Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 20
NÚMERO UN: 1002
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Aire comprimido
Sinónimos: Aire, aire atmosférico comprimido, gas comprimido no inflamable, compressed air
Número CAS: Mezcla gaseosa; no corresponde un CAS único representativo al producto comercial
Número CE (EINECS): Mezcla; no procede como sustancia única
Código Hazchem: 2T
Uso recomendado: Alimentación neumática, instrumentación, inflado, soplado técnico controlado, procesos industriales y servicios auxiliares
Restricciones de uso: No usar para respiración humana salvo aire respirable certificado; no emplear para limpiar ropa o piel; no presurizar
recipientes, conducciones o equipos no diseñados; no dirigir el chorro a personas; no conectar a sistemas de oxígeno ni a gases medicinales
Identificación de transporte: UN 1002, Aire comprimido, gas comprimido no inflamable
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Recipiente a presión; rotura violenta por calentamiento, impacto, corrosión o fallo de válvula; efecto misil del cilindro;
lesiones por chorro a alta presión; disminución del oxígeno ambiental en recintos poco ventilados si existe liberación masiva
Clasificación operativa: Gas no inflamable y no tóxico para transporte, con peligrosidad fundamentalmente física
Estado físico y aspecto: Gas incoloro almacenado comprimido en botellas, manojos, botellones, remolques o instalaciones fijas
Olor: Inodoro
Punto de ebullición: No aplica al producto comercial como mezcla de gases permanentes
Presión de vapor: Muy alta en el recipiente por gas comprimido; el peligro deriva de la presión de almacenamiento
Densidad: Similar a la del aire atmosférico; la dispersión depende de ventilación, temperatura y geometría del recinto
Solubilidad en agua: Baja relevancia operativa
Riesgo por vapores: No forma vapores inflamables; en fuga importante puede alterar la atmósfera respirable y reducir el oxígeno en zonas cerradas
Peligro dominante en siniestro: Energía de presión acumulada y fallo catastrófico del envase, por encima del riesgo químico intrínseco
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación en atmósfera empobrecida en oxígeno, contacto ocular con partículas arrastradas, lesión cutánea y tisular por chorro
a presión, traumatismos por caída o proyección de cilindros y fragmentos
Efectos agudos: Cefalea, mareo, taquipnea, confusión, pérdida de coordinación, pérdida de conciencia y parada respiratoria si el oxígeno ambiental cae;
lesiones mecánicas graves por sobrepresión local o por impacto
Contacto con piel: El gas no suele causar quemadura química; el chorro a presión puede producir laceraciones, enfisema subcutáneo y daño profundo
Contacto con ojos: Irritación mecánica por partículas, lesión corneal por impacto o por chorro de gas a presión
Efectos retardados: Complicaciones por barotrauma, embolia gaseosa, lesión pulmonar, daño ocular y secuelas traumáticas
Órganos diana: Sistema nervioso central por hipoxia; pulmones y oído por barotrauma; piel y ojos por daño mecánico
Grupos especialmente sensibles: Personas con patología respiratoria, cardiovascular o exposición en espacios confinados
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: El aire comprimido no es combustible ni inflamable, pero la exposición al calor eleva rápidamente la presión interna
del recipiente. La pérdida de resistencia del cilindro o de la válvula puede originar rotura violenta con proyección de fragmentos y desplazamiento
descontrolado del envase.
Riesgo real en incendio: Muy relevante por estallido físico del recipiente, apertura de dispositivos de alivio, chorro a alta velocidad y agravamiento
del incendio al aportar comburente adicional al foco. Una fuga sobre combustibles encendidos puede intensificar la llama y extender el frente térmico.
Riesgo de explosión: No corresponde a explosión química del producto, pero sí a explosión mecánica del recipiente por sobrepresión térmica.
El alcance de fragmentos y la energía cinética del cilindro justifican perímetro amplio y trabajo desde cobertura.
Comportamiento de recipientes: Botellas aisladas, manojos o baterías pueden fallar de forma individual o en cascada si varias unidades reciben radiación
o llama directa. Los cilindros tumbados o mal asegurados incrementan el riesgo de desplazamiento violento.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada o niebla para refrigeración continuada de recipientes y estructuras expuestas; agente extintor específico
para los materiales del entorno incendiado: agua, espuma, polvo o CO2 según la carga de fuego real
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto directo sobre cilindros inestables o válvulas dañadas si puede mover el recipiente o empeorar la fuga;
aproximación manual sin cobertura; centrar la intervención en el gas y no en la carga de fuego adyacente
Punto de inflamación: No aplica
Temperatura de autoignición: No aplica
Límites de explosividad: No aplica
Productos peligrosos de descomposición: El aire no genera productos tóxicos propios por combustión, pero el incendio del entorno puede producir CO,
NOx, cianuros, humos irritantes y atmósferas incompatibles con la vida
Señales de peligro inminente: Silbidos de alivio o fuga, vibraciones, decoloración por calor, pintura quemada, llama envolvente, imposibilidad de mantener
refrigeración eficaz o calentamiento creciente pese al agua aplicada
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo táctico: Salvar vidas, evitar fallo catastrófico de recipientes, confinar el incendio del entorno, refrigerar de forma sostenida y decidir pronto
entre ataque ofensivo limitado o estrategia defensiva
Prioridades de mando: Confirmar UN 1002, localizar número y disposición de recipientes, valorar exposición directa a llama, establecer zonas seguras,
ordenar refrigeración a distancia y fijar umbral de retirada si no hay control térmico
Medios adecuados: Agua pulverizada, niebla y monitores desde cobertura; líneas protegidas para exposiciones; cámaras térmicas como apoyo si la lectura es
viable desde posición segura; extinción del combustible adyacente con el agente apropiado
Medios no adecuados: Entrada cercana a cilindros calentados sin necesidad crítica; manipulación o traslado de botellas sometidas a radiación térmica;
corte de la fuga sin valorar estabilidad del recipiente; uso de chorros que desplacen el cilindro
Precauciones concretas:
Enfriar desde el mayor ángulo seguro y nunca en la línea del eje de válvula o culote
Usar cobertura rígida, vehículos o estructuras sólidas cuando existan
Mantener refrigeración continua; enfriamientos intermitentes pueden ser insuficientes
Evacuar el área si la llama incide directamente en el recipiente y no puede mantenerse refrigeración eficaz
Retirar recipientes no afectados solo en fase temprana y solo si permanecen fríos, estables y accesibles
No confiar en la ausencia de llama; un cilindro calentado sigue siendo crítico tras la extinción aparente
Procedimiento orientativo: Si el fuego afecta a un local o vehículo con botellas, atacar primero las exposiciones y la carga de fuego accesible, mientras se
enfrían recipientes desde posición protegida. Si no se aprecia descenso térmico o existen signos de fallo inminente, pasar a táctica defensiva,
ampliar aislamiento y dejar que el producto descargue o que el incendio evolucione en condiciones controladas.
Después del incendio: Mantener vigilancia prolongada, comprobar temperatura residual, verificar integridad de válvulas y estabilizar los recipientes antes de
moverlos. Coordinar retirada con empresa de gases o personal competente.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar, reconocer a favor de viento cuando sea posible, detener accesos, ventilar, identificar si la fuga procede de conexión, regulador,
válvula, latiguillo o rotura del recipiente
Decisiones de mando: Diferenciar fuga controlable de fuga no controlable. Valorar si procede cierre de válvula, descarga controlada en exterior o simple
aislamiento. En interior, la decisión clave es control atmosférico y ventilación antes de cualquier permanencia prolongada.
Fuga sin fuego: Cerrar la válvula si es accesible sin exponerse a chorro, atrapamiento ni proyección. Si la botella está fría, íntegra y estable, trasladarla
al exterior ventilado y fijarla para descarga o revisión. Si la válvula está dañada, no improvisar taponamientos inseguros.
Fuga con ruido intenso o recipiente inestable: Establecer perímetro amplio, evitar aproximación frontal, eliminar personal no imprescindible y permitir
descarga controlada si la intervención sobre la válvula incrementa el riesgo
Fuga en instalación: Parar compresores, despresurizar tramos si el diseño lo permite, aislar eléctricamente equipos no esenciales y cerrar llaves aguas arriba
o aguas abajo según la configuración
Control de atmósfera: Medir oxígeno antes de entrada y durante los trabajos. En espacios semiconfinados o fosos, ventilar forzadamente y reevaluar en continuo.
No dar por seguro que la atmósfera es respirable por tratarse de aire.
Control de vapores y dispersión: No hay vapor inflamable que abatir; la medida eficaz es ventilación natural o forzada. Dirigir el flujo de ventilación para
expulsar la nube y evitar que alcance zonas de trabajo, escaleras, sótanos o cabinas cerradas.
Medidas prácticas: Asegurar botellas verticales, bloquear rodadura, usar carros específicos, proteger válvulas, señalizar recipientes dañados y separar los
que hayan sufrido calor o golpe para evaluación posterior
Acciones a evitar: Enderezar cilindros deformados o golpeados, sujetar con el cuerpo una botella que descarga, actuar sobre válvulas con herramientas
inadecuadas, desmontar reguladores bajo presión y acercar curiosos o personal ajeno
Protección ambiental: Relevancia química baja; la prioridad es prevenir daños personales, estructurales y accidentes secundarios por presión
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
EPIs mínimos en exterior sin fuego y fuga limitada: Casco con protección ocular o pantalla, ropa de intervención o de rescate, guantes de protección mecánica,
botas de seguridad y comunicación protegida frente a ruido
EPIs en fuga importante, recinto cerrado o atmósfera dudosa: Equipo de respiración autónoma de presión positiva, monitorización de oxígeno y permanencia
mínima imprescindible. No sustituir ERA por filtro cuando no se ha confirmado atmósfera respirable.
EPIs en incendio: Traje estructural completo, equipo de respiración autónoma, casco con pantalla bajada, guantes de incendio y protección frente a radiación
térmica. Trabajar preferentemente tras cobertura y con líneas de agua preparadas.
Protección ocular y facial: Gafas estancas o pantalla facial ante proyección de partículas, condensados, fragmentos o chorro a presión
Protección auditiva: Recomendable si hay descarga prolongada, alivio ruidoso o trabajos próximos a compresores y chorros de gas
Protección adicional: Linterna y detectores si se trabaja en interior, elementos de sujeción para botellas y medios de inmovilización
Limitaciones: Ningún EPI personal compensa el riesgo de misil o fragmentación del recipiente. La distancia, el ángulo de aproximación y la cobertura son la
protección principal.
Criterio práctico: Si existe duda sobre oxígeno suficiente o sobre estabilidad del recipiente, elevar de inmediato el nivel de protección y reducir exposición
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Priorizar seguridad del rescatador, retirar a la víctima de la zona peligrosa solo si puede hacerse sin asumir el mismo riesgo, valorar ABC y
activar asistencia sanitaria urgente
Inhalación en atmósfera con poco oxígeno: Llevar a lugar con aire seguro, mantener en reposo y abrigado, administrar oxígeno por personal entrenado si está
indicado, vigilar respiración y estado neurológico. Si hay pérdida de conciencia, colocar en posición lateral de seguridad si respira.
Parada respiratoria o cardiorrespiratoria: Iniciar RCP según protocolo y usar DEA cuando esté disponible
Contacto ocular: Si el daño es por partículas o impacto, irrigar con agua o suero varios minutos sin presión, retirar lentes de contacto si salen con facilidad
y remitir para valoración urgente. Si hubo chorro a alta presión, tratar como lesión ocular grave aunque el dolor inicial sea moderado.
Contacto cutáneo: Valorar contusiones, heridas o laceraciones; cubrir con apósito limpio. Si se sospecha inyección de gas bajo piel, crepitación o aumento
rápido de inflamación, inmovilizar y derivar urgentemente.
Exposición por alta presión: Toda lesión por chorro a presión requiere atención hospitalaria urgente aunque la puerta de entrada sea mínima. Riesgo de daño
profundo, barotrauma, embolia gaseosa, infección secundaria y necrosis tisular.
Barotrauma pulmonar: Si tras exposición a presión hay disnea, dolor torácico, tos, hemoptisis o empeoramiento respiratorio, administrar oxígeno si procede,
mantener semisentado si está consciente y trasladar con prioridad.
Barotrauma ótico: Dolor intenso de oído, pérdida de audición, vértigo o sangrado requieren valoración médica; no introducir nada en el conducto auditivo
Traumatismos por proyección o caída: Inmovilizar según lesiones, controlar hemorragias, tratar shock y vigilar deterioro progresivo
Información médica útil: Considerar hipoxia ambiental, embolia gaseosa, neumotórax, enfisema subcutáneo, lesión ocular, perforación timpánica y traumatismos
por impacto. La apariencia externa puede infravalorar la lesión real.
Observación clínica: Mantener vigilancia incluso si la recuperación inicial es buena, especialmente tras exposición en recinto cerrado o chorro a presión
Teléfono Instituto Nacional de Toxicología (España): 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener cilindros en vertical y asegurados; abrir válvulas lentamente; usar reguladores y racores adecuados; evitar golpes, arrastre y
levantamiento por la válvula o caperuza
Almacenamiento: Lugar ventilado, seco, protegido de calor, radiación solar intensa y tránsito de vehículos; botellas fijadas para impedir caída; separación
ordenada entre llenas, en uso y fuera de servicio
Condiciones a evitar: Temperaturas elevadas, confinamiento caluroso, corrosión, impactos, vibración continua, conexiones improvisadas y exposición a incendio
Buenas prácticas: Caperuza colocada cuando no esté conectada; comprobación de identificación y fecha de inspección; uso de carros específicos; estanqueidad
verificada tras cada conexión
Restricción práctica: No recargar, reparar válvulas ni trasvasar salvo por personal autorizado y medios certificados
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso. La pérdida de estabilidad operativa aparece por fallo mecánico del recipiente o de sus
accesorios, no por descomposición química espontánea.
Reactividad: Reactividad química baja como mezcla de aire; el riesgo relevante es físico y puede agravarse si la descarga aviva una combustión ya existente
Incompatibilidades: Incompatibilidad operativa con calor intenso, llamas, golpes, corrosión y equipos no aptos para presión. Evitar aceites, grasas y suciedad
en conexiones si existe posibilidad de confusión con circuitos de gases oxidantes o respirables. Incompatible con recipientes dañados o con inspección vencida.
Condiciones a evitar: Sobrecalentamiento, exposición solar prolongada en vehículos o locales cerrados, caída desde altura, impacto del cuello o válvula,
sujeción deficiente, manipulación de conexiones bajo presión y modificaciones no autorizadas
Productos peligrosos de descomposición: No se esperan productos propios de descomposición peligrosos del aire; los humos y gases tóxicos vendrán de los
materiales que ardan alrededor
Posibles reacciones peligrosas: No se esperan reacciones químicas peligrosas características. El escenario crítico es rotura violenta del recipiente, rotura de
latiguillos o descarga súbita con proyección
Observación técnica: El mando debe pensar en términos de presión, integridad del envase y transferencia de calor, más que en toxicidad química
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: No tóxico por composición habitual del aire; el peligro sanitario proviene de la alteración de la atmósfera, de contaminaciones del sistema
y de la energía de presión
Asfixia: Posible por reducción del oxígeno ambiental en recintos pequeños, cerrados o mal ventilados si la liberación es masiva
Efectos por sobrepresión: Riesgo de lesión pulmonar, ótica, ocular, cutánea y embolia gaseosa por aplicación directa o accidente con equipos a presión
Sensibilización: No esperable
Carcinogenicidad, mutagenicidad, toxicidad reproductiva: No asociadas al aire comprimido como tal
Dato útil de intervención: Una atmósfera aparentemente limpia y sin olor puede ser peligrosa; la evaluación instrumental del oxígeno es más fiable que la
apreciación subjetiva del personal
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Impacto químico directo bajo; el producto se integra en la atmósfera
Persistencia y degradabilidad: No relevantes de forma operativa para esta mezcla gaseosa
Movilidad: Dispersión rápida condicionada por ventilación y volumen liberado
Riesgo indirecto: Daños materiales, ruptura de instalaciones, caída de recipientes, agravamiento de incendios y lesiones a fauna o personas próximas
Dato útil: La intervención ambiental se centra en el control del incidente y no en la recuperación del producto
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando:
Confirmar lectura de paneles, etiquetas y documentación para evitar confusión con otros gases comprimidos
Determinar si el peligro dominante es fuga, incendio del entorno, recipiente calentado o instalación presurizada compleja
Establecer aislamiento suficiente por riesgo de proyección y ampliarlo sin demora si hay exposición térmica
Designar zonas de trabajo fuera del eje de válvulas y culotes
Priorizar medición de oxígeno y ventilación en interiores, sótanos, galerías, salas de compresores y vehículos cerrados
Decidir pronto entre intervención ofensiva limitada y estrategia defensiva si la refrigeración no resulta eficaz
Reconocimiento inicial: Contar botellas, identificar sujeción, temperatura aparente, daños en válvulas, presencia de escarcha, ruidos de alivio, fuego directo,
envolvimiento por llamas y existencia de domino entre recipientes
Aislamiento orientativo: Mantener distancia amplia alrededor del recipiente dañado y aumentar notablemente el perímetro si hay botellas sometidas a calor o
baterías múltiples. En áreas urbanas o interiores, valorar evacuación de sectores expuestos por proyección y sobrepresión.
Control de vapores y atmósfera: La táctica no es abatir vapores, sino garantizar ventilación y respirabilidad. Colocar ventilación mecánica de modo que empuje
la atmósfera alterada hacia el exterior sin comprometer la ruta de acceso ni redistribuir el riesgo hacia otras zonas ocupadas.
Enfriamiento de recipientes: Aplicar agua pulverizada de forma continua y desde cobertura. Si el recipiente sigue calentándose, cambia de color, ventea con fuerza
o no puede ser alcanzado con seguridad, ordenar retirada.
Evacuación: Procede cuando exista fuego directo sobre cilindros, imposibilidad de refrigeración, baterías numerosas, local confinado con atmósfera insegura o
daño estructural que pueda comprometer recipientes presurizados
Trabajo en interiores: Entrada solo con ERA, control atmosférico, línea protegida y plan de retirada. Mantener una ruta clara de escape y limitar el tiempo de
exposición
Riesgos secundarios: Efecto dominó de botellas, rotura de latiguillos, vuelco de manorreductores, ruido incapacitante, estrés térmico, desplazamiento del
cilindro y lesiones por manipulación apresurada
Coordinación: Solicitar técnico de gases, mantenedor o proveedor ante baterías, instalaciones industriales, compresores de gran caudal o recipientes dañados
Mensaje táctico: No subestimar UN 1002 por su aparente inocuidad. La amenaza decisiva suele ser el recipiente a presión y la atmósfera del recinto.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: UN 1002
Denominación de transporte: AIRE COMPRIMIDO
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación ADR: 1A
Clasificación: Gas no inflamable y no tóxico
Etiqueta de peligro: 2.2
Código Kemler: 20
Código Hazchem: 2T
Panel y señalización: Panel naranja con UN 1002 y etiqueta de gas no inflamable. Verificar además marcas del recipiente, fecha de inspección y posible
identificación del proveedor.
Categoría de transporte: Orientativamente categoría ADR de gases no inflamables; confirmar con la carta de porte y ADR vigente
Código de restricción en túneles: Aplicar el que conste en la documentación del transporte y ADR vigente; usar la información documental del porte como
referencia operativa inmediata
Reglamentación útil: ADR para transporte por carretera; RID por ferrocarril; normativa de equipos a presión y botellas de gases; obligaciones de inspección
periódica, marcado, fijación y protección de válvulas
Información para intervención: Revisar carta de porte, paneles naranja, etiquetas 2.2, documentación del vehículo, fichas del expedidor y número de botellas.
Comprobar si el transporte incluye mezcla de cilindros con otros gases, ya que cambia radicalmente la táctica.
Criterio práctico en transporte: En camiones, furgones o remolques cerrados, sospechar atmósfera alterada y fuerte acumulación de presión en botellas expuestas
al calor. Ventilar y reconocer con control atmosférico antes de permanencia prolongada.
Actuación reglamentaria útil: Inmovilizar el vehículo, cortar ignición innecesaria, asegurar freno y perímetro, y coordinar trasvase o retirada con empresa
especializada si hay recipientes dañados
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Aire comprimido presenta baja peligrosidad química, pero puede originar un incidente grave por presión, proyección y atmósfera insegura en
recintos cerrados. En incendio, la clave es refrigeración sostenida, aislamiento y protección de exposiciones. En fuga, mandan ventilación, control de oxígeno
y manejo prudente del recipiente.
Mensaje clave: No arde ni intoxica como un gas tóxico, pero un cilindro calentado, golpeado o mal fijado puede causar víctimas mortales por estallido o
desplazamiento violento.
Prioridad final: Distancia, cobertura, control térmico, medición de oxígeno, protección respiratoria cuando proceda y decisión temprana de evacuar si el
recipiente no puede controlarse con seguridad.