo. No extinguir una
fuga incendiada si no se puede cerrar la válvula o aislar el flujo; una llama controlada puede
ser preferible a la formación de nube explosiva no encendida. Refrigerar intensamente
recipientes expuestos al calor desde posición protegida. Retirarse ante deformación del
recipiente, aumento del ruido de venteo o decoloración por calor.
Intervención táctica: Establecer perímetro amplio, trabajar desde barlovento y cotas altas,
eliminar igniciones y controlar desagües y puntos bajos. Usar monitores fijos o líneas
protegidas para refrigeración continuada.
Fenómenos críticos: Retroceso de llama, reignición, BLEVE y proyección de fragmentos.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar la zona, evacuar personal no esencial, aproximarse desde
barlovento y cortar fuentes de ignición. Prohibir tráfico, maniobras eléctricas y uso de
equipos no protegidos.
Control de la fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, accionar corte remoto, enderezar envases
para llevar la fuga a fase vapor y no a fase líquida, y detener el aporte a la zona.
Confinamiento: Evitar entrada a alcantarillas, sótanos, galerías, fosos y espacios cerrados.
Ventilar naturalmente siempre que no disperse hacia zonas ocupadas o focos de ignición.
Agua pulverizada: Útil para abatir parcialmente vapores en maniobras puntuales y para
protección del personal, pero no sustituye al control de la fuga.
Derrame de líquido licuado: Delimitar el área fría, prever rápida vaporización y formación de
nube densa inflamable. No pisar ni tocar superficies criogenizadas sin protección adecuada.
Recogida: No procede como en líquidos convencionales; la prioridad es cortar fuga, ventilar,
controlar atmósfera y eliminar igniciones.
Medición: Usar explosímetro y control de oxígeno antes de acceso o reapertura de zonas.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva en incendios,
fugas con concentración desconocida, atmósferas pobres en oxígeno o espacios confinados.
Protección corporal: Traje de intervención estructural para incendio con protección térmica;
para maniobras sobre fuga fría, ropa de protección química o de salpicaduras compatible
con frío, según disponibilidad operativa.
Protección de manos: Guantes aislantes frente a frío criogénico y guantes de intervención
según fase del incidente.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa o gafas estancas con protección facial.
Calzado: Botas de intervención antideslizantes y antiestáticas si la dotación dispone de ellas.
Apoyo instrumental: Explosímetro, detector de oxígeno, cámara térmica y control continuo
del recipiente expuesto.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a la víctima a zona con aire fresco sin exponerse al riesgo. Mantener en
reposo y abrigada. Administrar oxígeno si procede y por personal entrenado. Si no respira,
iniciar soporte ventilatorio y RCP según protocolo.
Contacto con piel: En congelación por líquido, retirar con cuidado prendas no adheridas.
Lavar con agua templada abundante, no caliente. No frotar la zona. Cubrir con apósito estéril.
Contacto con ojos: Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos
15 minutos, evitando fricción y retirada forzada de material adherido por congelación.
Ingestión: Situación improbable; no provocar vómito y valorar lesiones por frío si ha existido
contacto con líquido licuado.
Asistencia médica: Observación por posible hipoxia, broncoaspiración secundaria y lesión
por frío. Avisar al Instituto Nacional de Toxicología: 91 562 04 20.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en áreas ventiladas, con control de ignición y equipos adecuados para
atmósferas inflamables. Evitar golpes, arrastres, calentamiento de envases y conexiones
defectuosas. Comprobar fugas con métodos apropiados no inflamables.
Almacenamiento: Mantener recipientes en vertical, protegidos del sol y de temperaturas altas,
en lugar ventilado y alejado de oxidantes. Separar de sótanos, pasos de evacuación y
desagües. Señalizar riesgo de gas inflamable.
Temperatura de seguridad: Evitar calentamiento del recipiente; la exposición prolongada al
sol o focos térmicos incrementa mucho la presión interna.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, superficies calientes, acumulación electrostática,
compresión no controlada y atmósferas confinadas.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes como oxígeno enriquecido, cloro, dióxido de nitrógeno
y otros agentes oxidantes potentes.
Reactividad operativa: Puede reaccionar violentamente con oxidantes y arder de forma rápida
tras mezcla con aire en rango explosivo.
Descomposición peligrosa: En combustión o sobrecalentamiento genera monóxido de carbono
y otros gases tóxicos de combustión incompleta.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Baja toxicidad intrínseca por vía inhalatoria, pero riesgo alto por asfixia y por
efectos narcóticos a concentraciones elevadas.
Efectos por exposición corta: Mareo, cefalea, somnolencia, disminución de coordinación,
pérdida de conciencia y parada respiratoria en atmósferas muy cargadas.
Lesiones locales: Quemaduras por frío en piel y ojos por contacto con líquido licuado.
Sensibilización: No es el problema principal en intervención.
Valor operativo: Tratar toda atmósfera con posible presencia de butano como potencialmente
explosiva y deficiente en oxígeno hasta confirmación instrumental.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Gas volátil que se dispersa rápidamente en aire. En exterior suele
no persistir si la ventilación es adecuada.
Movilidad: Muy alta en fase gas; tendencia a acumularse temporalmente en depresiones y
recintos cerrados.
Impacto acuático: Baja solubilidad en agua; el principal problema ambiental inmediato es el
riesgo de incendio, explosión y desplazamiento de oxígeno en espacios cerrados próximos.
Observación operativa: Priorizar control de nube y protección de personas e infraestructuras
frente a contaminación persistente.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar si hay incendio, fuga no incendiada o recipiente expuesto al
calor. Identificar tipo de envase, capacidad, orientación, válvulas, alivio de presión y
exposición de personas.
Posicionamiento: Trabajar desde barlovento, en cotas altas y con cobertura. Evitar accesos a
sótanos y zonas deprimidas hasta medir explosividad y oxígeno.
Perímetro: Amplio en fuga no controlada y muy amplio si hay recipientes calentados por fuego.
Considerar evacuación preventiva por riesgo de BLEVE.
Prioridades tácticas: 1) rescate viable sin exposición crítica, 2) corte de suministro, 3) control
de igniciones, 4) refrigeración, 5) medición atmosférica, 6) ventilación controlada.
Si la fuga está ardiendo: Mantener combustión controlada hasta poder cerrar válvula o aislar
alimentación. Refrigerar envases y entorno. No avanzar sin línea de protección y ruta de escape.
Si la fuga no está ardiendo: Máxima prioridad a eliminar igniciones, ventilar y cortar fuga;
evitar maniobras que puedan iniciar la nube.
Espacios confinados: Acceso solo con control instrumental, ERA y procedimiento específico.
Mandos y logística: Solicitar empresa suministradora, técnico de la instalación y apoyo policial
para corte de tráfico, evacuación y control del perímetro.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: BUTANO
Número UN: 1011
Clase de peligro: 2
Clasificación ADR/RID: 2F
Etiqueta de peligro: 2.1 Gas inflamable
Código de restricción en túneles: B/D
Kemler: 239
Información útil de transporte: Gas licuado inflamable transportado en botellas, depósitos
móviles o cisternas. Verificar paneles, estado de válvulas, presencia de fuego impingente,
venteo y deformación del recipiente. Controlar efecto dominó sobre otros recipientes.
Reglamentación operativa: Intervención conforme a procedimientos para gases inflamables a
presión, atmósferas explosivas y recipientes con riesgo de BLEVE.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El butano UN 1011 presenta un perfil de riesgo dominado por inflamación
inmediata, migración de vapores a zonas bajas y posible BLEVE de recipientes expuestos al
calor. La decisión clave es diferenciar fuga incendiada de fuga no incendiada.
Puntos críticos de mando: Barlovento, control de igniciones, medición atmosférica, evacuación
de zonas bajas y refrigeración sostenida de recipientes expuestos.
Criterio prudente: Toda concentración no medida debe considerarse inflamable y potencialmente
asfixiante en recintos cerrados o deprimidos.